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Opinion

Por Tony López R. (*)

La noche del 12 de septiembre de 2017 la Corte Suprema de Justicia sentenció a 7 años de prisión a Jorge Nogueras, ex Director del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), cargo ejercido durante la presidencia de Álvaro Uribe Vélez, por el delito de intervenir ilegalmente los teléfonos de políticos opositores, algunos magistrados de las Cortes de Justicia, dirigentes de Organizaciones de Derechos Humanos, entre ellos Piedad Córdoba, Yesid Ramírez, Gustavo Petro, pero como objetivo número 1 se destacó la persecución del actual congresista del Polo Democrático, el abogado Alirio Uribe Muñoz.

 

La Corte Suprema decidió, además de condenar a Nogueras, enviar al Congreso de la Nación la documentación probatoria para que se inicie un juicio en la Comisión de Acusaciones, al actual senador y ex presidente Álvaro Uribe Vélez, por el mismo acto por el que fue condenado Nogueras. 

 

Uribe Vélez, enterado de dicho fallo, respondió por la vía de su Twitter y acusó al parlamentario Alirio Uribe Muñoz de ser un defensor de las FARC-EP, al conocer las declaraciones de éste y ser uno de los que ha denunciado que el ex presidente Uribe convirtió, durante su mandato, al DAS en una entidad criminal penetrada por el paramilitarismo y ejecutar graves acciones criminales.

 

Hay una vieja teoría que dice "que la mejor defensa es el ataque" y en Colombia, donde las campañas de prensa contra la insurgencia tienen intoxicada a esta sociedad, la mejor defensa del ex presidente es acusar o señalar a sus adversarios de ser colaboradores de la guerrilla, es la forma maniquea de Uribe Vélez de tratar de desviar la atención y llevar el tema a que en su contra hay una persecución política.

 

Debe saberse que el ex presidente Uribe Vélez tiene varias acusaciones muy graves, presentadas ante la Corte Penal Internacional (CPI), entre ellas las de los llamados "falsos positivos", un hecho sin precedente donde más de 3,000 jóvenes inocentes fueron asesinados, acusados de ser guerrilleros.

 

O la orden de violar el territorio ecuatoriano y bombardear un campamento del conocido comandante Raúl Reyes, donde murieron cerca de 25 personas incluyendo varios estudiantes extranjeros, pues luego se conoció que ese lugar era donde Reyes, a cargo de las relaciones internacionales, recibía visitas de políticos latinoamericanos, estudiantes, académicos e incluso diplomáticos europeos, con las cuales esta organización mantenía relaciones políticas. Un acto de guerra contra un país vecino, atacado con alevosía, poniendo en peligro la seguridad regional, al desarrollar esta acción sin informar a su vecino y, más grave, mentirle al presidente Rafael Correa como fue público y notorio. 

 

El ex presidente Uribe Vélez tiene 200 denuncias en la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes, por las interceptaciones ilegales y esta Comisión hasta ahora no ha procedido a llamar al acusado, por lo que resulta muy sospechosa la actuación de dicha instancia, pero con este fallo de la Corte Suprema de Justicia, con las copias de las actas que prueban la comisión del delito de Jorge Nogueras, por lo cual fue condenado, le será muy difícil a la Comisión de Acusaciones no actuar con transparencia. 

 

Eso es lo que espera el pueblo colombiano, que su dirigencia política, judicial y parlamentaria actúen con honradez y valentía, como lo ha hecho la Corte Suprema de Justicia. 

(*) Periodista, politólogo y analista internacional.

Jamás hubiéramos pensado que la manipulación del gobierno con la visita papal iba a adquirir una dimensión tan vil y descarada. Porque este  viaje ha tenido más un carácter oficial y progubernamental que apostólico. El Papa ha tomado partido sin guardar la debida neutralidad que tiene ejercer el Jefe de Estado Vaticano. El gobierno colombiano aprovechó la visita del santo padre para hacer propaganda a favor de las FF.AA (ejército del "amor y de la paz")  Lo mejor es mantener a la plebe en la inopia dominada por el fuego fatuo de la religión, cautivos y esclavos de las supersticiones para que así olviden la crisis social y económica que padecen.
 
En todos los actos en que ha intervenido el Papa Francisco han intentado alevosamente culpabilizar a la guerrilla, los paramilitares o los narcotraficantes de los males que ha sufrido y sufre nuestro país. El ejército colombiano es una víctima y no un victimario. Tales aseveraciones nos causan una profunda indignación pues es de todos sabido  que el  principal responsable de la conflagración bélica es el estado colombiano.
Esto nos recuerda ese infame episodio cuando el Papa Pio XII bendijo a las tropas de Hitler. No nos debe extrañar para nada el oprobioso accionar de la iglesia católica. El presidente Santos ha ejercido de cicerone y ha elaborado una agenda muy bien diseñada en honor a su santidad el Papa.  Con premeditación y alevosía seleccionaron a los interlocutores y, en especial, a las víctimas del conflicto -entre las que no incluyeron a ningún guerrillero o ciudadano afectado por los deleznables crímenes cometidos por la fuerza pública o los organismos de seguridad del estado. 
Todas las "victimas" que han salido a la palestra como protagonistas son los arrepentidos, los desmovilizados, o la soldadesca "héroes de la patria".  -aduladores del régimen genocida colombiano o mercenarios de su causa- Ningún guerrillero ha tenido la oportunidad de ejercer su derecho a la libertad de expresión y contar la verdad. Porque la censura impuesta por los propios militares no iba a permitir la disensión u otras versiones de la historia. El mejor ejemplo de impunidad y de mentiras prefabricadas es lo que aconteció en el holocausto del Palacio de Justicia en 1985 cuando los mandos de las FF.AA dieron la orden de arrasar, exterminar, torturar y ejecutar a todo aquel sospechoso de haber sido cómplice del M19. Las victimas de ese horrible crimen de estado tampoco fueron recibidas por el Papa. Esa es la falsa política de la reconciliación que pregona Juan Manuel Santos, el Santo de la Paz. 
La visita del Papa Francisco ha sido programada  directamente por la cúpula militar en connivencia con las autoridades del Palacio de Nariño, la curia Vaticana y la Conferencia Episcopal Colombiana. Es decir, los estamentos más reaccionarios de nuestra sociedad.
Es por eso que impidieron que el Papa se reuniera con los miembros del secretariado de las FARC. Ellos son los que ejercen el monopolio exclusivo de la verdad, ellos están iluminados por Cristo nuestro señor y su palabra es la palabra de Dios. Así queda demostrado que no es la sociedad civil sino el ejército colombiano el que tutelan el proceso de paz y la guerrilla debe acatar todas sus órdenes. 
El ejército colombiano ha sido responsable a los largo de su historia de infinitos crímenes y violaciones de los derechos humanos. Pero el Papa ha preferido mantener un silencio cómplice y ni siquiera ha nombrado a las víctimas de las ejecuciones extrajudiciales o falsos positivos. 
Defender la libertad y el orden exige mano dura y corazón grande. El terrorismo de estado se especializó y se especializa en  eliminar, exterminar, torturar y desaparecer a los enemigos de la patria. Todo está justificado por el política de seguridad democrática; ya sean bombardeos, masacres, torturas, desplazamiento, detenciones arbitrarias  que afectan especialmente a los ciudadanos más humildes, a las comunidades más indefensas; indígenas, afrocolombianos, jornaleros, campesinos, obreros, ganaderos, peones, o labriegos. Con el sangriento prontuario de las FF.AA se podrían llenar varios tomos enciclopédicos. Y todos estos crímenes  el santo padre con total indolencia los ignora, los olvida y los omite.  Mientras consagra la hostia santa en nombre del supremo hacedor y eleva oraciones al cielo para que brote la semilla de la paz y la reconciliación entre los colombianos.
Esta actitud tan ignominiosa es bien grave porque el Papa Francisco viene de un país como Argentina que sufrió una violenta represión en el trágico periodo de la dictadura militar. En ese entonces su santidad desarrollaba su labor pastoral como superior de la orden de los jesuitas.  
La duda sigue en pie ¿habrá colaborado Bergoglio con los militares por activa o por pasiva? ¿Protegió a los ejecutores de la dictadura? ¿Calló por miedo? ¿Lo amenazaron? ¿O se hizo el de la vista gorda? En todo caso su congregación se dedicaba a predicar la paz y el amor universal y no se inmiscuía en la lucha antifascista. ¿Por qué protege ahora a Juan Manuel Santos, el premio Nobel de la paz,  culpable de crímenes de lesa humanidad? (entre los que hay que incluir corrupción, el narcotráfico, o paramilitarismo) En su visita apostólica a Colombia sin que le haya temblado el pulso exculpó al ejército colombiano de cualquier responsabilidad en la guerra fratricida que asoló el país durante medio siglo. 
Bergoglio disfrazado de Papa divide el mundo de la forma más infantil: los buenos y los malos, los justos y los pecadores (con los  que seremos generosos y les perdonaremos la vida) dios y el diablo. El Vaticano no puede dar lecciones de ética y de moral,  la religión católica ha sido inductora de guerras de religión, cruzadas, matanzas, persecuciones. La iglesia católica siempre se ha aliado con los imperios  y ha bendecido la conquista, expolio y la esclavitud. Han pretendido convertir a media humanidad al cristianismo utilizando métodos tan nefastos como la tortura, las ejecuciones y castigos colectivos. Y además de todo esto es la culpable de uno de los pecados más sucios y procaces como es el de la pedofilia. Violando y abusando niños por amor a Dios y a Cristo nuestro señor. Pero lo cierto es que no serán juzgados en la tierra sino en el cielo. 
Todos los actos de la visita del Papa estuvieron cargados de sentimentalismo y exagerada sensiblería con el fin de desgarrar el corazón de los fieles. Porque el pueblo colombiano tiene hambre de Dios. La comedia debía seguir un guion preestablecido por los asesores de Palacio y del Ministerio de la Guerra (eufemísticamente llamado de Defensa).  Era imprescindible repetir hasta la extenuación la palabra paz. Así se hicieron realidad los principios gobbelianos que dicen que "una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad" 
El discurso del Papa reveló su gran hipocresía durante el encuentro que sostuvo con las víctimas del conflicto armado (excluidas las FARC) en el parque de las Malocas de Villavicencio:  "hay esperanza para quien hizo el mal; no todo está perdido, es cierto que en esa regeneración moral del victimario la justicia tiene que cumplirse" "resulta difícil aceptar el cambio de quienes apelaron a la violencia cruel para promover sus fines para proteger negocios ilícitos y enriquecerse o para, engañosamente, creer estar defendiendo la vida de sus hermanos" "Ciertamente es un riesgo para cada uno de nosotros confiar en que se pueda dar un paso adelante por parte de aquellos (FARC- paramilitares) que infligieron sufrimiento a comunidades y a un país entero"  
Esta mascarada presidida por el sumo pontífice y el premio nobel de la Paz Juan Manuel Santos (siempre atento para que no se saliera del libreto previamente pactado) ha superado las cotas más altas del realismo mágico. Para el gobierno ha sido un éxito absoluto pues millones de millones de personas de cuerpo presente y a través de los medios de comunicación (nacionales e internacionales) han presenciado los actos que se llevaron a cabo en Bogotá, Villavicencio, Medellín y Cartagena. El mejor preludio de la campaña a las elecciones presidenciales del 2018. El proceso de paz con las FARC es un milagro que se le adjudica al santo padre que ha logrado sentar en la mesa de negociación  al gobierno,  las FF.AA y a las FARC. Gracias a su intermediación se hicieron realidad los deseos del Dios Todopoderoso. Los guerrilleros con la entrega de sus armas se han sometido al imperio de la ley reconociendo sus pecados.  "Los narcoterroristas tienen que pedir perdón por todo el daño infligido al país"-Ministro de la Guerra ("defensa") Luis Carlos Villegas. Menos mal que Dios, el clemente y misericordioso,  acoge en su seno a sus hijos descarriados.     
La santa alianza entre el estamento religioso, los militares y la oligarquía feudal – que son las que conforman el fascismo criollo- se ha fortalecido por los siglos de los siglos. El mensaje que se ha trasmitido al mundo es que el estado colombiano le ha ganado la guerra a los "narco-guerrilleros de las FARC" -como los denomina el establishment.
El fariseo de Bergoglio se cree que está por encima del bien y el mal, cree que disfrazado de Papa se convierte en un ser más divino que humano: el enviado de Dios en la tierra. Seguro que un día no muy lejano –como ocurrió con sus antecesores-será santificado y subirá a los altares. 
Bergoglio en el 2010 tuvo que rendir indagatoria como testigo ante la justicia argentina por el caso de los sacerdotes jesuitas Yorio y Jalics (curas de la teología de liberación de tendencia progresista) secuestrados durante la dictadura argentina. Sentado ante los jueces se limitaba a esquivar las preguntas y a dar largas aduciendo que no sabía nada. ¿Denunció a eso dos sacerdotes jesuitas por su mal comportamiento (comunistas) a los militares? La iglesia no tuvo el valor-salvo contadas excepciones- de criticar sin dilaciones a la dictadura argentina sino más bien fueron aceptando la cruel realidad. Su función principal era la de brindar consuelo espiritual a los detenidos (terroristas de izquierda o subversivos) y a sus familias. Es decir, cumplieron el papel de intermediarios entre el terror ejercido por la dictadura y las víctimas. 
Porque las familias preocupadas por el paradero de sus seres queridos secuestrados, sobre todo, los del ESMA, se veían obligadas a acudir a la iglesia como una última esperanza para lograr su liberación (o por lo menos una prueba de vida) Bergoglio, que detentaba el cargo de provincial de los jesuitas,  fue acusado de inhibirse ante el siniestro accionar de Videla y Massera. Él replicó que no sabía nada pues  los jesuitas realizaban una labor pastoral más relacionada con la vida mística y espiritual que con la lucha política.  Lo más lamentable es que muchos de estos crímenes han quedado impunes. No hay más que observar el caso del robo de bebés por parte de los militares a las supuestas guerrilleras o militantes de izquierda que estaban embarazadas. Tras dar a luz se les aplicaba la "solución final" y sus hijos pasaban a manos de sus verdugos. Algunos  sacerdotes tuvieron conocimiento de esta diabólica trama pero permanecieron en silencio, o sea,  lo aceptaron como un "mal menor" ya que en esos hogares de acogida el niño tendría un futuro más "digno y próspero". 
Familias enteras siguen hoy reclamando a sus hijos e hijas, nietas y nietos, a sus sobrinos y sobrinas.  ¿Dónde están los desaparecidos? La iglesia Católica sabe muchas cosas que prefiere ocultar. Bergoglio en su defensa aduce que los sacerdotes desarrollaban una función humanitaria  con los detenidos. Hay supervivientes que afirman haber visto como algunos curas y sacerdotes (incluidos de la alta jerarquía eclesiástica) visitaban regularmente las cárceles para impartir misas, confesiones y hasta la extremaunción a los condenados a la pena capital. Recordemos que muchos de estos detenidos sufrían espantosas torturas con el fin de que delataran a sus compañeros o para sacarles toda la información posible antes de partir al más allá. Los vuelos de la muerte eran vistos por el clero como una manera muy cristiana de morir comparándolo con otros métodos más sádicos y dolorosos.
Según los investigadores en Argentina durante ese tenebroso periodo que va del año 1976 al 1983 se contabilizaron 30.000 personas desaparecidas. En el caso colombiano en los últimos 50 años la cifra se eleva hasta los 100.000 desaparecidos. Mientras que los muertos superan los 250.000 y los desplazados a unos 6.000.000. No ha existido en América Latina por su duración y por su intensidad una guerra de tales dimensiones. ¿El santo padre tendrá conciencia de esta cruda realidad o por el contrario prefiere mirar para otro lado como en el caso de los detenidos-desaparecidos?
El Papa a su llegada a la  sección militar del aeropuerto el Dorado de Bogotá (CATAM) le dio la bienvenida el gobierno en pleno acompañado por la cúpula militar. Un emotivo acto en el que se hicieron presentes los soldados mutilados y heridos a causa del conflicto bélico. "Los soldados de Colombia también somos soldados de Dios" "los héroes que permitieron que hoy estemos celebrando que tenemos paz" -según palabras del presidente Santos-  El sumo pontífice respondió emocionado: "lo que hacen por la paz, poniendo en juego la vida, y eso es lo que hizo Jesús. Nos pacificó con el Padre, puso en juego su vida y la entregó. Esto los hermana más a ustedes con Jesús". Luego rezó una oración por los caídos en la guerracomo reconocimiento a las autoridades y los jefes castrenses que lograron la paz. Tengan fe. Amén 
Carlos de Urabá 2017

Por: Nelson Guzmán

Nuestro país quiérase aceptar  o no ha entrado en un periodo de menor conflicto e indudablemente por una mejor calidad de vida y en armonía con la naturaleza. En Colombia se vive el fervor benévolo con eventos artísticos, académicos, de contenido cultivado, con aproximación a la metodología dialéctica luego de que se firmara el Acuerdo final entre FARC - EP y Gobierno de Santos y el que seguramente se pactara con el ELN y otros sectores en conflicto. Hasta el Papa Francisco (Septiembre 6 al 10) viene a decirnos que hay que mirar a los ojos de los desposeídos de bienes materiales, hay que equilibrar fuerzas económicas para acabar con la desigualdad, buscar la equidad y la paz con justicia social. Es decir, lo que históricamente ha causado la confrontación en nuestro suelo. Siendo un papel fundamental de los luchadores sociales incluyendo la pedagogía, la ciencia y las artes porque han sido víctimas de la odiosa guerra y tenemos que enamorarnos de la vida.

En otro ejercicio  pedagógico se ha Constituido el X encuentro Nacional de Escritores Luis Vidales LITERATURA DESPUES DE LA GUERRA en el municipio de Calarcá Quindío adornado de música, cine arte, talleres, conversaciones, invitados nacionales y extranjeros con un ciclo pedagógico de marzo 4 al 5 de septiembre apoyado por los docentes de Castellano y humanidades de Calarcá, y el ciclo literario del 6 al 9 de septiembre, abrazando las  letras con sabor a café a una gran parte de  la geografía regional.

Un notable esfuerzo de la Fundación Torre de palabras que lidera José Nodier Solórzano (Fundador de este formidable Encuentro), Ana María Guevara, Ángel Castaño, Catherine Rendón, Juliana Gómez, Moderadores como Juan Felipe Gómez y otros impulsores, gestores de las letras. En este año 2017 y en su  X programa en el acto inaugural (6 de septiembre) en la Conmemoración de Suenan Timbres hace reconocimiento al lector destacado de las Instituciones Educativas y al escritor Gustavo Rubio.

Los libros, los periódicos, los folletos fluyen como riqueza natural similar a  las que contiene el Rio Santo domingo, los verdes paisajes, la mano  colmada de callos, el rostro sudado y mal paga  su fuerza de trabajo resultado del sistema imperante capitalista   y por ende circulan el Semanario VOZ, folleto del Director Carlos Ariel Castro Gil con poesía de Carlos Fernando Gutiérrez y Jorge Julio Echeverry (No.25 Julio- Septiembre 2017) y el Semanario Somos el Cambio (Julio 20 a Agosto 4-2017-Edición 9) del Gobierno local de la Villa del Cacique con su alcaldesa Yenny Alexandra Trujillo Álzate; municipio que  hace aporte económico y en su intervención motiva y se compromete con el encuentro. Se enriquece la cosecha con periodistas, cineastas, escritores, blogueros, cronistas, historiadores, defensores de derechos humanos y a presentar sus creaciones  45 invitados, incluyendo  2  internacionales Ernesto Pérez Zúñiga (España) Hermenegilde Chiasson (Canadá) que dejan huellas literarias por los senderos ecológicos  Quindianos.

De manera sucinta algunos de los invitados: Daniel Ferreira (San Vicente de Chucuri, Santander). Mejor Blog de difusión de la cultura en Español. Entregado por el Instituto Cervantes. Explica lo sanguinario que han sido el combate y sus actores.

José Navia (Premio Rey de España 2007 y Simón Bolívar en el 2010) sus experiencias en el departamento del Cauca y las crónicas que ha tenido que escribir para el Tiempo son dolorosas y tener valentía por las implicaciones que genera.

Marta Nubia Bello (Sogamoso, Boyacá). Coordinadora del Informe Nacional: Basta Ya Colombia. Memoria de guerra y dignidad. Investigadora del Centro Nacional de Memoria Histórica. De eficacia sus intervenciones en el afán de revivir a través del arte los más de 60000 desapariciones forzadas en este país. Mientras en Argentina desaparecen hace un mes un joven y angustiosa situación;  todo el país lo reclama en Colombia No. Esto no es humano. Esta es mi denuncia permanente y lo hago saber a mis estudiantes de la Universidad Nacional de Bogotá.

Miguel Ángel Rojas (Armenia, Quindío). Escritor, Periodista e investigador. Libra todo un debate si académicamente se debe emplear la palabra postconflicto o posacuerdo y se identifica más con este último término. La violencia en el Quindío fue bárbara parecía que las elites centrales en Bogotá sus discusiones o polémicas eran válidas para desarrollar el enfrentamiento armado en esta zona cafetera.

Pablo Montoya (Barrancabermeja, Santander). Doctor en estudios Hispánicos y Latinoamericanos. 2015 Premio Rómulo Gallegos. Profesor de la U. de Antioquia. Nos cuenta del asesinato de su padre médico y por el ELN en un hecho confuso, cree no político. La lectura de fragmentos de uno de sus libros la acompaña con fotografías de un amigo que asiste a registrar la toma de pueblos en Antioquia y Choco y plasma con sus palabras el dolor que se siente y de verdad impacta al público que lo escucha. Es desgarradora la crónica. Hace sentir la tragedia. 

Santiago Gamboa (Bogotá, Cundinamarca). Filólogo, Escritor y periodista. Premio Medicis en Francia. Un gran conocedor de la literatura española y francesa, que la leerán y entenderán unos poquísimos pero se aprende. Describe la tragedia de la guerra de  España  y el hecho representado en Guernica. Su novela "Perder es cuestión de método (1997)", fue llevada al cine en 2005 por Sergio Cabrera.

Yorlady Ruiz (Risaralda). Con su  performance La Llorona donde en  nuestra plaza de Bolívar  tiende sobre el suelo cantidades de fotos con personas asesinadas y  el pueblo mediante su inteligencia identifica que fue el régimen de terror en Colombia el culpable. Ruiz es poeta y artista plástica de la U.T.P. y obtuvo el premio Nacional de poesía XII Festival de poesía de Medellín que dirige nuestro Camarada Fernando Rendón.

Andrés Felipe Solano  (Bogotá, Cundinamarca). Una  descripción de lo que fue la guerra en Corea y el apoyo de los colombianos que llegan acompañados de papayera y sin cuantificar sus nefastas consecuencias. Presenta la novela: Cementerios de neón. Confiesa ser amante de la novela negra y existencialista y apoyar profusamente el Acuerdo Final de cese al conflicto armado. Y eso que apenas tengo 40 años.  Su trabajo ha sido publicado en New York Times Magazine.

Iván Gaona (Güepsa, Santander) Obtiene el premio Macondo de la Academia Colombiana de las Artes y Ciencias Cinematográficas y proyecta  su película  "Pariente" una  opción a premio Oscar. Su marco conceptual es el paramilitarismo en Colombia donde ellos afirman  que el 35% del Parlamento  es influenciado por su política criminal. Joven cineasta de promisorio futuro y en la conversación con  María Paulina Baena la periodista detrás de la Pulla del Diario El Espectador y le hace ver que todo es dinámico y hay momentos difíciles para los escritores y directores de cine.

Se acrecentó la alegría en la Casa de la Cultura de Calarcá con el repertorio de canciones relacionadas con la memoria del conflicto armado de Martha Giraldo  y Luis Enrique Cabrera en la guitarra. Nos veremos en el 2018 con literatura fantástica.

Unámonos habitantes de Calarcá y el departamento y con afecto acompañemos este  espiritual esfuerzo que hace Fundación Torre de Palabras acudiendo cada año a esta cita con las letras y que se siga cumpliendo el mensaje de Víctor Jara el cantautor chileno: la cultura debe llegar  al pueblo y como nos lo enseño Luis Vidales Jaramillo siendo LA PAZ una constate histórica y con la frente en alto.

 

Nelson Guzmán Baena

 

CONSEJERO TERRITORIAL DE PLANEACION DEPARTAMENTAL. Delegado CUT Quindío. Septiembre 9 de 2017.  

 

PRESIDENTE O.C.P. (Organización Colombiana de Pensionados) SECCIONAL ARMENIA

 

Por Alberto Pinzón Sánchez 

Comienzo por aclarar que me parece positiva la venida a Colombia de un dirigente (o según se mire) líder religioso global como el papa Bergoglio, sobre todo en este momento cuando toda la sociedad colombiana se encuentra sumida en una profundísima crisis moral y ética, y en el vecindario venezolano se lucha denodadamente por encontrar su propio camino para salir también de su crisis generalizada en la que la tiene sumida la intervención Imperialista Internacional.  

Pero también deseo decir que lo hago bajo aquella mirada sospechosa de “cartesiano” que, en aquellos primeros años de mi reciente ingreso a la juventud comunista de la UNal, por allá en 1967, mi amigo Lisandro Duque, también conmilitón y compañero de estudios de antropología, me espetó en una reunión donde decidíamos el nombre de nuestra célula originaria; si nos dábamos el nombre del legendario indio paéz José Gonzalo Sánchez propuesto por Guillermo Sáenz (quien después devino en Alfonso Cano) o, el del poeta germánico Bertolt Brecht propuesto por Jaime Caicedo. 

Y cito aún bajo la niebla la memoria retrógrada aquella memorable o mejor inolvidable sentencia, que como a Adán cuando fue expulsado del paraíso, me ha acompañado a lo largo de la vida: 

 “Es que usted no es creyente. Usted utiliza el método cartesiano de la duda metódica para demeritar de la propuesta de nuestro secretario general. ¡Usted es un cartesiano!”.

No sobra decir que con esto y hasta su disolución, la célula comunista de aquellos ilusos estudiantes universitarios se llamó “centro Bertol Brecht de antropología”. 

Entonces. La visita del papa Bergoglio a nuestro país puede ser analizada tanto como un hecho sobrenatural como lo son los religiosos, o natural, como lo son los terrenales, analizables con el método cartesiano. 

Como hecho religioso, me sostengo en la opinión actual imperante en el mundo desarrollado que sostiene y practica el principio de que, tanto la religión como el sexo son un asunto privado e íntimo de cada persona, prácticamente inviolable y protegido como derecho humano por la Ley, frente a lo cual no que más que el respeto. 

En el caso de la visita del papa Bergoglio a Colombia en donde su figura se ha convertido en un “amuleto” o tal vez un “talismán”, que sirve para todo, según la persona quien lo invoque, sus intereses y sus expectativas. Lo confirma la enorme cantidad de cartas (de todo tipo) y el sinnúmero de solicitudes la mayoría de ellas incumplibles e irrealizables (como por ejemplo la Carta de Uribe Vélez, o la del narco paramilitar Otoniel, etc.) que le han hecho llegar a “Su Santidad”, la mayoría publicadas profusamente por la prensa colombiana.

  Y Como hecho terrenal, la visita de papa Bergoglio puede tener más de una arista para mirar. Veamos: 

Lo primero que se debe destacar es la dimensión histórica y por tanto material del acontecimiento presente, como de la historia pasada colombiana y que aporta un hito más a la compleja, contradictoria, y turbulenta historia terrenal de la Iglesia vaticana con el Estado colombino. Hay muy buenos, extensos y enjundiosos análisis históricos sobre este acontecer, bastante conocidos aunque poco mencionados; especialmente los realizados por el sacerdote jesuita Fernán González y el Centro de Pensamiento CINEP, donde se desentraña plenamente el comportamiento terrenal de la Iglesia colombiana, la que convertida en un beligerante Partido Político, en la defensa de sus privilegios coloniales y republicanos, contribuyó con su sectarismo y cerramiento espiritual al desencadenamiento de las 9 guerras civiles del Siglo 19. Impuso la constitución clerical , autoritaria y reaccionaria de 1886 (que duró vigente con algunos retoques cosméticos hasta 1991), el oprobioso concordato con el Estado terrenal del Vaticano y sirvió de sustento político e ideológico a los treinta años de hegemonía conservadora surgida de la post guerra de los mil días (tiempo durante el cual se formó  intelectualmente en los claustros jesuitas el tenebroso líder del nacional-catolicismo colombiano Laureano Gómez y se consolidó el pensamiento falangista más violento de los llamados “leopardos colombianos” como sustento posterior del más ultramontano anticomunismo) 

Fue, además, un periodo vengativo y sectario antiliberal durante el cual se realizaron masivamente expropiaciones de haciendas y fusilamientos de liberales participantes en la última guerra civil. Odio, sectarismo y venganza antiliberal y anticlerical que como lo ha demostrado  fehacientemente el historiador Javier Guerrero Barón en sus varios libros sobre el origen de la llamada Violencia liberal-conservadora, etc, originó la contra-reacción también vengativa de los liberales cuando hubieron ganado las elecciones de 1930,y, que escaló al país hasta la orgía de muerte y destrucción sectaria pseudo religiosa bipartidista de los años 40 y 50; la que una década más tarde evolucionaría hacia la guerra anticomunista y contrainsurgente que hoy se está intentando concluir, mediante acuerdos de paz con las guerrillas insurgentes surgidas en aquella época . 

No es por azar que el papa Bergoglio haya dicho tímidamente en Bogotá, (07.09.2017) frente al refinado y exclusivo monseñor Rubén Salazar y los 130 obispos colombianos que lo acompañaban: “Ustedes no son políticos. Son pastores”. Sentencia con la cual  no se podrán exorcizar o volver vapor, 200 años de historia colombiana  http://www.eltiempo.com/vida/religion/consejos-del-papa-francisco-a-los-obispos-colombianos-128154

 Lo segundo a considerar es que, el papa Bergoglio como lo ha ido demostrando a lo largo de su pastoreo religioso, es un hombre de conciliación y avenencia. Ha sabido equilibrar y armonizar, hasta donde le ha sido posible, las fuerzas ultramontanas, retrógradas y financieras globales, dominantes desde hace años en el Estado terrenal y el riquísimo Banco Vaticano, con las tendencias “modernizantes” y hasta tercermundistas que pujan por refrescar y liberar de las lacras paidofílicas la doctrina católica romana. Este es uno de los aspectos más importantes del viaje de Su Santidad a Colombia: Conciliar con la poderosa “conferencia episcopal colombiana”, un apoyo resuelto al proceso de paz que cursa, frente al cual los purpurados tienen serios reparos, con el gobierno de Santos: Formar parte comprometida de la gobernanza Santista. Obviamente a cambio de algunas prebendas y ventajas interesadas que no demorarán en salir a la luz pública.  

De donde se desprende una tercera consideración: La característica de espectáculo mediático que ha revestido su viaje pastoral a Colombia y que ha logrado un doble objetivo: Por un lado, como lo dice el portal liberal Ola Política servir de DISTRACTOR a los grandes y gravísimos problemas por lo que atraviesa el gobierno Santos, principalmente el de la corrupción generalizada del Estado colombiano. Digamos servir de densa y oscura cortina de humo y olvido que difumine la amenaza que nos agobia. ¡Santos ya no caerá por cuenta de la financiación de Odebrecht a su campaña presidencial!  El show político-religioso del papa Bergoglio por todo el territorio colombiano le ha dado el aire para que termine cómodamente su mandato presidencial y ha realizado también el milagro de hacer caer a Santos hacia arriba. Contra la gravedad de las cosas (http://olapolitica.com/analisis/la-visita-del-papa-el-distractor-perfecto/

Por otro lado, un relanzamiento dentro de la mentalidad popular colombiana de la Iglesia vaticana, últimamente desplazada por las más de 3.000 sectas e iglesias protestantes que últimamente proliferan en Colombia y amenazan también con aparecer en el espectro político y electoral del país reclamando sus intereses. 

Por último, algo que ha paso desapercibido o no tratado en extenso por la multimedia adicta: La reunión del papa Bergoglio (fuera de cámaras) con los principales obispos de Venezuela encabezados por monseñor Jorge Urosa, acompañado de Baltazar Porras, José Luis Azuaje, Mario Moronta y Jesús González, todos ellos reconocidos miembros de la “oposición política” contra el gobierno Bolivariano de Venezuela y la Asamblea Nacional Constituyente, quienes le informaron a Su Santidad  "acerca de la agudización de la crisis y la radicalización de la actitud del Gobierno de Maduro; la dictadura y la torpe y fraudulenta ANC". (http://anncol.eu/index.php/opinion-2/226-a-dios-rogando-pero-con-el-mazo-dando)

 Lo cual pone en evidencia dos cosas: 

1- La íntima y dialéctica relación que tienen los acontecimientos venezolanos con los colombianos; es decir el carácter “regional” de la crisis donde el objetivo geoestratégico no es la paz de Colombia sino el petróleo venezolano. Y 2- El papel de centro conspirativo y agresor e intervencionista que tiene Bogotá contra Venezuela, tantas veces denunciado por el gobierno venezolano.

Mientras tanto, la llamada izquierda colombiana que aspira a liderar el Bloque Popular Alternativo que enfrente y desmonte el Bloque de Poder Contrainsurgente (BPCi) dominante (metida en este torbellino mediático, el que una vez terminado mostrará que no ha resuelto ningún problema serio de la crisis y la transición en curso) sigue presa de la confusión y el desconcierto, sin saber si en el congreso de las FARC pasado se conformó un partido, un movimiento, un partido/ movimiento o todas las anteriores. 

Si el enemigo a marginar y expulsar de las filas (de la misma manera que se expulsó a Marx, Lenin y Bolívar) es el incómodo (¿disidente?) Santrich.

Y mientras continua la salmodia de lamentos cada vez más sentidos y lastimeros para no molestar a nadie, se obvia tomar posición colectiva enérgica frente al problema venezolano y, se cede la defensa y “el reivindico” del histórico y universal derecho a la rebelión de los Pueblos, al grupo de los esclarecidos jesuitas liderados por el auténtico y consecuente sacerdote Javier Giraldo (ver más en  http://anncol.eu/index.php/opinion/216-el-papa-bergoglio-debiera-atender-mejor-al-sacerdote-jesuita-javier-giraldo-en-lo-que-dice-aqui) Algo debe estar fallando en la cabeza de tan escogida, selecta y experimentada dirección revolucionaria. 

Fuente Imagen Internet.   

   

 

 

El municipio de Argelia, en el departamento del Cauca, vive una tensa calma. Como una zona que ha sido de fuerte influencia de las FARC-EP, naturalmente, se vive incertidumbre del porvenir y temor ante un eventual copamiento militar del espacio dejado por estos insurgentes; aun cuando no se estén viviendo enfrentamientos como los que se vivieron en otras épocas, la comunidad bien sabe que nuevas violencias pueden estar ahí a la vuelta de la esquina. Mientras la parte baja del municipio es una zona de influencia del Ejército de Liberación Nacional, cuyo Frente José María Becerra hace presencia en varios corregimientos desde El Plateado hasta San Juan de Micay, la parte alta del municipio está a la expectativa de qué ocurrirá con la implementación del proceso de paz, sin hacerse muchas expectativas ante el gobierno, al que bien conocen por su incumplimiento. 

Este es quizás uno de los municipios mejor organizados en el país, empero. En esta fortaleza organizativa es donde tienen cifradas todas sus esperanzas en el porvenir. Es, además, un municipio eminentemente campesino: el 85% de la población es rural. La principal organización campesina, la Asociación Campesina de Trabajadores de Argelia (ASCAMTA), adherida a Fensuagro, ha estado a la cabeza de paros, movilizaciones, demandas y ahora de proyectos productivos para apoyar a la comunidad. Es tal la fuerza de la organización de los campesinos, que han sido capaces de enfrentarse de manera exitosa a diversos intentos de erradicación forzada por parte del gobierno central, de imposición de proyectos multinacionales y de los planes de consolidación/militarización del Estado, que este ha sido el único movimiento en todo el país que logró una Mesa de Interlocución y Acuerdos (MIA) con el gobierno central como municipio en el año 2015 –todas las otras MIA eran departamentales o regionales, pero no comprendían solamente a un municipio. 

En medio de esta tensa calma, Argelia parece un territorio en disputa. Por una parte, las organizaciones campesinas que buscan, por todos los medios, consolidar su proyecto de vida, su autonomía, su proyecto de una Zona de Reserva Campesina y consolidar la vocación campesina de este territorio; por otra parte, con un ELN que tiene una presencia nada despreciable en la región y que busca también que haya definiciones respecto al proceso de paz que ellos mismos adelantan en Quito; y por otra, la institucionalidad del Estado y del gobierno central, que está pensando el territorio en términos de su militarización o "consolidación territorial" para abrir espacio a proyectos mineros y quebrar la resistencia campesina mediante la erradicación forzada, saltándose los propios acuerdos asumidos por el gobierno en el proceso de paz con las FARC-EP. La batalla por Argelia será determinante para determinar el carácter del período posterior al Acuerdo de La Habana (o mejor dicho, del Teatro Colón), este momento de transición a un futuro que aún está por determinar y que, lo mismo puede inclinarse hacia una consolidación del neoliberalismo armado y extractivista, o hacia la consolidación de alternativas libertarias, populares, y/o progresistas, fundadas en la práctica orgánica de la democracia directa desde los territorios. Cómo se defina esta batalla está por verse, nada está escrito en las estrellas. Esto dependerá de la capacidad de organización y lucha de las organizaciones populares, así como de su capacidad de articular importantes niveles de unidad que traspasen los estrechos límites de las sectarias identificaciones partidarias. Acá se necesitará, en una palabra, mucho pueblo para salir al paso de los designios del bloque en el poder.

Argelia, un territorio geoestratégico entre el Pacífico y la cordillera occidental

El territorio argeliano se encuentra en el sur del Cauca, en la cordillera occidental, desde donde nacen ríos como el Guapi, el Timbiquí, el Plateado, pero el más importante es el río San Juan de Micay, que se convierte en el eje de la región. El cañón bañado por el río San Juan, que va desde la cordillera occidental hasta las costas del Pacífico, se encuentra en una posición geoestratégica, en el cual se conectan múltiples cañones de gran riqueza natural en términos reservas de agua dulce, de recursos minerales (níquel, cobre y algo de oro aluvional) así como de biodiversidad (cuyo emblema es el Zamarrito del Pinche, colibrí de gran belleza y de apenas 10 cms., el cual vive en las zonas brumosas de la serranía del Pinche, entre los 2600 y 3000 metros de altura), con el océano Pacífico. En esta región se dan todos los pisos naturales, desde las tierras frías cuyas cumbres alcanzan los 3500 metros, hasta las tierras bajas calientes que dan hacia el Pacífico. 

Esta riqueza ha sido un magneto para atraer No se conoce mucho del poblamiento prehispánico en esta región, aunque se sabe que fue poblada por diversas etnias, como los guapios, barbacoas y telembias. Lo que sí se sabe es que la vertiente Pacífico de esta región se estaba poblando de africanos cimarrones ya en épocas coloniales, y esa población constituye el grueso de San Juan de Micay (antiguamente conocida como San Juan de Mechengue) y de las veredas aledañas de Honduras y Betania, en el camino fluvial hacia López de Micay. También hubo intentos de los españoles de domesticar la selva. Evidencias de estos primeros asentamientos han sido encontradas de manera esporádica por los campesinos argelianos mientras se adentraban en las entrañas de la selva virgen. Estas evidencias se han encontrado en la forma de vasijas de cerámica cristalizada. Como el galeón español de Macondo, estos son mudos testigos, tragados por la selva, de intentos fallidos de colonización temprana.

Desde los albores del siglo XX comienzan a asentarse colonos en busca de la cera de laurel en lo que hoy es la cabecera municipal del municipio, la ciudad de Argelia, que entonces llamaron San Juan. Pero es desde la década de 1940 es que los colonos –procedentes de todas partes del país- que se asentarán definitivamente en las tierras hacia la parte baja del cañón. Comienzan a llegar desde el Bordo, por Balboa, por la parte alta. Por la parte baja, los afros subían desde San Juan de Micay.  Entre 1943 y 1950, comienzan a asentarse colonos de extracción liberal, mezcla de perseguidos políticos y aventureros. En la época de la Violencia hubo algunas incursiones conservadoras en el cañón, y a los pájaros de otras regiones, acá se les conocía como matojeros, porque se escondían detrás de matojos. Esto hizo que los primeros núcleos guerrilleros aparecieran acá en Argelia tempranamente en la década de 1960, algunos autodenominándose liberal-comunistas. En 1967 Argelia, de corregimiento del Tambo y parte del Patía, se convirtió en municipio en derecho propio. Desde la década de 1970 se asentó el Frente 8 de las FARC; también hubo presencia efímera del M-19 y del EPL (quienes secuestraron a Juan José Chaux Mosquera) a finales de los 1980, en épocas de la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar. Pero los que realmente cogieron fuerza en Argelia fueron los guerrilleros de las FARC-EP. A tal punto, que a fines de la década de 1990 se creó un frente guerrillero específicamente para este municipio, el Frente 60 "Jaime Pardo Leal". El ELN llegaría mucho más tarde, desde El Tambo y el Pacífico, en la década del 2000, con la implantación en la parte baja del Frente José María Becerra. Prácticamente todo lo que existe en este municipio fue construido con tesón por las comunidades organizadas, que abrieron trochas, construyeron escuelas, centros de salud, todo lo que aquí hay. Ellas también han sido las impulsoras autónomas de las semanas deportivas que se celebran en todos los corregimientos desde 1983 y que son el principal mecanismo de integración social en el municipio. La tradición organizativa en esta tierra ha sido muy fuerte, llegando en el 2009 a la fundación de ASCAMTA. 

Con organización y decisión de lucha el pueblo argeliano en la década del 2000 supo resistir tanto a la militarización del territorio como a la presencia de los paramilitares: en el gobierno de Uribe Vélez se profundizó la penetración militar en la región, y el 2007 se instalaron dos puestos de policía, uno en El Mango y otro en El Plateado. Estos puestos de policía coincidieron con la llegada de los paramilitares a la región, bajo la denominación de Los Rastrojos. El 2009 en El Plateado y en el 2015 en El Mango, la población sacó a la estación de policía respectivamente. De la misma manera, se han opuesto y movilizado contra la presencia del ejército en su territorio: en noviembre del 2015 y en marzo del 2016, miles de campesinos bloquearon acciones del ejército tendientes a erradicar forzadamente cultivos y a requisar materiales de productores (incluso, en la segunda instancia se les acusó de buscar robar dinero de los campesinos)[1]. Los paramilitares, por su parte, fueron exterminados por las FARC-EP hacia el 2011. En febrero de ese año, en un único combate, mataron a más de 30 paramilitares. Así se acabó la noche del paramilitarismo. Pero hoy, con la excusa de la erradicación forzada de los cultivos de coca, se cierne nuevamente sobre tierras argelianas la amenaza de la militarización y de la paramilitarización.

 

La coca: cultivo de la resistencia y regalo envenenado

Este fue un municipio eminentemente cafetero hasta los años de 1990. Posterior a la caída del pacto cafetero en 1989, la coca que ya existía en la región desde la década de 1970 (y que era usada por los campesinos para mambear y comercializar con los indígenas caucanos), se expandió como una respuesta a la profunda crisis económica que azotaba a los campesinos de la región. La cuestión de la coca, en Argelia así como en cualquier otra parte de Colombia, debe ser entendida en el marco de la crisis permanente de la economía campesina.

El campesinado colombiano, desde hace más de un siglo, está encerrado en un círculo vicioso en el cual tumba monte para luego ser desplazado de sus mejoras por fuerzas legales (endeudamiento, problemas de titulación, presión económica) o por fuerzas ilegales (el despojo paramilitar la más conocida), con lo cual debe comenzar nuevamente en el punto 0, selva adentro o monte arriba. En este proceso, se incrementan las propiedades de los latifundistas y esto ha llevado al país a unos niveles obscenos de concentración de tierras: el 1% de las explotaciones agrícolas concentran el 81% de la tierra, mientras que el 99% de las fincas tienen que conformarse apenas con el 19% de la tierra. Pero si se mira más en detalle, las cifras son aún más aterradoras: un 0,1% de las unidades de explotación agrícola, es decir, 2.362 unidades, ocupan el 60% de la tierra cultivable, es decir, unas 41.000.000 de hectáreas[2]. Y como cada terrateniente posee más de una finquita, estamos hablando de menos de 2.000 personas que son, literalmente, dueñas de más de la mitad del país, y frenan con su influencia parlamentaria y con la violencia practicada por los "ejércitos anti-restitución de tierras" paramilitares, las políticas tendientes a redistribuir la tierra en beneficio de millones de pobres del campo. 

En este contexto es que debe entenderse el rol de la coca para el campesinado. Según Molano, "[h]ay que decir, una vez más, que el cultivo de coca ha retardado este ciclo y permite a muchos colonos conservar su mejora y librarse de las ventas forzadas de sus predios. La fumigación de cultivos ilícitos lo que hizo fue quebrarle esta defensa al colono y facilitar que las chagras fumigadas terminen, por otro método, en manos de los ganaderos"[3]. Pero no sólo de ganaderos, sino también en manos de la agroindustria o ahora también, de las concesiones mineras. Si bien es cierto que la coca ha permitido que los colonos y los pequeños campesinos, en muchas regiones de Colombia, puedan resistir al ciclo de colonización/despojo, lo cierto es que la coca es un regalo envenenado. El paquete cocalero llega con todos los vicios del paquete de la "revolución verde" pregonado por las instituciones internacionales desde la década de los 1960: particularmente con el binomio mortal de monocultivo y venenos para fumigar. Bayer gana más que todos los campesinos juntos gracias a la economía cocalera. Por otra parte, la cultura campesina en cuanto tal se debilita –pero no desaparece- con la economía cocalera más que con otros cultivos orientados al mercado (los llamados cash crops, como el café), que se compenetra de algunos de los valores "empresariales" propios de un tipo de actividad racionalizada exclusivamente en términos del retorno económico. 

Con todo, la coca ha sido definida como un "cultivo de resistencia" por parte de los cocaleros argelianos porque permite la reproducción del campesinado como entidad viable –algo que no puede hacer el pan coger en zonas donde el colono tiene media o una hectárea para cultivar. En estos espacios, si no es por la coca, la unidad familiar campesina sencillamente no puede reproducirse: ni el café ni la caña pueden hacer este milagro. Todos los proyectos productivos del mundo no garantizarán la permanencia en el territorio de estos campesinos que son ya ni siquiera minifundistas, sino que surco-fundistas; por ello, se vuelva imperativo seguir luchando por una reforma agraria integral que acabe con los niveles de concentración de tierra actualmente imperantes. Conscientes de la complejidad de esta situación, es que Argelia, después de la realización del 1er Encuentro Organizativo Cocalero en El Plateado (9 de Julio 2016), fue uno de los municipios impulsores de la Coordinadora Nacional de Cultivadores de Coca, Marihuana y Amapola (COCCAM), que reúne a campesinos de 17 departamentos del país. En este complejo panorama, los campesinos organizados como ASCAMTA han decidido dar pasos firmes hacia la diversificación de la producción, aun cuando no esperen nada del gobierno en cuanto al cumplimiento de lo acordado en el tema de la sustitución voluntaria y concertada en el marco del proceso de paz de La Habana, y mientras siguen luchando por solucionar un problema que es de carácter estructural: el acceso a la tierra. 

 

Recuperando la cultura campesina: dos experiencias argelianas –la finca de ASCAMTA y la Granja de la Paz

Aun ante los incumplimientos del gobierno a los cocaleros –incumplimientos que no son exclusivos a la población argeliana o caucana, sino que todos los cocaleros a nivel nacional-, los campesinos de ASCAMTA han asumido el compromiso de comenzar a diversificar la producción, volviendo a sembrar pan coger, recuperando así la cultura campesina. La asociación ha conseguido una finca de 11 hectáreas en las afueras de la cabecera municipal, que fue comprada por la Agencia Nacional de Tierras como parte de las negociaciones que la Cumbre Agraria hizo para conseguir proyectos productivos después del paro agrario del 2013. En Julio, más de 100 campesinos se reunieron en una minga para rozar y desmalezar la finca y ponerla en forma. El entusiasmo de estos campesinos socios de ASCAMTA que se apropiaron del proyecto era evidente. En esta finca ya tienen 1500 gallinas, de un total de cerca de 5000 que esperan tener: los huevos ya están todos vendidos de antemano. También quieren sembrar café, banano, plátano, invernaderos con tomates, desarrollar la porcicultura y la ganadería. En estos momentos, un grupo de compañeras están acondicionando cinco lagos que tiene la finca para criar tilapia. 

En palabras del dirigente de la asociación, Carlos Buitrón, "se trata de comenzar a diversificar la producción campesina, de concientizar... esta finca es una demostración de la soberanía alimentaria para el municipio. Queremos rescatar el valor de la producción del campesino. Argelia era un municipio rico en guineo, plátano, naranjas, queremos recuperar esto y que no sea todo coca... poder irla reemplazando con pan coger." Entre los proyectos que hay para que esta finca pueda ayudar en esta tarea, se encuentra también la creación de una Escuela de Saberes Campesinos. El SENA también se ha ofrecido para dar cursos teórico-prácticos en avicultura a los campesinos, ayudándolos a cualificarse en esta tarea. Cuando le preguntamos a Buitrón si él cree que esta finca pueda beneficiarse de los planes y proyectos que el gobierno ha ofrecido como parte de la sustitución concertada con las comunidades, él expresa sus dudas: "porque la gente no cree ya en las promesas del gobierno. Estamos ya sembrando otras cosas, pero no podemos esperar a que el gobierno cumpla, porque eso se ve difícil. A ellos solamente se les ve voluntad para imponer cosas sin traer proyectos y sin cumplir con lo acordado." Esto es particularmente sensible, porque el gobierno quiere imponer la firma del acuerdo a la comunidad, sin los pre-acuerdos acordados y sin aun avanzar en los proyectos de desarrollo con enfoque territorial, que serían parte integral del espíritu de lo acordado en La Habana, según personas de la comunidad. Los campesinos enviaron cartas con su voluntad de sustituir voluntariamente, a la espera de que el gobierno cumpla de manera sustantiva con la creación de alternativas viables, cosa que sería posible si el gobierno se comprometiera tan sólo a poner la mitad de los recursos que ha puesto para la erradicación forzada y la respuesta militar al problema cocalero en la creación de alternativas para la sustitución. Pero no se ve esta voluntad de su parte. Según Buitrón, "sólo se ve su voluntad para imponer cosas sin hacer propuestas y sin cumplir lo acordado. Se han hecho estas cartas de voluntad, pero el gobierno nos quiere dar sólo represión sin inversión". 

Otra experiencia para recuperar esta cultura campesina y luchar por la soberanía alimentaria, se dirige hacia las futuras generaciones. En el colegio del Sinaí,  se ha creado la Granja de la Paz, una experiencia para educar a los menores de edad de esta institución en preservación de la identidad campesina a través del trabajo agropecuario. También esta iniciativa busca contribuir a la construcción de paz local, generando alternativas a la economía cocalera y fortaleciendo la soberanía alimentaria de la población. También busca combatir ese modelo de "educación para el desarraigo", según el cual el éxito para los estudiantes campesinos consiste en ir a la ciudad y abandonar los territorios. A través de la promoción del trabajo campesino se busca que el estudiante adquiera las experiencias básicas para permanecer en el campo y valorar al campesinado como un proyecto de vida válido, con proyecciones para el futuro de los jóvenes, y luchar contra la estigmatización del campesino como si fuera la encarnación del fracaso.

Esta experiencia, fundada en el 2014, ha familiarizado a más de 300 estudiantes con la producción campesina como algo más que la producción cocalera. En la granja hay porcicultura, gallinas criollas, pollos de engorde, conejos, lombricultura y desarrollo de abonos orgánicos, huertas orgánicas de pan coger, como cebolla, cilantro, plátano, yuca, maíz, pepino. Los estudiantes han salido de esta granja a replicar lo que aprenden aquí en sus fincas, muchas de las cuales ya han comenzado a ver otros cultivos aparte de la coca. 

A estos dos esfuerzos, se suma el hecho de que antiguos guerrilleros farianos de esta región están avanzando proyectos productivos con la cooperativa que ha salido del marco de los acuerdos de La Habana, Ecomún. Sus esfuerzo también apuntan a diversificar la producción, sembrar pan coger y construir la soberanía alimentaria que se merece el pueblo argeliano. Todos estos esfuerzos merecen todo el respaldo y apoyo de la sociedad; desafortunadamente, más que apoyo, por parte de las autoridades, lo que se oyen son amenazas de represión y erradicación forzada, que paradójicamente, amenazan más a estos esfuerzos por construir una economía campesina sin coca, que a la coca misma. 

 

La amenaza de la mega-minería a los sueños de soberanía alimentaria

La mayor amenaza a la cultura y la identidad campesina, viene en la forma de la locomotora extractivista impulsada por el gobierno de Santos. En la disputa por el territorio de Argelia, está comenzando a jugar un rol cada vez mayor el espectro de las multinacionales mineras que están pidiendo obteniendo concesiones mineras en este territorio, poblado por miles de pequeños campesinos que subsisten en sus pequeñas fincas gracias a la economía cocalera, y que hoy buscan diversificar esta producción y ampliar la producción de pan coger.  Por ejemplo, Cerro Matoso S.A., perteneciente a la multinacional BHP Billiton, tiene una concesión de título minero de casi 15.000 hectáreas para la explotación de níquel y asociados en la región entre Timbiquí, Argelia y el Tambo. Muy probablemente el espectro de la militarización del territorio tiene mucho que ver con la implementación de estos megaproyectos que enfrentan su más grande barrera, en la oposición organizada de estas aguerridas comunidades.

Otra multinacional que ha hecho solicitudes mineras en el municipio de Argelia por un total de 20.000 hectáreas, entre los corregimientos del Plateado, el Diviso y la Belleza, es la Anglo American Colombia Exploration S.A., empresa con vínculos con la Anglo Gold Ashanti (que alguna vez controló el 50% de la AGA hasta que en el 2009, formalmente, vendió su parte)[4]. Ahí, en la quebrada de la Naranja y su desembocadura en el río San Juan de Micay, precisamente en el corregimiento de la Belleza, se ha encontrado cobre. Muy probablemente el método que se utilizaría para explotar el recurso cuprífero es la lixiviación, un método que contiene un alto riesgo de contaminación por ácidos. El mineral molido es remojado en una solución ácido mediante la cual se obtiene el metal buscado, en este caso, el cobre. En abril del 2016 llegó una carta de la Agencia Nacional de Minas, informando a la alcaldía de Argelia de la solicitud de concesión minera de 2.000 hectáreas para explotación de cobre en la Belleza. La reacción de la comunidad, al enterarse de esta solicitud, fue de organizar una reunión abierta a la que asistieron unos 200 pobladores de este corregimiento, ante la cual el propio alcalde se comprometió a oponerse a este proyecto.

De implementarse estos megaproyectos mineros, estos pequeños campesinos pasarían a la historia, y todos los esfuerzos de la asociación para lograr la soberanía alimentaria se convertirían en un aborto muerto antes de ser concebido. Esta amenaza preocupa enormemente a las comunidades argelianas, y como ha ocurrido en otras zonas del país, se está fraguando una alianza amplia para defender el territorio, el agua y la vida. Utilizando la figura de la consulta popular, hoy en día ASCAMTA está liderando un llamado a realizar una consulta en todo el municipio relativa al tema de la mega-minería. Esperan utilizar este recurso para evitar llegar a la protesta popular en contra de la destrucción del territorio. Mientras el gobierno santista está afanado en acabar con la figura de la consulta popular (o al menos, de arrancarle sus colmillos, volviéndola una herramienta inane), y mientras desconocen olímpicamente los resultados aplastantes en contra de la megaminería logrados en comunidades como Pijao, Cumaral, Cajamarca, o Piedras, los campesinos y los habitantes urbanos argelianos se aferran a esta herramienta como una manera de evitar una confrontación en la cual ellos saben que llevarán la mejor parte, según lo ha demostrado la experiencia de represión en este territorio. 

La Batalla de Argelia en clave del post-acuerdo

Si bien es preocupante que ha habido algunos descalabros sociales después de la salida de las FARC-EP de la región, con incidentes de variable naturaleza dependiendo del corregimiento –las situaciones más graves se han vivido en esa interface entre farianos y elenos que es El Plateado, donde en un fin de semana en Junio fueron asesinadas seis personas-, las comunidades organizadas han mostrado una gran conciencia cívica y capacidad política para mantener un cierto orden y control social ante esta situación. En todas partes se están discutiendo y creando manuales de convivencia –muchos de los cuales existían, pero con la llegada de la policía en el 2007 fueron abandonados, quedando después los insurgentes como fuerza de control de facto. Este trabajo ha sido particularmente intenso en El Plateado y Sinaí. También se están construyendo y conformando guardias campesinas que ayuden a conservar el orden en el territorio, como organizaciones bajo la supervisión directa de las Juntas de Acción Comunal. Esto es parte de un trabajo más amplio impulsado fundamentalmente, pero no exclusivamente, por ASCAMTA. Hoy se puede ver mucha gente sumándose a esta organización, mientras se forman muchos comités de trabajo: algunos de los más fuertes son el de mujeres y el de Juventud Rebelde, pero también se están formando comités de cultura, el comité Semillas de Micay –que se encarga del deporte-, y un comité que está proyectando para el medio ambiente. Hay también una Casa de la Cultura en Sinaí desde la cual se hacen proyectos culturales con la comunidad y particularmente con los jóvenes –hay otra proyectada para El Plateado. También ASCAMTA ha empezado un importante trabajo comunicativo mediante la creación de Radio Activa, una radio de carácter cultural-social-campesino, según sus propias definiciones. Desde la frecuencia 100.7 FM esta radio desde hace meses viene difundiendo hacia toda Argelia y la zona del Pacífico (Guapi, Timbiquí, López de Micay) su mensaje de cuidado del medio ambiente, de socialización de la figura de la Zona de Reserva Campesina, de defensa de los derechos de las mujeres y de fortalecimiento de la identidad campesina. Los segmentos más importantes son los mensajes de la comunidad y el segmento noticioso. La recepción por parte de la comunidad ha sido extraordinaria, al punto que esta radio se está sosteniendo íntegramente gracias al apoyo de los comerciantes de la región gracias a los segmentos publicitarios. Para reforzar la cultura campesina, también se viene realizando desde hace tres años un Encuentro Intercultural de Saberes y Sabores Campesinos, el cual este año se realizará de los días 2 al 6 de Octubre en Sinaí.

Los campesinos de la región confían en su propia capacidad y fuerza organizativa para lograr construir una convivencia armoniosa, para trabajar y seguir construyendo sus comunidades desde el trabajo solidario y el respeto en común, como lo han hecho de siempre, en estos momentos de transición. Un aspecto fundamental en este trabajo es la creación de una Zona de Reserva Campesina para Argelia y para Balboa, que está actualmente en trámite. Hay mucha esperanza en este trabajo organizativo, pero también hay obscuros nubarrones en el horizonte. A lo que más se le teme es a una ofensiva militar-policial-paramilitar, como la que se vivió a fines de la década del 2000, que dejó una estela de muertos, desaparecidos y desplazados. Muchos piensan que es cosa de semanas para que se materialice una nueva ofensiva represiva, como las vividas en noviembre del 2015 y en marzo del 2016, momentos en los cuales las fuerzas represivas del Estado se aprovecharon del cese al fuego unilateral de las FARC-EP para violentar a la comunidad campesina.

Muchos sienten que la Batalla de Argelia está por venir. Y que esta batalla será clave para definir el carácter del post-acuerdo, en un momento histórico para el país que es extraordinariamente fluido. En el entendido de que también hay otro acuerdo que se viene impulsando en el proceso del gobierno nacional y el ELN en Quito, proceso el cual también debe ser apoyado y rodeado por todos los sectores populares. Los esfuerzos de estos campesinos argelianos pueden ayudar a consolidar un modelo de post-acuerdo favorable a los intereses de los pobres del campo y de las mayorías de Colombia. De acá están surgiendo alternativas, experiencias reales de democracia popular, deliberante, desde las propias comunidades. Por eso es tan importante hoy en día rodear a este proceso, rodear a ASCAMTA y todas las organizaciones populares de la región y sus dirigentes, no permitir que sean aislados ni que se utilice la erradicación forzada en su contra, y defender todos los esfuerzos de estos campesinos. No podemos permitir que la alternativa represiva que se cierne como una espada de Damócles sobre las cabezas de este pueblo, se materialice. Argelia debemos ser todos y cada uno de quienes creemos en una Colombia nueva, construida desde abajo, por las propias masas que trabajan y sueñan con hacer este proyecto una realidad.

José Antonio Gutiérrez D.

Guillermo Andrés Mosquera 

 

28 de Agosto, 2017

 

[1] Para más detalles, revisar http://www.rebelion.org/noticia.php?id=222959

[2]https://www.oxfam.org/sites/www.oxfam.org/files/file_attachments/radiografia_de_la_desigualdad.pdf

[3] El Espectador, 8 de Julio, 2017.

[4] http://www.dinero.com/edicion-impresa/investigacion/articulo/las-maniobras-del-rey-midas/145595

Por.  Tony López R.  (*)

La Plaza Bolívar de Bogotá fue el mejor escenario que se haya escogido para clausurar, con un evento cultural,  el Congreso de la otrora fuerza guerrillera Fuerzas Armadas Revolucionaria de Colombia-Ejército del Pueblo. (FARC-EP). Congreso que con la asistencia de un millar de delegados y unos 200 invitados nacionales y extranjero, debatió durante varios días, el programa, reglamento y  la funcionalidad, y a partir de su clausura, por decisión de su Secretariado y de su militancia, aprobó  su conversión en una fuerza política e inserción  en   la lucha política  legal y electoral que rige en Colombia,  de acuerdo a la Constitución de 1991.

Los colombianos  deben asumir la seriedad con la que han actuado los integrantes de esa cincuentenaria fuerza insurgente al cumplimentar  todos los compromisos firmados por ellos y contemplados  en  los Acuerdos de La Habana.  Por solo mencionar los más importante tenemos:  cese unilateral de fuego, que abrió paso al cese bilateral, suspensión de toda acción vinculados a las retenciones o secuestros, acciones militares que involucrara a civiles; la fiscalización de sus bienes;  la concentración de sus fuerzas y la entrega de sus armas. Estos dos últimos hechos son inéditos en la historia, no solo de nuestra región, sino en otras zonas de nuestro universo. 

A diferencia de esas acciones de la guerrilla  en favor de la paz, el Gobierno no ha obrado de igual forma, por solo citar los principales, incumplimiento tenemos que: falta por cumplir la amnistía, aún permanecen en prisión más de sus 700 miembros; va en aumento el asesinato de líderes comunales, representantes de las minorías afrodescendientes e indígenas, y 32 personas entre miembros de las FARC y familiares de los guerrilleros. Los temas debatidos y   aprobados en La Habana, según  la Comisión de Implementación de dichos  Acuerdos, no se han concretado, como es iniciar el proceso de  la Reforma Rural Integral (RRI), tampoco han cumplido lo relativo a la lucha contra el cultivo  de la coca y amapola.

Pero lo más significativo y muy grave para la tranquilidad ciudadana y que pone en peligro la paz, es la inexistencia de una política y un accionar en contra del paramilitarismo desconociendo así lo suscrito en los Acuerdos de la Habana.  Lejos de combatir el paramilitarismo que crece y ocupan las zonas donde operaban los frentes de las FARC, el propio ministro de Defensa Luis Carlos Villegas, niega la existencia de dichas bandas narcoparamilitares.

El gobierno presionado por esta crisis presento una ley en el Congreso, objeto de un encendido debate en el Congreso y si bien Senado y Cámara,  aprobaron la propuesta que prohíbe   el paramilitarismo, debe llevarse a conciliación entre ambas cámaras y luego elevarla a la Corte Constitucional para su aprobación.

Uno de los más graves errores e insuficiencia de los Acuerdos de La Habana, lo constituyó la negativa de la delegación del Gobierno en la Mesa de Diálogo, de no aceptar  la  propuesta de la delegación de las FARC de convocar a una Asamblea Nacional Constituyente y la de las FARC de admitir la posición del Gobierno.  

Mientras que  el gobierno unilateralmente optó por convocar a un plebiscito no vinculante,  que lejos de contribuir y fortalecer la mesa de La Habana, ese escrutinio quedó en manos  del activo accionar de los sectores enemigos de la paz, a lo cual se prestó la feroz campaña mediática,  a favor del voto negativo, campaña plagada de grandes mentiras, como la de señalar que el SI le daría a  la guerrilla la posibilidad de ocupar  la Casa de Nariño e imponer una dictadura castrochavistacomunista. Esa campaña cundió el pánico y así fue el resultado. 

La decisión de no someter los Acuerdos de La Habana a una Asamblea Nacional Constituyente, abrió el espacio para que los acuerdos se sometan al poder legislativo y judicial, los que tienen, de acuerdo a la Constitución del 91,  la facultad de aprobar o no, una parte o varias partes de los Acuerdos de La Habana. Ejemplos hay, allí tienen la eliminación de Fast Track o los problemas con la amnistía. Una Asamblea Nacional  Constituyente,  hubiera convertido los Acuerdos de La Habana  en una política de Estado y hoy la política de paz estuviera gozando de un absoluto derecho inamovible por su carácter constitucional.

(*) Periodista, politólogo y analista internacional

Por: Kevin Sisa.

Las valoraciones sobre el Congreso constitutivo del Partido de las FARC no pueden limitarse a si nos gustó o no su nuevo  logo o la pertinencia de mantener sus siglas, aún con sus nuevos significados. Aunque válidas, estas preocupaciones se han impuesto sobre otras, de mayor calado, porque en algunos ha primado el "cálculo" sobre el marketing político, restando atención a la proyección disruptiva con la que surge esta organización ya en la legalidad, producto de su carácter y naturaleza. El papel histórico de las FARC no cabe en las elucubraciones de oficina de x o y intelectualoide, aferrados, por demás, a las experiencias (nada despreciables) de partidos morados de lejanas tierras.
 
Una fuerza, con nuevos bríos y con la templanza reafirmada, llega a nutrir el espectro de la izquierda colombiana. Que no quede posibilidad para titubeos: la consolidación de la vía de solución política y la construcción de la paz democrática, requiere rodear al nuevo partido y plantear alianzas justas y necesarias, máxime, cuando se acerca un año electoral definitorio de la política nacional y del futuro del proceso de paz. La discusión sobre la unidad de los comunistas está en el centro y debe tramitarse a todos los niveles sin prisas, pero sin pausas. 
 
Las FARC no llegan a la política, siempre lo han estado. De diversas formas producto de las lógicas de la guerra, pero han mantenido permanente contacto y una ligazón estrecha con el pueblo durante 53 años de lucha insurgente. La palabra, única arma al decir de Timo, debe seguir recorriendo todos los rincones de Colombia para convencer a quienes no lo están, de que sí tenemos otra oportunidad sobre esta tierra. Ahí está la clave: La fuerza se construye con las gentes, con el trabajo diario, con abnegación, con el ejemplo, con la incorruptibilidad, características que los han acompañado medio siglo. La construcción del poder se hace en el movimiento de lo real. Que las encuestas no nos quiten el sueño... hay millones de colombianos que han perdido la esperanza.  Nos toca devolvérsela.
 
Los retos se multiplican a diario en el horizonte. Ahí está el tamaño del esfuerzo que debemos emprender, en otras condiciones, para enamorar los corazones y las mentes de nuestros compatriotas. Cuenten con los comunistas, camaradas. Echemos a andar la Nueva Colombia.
Manifestación antiterrorista en Barcelona 26 de agosto 2017.
El reino de España esperaba convocar este sábado en Barcelona una multitudinaria manifestación en repulsa por los atentados terrorista de las Ramblas y Cambrils. Una manifestación unitaria contra el terrorismo yihadista donde se supone ondearía altivas  las banderas rojigualdas y se corearían lemas a favor de la paz y el amor universal. Bajo la pancarta "no tinc por" (no tenemos miedo) se presentaba una ocasión inmejorable para contrarrestar el desafío secesionista catalán. Pero las calles de Barcelona se inundaron de banderas esteladas independentistas y de pancartas que acusaban al gobierno y a la monarquía de vender armas a países como Arabia Saudita y Qatar (patrocinadores el terrorismo)  El monarca Felipe VI hizo acto de presencia en la plaza de Cataluña escoltado por cientos de agentes secretos y fuerzas de seguridad del estado en un intento por realzar su blasón. Acompañado por su gran Chambelán Rajoy, sus ministros y presidentes autonómicos pretendía de esta manera ganarse el corazón de los súbditos catalanes.
Pero los ciudadanos catalanes como corresponde comenzaron a abuchear a su majestad y sus cortesanos con gritos de ¡fora la monarquía! ¡Felipe, quien quieres paz no trafica con armas! ¡vuestras guerras, nuestros muertos! ¡Mariano, si quieres paz no vendas armas!¡Independencia, independencia! Evidentemente quien trafica con armas no puede hablar de paz. La hipocresía monárquico-españolista ha alcanzado unos límites inconcebibles.  El reino de España con toda la desfachatez vende armas a distintas dictaduras en especial monarquía saudita que es el principal patrocinador del Wahabismo y el salafismo mundial. La manifestación por la paz y contra el terrorismo se convirtió en un plebiscito nacionalista en favor al derecho a decidir. 
El reino de España quería utilizar este escenario para demostrarle al mundo su compromiso en la lucha antiterrorista o antiyihadista -como se le denomina tras la desaparición de ETA- No obstante se oculta deliberadamente que España tiene tropas en Afganistán y en Irak y participa en la Coalición Internacional que combate al Estado Islámico. El compromiso de España en la lucha contra el terrorismo mundial fue una de las principales causas del atentado de las Ramblas y Cambrils. Algo que también sucedió en los atentados de Madrid el 11 de marzo de 2004  cuando el comando yihadista Abu Hafs al Masri -en nombre de al Qaeda- colocó varias mochilas bomba en la red de trenes de cercanías causando 192 muertos. En un principio el gobierno de Aznar culpó a ETA en un desesperado intento por ganar las elecciones generales que se celebraban tres días más tarde. Aunque se sabía de antemano que los atentados los cometieron yihadistas como represalia por la participación de tropas españolas en la invasión de Irak. La mentira no funcionó y el beneficiado fue el PSOE que ganó las elecciones proclamándose José Luis Rodríguez Zapatero presidente del gobierno. Ahora nuevamente el PP ha intentado manipular a su favor este deleznable acto terrorista con el objetivo de restarle fuerza al soberanismo catalán a un mes del referéndum de autodeterminación. 
Occidente está empeñado en exterminar al islamismo radical en Siria e Irak y la respuesta es una serie de atentados atribuidos al EI que han tenido como objetivo distintas capitales europeas. Definitivamente la guerra se ha globalizado y trasciende las fronteras de Oriente Medio. La libertad, la democracia y la seguridad del Primer Mundo es un asunto prioritario mientras que lo que acontezca con la población civil en Siria e Irak es algo banal e intrascendente. 
Los atentados de Barcelona y Cambrils cometidos por un comando compuesto por yihadistas marroquíes del Takfir Wal Hijra dejaron 16 muertos y decenas de heridos en un nuevo capítulo de terror que con toda seguridad volverá nuevamente a repetirse en el momento menos esperado. Europa como en EE.UU los organismos de seguridad y de inteligencia, la policía, el ejército se encuentran en alerta máxima prestos a detectar el más mínimo movimiento sospechoso. Los ciudadanos han comprendido que tienen que resignarse a convivir con el miedo y la desconfianza. En cualquier esquina les está esperando una celada; un ametrallamiento, una bomba, un acuchillamiento, un auto desbocado. Lo cierto es que mientras no haya paz en Oriente Medio cada día que pase el fantasma del terrorismo irácobrando una dimensión más cruel y despiadada.
Carlos de Urabá 2017

Continúan los intentos por desestabilizar y acabar el proceso bolivariano de Venezuela, en el cual la mafia que controla el poder en Colombia, también conocida como el “Cain de America”, juega un roll principal asignado a ellos por el imperio.

Siguiendo el libreto de la farsa de la desmovilización del bloque cacica la Gaitana, donde los uribistas disfrazaron de guerrilleros hasta a mendigos, ocurrió en días pasados un supuesto ataque o insubordinación de militares en Venezuela, donde habían hecho un recogido similar para simular división en el ejercito bolivariano.

De todos es sabido el terror de la oligarquía colombiana al pueblo, una demostración de esto se dio cuando las Farc propuso como medio para refrendar los acuerdos una constituyente, la cual fue desechada inmediatamente por la oligarquía colombiana, que ha estado mezclada en varios intentos de desestabilizar el proceso bolivariano, entre otros con el grupo de paramilitares colombianos descubiertos cerca a Caracas y la manipulación del Bolivar.

Pero no solo el recogido presentado como ejercito es llamativo o indicativa de por donde viene el agua al rio, de por donde viene la agresión a Venezuela y al proceso bolivariano, la similitud del lenguaje en un discurso del jefe del supuesto grupo militar y un llamamiento del narcotraficante numero 82, Alvaro Uribe Vélez, buscando la invasión de Venezuela, son bien dicientes. 

En ambos discursos se recurre a la alabanza al pueblo venezolano con la idea de atraerlo hacia el fascismo, ambos con odio llaman tirano al presidente Maduro.

El llamado de Uribe a “una intervención militar del propio Ejército de Venezuela, no para un golpe de Estado, no para que las Fuerzas Armadas se tomen el poder, sino para que obliguen a Maduro a hacerse a un lado, se convoque a elección general, con sufragio universal y se tome el rumbo de la democracia” es bien similar al del supuesto militar quien aseveró que “aclaramos esto no es un golpe de estado esta es una acción cívica y militar para restablecer el orden constitucional, pero mas para salvar al país...”. 

Hoy nadie duda de la injerencia del imperio y de sus lacayos entre los que mas, la oligarquía colombiana para desestabilizar el proceso bolivariano, el cual debido a los avances a favor del pueblo ven como una amenaza ya que de saber los colombianos los reales cambios allá producidos,

puede comenzar a exigir que instauren lo que ellos llaman “Castro-Chavismo” en Colombia.

Apartamentos gratis, totalmente terminados y amoblados, de mas de 72 metros cuadrados comparadas con las casuchas supuestamente gratis de la oligarquía que con solo 28 metros cuadrados y sin terminar.

Con la salud gratis cuya calidad no tiene absolutamente nada que ver con el negocio de la muerte por instaurado en Colombia, así como la educación también gratis.

Agua, energía y transporte subsidiados así como los alimentos, que nos quieren hacer creer que no hay en Venezuela y donde hasta realizan una constituyente donde el pueblo y no los mafiosos como en Colombia, pueden cambiar todo, hasta la política económica que en Colombia esta llevando al país a la deflación.

Por eso en base a mentiras esparcidas por los medios de desinformación han convertido al “Castro-Chavismo” en un “coco”, con el tiene atortolado al pueblo y con el cual asustan hasta avezados dirigentes de izquierda.

En todo esto no podemos olvidar las declaraciones del director de la CIA, Michael Pompeo, diciendo que EE.UU. trabaja en colaboración con Colombia y Mexico "para derrocar al Gobierno constitucional de Venezuela e intervenir a Venezuela" y como corroborando esto Santos fue el primero que ante la constituyente venezolana, nadie sabe conque derecho, anunció, desconociendo la constitución bolivariana que ellos, la mafia que controla el poder en Colombia, la desconocía.

Y fue un poco mas lejos cuando dijo "Seguiremos insistiendo es en una solución pacífica, ojalá rápida, democrática, para que esa nación que tanto queremos salga pronto de ese oscurantismo", democracia como la que ellos tienen en Colombia donde sin manifestaciones después de la firma del acuerdo con las Farc, ellos a travez de sus paramilitares han asesinado unos 200 dirigentes populares y oscurantismo donde hacen votaciones frecuentemente, donde llaman al pueblo a que decida el futuro del país y ojo que habló de una solución “rápida”, lo que puede ser el anuncio de un aumento de las agresiones.

Los Estados Unidos están ansiosos por controlar el petroleo venezolano, y de las guarimbas y las sanciones chimbas como las anunciadas contra el presidente Nicolas Maduro y contra otros funcionarios venezolanos, van a ir escalando y por lo pronto están abonando el camino, cubriendose de un legalidad que a ellos les convenga.

Así, como por los lados de la OEA y su marioneta Almario las cosas no les han salido bien, a travez de su vasallo Pedro Pablo Kuczynski, que oficia como presidente del Peru, organizaron una tal conferencia internacional de arrodillados para generar legitimidad regional que justifique una acción de mayor envergadura ya que hasta ahora, lo de la guerra de cuarta generación les ha fallado.

Sin pretender ser adivino, pienso sin duda alguna de que una agresión de mayor calibre, aupada por el imperio vendrá desde la oligarquía colombiana con su ejercito de alrededor de 500 mil hombres, sus paramilitares y desde las bases militares imperiales en Colombia que no están allí para que los mercenarios imperiales venga a comer helados.

Venezuela es el objetivo del imperio que lenta pero seguramente a venido acabando con los gobiernos democráticos de la región en un proceso iniciado en Honduras, seguido por Paraguay, Argentina, Brasil y ahora en Ecuador.

El imperio y sus lacayos saben del peligro que para ellos engendra un proceso Bolivariano afianzado, lo que puede ocurrir ahora con la constituyente, que al igual que Cuba puede alumbrar la construcción de una America Latina unida como soñó Bolivar.

El asunto no es de democracia como nos quieren hacer creer, el asunto es de poder, y si el imperio ataca a Venezuela, como es muy probable que lo hagan, los gringos tendrá un Vietnam en su patio trasero, que puede marcar el comienzo del fin del imperio.

Así que todos debemos estar alertas porque en America latina y especialmente entre Venezuela y Colombia es muy probable que algo muy grave suceda, ya que el imperio y sus lacayos no van a permitir así por así que se profundice el proceso Bolivariano de Venezuela.

Unas siete horas hacia el noreste de Mina Vieja, San Pedro Frío, por una trocha espantosa en medio de paisajes que lo dejan a uno sin aliento, que sube lomas y cruza planicies, apenas atravesando un par de lánguidos pueblos, pero cruzando una buena parte del norte de la Serranía de San Lucas, se encuentra el corregimiento de Micoahumado, perteneciente al municipio de Morales, Sur de Bolívar. En el camino nos pasó de todo: hubo que cambiar una rueda, un par de veces el chofer tuvo que meterse abajo del carro a ajustar y cambiar piezas, hubo que usar gancho y cuerda para sacar al carro del lodo, y nos tuvimos que bajar un par de veces para que el campero, con todo su peso, no pasara de largo al río en algunos precarios puentes. 

Al llegar al pueblo principal del corregimiento, Plaza de San Pedro –el cual es más frecuentemente llamado, sencillamente, La Plaza- la diferencia absoluta con Santa Rosa es evidente. No hay ese movimiento febril ni ese comercio propio del pueblo minero. Esta es una región fundamentalmente campesina, cuya vida avanza a un ritmo eminentemente campesino. Está situada a una altura media que le da un clima bastante benigno, a un paso de las lomas de la serranía así como de la ciénaga de Simoa. También se encuentra cerca de una de las primeras Zonas de Reserva Campesina (ZRC), la de Morales-Arenal. Hacia el monte, está la zona minera de Mina Proyecto. Pero la vocación de Micoahumado es evidentemente agrícola, con sus lomas con café, plátano, yuca, más arriba frijol, piña, maíz y en el monte, un sorprendente arroz secano que no precisa de inundación para dar el grano. Pero como todo, lo que el visitante ve hoy, es fruto de un desarrollo histórico concreto, del cual el campesinado ha sido el sujeto fundamental mediante su proceso dialéctico de colonización y resistencia. 

"Les tocó comer micos": la colonización de Micoahumado

Micoahumado, como corregimiento, comenzó su historia en 1957, con la llegada de los primeros colonos a esta región selvática. Estos primeros colonos eran un grupo abigarrado de personas venidas del Cesar, de Santander y de Antioquia, todos personas de sensibilidad liberal, todos refugiados de la violencia conservadora y latifundista, que habían perdido sus tierras en esa oleada reaccionaria que sacudió a Colombia a comienzos de esa década. Siendo una zona selvática, el principal atractivo eran los bosques de la región, en especial los cedros. Estos aserradores, formaron tres campamentos, en los cuales sacaban la madera en bruto, en rola, y construyeron una trocha con el apoyo de una compañía que llegó a comprarles la madera. El nombre Plaza de San Pedro fue puesto porque entre los tres campamentos se limpió una plaza en la cual apilaban la madera; la mención al santo hacía referencia a la religiosidad propia de estos campesinos. Un día, algunos colonos se perdieron en la selva por algunos días, sin comida ni provisiones. Cuando el hambre comenzó a carcomerles el vientre, se vieron forzados a cazar un mico choibo, unos micos grandes, negros, que pesan unos 20 kilos, y ahumarlo antes de comerlo. Cuando volvieron al pueblo, con su historia de supervivencia y que les había tocado comer mico ahumado, ahí fue que quedó el nombre de Micoahumado para la región. Hoy de los micos no queda sino el nombre. El mico choibo ya se ha retirado hacia el interior de la Serranía, con la selva que alimenta y protege a los pocos individuos que quedan de esta especie en peligro crítico de extinción. 

La bonanza maderera duró hasta la década de 1970. En esa época comienza a llegar una nueva oleada de colonos que estaban netamente orientados hacia la agricultura, en particular del arroz y del maíz. En el período de 1975 a 1980, llegó la bonanza marimbera, que penetró toda la Serranía de San Lucas desde la Costa del Magdalena y por el Cesar. La bonanza marimbera cedió su lugar a otro cultivo de uso ilícito, la coca, en 1982. Con la coca los cultivos de marihuana entran en franco declive en la región. La coca predominó en la economía regional hasta avanzada la década del 2000, década en que comienza a ganar terreno los cultivos de pan coger y el discurso de la soberanía alimentaria impulsado por las organizaciones campesinas.

Según el dirigente campesino, y uno de los directivos de la Federación Agrominera del Sur de Bolívar (Fedeagromisbol), Pablo Santiago, esto ocurrió, por una parte, por la mayor conciencia que adquirían los campesinos, así como por el efecto de las fumigaciones sobre los predios campesinos: "acá hubo fumigaciones en el 2005, en el 2006, en el 2007, en el 2009, y finalmente el 2011. Después de una bonanza fuerte en Micoahumado, hoy solamente hay algunas maticas, creo que no alcanzan a 30 hectáreas en todo el corregimiento. La gente, aburrida de la persecución y las fumigaciones, así porque ha ido entendiendo el daño social que esto causa, más el respaldo de algunos proyectos productivos que han ido saliendo con las luchas campesinas, ha decidido dedicarse en vez a lo agrícola... a la piña, al cacao, al frijol... Esto se acabó entre el impulso de los proyectos y la erradicación. Pero si el gobierno no ayuda al campesino, puede volver lo de la coca, y eso sería un fracaso para el territorio después de 6, ó 7 años, sin coca". Cuando se le pregunta por la relación entre coca e insurgencia, él es enfático "el ELN al principio se opuso a la coca. Las FARC decían que dejarían que la gente la sembrara, pero nunca, jamás la incitaron. Claro, ellos sí tenían una economía con esto, porque impuestaban, ya que finalmente los elenos terminaron aceptando que la gente la tuviera. Ellos cobraban un impuesto que llamaban el gramaje, que consistía en $100.000 por el kilo de base y $500 por la arroba de hoja. Un impuesto era pagado por el traficante, el otro por el campesino cultivador. Pero los guerrilleros pusieron una ley que decía que por cada hectárea de coca sembrada, debía también sembrar una hectárea de comida. Al campesino que tenía ganado o que tenía comida, jamás le cobraron nada".

El impulso al pan coger había comenzado en pleno apogeo de la coca, cuando se forma oficialmente, el 16 de Julio de 1997, la Asociación de Pequeños Productores de Frijol de Micoahumado (ASOPROMIC). Esta asociación, desde sus inicios ha sido miembro de Fedeagromisbol. Su representante legal, Juan Bautista Colorado, era un minero que llegó a La Plaza desplazado de Mina Vieja, en la serranía, de donde tuvo que escapar el 6 de Junio de 1999. El 28 de Septiembre del mismo año llegó a La Plaza de San Pedro y desde entonces colgó el casco de minero para dedicarse a las labores agrícolas. Dice él que "como yo sabía de números, comencé a ayudarles y luego terminé siendo el representante legal de la asociación. En esa época había coca en la región, y en una de esas cogieron al gerente en Santa Marta con un poco de mercancía, y entonces quedé un poco al frente de esto. Ahora ya no hay coca. Esto es una zona eminentemente agrícola. Debido a la irresponsabilidad en los pagos, tuvimos una situación complicada, porque los socios quedaron debiendo 60 millones de pesos, porque les fiábamos sin ninguna garantía. Eso después de muchos éxitos de la asociación. Como quien dice, subimos como palma, y caímos como coco. Pero la constancia vence lo que la dicha no alcanza, así que seguimos para adelante, con menos socios pero con la gente responsable y comprometida. Lamentablemente, esta situación llevó a que fracasara la cooperación que nos había dado desde el 2005 los Laboratorios de Paz".

Después, gracias a un proyectico pequeño del programa  "oportunidades rurales" del Ministerio de Agricultura, superar esta situación financiera difícil, y logran hacerse de la marca Asopromic, con los empaques para sus productos y lograron juntar así algo de recursos para afrontar la crisis. Así siguieron hasta que llegó el Paro Agrario del 2013.

Conflicto social: la resistencia campesina

 

La historia del proceso campesino, ha sido una historia de luchas bastante larga, en la cual las protestas campesinas del 2013 han sido un episodio muy importante, pero un eslabón de una larga cadena de resistencias. En 1985 se viven las primeras acciones de protesta masiva del campesinado de esta región, con su participación en una marcha de unas 8000 personas que fueron desde el Magdalena Medio a Magangué, a tomarse el Parque Centenario en Cartagena, exigiendo esas cosas que los colonos suelen exigir: salud, educación, vías, electricidad. Se tomaron el parque por una semana y volvieron a sus territorios felices con promesas del gobierno de que les solucionarían a la brevedad todos sus problemas. Pero como dice Pablo Santiago, "siempre nos han mamado gallo. Nunca nos han cumplido. Después volvimos y nos tomamos la Catedral de Cartagena por dos meses en 1997, porque aun no habían resuelto nada de lo que entonces nos habían prometido y otra vez volvieron a engañarnos". Hasta ese momento, las movilizaciones se caracterizaban por exigencias concretas y por la lucha por derechos básicos.

1998 también fue el año de una grave agitación campesina en San Pablo, Cantagallo, Arenal, Morales y Barrancabermeja. Como de costumbre, Micoahumado se hizo presente, engrosando un grupo de 12.000 campesinos que se movilizaron para reclamar el derecho al territorio y la vida. Esta movilización representaba un salto cualitativo respecto a las anteriores, pues la demanda del territorio era eminentemente política y la demanda del derecho a la vida cuestionaba la política de exterminio que se venía, solapadamente, adelantando desde organismos del Estado bajo el disfraz de los tentáculos paramilitares. Luego desaparecen a Edgar Quiroga en Cerro Azul. Según Santiago, "ahí mismo se estanca el proceso de implementación del acuerdo logrado en 1998, porque Edgar era miembro de la mesa de seguimiento a los acuerdos, entonces ¿cómo así que avanzando en la exigencia de cumplimiento de los acuerdos en un momento, y despareciéndonos en otro? Entonces se cae la vaina y al poco tiempo, con la llegada de los paracos ya directamente al territorio, a los líderes nos toca internarnos en la región, en los lugares más remotos".

De ahí los procesos de resistencia campesina se vieron interrumpidos por la ofensiva paramilitar, que dejará una estela de muerte y destrucción, pero que también generará importantes dinámicas de resistencia que han demostrado la capacidad política de esta comunidad campesina.

Conflicto armado: elenos y farianos, paracos y milicos

El conflicto armado se inaugura prácticamente en la región. En 1965 se da la primera acción guerrillera en la región: la toma del puesto de policía de Morales por parte del Ejército de Liberación Nacional (ELN). Desde entonces, los elenos han hecho presencia en la región, de manera permanente desde mediados de la década de 1970. Según un poblador, ellos han sido "autoridad, han controlado todos los temas, lo de seguridad, lo político. Muchos jóvenes se unían a ellos, crecieron mucho en esta región". El ELN montó varios frentes en esta región –la compañía Anorí, Héroes de Santa Rosa, Los Quiñónez, y el más importante de ellos, el frente Luis José Solano Sepúlveda. Luego hubo una escisión del ELN, hacia 1998, llamada el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), los cuales crecieron mucho con los impuestos a la coca, logrando una envidiable dotación de armamento. Las FARC-EP aparecieron en la región en 1985, con el Frente 37. 

Los combates con el ejército se multiplicaron, al igual que los bombardeos a los campamentos guerrilleros, cuando en 1992, llega la Brigada Móvil No 1 a la región. Llegan con bombardeos muy fuertes. Aplicaron mucha presión que llevó al desplazamiento en masa de muchos pobladores. Pero la prueba de fuego vendría el 9 de Noviembre de 1998, con la irrupción de los paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) en la región. En esa fecha se produjo la primera incursión paramilitar, de cuatro en total. Ellos son recordados por la población con un lenguaje cuasi bíblico, como si se hubiera tratado de las diez plagas de Egipto. De hecho, aun se llama al desplazamiento masivo que generaron, el "éxodo de 1998". El caos se apoderó de la región, que se consumió en combates interminables bajo la luz de casas en llamas. A esa primera incursión siguieron dos más en el 2000, las cuales fueron seguidas: una en Junio, la otra en Noviembre. En estas tres ocasiones, los campesinos optaron por desplazarse al campo, pero nunca bajaron a la cabecera municipal: la ruta del desplazamiento dentro del Corregimiento partía por lo general en La Plaza, seguía por El Progreso, luego iban por la Guásima, el Reflejo, Chiquillo y luego se volvía a la Plaza. En ese tránsito podía durar semanas o hasta meses. Eso era posible porque la producción de alimentos les daba un importante nivel de soberanía alimentaria, sólo les tocaba conseguir sal y aceite. 

Según Santiago, "hubo mucho muerto, porque a medida que los paracos avanzaban, los guerrilleros les iban minando el terreno. Les mataron mucha gente, fue horrible, porque donde se metían iban y les mataban su gente. Aunque en esas incursiones casi no duraron mucho tiempo, pues duraron 7, 9 y 13 días respectivamente en las tres incursiones, todo ese tiempo venía el rumor de que los paracos venían, así que uno vivía con la zozobra permanentemente, y aunque los vimos poco, con los rumores era como si nos respiraran en la nuca constantemente". Es decir, aunque se materializaron solamente cuatro veces, estuvieron presentes todo el tiempo mediante los rumores y el pánico que sembraron. 

La cuarta incursión paramilitar fue la más dura, pues duró 45 días y llegaron 600 paramilitares del Bloque Central Bolívar de las AUC. Esa incursión empezó el 2 de Diciembre del 2002. Recuerda Colorado que "entrando los paramilitares, en un puesto llamado El Solito, ahí matan al primer guerrillero. Ellos querían quemarlo, pero la comunidad, con las mujeres por delante, les quitan el pelado y le dan cristiana sepultura". Prosigue, "los líderes nos tuvimos que retirar un poquito, porque andaban buscándonos. Yo me quedé en la parcela, porque venían preguntando por los líderes, pero el pueblo no nos entregó. Igual los paramilitares se apoderan del pueblo". Pero en esa cuarta incursión, teniendo como precedente la disputa por el cuerpo del guerrillero en El Solito, ocurrió algo que le cambió la dinámica a la confrontación, cuando la comunidad puso límites a la guerra. Recuerda Colorado que "el frente Luis José Solano Sepúlveda del ELN le dice a la población que salga del caserío porque ellos van a iniciar los combates, el bombardeo, y el pueblo no quiso salir. Ya se había cansado la gente de arrancar. Entonces comienza el tiroteo, el combate... eso era día y noche. Aunque tampoco era todo el tiempo, porque la guerra también tiene sus horarios. A la hora de desayuno o de almuerzo no se oía nada. Y después si voleaban plomo muy intenso. El ELN entonces amenazó con bombardear el pueblo y los paramilitares que no se iban. Entonces se formó una Comisión de Diálogo integrada por mujeres. Ellas van a donde los paras y les dicen que quieren interlocutar con la guerrilla. Los paras les dicen 'vayan, conversen'. La guerrilla envía el mensaje de que no bombardearán el pueblo si los paras salen del pueblo. Entonces los paramilitares salieron a 500 metros del casco urbano. Los elenos también dejaron entonces el bloqueo y dejaron que al pueblo entraran alimentos y medicamentos. Ahí siguieron los combates en esas condiciones hasta el 17 de Enero del 2003. Para los paramilitares anocheció para no amanecer. Salieron apenas 150 paramilitares de esos 600, el resto desaparecieron y murieron en los combates".

Según cuenta la gente de la comunidad que vivió esa confrontación, fueron solamente 22 los guerrilleros del ELN, con el apoyo logístico de unos 20 milicianos, y algunos cuantos guerrilleros del Frente 37 de las FARC-EP, que derrotaron a esos 600 paramilitares. Según comentan, los muchachos conocían la región y sabían donde escabullirse, desde donde hostigarlos y donde ponerles las minas para causar el máximo daño posible. Según Colorado, "la actitud de los paras en el combate, era como si estuvieran drogados, pasaban encima de sus muertos como si nada. La mayor arma de los guerrilleros fueron los explosivos: cilindros y minas. Todo hechizo". El carácter destructivo de esta guerra, se ejemplifica con una anécdota que nos comenta este dirigente campesino: "Por el lado del Progreso, había un muchacho que se llamaba Horacio, guerrillero él. Le dicen quién fue el paraco que mató a su hermano, que también había sido guerrillero, porque lo habían visto cargando su fusil y la fornitura. Entonces este muchacho Horacio lo ubica, se va a buscarlo así de civil, lo ubica y le pega unos tiros. Le quita la fornitura también. Pero ya cuando el paramilitar está agonizando saca un revólver y le dispara en la frente. Así mueren los dos".

Acuerdos por el territorio

Después de la salida de los paramilitares, el territorio quedó plagado de minas. 20 kilómetros de carreteras, desde La Plaza hasta la Guásima estaban minados. Aun cuando los elenos habían indicado a la comunidad donde estaban los minados, la comunidad no estaba conforme. Estaba la comunidad en esa época buscando implementar los proyectos que les habían asignado con los Laboratorios de Paz para el Magdalena Medio, pero el minado dificultaba el ingreso de los insumos para materializarlos. Según Colorado, "en esa época comienza a usarse una frase, como un saludo que se volvió popular, que era decirles a los elenos cada vez que los veíamos ´¿cuándo nos van a desminar la carretera?´. Entonces nos mandan llamar los comandantes y nosotros les explicamos la situación: ´vea, es que necesitamos entrar tantas toneladas de semillas y maquinarias´. Porque la Unión Europea nos había ofrecido 100 millones de pesos para arreglar la trocha. Entonces logramos alcanzar un acuerdo pastoral y comunitario con el ELN. El padre Pacho de Roux, pero sobre todo el padre Joaquín Mayorga, y el obispo Moseñor Leonardo Gómez Serna, ambos de Magangué, fueron muy importantes para este acuerdo. Los dos últimos nos habían dado apoyo espiritual durante los combates, porque por fuerte que esté la plomacera, una no debe olvidarse de Dios, ¿verdad?". Tanto el padre Mayorga como Moseñor Gómez han pagado un precio por su intervención humanitaria en conflictos: las denuncias de los atropellos del Batallón Nariño en el Sur de Bolívar llevaron en el 2004 al padre Mayorga a enfrentar un juicio por difamación adelantado por uniformados, mientras que Monseñor Gómez había enfrentado un proceso abierto en su contra por la Fiscalía por ser colaborador del ELN en los 1990 por su participación como mediador en Santander entre insurgentes y comunidades. 

"También hay que mencionar a Redepaz, que siempre estuvo con nosotros y nos apoyó a permanecer en el territorio. Con el apoyo de todos ellos", explica Colorado, "hicimos una gran asamblea de todos los delegados y de ahí sale la Asamblea Popular Constituyente el día 14 de Marzo del 2003. Esto reforzó el trabajo que se venía haciendo desde antes con el ´Proceso Soberano Comunitario por la Vida, la Justicia y la Paz de Micoahumado y Corcovado´, formado el 2001. Este proceso de la APC tiene vida legítima, pero no jurídica. Digo esto, porque no existe formalmente como organización con vida jurídica pero funciona en nuestro territorio mediante dos delegados por vereda, por lo que tiene mucha legitimidad. Cada14 de Marzo hacemos asambleas y consultas, de las cuales emanan mandatos para el año, de ahí salen nuestras normas de convivencia. Planeamos así el año, acordando las normas sobre la prohibición a la tala de bosques, prohibición de quemas, normas para evitar el desperdicio del agua, una serie de normas para nosotros vivir en armonía. Los últimos sábados de cada mes se hacen cívicos por vereda [ie., trabajos comunitarios], y si la situación lo amerita, se hace un cívico general. Este 29 de Julio se hace un cívico general para arreglar la carretera y trabajar en el alcantarillado". 

Una vez formada esta gran convergencia comunitaria, la comunidad estaba en capacidad de convertirse en interlocutora con el ELN ante uno de los temas más sentidos por la comunidad: el desminado. Nos comenta Colorado que "de tanto insistir con lo del desminado, finalmente tuvimos respuesta. El 31 de Diciembre del 2004 el Comando Central del ELN, el COCE, nos dice que nuestra voz como comunidad ha sido oída el 26 de Enero del 2005 la carretera amanecería desminada. Nosotros siempre hemos creído en el valor de la palabra, entonces esa mañana nos madrugamos y salimos en Romería hacia La Caoba para celebrar este hecho. El ELN salió al encuentro ahí, y nos hizo una demostración de su labor, y reventó como dos. Al evento también llegó una señora de la vicepresidencia y periodistas de todo el mundo. Pedimos verificación de este hecho, pero el gobierno no quiso, porque habría sido un golpe político que los elenos desminaran 20 kilómetros de carretera con el ejército aquí mismo. No pudieron sacarlas todas, aunque sí sacaron todas las de la carretera, pero quedaron algunas en el campo porque los guerrilleros que las habían puesto se habían muerto y no se sabía específicamente dónde estaban. Pero nos dieron un mapa y nos indicaron donde no debíamos entrar por el peligro. Con el tiempo esas explotaron solitas".

Entonces las condiciones ya estaban para implementar los proyectos de Laboratorio de Paz. "Pero los contratistas no querían trabajar en la carretera por miedo, entonces nos comprometimos a limpiar el territorio para asegurarnos que no hubiera minas. Trabajamos de vereda en vereda: los de la Junta de La Plaza llegamos hasta el Reflejo y de ahí los de la Junta nos relevaban hasta la próxima vereda y así hasta llegar a La Guásima. Íbamos asegurando que no hubiera minas. No hubo ningún problema. El ELN había cumplido su palabra. Entonces un señor se atrevió a hacer el trabajo. Así pudimos meter 600 toneladas de semillas de caña, se sembraron 100 hectáreas de cacao, 100 de café, ganado doble propósito, se metió maquinaria se fue invirtiendo en la región, eso nos sirvió mucho", explica Colorado.

Vuelta al conflicto social: las movilizaciones después de la paramilitarización

En el 2005, cuando el paramilitarismo comienza a bajar su accionar, en parte por los cambios ocurridos con la desintegración de las AUC, y en parte por los fuertes golpes sufridos a manos de los insurgentes, la gente comienza a volver a los pueblos y a salir de los rincones recónditos en que se habían visto confinados con la arremetida paramilitar de finales de los 1990 y principios de los 2000. Todavía quedan paramilitares en el territorio del Sur de Bolívar como los Urabeños, los Gaitanistas, los Paisas, pero ya no por el lado de Micoahumado, sino que fundamentalmente en las cabeceras municipales de Montecristo, Barranco de la Loba, San Pablo, Tiquisio, pero ya no ejercen el mismo control territorial de antes ni hacen presencia directa en el corregimiento. Entonces, se retoma la negociación con el gobierno, aunque prosiguió la persecución contra los dirigentes sociales, que se cobró la vida del dirigente minero Alejandro Uribe Chacón en Septiembre del 2006 en un falso positivo del ejército. Ante la fuerte movilización de la comunidad, se establece una agenda de cuatro puntos fundamentales: derecho al territorio, minería, derechos humanos e inversión social. Según Santiago "ahí nos vaciló el gobierno hasta el 2013... ahí nos movilizamos con el paro agrario en el Cerro de los Chivos. Fuimos los últimos que salimos al paro, pero ahí estábamos". Con ocasión del Paro Agrario, la movilización campesina que había estado un poco quieta, surge con fuerza, conmocionando a todo el territorio colombiano por dos meses, y del cual salió la Cumbre Agraria como una instancia de convergencia de las organizaciones rurales de todo el país. 

Según Colorado, "estuvimos en la carretera en el Cerro de los Chivos por 42 días, de los cuales esperamos pacientemente 28 días ahí parados al lado de la vía. Y el gobierno que nada. Hasta que el día 29 decidimos en asamblea bloquear la vía, porque los mineros se rebotaron ante la indolencia del gobierno. Bloquearon el paso a las tractomulas, y cogieron las que tenían aceite y lo regaron. Así no había tanqueta que subiera a reprimirnos. Subió el ESMAD a pie, no tenían de otra, pero los vencimos los campesinos unidos a los mineros, a palo y piedra, y una que otra gasolina embotellada con mechas, que usamos para defendernos. Se cogieron dos policías que fueron entregados a una comisión como gesto humanitario ya que tenían algunas heridas, y entonces ahí el gobierno sí que mostró la voluntad para arreglar con nosotros. De ahí salen los acuerdos de la cumbre". 

Según este dirigente, "el gobierno nos mamó gallo hasta que la Cumbre Agraria se tomó el Ministerio de Agricultura en el 2015. Ahí si salieron los proyectos. Asopromic ejecutó proyectos por $545 millones, que se invirtieron en 40 hectáreas de cacao, 15 de café, 500 matas de plátano, 15 hectáreas de maíz y 15 de frijol. Reunimos a los presidentes de las Juntas y les pedimos que escogieran a los beneficiarios. Ellos eligieron alguna gente que no eran afiliados, pero ahora son socios en los proyectos y algunos están pensando en afiliarse. Hay 85 familias beneficiarias en el corregimiento, a las que se les dio 1 gallo, 10 gallinas y 3 cerdos, uno de ellos macho, por familia. Este viernes también dimos 24.000 alevinos de cachama y tilapia roja. A cada uno de los beneficiarios les tocaron 283 peces. También hemos recibido apoyo de la Corporación Sembrar y de Paz con Dignidad del País Vasco, que nos han apoyado en proyectos de piña, reforestación de las bocatomas y nos apoyaron con un camión. Con esta ayuda, hemos venido resucitando y entendemos este territorio cono un territorio agroalimentario en el cual buscamos es la soberanía alimentaria.

Santiago, tiene una visión un poco más crítica de la situación con los proyectos de la Cumbre Agraria: "de ahí para acá el gobierno nos siguió vacilando, nos vaciló el 2014 que intentamos movilizarnos, nos vaciló el 2016 que salimos a exigir garantías. Y siempre nos ha vacilado y nos ha engañado con proyectos, porque da plata para proyectos productivos, embolata así a las organizaciones, amarra con proyecticos y lo fundamental eso sí no avanza. Así nos van debilitando, porque sigue igual el problema de la educación, que acá es muy mala, casi inexistente, el problema de vías, de la escasa electricidad, el problema de la salud. Se avanza algo económicamente con los proyectos, para qué, pero los problemas de fondo siguen además del problema que tenemos con los precios, que ese es el problema de siempre, las fluctuaciones. En un año, la carga de café pasó de $1 millón a $600.000, la carga de frijol, pasó de $500.000 a $200.000... la carga de maíz está en $80.000. Así es muy difícil que el campesino pueda prosperar".

La militarización del territorio

El 17 de Enero del 2003, cuando los paramilitares se retiran, es cuando ingresa ya de manera permanente el ejército. Llegan el día 26 de Mayo del 2003, pero permanecen sobre todo en las bases militares, hasta que se produce el desminado en el 2005, que entonces comienzan a patrullar por todas partes del corregimiento. Debido a esa situación, en el 2015, el ELN volvió a minar algunas partes de la región, las cuales indicaron con unos carteles rojinegros advirtiendo a la comunidad de no transitar por esas zonas. Desde entonces, apenas patrullan y ya casi ni se les ve por las trochas. Ahora se han volcado más a los bombardeos a los campamentos y la utilización de los llamados zorros-zorros, que hacen inteligencia y golpes selectivos tipo comando a los insurgentes. A raíz de esta situación, los guerrilleros del ELN han debido replegarse a las partes altas de las montañas, han abandonado los pueblos y se han internado selva adentro. Los guerrilleros de las FARC-EP en la región se han ido totalmente a las zonas veredales para su concentración.

La persecución a los dirigentes campesinos se ha intensificado en el último tiempo. En Micoahumado hay 10 personas detenidas y se sospecha que varias órdenes de captura, todas a dirigentes acusados de rebelión y delitos conexos. Esta situación afecta indistintamente a las 10 asociaciones y 10 Juntas de Acción Comunal del corregimiento. Pablo Santiago ha sido víctima de esta ola de persecuciones él mismo, como nos explica: "el ejército ingresa a La Plaza el 22 de marzo de este año, y uno todo confiado, porque como dirigentes que somos, nos movemos a nivel regional y nacional. Pero nos enteramos que el ejército venía ya capturando a una decena de personas en todo el Sur de Bolívar... entonces, por seguridad, salimos y nos guardamos, por las amenazas. Entre los dirigentes del corregimiento que arrestan se encuentra Milena Quiroz, una dirigente de la Cumbre Agraria, Isidro Alarcón, otro reconocido líder de la región...Manuel Zabaleta uno de los más antiguos dirigentes regionales, Félix Muñoz, un líder de la Junta de Acción Comunal de Caño Hondo.... Capturan también a Joaquín Gómez Quiñonez... todos acusados de rebelión y concierto para delinquir. Eso ha desestabilizado mucho a la región".

Ante la incertidumbre generada entre los dirigentes por las órdenes de captura, la región se ha convertido en una cárcel de la cual no se puede salir. Casi todos los dirigentes de la región hoy sufren la angustia de no saber cuándo los pueden capturar y cuándo terminarán pagando condena por su defensa del territorio. La parcialidad y las motivaciones políticas detrás de este juicio, son evidentes: de hecho, la fiscal 3ª especializada de Cartagena, María Bernarda Puentes, que es la persona detrás de esta persecución judicial, hoy se encuentra ella misma tras las rejas, por favores a estructuras paramilitares como el Clan del Golfo y Los Paisas.

En la televisión pasaban el reality show Soldados 1.0 mientras terminábamos la conversación con Santiago. En esa edición del programa, tenían que simular la represión a un grupo de manifestantes encapuchados, con el equipo del ESMAD. Para gente como Pablo Santiago o Juan Bautista Colorado esa represión que, frívolamente, este programa televisivo muestra como un mero pasatiempo, ha sido una realidad extraordinariamente dolorosa que se ha cobrado la vida de dirigentes, amigos, compañeros y familiares. Y aun así, persisten y resisten. Esta clase de gente, son las personas realmente dignas de admiración en un país en el cual la esperanza brilla con intensa luz en medio de una obscuridad aterradora.

José Antonio Gutiérrez D.

31 de Agosto, 2017