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Opinion

Por: Miguel Suárez (2015-07-16). Dos bombas explotaron el jueves 2 de julio en Bogotá, en las sedes del fondo de Pensiones y cesantías Porvenir, de Luis Carlos Sarmiento Angulo, en lo que algunos llaman el corazón financiero de Bogotá, una de las zonas mas vigiladas del país, dejando algunas personas heridas.

La noticia causo conmoción en el país, que recordó los tiempos de las bombas del Das y del cartel de Medellín.

Escasamente había pasado una semana cuando otra bomba, esta vez noticiosa fue entregada al país, según el parlanchín que oficia como jefe de la policía de la oligarquía colombiana, general Rodolfo Palomino, ellos después de haber unidos esfuerzo de todos los aparatos de policía y después de una investigación exhaustiva, había logrado detener a los autores de las bombas.

Un grupo de 15 personas ligadas a diferentes organizaciones populares, que según el, eran una “célula naciente” del ELN.

Por los burdo de la historia, muchos alertaron desde la primeras noticias de que se trataría de un montaje o falso positivo, que entre sus autores tendría a general Rodolfo Palomino, de conocidas relaciones con paramilitares y fascistas.

Y no se equivocaron, hoy los jóvenes detenidos tras la exhaustiva investigación, que como pruebas presentan fotos borrosas donde no se reconoce bien a una persona, fotos de almuerzos en restaurantes o de estos montando en bicicleta, nos dicen que ellos no fueron capturados por las bombas en las oficinas de Julio Mario Santodomingo, sino por una manifestaciones en mayo pasado.

Días después de las bombas, una serie de llamadas telefónicas sembrado terror el Bogotá fueron reportadas por la ciudadanía, ante lo cual tanto el ministro del interior Juan Fernando Cristo y el propio Juan Manuel Santos, señalaron que fue el grupo de los “Uribeños“ el autor de las llamadas.

Si los “Uribeños”, como lo asevero el gobierno estuvieron tras las llamadas que sembraban el terror, porque no pensar que también estaban tras las bombas?, entonces porque tapar esto con la captura de unos jóvenes “por disturbios en la universidad nacional”, presentadolos primero como los autores de las bombas en Bogotá?, ¿porque tapan las acciones terroristas de los Uribeños?

Joaquín Pérez/  El problema fundamental radica en que el pueblo colombiano no confía para nada en la oligarquía que hoy representa el sr Juan Manuel Santos.

A lo anterior debemos agregarle la falta de interés del presidente y sus ministros en promocionar lo hasta ahora firmado en la Mesa de la Habana, por el contrario, -sobre todo el anterior MinDefensa, Pinzón- se han dedicado a descalificar lo andado, sólo para mostrar que sus carteras si van a cambiar el país sin el concurso de las farc y los aportes majestuosos del pueblo colombiano. Nada más alejado de la realidad. Estos oligarcas como no entienden por las buenas, entonces a las malas.

Ahora que el presidente reconoce que para exterminar la guerrilla "se necesitarían dos décadas", aunque equivocado, algo es algo en su pobre imaginación, tozuda y ciega. Tengamos en cuenta que a todo le ponen fechas y a cada quien un valor en pesos o dolares, dependiendo de si es de Bogotá y/o Whashington el "caza fortunas".

Como no ha existido una pedagogía para la paz de parte del gobierno, nos movemos al vaivén de lo que les de la gana decir a los medios de comunicación, siempre prestos a descargar su veneno a todo lo que se proponga desde la Habana. Aclaro, las propuestas de la insurgencia porque del lado de los voceros del gobierno no recuerdo una.

La confrontación y afectaciones han arreciado. La guerrilla, que para algunos ingenuos estaba arrinconada, emerge con fuerza sacudiendo a unas FF.MM entrenadas para matar y despoblar. En lo que queda, de hoy al veinte de julio en la promulgada Tregua Unilateral, la guerrilla podrán confirmar si están "derrotadas" o todo lo contrario.

La administración Santos no debe desperdiciar esta oportunidad que brinda la guerrilla que hoy dirige Timoleón Jimenéz. Prolongar innecesariamente el conflicto interno no le conviene al país. El desangre de recursos en la guerra, muy bien puede invertirse en la desbordada crisis social, increscendo, además, por la enorme corrupción en todas las dependencias del Estado.

Todas la condiciones están dadas para la firma del Cese Bilateral, cancelando el indigno papel de las Fuerzas Militares, de cuidar intereses de la oligarquía, de las multinacionales saqueadoras y la de fabricar con sevicia los llamados eufemísticamente, "falsos positivos". Su nuevo rol, defender la soberanía de Colombia.

No sobra recordar  que la insurgencia desde antaño, han intentado por convenir un acuerdo con los apoltronados en el poder, sin resultados. Todos frustrados por los herederos del tristemente célebre Santander.

Miguel Suárez (2015-07-11). El pasado fin de semana circulo profusamente una entrevista, según dicen, realizada por el periodista Juan Gossain, que fue repartida a todos los medios de desinformación, que la publicaron con títulos un poco diferentes, pero todos alertaban sobre el “fin de los diálogos”.

Al publicar el mencionado articulo, el diario el Espectador escribió: “Nota del director: Publicamos esta entrevista por el interés noticioso que tiene, pero advertimos a los lectores que fue distribuida por la Presidencia de la República a varios medios. El Espectador no intervino en ella ni tuvo oportunidad de hacer preguntas o contrapreguntas“.

Así que es importante que tengamos en claro que la entrevista fue repartida por el gobierno y como indico el diario el Espectador, ninguno de los medios que la publicaron participaron en ella, por lo que podríamos decir deja el sabor de que fue fabricada a pedido.

Al mismo tiempo los medios presentaban los pedidos de mas guerra de algunos “empresarios” como José Félix Lafaurie de Fedegan, Jorge Humberto Botero de Fasecolda, Rafael Mejía, presidente de la SAC, quien afirmo que al aceptar una tregua bilateral el gobierno incumpliría sus compromisos.

Todos ellos de forma incomprensible, al tiempo de que se quejan de accionar guerrillero y del efecto en sus bolsillos, pidieron mas guerra.

Como ya es costumbre, el retardatario procurador Alejandro Ordóñez, en una de esas salidas que solo se les ocurre a los “uribeños“, dijo que la forma de terminar los actos guerrilleros era suspender los diálogos, como si antes de los diálogos no hubiese habido actos guerrilleros.

La reacción de los “honorables“ empresarios no fue aislada, a ellos se unieron algunos de los que hace algunos años eran guerreristas a morir y hasta antes del articulo, pacifista, luego, por alguna horas guerreristas, hasta que volvieron al redil, o mejor dicho cayeron en cuenta de la jugada.

Ante los vientos del fin de los diálogos, un grupo de partidos hizo una nota enviada a las Farc-EP, donde pedían a esta que suspendiera su accionar, pasando por alto que fue el gobierno quien obligo a la suspensión de la tregua unilateral de la guerrilla.

Los partidos o bandas firmantes fueron: el partido de la U, partido Liberal, Cambio Radical y la mezcolanza verde, apartando se de esta, aunque estuvo en gran parte de acuerdo, quedo el POLO, que argumentó, acertadamente, que había que exigir a ambas partes el desescalonamiento del conflicto.

La entrevista se hizo publica unas dos semanas después que que Juan Manuel Santos anunciara públicamente que: “Espero que en estos días, hoy o mañana, podamos terminar ese punto de la reparación en los textos de La Habana”, firma que no se dio y no explico el porque.

También se hace publico el articulo a tan solo dos o tres días de que dos bombas de bajo poder explosivo reventaran en Bogotá, en las sedes del fondo de Pensiones y cesantías Porvenir, de Luis Carlos Sarmiento Angulo, en lo que algunos llaman el corazón financiero de Bogotá, una de las zonas mas vigiladas del país.

Y luego de una andanada de terrorismo telefónico desatado, como lo han asegurado personajes del alto gobierno, por la banda de los “uribeños“.

De la entrevista se puede inducir la desesperación del gobierno de Juan Manuel y de la oligarquía en general, porque la insurgencia cese su accionar que les pega a donde a ellos les duele, en el bolsillo, y así buscan un consenso “nacional”, o sea entre ellos, para firmar la tregua bilateral con la guerrilla, que ellos habían asegurado no se daría sino al firmarse un acuerdo y para desmontar el paramilitarismo.

Aquí quiero entonces repetir las palabras del Rafael Mejía el presidente de la SAC, una de esas bandas que se lucran del terrorismo de estado y que no quieren ceder nada en esta negociación.

Textualmente dijo Rafael Mejía: “Las condiciones que se establecieron previamente no incluían un cese bilateral, aceptar la imposición que propone las Farc es mostrar que no se respetan lo pactado inicialmente”.

Se comentan en medios de los “especialistas en el conflicto colombiano“, y por los alaridos de los representantes de la oligarquía se intuye, que los diálogos están en un momento difícil, llegando en la entrevista, Humberto de la Calle, el jefe negociador de la oligarquía a decir que “es posible que un día de estos las Farc no nos encuentren en la mesa”.

Momento difícil que al que le podríamos colocar nombre, tregua bilateral y garantías de no repetición.

Es por eso que el anuncio de Juan Manuel Santos de que “en estos días, hoy o mañana, podamos terminar ese punto de la reparación en los textos de La Habana”, se quedo sin consecuencia, y es que según se desprende de los comunicados de la delegación de paz de las Farc-EP y de lo anunciado por Santos, el punto de la reparación de las víctimas y las garantías de no repetición esta prácticamente acordado y esta frenado por la exigencia de los guerrilleros, y del pueblo colombiano, de desmonte del paramilitarismo como estrategia contrainsurgente de la oligarquía colombiana.

Y es que para ese sector que con las bombas quedo claramente identificado, el detener el paramilitarismo, es inaceptable, ya que con ello, ellos han acumulado inmensas extensiones de tierra e inmensas fortunas.

La reacción de apoyo a los diálogos por parte de los partidos y de una gran parte de la población, parece ser la buscada por la oligarquía con su articulo, que ademas busca presionar a las Farc-EP, con el cuento de que “el tiempo comenzó a jugar en contra del proceso de paz", como lo señaló Juan Manuel Santos en una ceremonia militar en Bogotá.

Si los diálogos están empantanados lo estarían en el punto de la justicia, donde ellos prácticamente le imploran a la guerrilla que acepten ser victimarios para de esta forma la oligarquía sacarse en limpio, cosa que los guerrilleros no ha aceptado, en el tema del tubo que implicaría una tregua bilateral y en el tema del desmonte del paramilitarismo, que no solo hace contorsionar a los “uribeños“, porque también se contorsiona la llamada oligarquía tradicional.

Esta históricamente documentado como la oligarquía colombiana, casi desde la fundación de la república, como parte de su política contra insurgente, a utilizado la estrategia paramilitar para controlar la inconformidad popular y mantenerse en el poder.

De la Calle, en los casi tres años que llevan oficialmente los diálogos, nunca había concedido una entrevista de este tipo a ningún periodista, y las bombas en las oficinas de Julio Mario SantoDomingo, que al parecer buscaban el apoyo de este, uno de los hombres que se ha enriquecido con el terrorismo de estado, en la cruzada para terminar los diálogos, parecen ir en la misma dirección, justificar el fin de los diálogos ya que ellos saben que sin el paramilitarismo, lo sabemos, mas dura una banana en la puerta de una escuela que ellos haciendo fabulosas fortunas.

Este punto viene muy pegado con otro, la dejación de las armas para hacer terrorismo, y aquí mis amigos parece estar el detalle, ellos estaban soñando con un “proceso de paz“ o de rendición, como fueron los del M-19, La Corriente de Renovación Socialista, etc, etc, donde nada cambio y allí esta el meollo del asunto, o hay cambios o no hay nada, ese parece estar el dilema de la oligarquía colombiana, para lo cual buscan consenso entre ellos.

Si quieren que no les rompan el tubo deberán ellos, la oligarquía dejar las armas, comenzando con desmontar la estrategia paramilitar, si tanto hablan de que no quieren impunidad, deberán ellos, la oligarquía, comenzando por los cacaos, decir cuanto tiempo de cárcel están dispuesto a pagar.

The game is over.

 |  Published in Opinion

Por: Alberto Pinzon Sanchez / Por primera vez en los últimos 50 años que llevo siguiendo la “performance” (desempeño) de J.M Santos,  estoy de acuerdo con él: La partida de naipes ha llegado a su fin.

En la última intervención (09.07.2015) durante la trasferencia de mandos militares y rodeado de la cúpula entrante; ya sin los faroles o los “blofs” que acostumbra a tener en esas ceremonias militares, con la humildad o quizás con el realismo del tahúr que al final del juego debe mostrar las cartas que tiene en la mano, Santos debió repetir y condensar de una sola vez, dos afirmaciones serias que sus dos plenipotenciarios para asuntos de la paz no supieron trasmitir (o pasaron inadvertidas) en sus entrevistas ante el oligopolio mediático contrainsurgente (OMCi) dominante en Colombia:

 -Del empresario Villegas: (….) “Yo quiero aquí decirles a las Farc, a través de este reportaje, que si firmamos yo seré el primer garante de esa seguridad” (….) 28.06.2015

-Del Dr. de la Calle: (…) “No soy capaz de darle un plazo porque esa es la pregunta del millón de dólares, pero sí me parece claro que el proceso está llegando a su fin, por bien o por mal” (…..) 05.07.2015

¿A qué se debe este súbito arranque de realismo? Fundamentalmente a cuatro cosas recientemente sucedidas. Veamos:  

   1-Primero, que con la llegada del empresario Villegas  reconocido amigo político del ex presidente Pastrana, a la jefatura de las FFMM y el vermífugo que este les está dando a los altos mandos militares partidarios de Uribe Vélez, Santos ha fortalecido su posición en dos aspectos fundamentales; uno, le ha quitado (además de los apoyos dentro del generalato) el gran apoyo de Pastrana al Uribismo que ya empieza a mostrar su debilidad interna, (ejemplo el debate con la ministra de educación Gina Parody) y dos, ha reducido la influencia (no profesional o golpista) dentro de las filas militares de la poderosa asociación “uribista” de militares en retiro (ACORE), reduciéndola a su real tamaño. ¿Cuál tuerca puede ahora  apretar el general Bonet escarnio, cuando no pudo apretarla cuando con su paisanos Mancuso y Jorgito 40  tenían el país a sus pies?

  2- Segundo que, según parece y por las denuncias que ha hecho sobre el fallo del Consejo de Estado, el procurador Ordoñez empieza a sentir en su propia silla y en su frondoso buró, los costos de su irracionalidad política y su fanatismo religioso.

   3- Tercero que, la respuesta de la Insurgencia guerrillera a los terroríficos bombardeos, violatorios del DIH y con los cuales el dúo diabólico Santos-Pinzón ordenó volatilizar al delegado de paz Jairo Martínez, junto con  40 jóvenes guerrilleros que escuchaban las charlas sobre la solución política al conflicto; derrumbaron ante la faz del mundo el cuento militarista y contrainsurgente de que las FARC estaban derrotadas o a “tiro de as”; con el cual el Bloque de Poder Contrainsurgente (BPCi) ha justificado la guerra en Colombia durante los últimos 60 años.

Pero además, las Farc y la insurgencia colombiana mostraron que dentro del triángulo equilátero estratégico Tiempo-Espacio-Tecnología, estaban en condiciones de continuar resistiendo la ofensiva contrainsurgente todo el tiempo necesario hasta que el Bloque de Poder y su economía tras-nacionalizada colapsaran, en un escenario dantesco inimaginable y nihilista de “si no hay patria para todos, no habrá patria para nadie”. Por esto todo el mundo (dentro y fuera) ha saludado con un gran respiro el paso dado por la comandancia de las Farc de ordenar una nueva tregua unilateral, mientras nadie ha aplaudido las medidas militaristas de Santos.

 4- Cuarto que, el proceso de Unidad Popular amplia y democrática por la base y sin sectarismo (por lo menos en Bogotá), así como el avance y despliegue de la movilización popular en todo el país empiezan a preocupar al “núcleo central” del Bloque de Poder Contrainsurgente y le está limitando seriamente “los márgenes de maniobra” amplios con los que tradicionalmente contaban en las elecciones.  

Finalmente, por todo esto, coincidimos con el presidente Santos en que proceso de la Habana está llegando a su fin y para que nos entendamos lo decimos en su idioma favorito: The game is over. Solo discrepamos radicalmente con la amenaza del Dr. de la Calle en la dicotomía escolástica que nos presentó en la entrevista en comento del “por bien o por mal”, porque sencillamente no hay sino una sola posibilidad real y esta es por bien.

Es decir la partida debe terminar (game over) pero bien: Entregando a la sociedad colombina ojalá lo más pronto posible, el acuerdo firmado en la Habana de finalización del conflicto.

Fuente imagen Semana.com 

Miguel Suárez (2015-07-05). Que "En La Habana no se está negociando nada de las Fuerzas Militares, ni de la política económica", acostumbra a decir Juan Manuel Santos, presidente de la oligarquía colombiana y sus escuderos, cosa que muchos podrán haber asumido como cierto, pero lo cierto es que si eso no se toca no habrá paz para nadie.

Por Miguel Suárez 

 

En la reciente gira de Juan Manuel Santos por Europa, en Noruega dijo que: “podemos decir que, en la práctica, el pos-conflicto ya comenzó en Colombia y que estamos atacando las raíces mismas de nuestro conflicto, que ha sido especialmente cruel y violento” y tal parece que las “raíces del conflicto” las van atacar con bombarderos.

En la pasada gira Juan Manuel Santos, presidente de la oligarquía colombiana, visito también a Suecia, siendo recibido por el Rey Carlos Gustavo XVI, quien en varios ocasiones a fungido como vendedor de aviones de guerra de la empresa “Jas”, fabricante de los aviones Gripen.

Según fuentes del ministerio de guerra de la oligarquía colombiana, es “urgente renovación del ala de cazas de la Fuerza Aérea de Colombia”, compuesta por unos 35 aviones, 25 de ellos aviones Kfir usados, comprados a Israel por Juan Manuel Santos cuando fue ministro de guerra y que resultaron un fiasco, y unos 12 aviones Cessna A-37, según aducen, casi todos estan fuera de servicio (de guerra), derribados o parados por problemas tecnicos.

El proyecto en manos del gobierno tiene entre otras como objetivo “...contar con nuevos vectores de caza, acordes con los nuevos escenarios socio-politicos nacionales, “postconflicto” y con las realidades geopoliticas regionales...”.

Entre la baraja de aviones y firmas que se disputarian el jugoso negocio de unos 2.500 millones de dolares, sobresale la Jas, sueca y su avion “Gripen 39”, el Lockheed Martin F-16 de fabricación estadounidense, el Mirage 2000 de fabricación francesa, pais donde estuvo Santos en enero pasado.

Debo aquí remarcar que los gobiernos de los fabricantes de estos aviones, todos han sido visitados por Juan Manuel Santos y todos han expresado su “apoyo a la paz en Colombia”.

Entre las exigigencias de los militares para los nuevos aviones se destaca que debe ser “un avión moderno, nuevo o de reciente fabricación y sobre todo que incorpore los más recientes avances tecnológicos en aviónica, sistemas de combate y armamento”

Queda de relieve pues que la oligarquia colombiana y sus anfitriones, mientars hablan de paz y dicen apoyarla, se alistan para mas guerra, saltando la pregunta de ¿como ayuda al pos-conflitco un Gripen 39 o un Mirage 2000?.

Entre los objetivos del proyecto se habla de “con las realidades geopoliticas regionales”, a ¿que se refieren?, ¿se alistan para agresiones en mayor escala?.

Es el discurso de siempre de los gobiernos burgueses cuando se trata de aliviar las cargas de la industria, para que no disminuyan sus utilidades que resultan de la plusvalía que generan los trabajadores.

Carlos A. Lozano Guillén

El Gobierno Nacional presentó la semana pasada, con bombos y platillos, el segundo Programa de Impulso a la Prosperidad y el Empleo (PIPE II), sin que aún se haya adelantado un balance serio de la versión del PIPE I, que se realizó con el mismo propósito de reducir el empleo con la gabela declarada por el ministro de Hacienda de “evitar el pago de aranceles a la importación de insumos y bienes”. Dicho estímulo se mantendrá para tranquilidad de los empresarios que lloran y lloran.

El PIPE II compromete recursos por 16,8 billones de pesos y la meta es crear 323 mil empleos. La mayor parte de los recursos, 5,5 billones, salen de las regalías que corresponden a los municipios, ahora bajo control del poder central. Serán descongelados así: “4,3 billones correspondientes a vigencias anteriores y 1,2 billones de pesos de saldos liberados del Fondo Nacional de Pensiones de las Entidades Territoriales (Fonpet)”, según lo explicó Simón Gaviria, director nacional de Planeación.

Para lograr los objetivos de este “plan de choque” por la crisis económica que se deriva de la disminución de los precios internacionales del petróleo, se reduce a cero el arancel para estimular la industria y la minería, vuelve el subsidio a las tasas de interés para vivienda de la llamada clase media y se le conceden estímulos tributarios al sector hotelero.

Gabelas para los ricos. Es el discurso de siempre de los gobiernos burgueses cuando se trata de aliviar las cargas de la industria, para que no disminuyan sus utilidades que resultan de la plusvalía que generan los trabajadores. Sin embargo, esas reformas jamás benefician al pueblo colombiano que, por el contrario, tiene nuevas cargas de impuestos directos e indirectos que no conmueven a los señorones consentidos del régimen plutocrático.

Cuando Uribe Vélez hizo aprobar en el Congreso la reforma laboral, que eliminó conquistas sindicales como las horas extras y los recargos nocturnos, adujo que aumentaría la oferta de trabajo y que de no ser así buscaría su derogatoria. No aumentó el empleo pero la reforma se quedó para siempre. El PIPE I también fracasó porque el último informe del DANE dice que el desempleo en la estadística oficial es del 9,5%, más en la realidad, porque todo el mundo sabe que la mayor ocupación está en el “empleo informal” que es un desempleo disfrazado. El PIPE II es para aliviar la carga de los industriales en momentos de crisis. Lo que nunca hace la burguesía con los trabajadores que reciben el impacto directo de la desaceleración económica.

En el paro de los educadores salió a flote la mezquindad gubernamental: palo para los maestros, ahora habrá miel para los ricos.

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Semanario Voz

Nos igualaron a todos!”, “Pero por debajo”, dijo uno de los ex-beneficiario del seguro Social.

El pasado martes 31 de marzo, gracias al decreto 0553, llego a su fin el conocido como el Instituto de Seguros Sociales (ISS), o el Seguro Social, cumpliéndose así el sueño de un grupito de bandidos neoliberales, de privatizar la salud en Colombia.

El Seguro Social, también conocido como Instituto Colombiano de Seguros Sociales, fue una entidad pública del Estado colombiano creada el 26 de diciembre de 1946 encargada de la seguridad social de los trabajadores del sector privado y estatal, y que con filas o no, prestaba a los trabajadores un servicio de salud de primera a un costo muy bajo.

El proceso de desaparición y liquidación de la entidad inició en 1990, balo el gobierno del hombrecito de la voz chillona, el de “bienvenidos al futuro”, Cesar Gaviria Trujillo (1990-1994), políticas seguidas por el según los Estados Unidos, narcotraficante numero 82, Álvaro Uribe Velez (2002-2010), quien haría realidad todas estas políticas de privatización neoliberales a través de la ley 50 de 1990 y la ley 100 de 1993.

En 2007 fueron privatizadas todas las IPS de la entidad en todo ese país. En 2008 se privatizó la EPS y la ARP, quedando sólo el negocio de pensiones manejado por Colpensiones.

Así se cumplió oficialmente el sueño neoliberal y el recrudecimiento de la tragedia de la salud para el pueblo colombiano.

Uno de los argumento de los neoliberales, que hoy se pasean por allí como respetables señores, fue el de las largas filas de horas, que los trabajadores debían hacer para conseguir una cita, y de los injusto que era que solo los trabajadores tuviesen acceso a un servicio de salud de tal calidad y el resto de la población no.

La neoliberal solución, la vemos y vivimos hoy, paseos de la muerte, interminables filas, ya no de horas sino de días, una calidad que da pena, y unos cuantos bandidos que se enriquecen con el dolor del pueblo.

Nos igualaron a todos!”, dijo uno de los ex-beneficiario del seguro Social, “Pero por debajo”.

 

Miguel Suárez (2015-06-25)

Parece por lo demás increíble que la oligarquía colombiana no pueda entender razones tan simples, como que el pueblo colombiano este mamado de la represión y la descomposición de sus bandas de asesinos.

O no quieren entender o viven en otro mundo y no se dan cuenta que sus esbirros son delincuentes de la peor calaña, que ante ellos son dóciles y amables y ante el pueblo crueles y despiadados además de corruptos hasta los tuétanos, por eso el pueblo los rechaza.
Porque los utilizan, policías y militares, como escudos humanos y politiqueros como peones para darle legalidad a su guerra.
Por eso los pobladores del Mango, en el departamento del Cauca, sacaron a los delincuentes uniformados de la zona urbana, donde delinquían y se escondía de los fusiles de la guerrilla.
Si no recuerdan hace tan solo unos días, ante el asesinato a sangre fría por sus esbirros del comunero Ismael Enrique Bastidas de 28 años de edad, los habitantes del resguardo de Santa Rosa, del municipio de Inzá, Cauca, también expulsaron a sus asesinos uniformados, habiendo sucedido los mismo anteriormente en mas de 20 ocasiones.
Sera que no leen ni escuchan sus medios de desinformación, que aunque con mucho sigilo, así lo relatan constantemente?.
No habrán acaso escuchado como los pueblos enardecido de la costa, frecuentemente arrasan con la sedes policiales y hasta con las alcaldías?.
Resulta pues ridículo escuchar a Juan Manuel Santos afirmar que la expulsión de los policías en el Mango se debió a que “están influenciadas por grupos armados al margen de la ley”, lo que están es mamados de los desmanes de los delincuentes uniformados al servicio de la oligarquía.

Por: Miguel Suarez (2015-06-23). Una fuerte campaña mediática contra los diálogos en Cuba viene desarrollando la oligarquía colombiana, envolviendo en ella a algunos despistados y utilizando para ello hasta sus peones incrustados en eso que llaman “izquierda“.

Que "a la paz llegaremos por la razón o por la fuerza", twiteo Juan Manuel Santos, que “los colombianos se están mamando de los diálogos de La Habana”, dijo el “honorable“ senador Armando Benedetti del Partido de la U, que el proceso se esta desgastandoetc, etc.

En ese horizontes los “honorables” senadores Antonio Navarro y Claudia López propusieron que en las próximas votaciones que celebraran en Colombia el 25 de octubre de 2015, se incluya una papeleta para que “el pueblo soberano” le ponga limite a los diálogos en Cuba.

La tan esplendida idea viene de dos senadores “progresistas”, que toman para si los cacareos de un sector de la oligarquía que pide poner fin a los diálogos y arreciar la guerra ya que según ellos, su ejercito, compuesto por hijos del pueblo, esta preparado para liquidar a la guerrilla, también compuesta por hijos del pueblo.

Hasta ahora los senadores proponentes de la fatídica papeleta, no han explicado seriamente sus argumentos, como tampoco se han visto organizando manifestaciones o movimientos a favor de la paz, pero si se han distinguido por su lamboneria y arrodillamiento ante la oligarquía.

Esta maravillosa idea va en la misma dirección de las propuestas de guerreristas como el retardatario Procurador, Alejandro Ordoñez, Oscar Iván Zuluaga, del narcotraficante numero 82, Álvaro Uribe Vélez y en general de todos los miembros de la banda de los “uribeños“.

Aunque ellos aducen las mismas babosadas que un sector de la oligarquía, lo cierto es que el efecto de la papeleta seria descargar sobre el manipulado pueblo colombiano la responsabilidad sobre el incremento de la guerra que se vendría si se rompen los diálogos y así la oligarquía quedaría, por obra y gracia de los vendidos senadores, limpia de todo pecado y los culpables del desangre seriamos los mismos que somos masacrados.

Proponemos, tomando como base la idea de los “honorables” senadores de la mezcolanza verde, una papeleta que le ponga fin a la guerra.