psykisk hälsa utvärdering skalor http://sverigepiller.com/ plan b piller fakta

Opinion

 

-Memorias de Prisión-

Por: Liliany Obando[1]

Hoy, en el Día Internacional de la No Violencia contra las Mujeres es una buena oportunidad para visibilizar a aquellas mujeres que por razones de la exclusión, la discriminación, la subordinación, y la pobreza transgredieron la ley y  hoy se encuentran privadas de la libertad.  E igualmente para reconocer y acercarnos a la realidad de las cientos de prisioneras políticas en razón de su lucha, armada o legal, pero criminalizada, contra un sistema y Estado oprobiosos.

I

Ternura. Guayasamìn

Habían transcurrido pocos días desde mi arribo al patio seis de la reclusión de mujeres  “el Buen Pastor” -pabellón en el que se confina a las prisioneras políticas- cuando fui reasignada de celda al segundo tramo (piso). Yo no entendía lo que acontecía y fue mi compañera de celda quien me explicó que al estar recién llegada, el nivel de seguridad que ameritaba, a criterio de la guardia, era mayor. 

Mi nueva compañera de celda no era otra prisionera política sino una presa social[2].  Me llamó la atención de entrada el por qué ella se encontraba entre nosotras y no dudé en preguntarle.

A medida que me contaba su historia y con el paso de los días al conocernos un poco más y empezar a construir  lazos afectivos me sentí más identificada con su vivencia que a lo largo sería la vivencia compartida por la mayoría de nosotras.

Sol[3], era como muchas de las mujeres recluidas, una mujer joven y una madre cabeza de familia.[4] Al momento de ser detenida ella estudiaba educación pre escolar y a la vez tenía un esposo al que ayudaba a trabajar y un pequeño hijo. 

Cierto día, tras una acalorada riña familiar, su hermano terminó herido de muerte con un cuchillo que ella empuñaba.  Allí empezó toda su tragedia.  Ella era conducida a la prisión de mujeres y luego fue condenada a más de 15 años de cárcel.

Su familia le dio la espalda y en sus primeros tiempos de prisión  sólo su esposo e hijo la visitaban.  Durante una de las visitas conyugales, ella quedó embarazada y tuvo una niña[5].  En ese momento se encontraba en un pabellón de presas sociales donde algunas de las madres con hijos e hijas menores de tres años pueden convivir con sus madres en intramuros y ella logró que le dieran uno de esos escasos cupos.

Pero como ocurre con mucha frecuencia en el caso de las mujeres que afrontan privación de la libertad, Sol fue abandonada por la única persona que estaba a su lado, su compañero y padre de su hijo e hija[6].  Sol quedó completamente sola viviendo la realidad de una larga condena.  Pero el abandono de su compañero también significó el empezar a asumir el papel de madre cabeza de familia, pues sus dos menores también fueron abandonados a su suerte mientras su ex compañero sucumbía en el mundo de las drogas. 

Sol tuvo que vivir el inconmensurable dolor de entregar a su primer hijo a una fundación[7] para que velara por él mientras estaba en prisión, al tiempo, compartía con su hija los pocos años que permite el sistema carcelario.  Aún recuerdo a Sol contándome con las lágrimas asomadas a sus ojos, cómo añoraba la llegada del fin de mes para poder recibir la visita de su pequeño ausente – en cierta forma también preso – en una fundación que tampoco le brindaba el mejor cuidado.  Sol me contaba cómo le dolía recibir a su niño con su cabeza invadida por los piojos y no poder hacer nada más que colmarlo de amor los breves instantes que podía compartir con él mes a mes.

Todas estas vivencias de quiebre llevaron a Sol a tomar un peor camino hasta tocar fondo.  Se dejó arrastrar al consumo de las drogas[8] y aprendió a robar[9] para poder sostener su adicción.  Ella me describía cómo pasaba sus días en una celda oscura cual el “cartucho”[10]donde las mujeres consumidoras se perdían miserablemente. Sólo fue el inmenso amor por sus pequeños hijo e hija las que la sacaron de ese abismo. 

Una vez su hija cumplió los tres años, con el corazón desgarrado nuevamente Sol tuvo que  entregarla a una fundación mientras buscaba afanosamente a alguna persona amiga que se hiciera a cargo de sus dos hijo e hija.  No era fácil, su cautiverio sería largo.  Finalmente parientes de su ex esposo quienes vivían en un lugar remoto  le tendieron una mano, pero dado su nivel de pobreza sólo podían hacerse cargo de su niño mayor.  Así que ellos mismos buscaron a una señora amiga que aceptó cuidar a su pequeña hija.  Separados así nuevamente hermana y hermano esperaban a que algún día su madre pudiera reunirse con ellos y recibir de ella  finalmente todo el amor y cuidados despojados por las circunstancias.  Ese era también el mayor sueño para Sol mientras llevaba a cuestas el día a día de un penoso y largo encierro.

Fue por ellos, me decía, que haciendo un gran esfuerzo personal, pues nunca recibió un tratamiento terapéutico de parte de la prisión, que se propuso salir del mundo de la droga y la delincuencia en que había caído.  Por eso me decía, le pidió a la guardia[11] que la sacaran del patio en el que se encontraba y la ubicaran en el patio de las guerrilleras[12].  Aunque había escuchado que -allí era más difícil por el aislamiento que ellas vivían, pero también había oído que era “un buen patio”- refiriéndose al comportamiento de las prisioneras políticas, en el que no se cometen delitos ni se consume drogas.

Así fue como terminé compartiendo celda con Sol y conmoviéndome cada día con su infinito amor por su hija e hijo, sintiéndome profundamente identificada con ese sentimiento en mi propia vivencia.

 Día a día vi a Sol, ya libre de drogas y de otros vicios, rebuscándose no sólo su sustento sino que más afanosamente luchaba por conseguir algo para hacerles llegar a sus hijos, a quienes no veía hacía años porque se encontraban a kilómetros de distancia y bajo custodia de personas humildes que no contaban con los recursos económicos para traerlos de visita de cuando en vez.

Sol hacía todo tipo de trabajos como limpiar baños, hacer aseos, calentar comidas, lavar ropa, cualquier cosa con tal de recibir un pago de las propias internas ante la inexistencia de un trabajo remunerado por parte del INPEC.  Con el dinero que recibía por su trabajo[13], compraba en el expendio algunos dulces y artículos de aseo.[14] También la vi recogiendo afanosamente de entre los mejores alimentos: panes, frutas, embutidos, que a veces algunas internas dejaban de la comida de la “rancha”[15]. Cuando ya tenía un paquete listo nos pedía a sus compañeras de patio que le colaboráramos con la ayuda de nuestros familiares o amigos que nos visitaban para enviar vía correo su pequeño aporte a la manutención de sus pequeños.

Una madrugada cualquiera Sol fue trasladada sin ninguna explicación de la guardia, junto con otras de mis compañeras presas políticas a la Tramacúa, en Valledupar[16], luego tras una lucha de las internas confinadas en la única torre destinada a las mujeres en tan infernal prisión, fue Sol traslada junto con la casi  una centena más de mujeres que estaban con ella, al establecimiento penitenciario y carcelario de Cúcuta.  Lo supe porque tuve la pequeña fortuna de recibir una carta suya en la que me contaba de sus nuevas experiencias en esas cárceles al tiempo que me adjuntaba como regalo un diminuto bordado con la imagen del Ché Guevara y mi nombre al lado, obsequio que aún conservo con especial cariño.  Ella lo bordó especialmente para mí porque estando entre nosotras las prisioneras políticas entendió que el Ché era un importante referente revolucionario.

Después de eso no volví a saber de Sol y esa es una gran pérdida que aún cargo.  Aspiro a que haya finalmente logrado su libertad condicional y esté reunida como era su sueño con su hija e hijo, aunque lo dudo por la larga condena que afrontaba.  Por eso hoy escribo de memoria este pedazo de su historia como un homenaje a ella y a las miles de mujeres que como ella también hacen su propio ejercicio de resistencia, no ya desde una postura política, sino desde su propia existencia.

Aunque las mujeres no nos definimos como tales por ser madres, esta es una realidad de a puño que vivimos una inmensa mayoría.  Realidad que se hace más difícil si consideramos que un gran número asumimos solas la jefatura de nuestras familias en medio de la discriminación, subordinación, exclusión y falta de oportunidades en razón de ser MUJERES.   

II

Hoy nos encontramos con un esperanzador escenario de conversaciones de paz entre el gobierno y la guerrilla de las FARC, y ante un posible inicio de conversaciones de paz con el ELN. Hoy muchas colombianas y colombianos vemos con esperanza esta nueva oportunidad de cerrar de forma negociada y definitiva este reciente capítulo de una guerra que ha afectado especial y sensiblemente a miles de mujeres, jóvenes y niñas.

También vemos con espíritu positivo que en el marco de esas  conversaciones de paz, por primera vez exista una Sub-comisión de Género, que pretende en primer lugar reconocer el papel de las mujeres de forma diferencial y plantear políticas transversales con perspectiva de género en la implementación de los acuerdos pactados por las partes en La Habana en el escenario de construcción de paz.

Igualmente vemos con optimismo la firma de un acuerdo en materia de justicia que se materializaría a través de un Sistema Integral de Justicia, Verdad, Reparación y No Repetición que pondría en un lugar central a las víctimas del conflicto interno, la mayoría de ellas mujeres, jóvenes y niñas.

Sería deseable por lo tanto que en el marco de ese Sistema, existieran como han existido en otras experiencias Tribunales Especiales para las Mujeres en el que las violencias sufridas por las mujeres, jóvenes y niñas en el marco del conflicto interno puedan ser tramitadas integral y efectivamente por personal idóneo y con una sólida formación en justicia de género[17].

Igual de importante es que a la hora de nuevos gestos humanitarios, las mujeres prisioneras políticas, algunas de ellas lisiadas de guerra y aquellas con graves enfermedades también sean amnistiadas y/o indultadas y visibilizadas positivamente, no como delincuentes.

Pero no menos importante sería, y dada la invisibilidad con la que las mujeres privadas de la libertad  en general han sido tratadas, que el gobierno nacional haga un gesto de voluntad política, antes de la firma de un acuerdo final y saque a las niñas y niños de las cárceles pero con sus madres, porque no se trata de perder un derecho ganado por las mujeres privadas de la libertad que tienen hoy a sus pequeños (as) con ellas.  Sino de empezar a abrir las puertas a formas de justicia alternativas. No es deseable que miles de mujeres, transgresoras algunas por motivos de pobreza y otras en su calidad de prisioneras políticas sean nuevamente excluidas, estigmatizadas y re victimizadas.

Es hora de que se empiece a dar aplicación en serio a leyes ganadas por muchas mujeres, de que se haga efectiva una verdadera Justicia de Género[18] que le ofrezca alternativas distintas a la prisión a las mujeres cabeza de familia, muchas de ellas prisioneras políticas para que miles de niñas y niños, esas nuevas generaciones no terminen arrastrados con sus madres a la pesadilla de la prisión y por esa vía vean conculcados sus más elementales derechos. 

Es hora de que el Estado colombiano y gran parte de la sociedad entiendan que no es con la creación de nuevos delitos y más penas y más cárcel cómo se supera la violencia y la delincuencia.  Es con la generación de oportunidades, con la inclusión, con justicia social con perspectiva de género como nuestro pueblo podrá dejar atrás las secuelas de una cruenta guerra, para que nuestras mujeres, jóvenes y niñas no sean sometidas nunca más a las diferentes formas de violencia en razón de  su ser femenino.

Es hora de que se abran las rejas  y que  las mujeres le apostemos y aportemos a la construcción activa, con nuestra participación directa y sin subordinaciones,  de un nuevo país en paz y con justicia social.

Noviembre 25 de 2015.

Por Alberto Pinzón Sánchez / Una vez pasadas las elecciones regionales del pasado 25 octubre en Colombia, ha surgido una nueva pugna o contradicción entre las fracciones de la clase dentro del Bloque de Poder Dominante, que viene a sumarse a la vieja rivalidad entre las fracciones lideradas por Uribe Vélez y la liderada por JM Santos.

Y no es una “pugna burocrática” como aparentemente quiere mostrarla la falsimedia contrainsurgente entre…. “el Partido Liberal  que obtuvo 18 senadores  contra 9 de Cambio Radical, y 40 representantes contra 18, es decir, es poco más del doble”…. sino una pugna “de intereses” por el manejo de la chequera”, de los enormes fondos económicos y las millonarias inversiones que generará el llamado “post-conflicto”, lo que ha incitado la insaciable la avaricia de Cesar (OEA) Gaviria y sus aliados Liberales, enfrentado directamente con una codicia aún mayor del Vicepresidente Vargas Lleras y su grupo. ¡Que mezquindad tan típica de la oligarquía colombiana!: No han matado la lechona y ya se la están repartiendo.

El aperturista y neoliberal Cesar Gaviria, antiguo secretario de OEA y línea directa con los grandes  inversionistas financieros de Wall Street y obviamente con el gobierno de Washington, además de ganarse el apoyo irrestricto de Serpa Uribe en la jefatura del Partido Liberal, ha sabido tejer con la astucia y claridad que lo caracterizan, una red de válidos suyos en los puestos claves de la asignación y ejecución de dineros estatales (chequera) que bien merece comentar:

Primero, impuso al depresivo y colérico De la Calle como plenipotenciario en los diálogos de paz de la Habana. Luego, impuso al ignaro supino de su hijo Simón, quien no había leído al sr Ortega y mucho menos al sr Gasset, en uno de los cargos más esenciales para la adjudicación de recursos del Estado como es la dirección del Departamento Nacional de Planeación. En seguida, logró imponer al “charmant” Pardo Rueda, uno de sus ayudantes más confiable como candidato del Partido Liberal a la alcaldía de Bogotá, y una vez acreditado con los votos obtenidos, lo hizo nombrar por JM Santos como “superministro del post-conflicto”.

Y a renglón seguido, hizo renunciar a su “secretario privado del 91” de la jugosa gerencia de la aerolínea AVIANCA, para que se convirtiera en el “Impulsador Oficial” del Plebiscito por la paz que JM Santos y De la Calle están tratando de imponer en la mesa de Paz de la Habana para sepultar la legitima aspiración Democrática y Popular de una Asamblea Nacional Constituyente al final del proceso  de la Habana por una paz democrática con justicia social y soberanía.

Por su parte el sargento Vargas Lleras, antigua ficha del militarismo recalcitrante y guerrerista, también muy conocido por sus estrechos vínculos con el sector oligárquico dedicado a la especulación con la propiedad raíz, la construcción de vivienda y megaproyectos de infraestructura, los “casa-tenientes” y terratenientes urbanos; así mismo ha sabido utilizar su cargo de Vicepresidente de la república para mantenerse alejado del proceso de paz, pero ganando posiciones en el aparato estatal, incluso sin importarle la legalidad como en la Guajira, hasta convertirse en un serio aspirante a la dirección completa del Estado del Post-conflicto y obviamente, amenazar las ambiciones del grupo Gaviria- Serpa Uribe, y ahí, está la nueva dinámica de la lucha política en las alturas del Poder dominante en Colombia.

Mientras en su conjunto, el Bloque de Poder Contrainsurgente (BPCi) continua su doble táctica de presionar los diálogos en la Habana para meter el gol del  “último minuto”, pero continuando la interminable Guerra Contrainsurgente y Paramilitar contra la Movilización Social y Popular dentro de Colombia (Ver completa la importante denuncia en:  http://www.colombiainforma.info/politica/seccion-politica/2903-analisis-avances-en-la-habana-y-represion-al-movimiento-social-dos-patas-de-la-misma-estrategia-gubernamental

Así pues que, no es un simple “malestar del Liberalismo afeitado” con el “Vargas Llerismo” y el “Santismo” al margen del “Uribismo”, por un injusto reparto burocrático como lo dicen los jefes Liberales y lo presenta la falsimedia contrainsurgente, sino una fuerte pugna política subterránea bastante bien ocultada que muy probablemente y de seguro tendrá nuevos e importantes desarrollos, a condición de que el movimiento social y popular continúe su Movilización Amplia y Democrática por una Paz democrática con justicia social y soberanía.
Lo que no se lucha, no se consigue. Argentina lo acaba de demostrar.      


Imagen: Fabio Villegas, Rafael Pardo y Humberto de la Calle. Fuente las dos orillas. com
             
   

Por: Miguel Suárez (2015-11-19). Un articulo firmado por el comandante de las Farc-EP, Timoleón Jiménez, titulado “Presidente Santos, el Acuerdo Final es posible”, llama la atención sobre la parálisis en que están de los diálogos, luego de la famosa foto y del pomposo discurso de Santos en las Naciones Unidas.

El articulo en uno de sus parágrafos dice “Hoy nos preocupa que del lado del gobierno prospere un cierto propósito de ralentizar, de complicar el progreso en los acuerdos. El lento ritmo impuesto en la Mesa y las Subcomisiones da mucho qué pensar. Se volvieron frecuentes los aplazamientos, los pretextos y las disculpas para no cumplir los ciclos y las sesiones del modo esperado”.

Haciendo un poco de memoria, el pasado 23 de septiembre Juan Manuel Santos, luego del comunicado donde se anuncio un acuerdo en el tema de la justicia y donde luego de convencer al comandante de las Farc-EP, de la insensatez de colocar fecha final a los diálogos de la Habana, dijo ante los medios en esa ciudad: "Hemos acordado que en seis meses debe concluir el proceso y firmarse el acuerdo final de paz" y fue mas lejos le puso fecha y casi hasta la hora, cuando aseguro que se firmará la paz a más tardar el 23 de marzo de 2016”.

El acuerdo presentado prevé la creación de una Jurisdicción Especial para la Paz, o un tribunal de justicia, que se dijo “tendrá competencia respecto de todos los que de manera directa o indirecta hayan participado en el conflicto armado interno”.

En una entrevista con una radio colombiana, el Fiscal General Eduardo Montealegre, alerto que la nueva “Jurisdicción Especial para la Paz” acordada, podría juzgar a ex-presidentes por sus delitos antes o después de ser presidentes y nombre específicamente a Alvaro Uribe y sus delitos como gobernador de Antioquia, a lo cual reposto el contralor Alejandro Ordóñez, diciendo que “el nuevo modelo de justicia hará que Santos responda cuando era Ministro de Defensa de Uribe, con temas relacionados con los falsos positivos”, como es conocido el asesinato a sangre fría de unos 6 mil hijos de pobres que fueron presentados como guerrilleros dados de baja en combate.

Esto prendió las alarmas en un sector de la oligarquía colombiana y el gobierno de Juan Manuel Santos, inmediatamente comenzó una campaña mediática tratando de desvirtuar lo acordado, y desde varios sectores se reclamo que se hiciese publico todo el texto de lo acordado.

Humberto de la Calle, negociador de la oligarquía, trato de aclarar el enredo diciendo palabras mas palabras menos, que el acuerdo presentado con tanta pompa, no era un acuerdo completo ya que el mismo había firmado con su puño y letra que el acuerdo presentado era un “documento en desarrollo”.

¿Nota usted tal desfachatez?, hacen tanto bombo y tanta película para salir luego con el cuento de que el acuerdo no era un acuerdo y que era un “documento en desarrollo”.

Según los medios de desinformación, el articulo del comandante guerrillero fue respondido por Juan Manuel Santos desde Filipinas, diciendo  que “No es por culpa del Gobierno colombiano que se retrasen las negaciones. Por parte nuestra hay toda la voluntad y todo el interés de llegar lo más pronto posible a esos acuerdos”.

Es mas, los paramilitares de micrófono adjudicaron a Santos el haber dicho que “la demora en la firma se da por el lado de las Farc”.

En sendas entrevistas a Telesur y al Canal Capital, el comandante fariano, comento que el habia expresado su desacuerdo a colocar fechas a los diálogos, ya que según dijo: “El estado tiene la capacidad mediática de vender una mentira y hacerla creer que es una verdad y de demostrar en determinado momento que fuimos nosotros...”, pero que el había accedido ya que, dijo “el presidente me dio la palabra de que eso no iba a suceder”.

Pues lo que hasta aquí se ve, es que el comandante guerrillero que creyó en la palabra de Santos, fue engañado y ahora lo que el temía, que les adjudicaran la no firma del acuerdo, así sera. Le están faltando a la palabra al comandante guerrillero, mejor dicho los engaño Santos, asi como nos engañaron a todos presentadonos un acuerdo que no era acuerdo sino un “documento en desarrollo”.

Todo hasta aquí indica la oligarquía no quieren firmar el “documento en desarrollo” ya que el acuerdo es claro cuando dice que el tribunal de justicia “tendrá competencia respecto de todos los que de manera directa o indirecta hayan participado en el conflicto armado interno” y allí cabe mucha gente, desde Santos, ya que los falsos positivos se dieron con gran auge cuando era ministro de guerra, hasta muchos honorables empresarios.

En una reunión en la Cámara de Comercio de Bogotá (15 de octubre de 2015) con “exitosos empresarios”, dijo Santos que en los acuerdos, refiriéndose especialmente al de Justicia que “allí no hay un solo adjetivo, un solo punto, una sola coma que les deba a ustedes generar una preocupación”, pero la verdad es otra y los “exitosos empresarios” que tienen sofisticados abogados para asesorarlos saben que no es cierta la aseveración de Juan Manuel Santos, ya que muchos de ellos se han lucrado de la guerra, y que directa o indirectamente han participado en el conflicto armado interno y que corren el gran riesgo de ser llamados a rendir cuentas ante la Jurisdicción Especial para la Paz.

Y es que los “exitosos” empresarios, donde sobresalen apellidos como los Santodomingo, Ardilla, etc, tiene mucho que ver o que contar.

Por ejemplo, el senador Alexander López, denuncio ante la Comisión Primera del Senado la extraña coincidencia entre el mapa de desplazamiento en Buenaventura y el mapa de nuevos proyectos “empresariales”.

También algunos “exitosos” empresarios, deberán responder por el robo de tierras a campesinos de unos 9 millones de hectáreas, hoy sembradas de palma africana o de banano.

Es por eso que están estancados los diálogos, ya que la oligarquía al darse cuenta de ellos podrían ser quienes terminen en la cárcel, decidieron rápidamente desconocer lo tan pomposamente presentado a Colombia y al mundo en cuanto al tema de la justicia.

Están estancados los diálogos por la indefinición y las mentiras de Juan Manuel Santos.

Unas horas después de que nos anunciaran el desacuerdo con el acuerdo, los asesores del gobierno dijeron ante los medios de prensa que en unos días o tal vez en una semana ya todo estaría arreglado, pero ya estamos llegando a los dos meses y nada, ya que la oligarquía y sus impolutos, que ayer gritaban que no halla impunidad, ahora están desesperadamente buscando que la haya para todos ellos.


Así, no parece gratuito el viaje por estos días de una delegación de empresarios a la Habana donde se reunieron con los guerrilleros y según medios de prensa “expresaron preocupaciones e inquietudes. De igual forma, se hicieron propuestas que permitieran la construcción colectiva de una visión de paz y un posconflicto sostenibles”.

Lo único cierto es pues que según el pronunciamiento de las Farc, hecho por el comandante Timoleón Jiménez y también por el comandante Carlos Antonio Lozada, la cuenta regresiva para la tan ansiada por Juan Manuel Santos, foto, ha sido detenida, debido al freno colocado por el gobierno en cuanto al tema de la Jurisdicción Especial para la Paz.

Ellos tenían planeado convertir los diálogos en Cuba y específicamente la Jurisdicción Especial para la Paz, en un tribunal para juzgar revolucionarios, pero tal parecer el afán por la foto, les hizo una mala jugada que ahora buscan afanosamente corregir el desliz que los puede colocar ante la justicia y que si no lo logran podrían llegar hasta a patear la mesa.

Por Alberto Pinzón Sánchez

Es un grave error analítico creer en la agotada sentencia bíblica de que nada cambia, nada se mueve; de que “no hay nada nuevo bajo el sol”. Cuando por el contrario, la naturaleza junto con la vida, en razón de las contradicciones objetivas internas y la lucha de sus contrarios esenciales están en perpetuo movimiento. En continuo cambio: en negaciones de las negaciones y en nuevas síntesis y desarrollos creadores.

Con esto, hecho el análisis político y social de las pasadas elecciones 25/octubre en Colombia, nos quedamos en el reacomodo del Poder alcanzado en ellas por el Bloque de Poder Contrainsurgente (BPCi) dominante, sin profundizar un poco más en lo que persiste bajo la costra gansteril que se ha conformado y que continúa moviéndose dentro de aquel complicado y sofisticado engranaje de dominación y terror, que en ningún momento ha perdido su íntima esencia contrainsurgente.

Si bien Uribe Vélez, como rival directo de JM Santos en la disputa de fracciones por las hegemonía y la dirección del Bloque de Poder, en las pasadas elecciones regionales quedó “descentralizado” por la frágil coalición gansteril de la Coalición Gobernante de Santos con Tavera, Dilian Francisca, Nebio Echeverry, Rosa Cotes, Yon Calzones, Oneida Pinto, Andrés Londoño, Luis Pérez, Cesar Rojas, Dumek Turbay, y 22 “investigados” más; no quiere decir que la fuerza política que sigue a AUV (llamada arbitrariamente y sin fundamento por el oligopolio mediatico como “extrema derecha”) haya renunciado a buscar otros liderazgos triunfantes más neoliberales que el mismo Uribe Vélez, quizás menos abiertamente narco-paracos, pero indudablemente de “extrema derecha”, como los de la coalición triunfante de Vargas Lleras- Peñaloza y, más cercanos al “gremio empresarial” que acaba de plantear su propio modelo económico neoliberal y de DDR, para un proceso de Paz con las insurgencias tanto de las FARC como del ELN.

¿Acaso han sido reemplazados por personas más ecuánimes o de “centro derecha”, el Procurador Ordoñez o el Fiscal Montealegre, cuyas parábolas contrainsurgentes cada día tienden a coincidir más, en los asuntos de fondo como por ejemplo la revisión del Pacto de Silencio y la amnistía con el M19?

¿Acaso y a pesar del desgaste moral tan evidente de los falsos positivos, el desgaste económico que significan casi seis (6) puntos de PIB, o el desgaste táctico militar objetivo de la desastrosa guerra contrainsurgente, ha sido desmontado el Narco-Paramilitarismo oficial, el que por el contrario sigue fusilando impunemente miembros del Movimiento Social y Popular, o, ha sido modificado, en una coma, el gigantesco aparato militar de Colombia dominado y orientado por Los EEUU, en este momento dirigido por el “empresario” Villegas ?

Todo lo contrario: Lo que se percibe y está en desarrollo es tal y como lo planteara el viejo Topo Marx en su clásico 18 de Brumario es, cómo las fracciones del Bloque de Poder Contrainsurgente: la de JM Santos y la de Vargas Lleras-Peñalosa con la de Uribe Vélez en el fondo, empiezan a especializar sus actividades en mira de convertir la firma de los acuerdos en la derrota definitiva de las Farc y las demás insurgencias; es decir, el desarme y la ausencia de cambios sociales y morales en la sociedad colombiana .

Como si en Paris y ante el Mundo entero no hubiera quedado claro que la guerra de cualquier carácter (incluso la de venganza como la que acaban de iniciar Hollande, Putin, Obama, ect y demás dueños del mundo) no tiene ya ninguna posibilidad de ganar excepto la desolación, la degradación y la barbarie.

Lo que se ve es, cómo JM Santos está empeñado en el Poder Moral de que hablaba Marx (en cierto sentido cercano al Poder Moral planteado antes por el Libertador Simón Bolívar) es decir en la Legitimidad de sus acciones y por eso, mientras en la Habana manipula al rábula de la Calle y a su subordinado Jaramillo, para que “hagan un acuerdo sobre el acuerdo” ya alcanzado en el punto de Justicia, ha lanzado sus fuerzas electorales, incitándolas no con salchichón de ajo como Luis Napoleón sino con mermelada, a la batalla parlamentaria por un Plebiscito Inane y unilateral, para convertir la Constitución en inconstitucional. ¡Manes de los rábulas y leguleyos santanderistas!

Mientras que por el otro lado, el triunfante Vargas Lleras (quien sintiéndose el futuro presidente de Colombia, ya le quitó un avión presidencial a Santos para hacer sus aquelarres políticos. Ver: http://www.las2orillas.co/cumbre-de-cambio-radical-en-el-metropolitano-de-barranquilla/) a pesar de la llamada de atención de Santos quien se auto denominó el “dueño de la chequera” o de la mermelada, continua calladamente mirando para otro lado el proceso de paz de la Habana, pero trabajando el pequeño “asuntico” de las “inversiones” territoriales venideras y el desarrollo de la Infraestructura vial y energética para insertar el país en la economía global, incluido claro está el metro subterráneo de Bogotá.

Así pues que detrás del humo de la repugnante barbarie civilizada de Paris, ocurrida este viernes 13 de Noviembre y que ha ocultado y tapado al público colombiano los evidentes movimientos y reacomodos políticos en el Bloque de Poder Contrainsurgente dominante en Colombia, ocurridos en los últimos días; lo que se percibe es la continuidad de la lucha de fracciones por la dirección de la aceitada y corrompida maquinaria gobernante y su continuidad al futuro, desplazada ahora a la lucha de intereses que hay necesariamente y habrá entre las fuerzas económico sociales representadas por Vargas Lleras-Peñalosa y por el presidente JM Santos y que anuncian nuevos desarrollos junto con una redoblada Movilización Social y Popular del Campo Democrático y Popular por hacer valer su vocación en una Asamblea Constituyente popular y muy amplia, hacia la construcción en Colombia de una definitiva paz democrática, con justicia social y soberanía. !La moneda que JM Santos ha tirado al aire, tiene que caer!.

Imagen: El Vicepresidente Vargas Lleras y su equipo político en Barranquilla. Fuente: Las dos orillas.com

Por Alberto Pinzón Sánchez

Dos días después del lamentable y repudiable atentado contra el semanario satírico Charlie Hebdo, sucedido el 07 de enero de este año en París, escribí una nota titulada; “La barbarie civilizada profetizada por Samuel Huntington”, donde afirmaba lo siguiente:

…. “se ha puesto una vez más en evidencia, la crisis civilizatoria en la que se encuentra el sistema capitalista global del Imperialismo actual, y el tránsito violento y sangriento de un sistema de dominación unipolar hegemonizado por EE.UU con su brazo armado de la OTAN, instaurado en 1991 con la desintegración Soviética; a otro posiblemente multipolar. Con lo cual se confirma, una vez más, la vieja tesis de Marx de que “la violencia es la partera de toda sociedad vieja (no de la historia APS) preñada de una nueva. Ella misma (la violencia) es una potencia económica”. (Capítulo 24 sobre la acumulación originaria de Capital)”…. Ver artículo completo en http://2014.anncol.eu/index.php/opinion/2012-09-09-22-19-25/9036-masacre-en-paris-la-barbarie-civilizada-profetizada-por-samuel-huntington

Once meses después de aquel hecho de sangre, París, la ciudad luz de la modernidad capitalista, que bien vale una misa como diría el rey borbón Enrique IV; vuelve a ser ensangrentada por otro abominable atentado de la “barbarie civilizada” que, estupefactos presenciamos casi en directo, gracias a la plataforma tecnológica informática y comunicacional de la globalización neoliberal actual.

Aquí, en Alemania, el partido de futbol amistoso e inaugural entre las selecciones de Francia y Alemania había sido promocionado y anunciado realmente con profusión. Era esperado por los ciudadanos de ambos países como una pausa a la oleada caótica del millón de “fugitivos” provenientes del oriente cercano, nor-África y del cuerno africano, la mayoría de ellos de creencias musulmanas. También como una reivindicación de ese deporte amenazado por el escándalo de corrupción de la FIFA, que ha involucrado al llamado “Káiser” Beckenbauer. Así mismo era una oportunidad diplomática importante para estrechar lazos (ante la opinión pública europea) de la alianza franco-alemana motor de la Europa actual.

Pero la alegría del deporte pronto dio paso a la pesadumbre y al pasmo: Explosiones oídas en directo, terminación apresurada del partido y retiro acelerado de los jugadores, vuelo de helicópteros, gritos, carreras, llanto, tumulto, y pánico masivo de aficionados quienes con sus símbolos deportivos intentaban guarecerse en el espacio abierto de la gramilla del estadio; mientras los comentaristas (aquí no hay locutores gritones) intentaban dar en directo alguna explicación creíble a lo que estaba sucediendo.

Poco a poco fue saliendo a la luz el tamaño de aquella aborrecible barbarie en lo que parecía una noche tranquila de diversión en Paris, reivindicada rápidamente y sin vergüenza por el llamado Estado Islámico; esa extraña y sórdida creatura primitiva y bárbara parida no se sabe cómo, bajo las cobijas por los servicios secretos de los países que se llaman civilizados y avanzados del occidente cristiano, en co-financiación con algunos países musulmanes nadadores en el mar de la abundancia de los petrodólares; y cuya misión parece ser concluir el paso de avance de lo que Samuel Huntington llamó “el choque de civilizaciones” y la “democratización del mundo árabe”, o mejor su desintegración, especialmente del arco mediterráneo co-lindante con Europa avanzada y colonialista, hacia un estadío geoestratégico nuevo ya caracterizado como “guerra de civilizaciones”, al cual, el gobierno Ruso para no dejarse blanquear o quitar del reparto territorial que está próximo a realizarse en aquellos países ( y se está acordando actualmente en Ginebra) ha entrado a participar como un tercero en la discordia llamado por el gobierno Sirio de Assad, con bombardeos al Estado Islámico de altísima tecnología y por los cuales acaban de sufrir en el Egipto una explosión en pleno vuelo de un avión comercial con 224 muertos, matanza que también ha sido reivindicada por el Estado Islámico como una obra superior de venganza (Ver http://www.elmundo.es/internacional/2015/11/04/563a05ea268e3e90598b466e.html )

El mundo musulmán especialmente de lengua árabe surgido de la descolonización una vez concluida la II guerra mundial, ha sido desintegrado completamente (desestructurado dicen los post modernos) en el norte de África, desde Malí y Mauritania, el Magreb hasta Egipto. En el Sahel, en el cuerno africano, en Yemen, en el cercano oriente con Palestina, Líbano, Jordania, Siria, Irak. También el de otros idiomas como en Afganistán, Pakistán y países tán-tán del Centro de Asia de la ex URSS. Solo restan en pie como Estados, las monarquías ultra-reaccionarias y dictatoriales de los países petroleros del golfo pérsico. La hermandad Musulmana gobernante en Turquía aliada de la OTAN. Los Ayatolas del Irán amenazado, y, la lejana Indonesia donde los musulmanes gobernantes, entre 1965 y 1966, degollaron un millón de “infieles” incluidos 500 mil comunistas. Ahora el mundo musulmán solo produce la mercancía fuerza de trabajo que viaja en oleadas hacia las economías avanzadas del Centro de Europa (donde la necesitan para continuar con el ritmo productivo) manipulada por “hombres de negocios” traficantes de personas y, cubierta con el nombre humanitario de “fugitivos”.

La primera reacción, a medida que más se informa de lo sucedido en París, es la relación inversamente proporcional entre la caída de las principales bolsas de valores europeas y el aumento del sentimiento Xenofóbico especialmente anti musulmán, manipulado hábilmente por la derecha neoliberal y, obviamente la incertidumbre civilizatoria.

Para concluir, me sostengo en lo que escribí en enero de este año en el artículo arriba citado: ……” Lo que sí está claro es que la crisis terminal del sistema capitalista mundial del imperialismo global actual y el surgimiento de un nuevo orden mundial multipolar; se está presentando en la realidad de manera más compleja o talvez más difícil, a lo imaginado por los profetas de la geoestrategia neoliberal Fukuyama y su anverso Samuel Huntington. Y esto, seguramente, también irá más allá de esta breve opinión”…

Mientras tanto en Colombia, el bloque de poder contrainsurgente dominante, entretenido mirándose el ombligo, continua jugando con en el “embeleco” de si plebiscito, umbrales light de De-la-Calle, referendo o responsabilidad directa del Presidente, como mecanismo de refrendación de los acuerdos de la Habana; si curules para las Farc o reformas, ect, sin darse cuenta de los impactos que obviamente tendrá la barbarie civilizada global en curso, dentro de la economía colombiana y su relación con los post acuerdos de una próxima Paz democrática con justicia social y soberanía para la también ensangrentada Colombia.

Lapidarium: Como está de moda en el periodismo de opinión colombiano, sugerir nombres para los altos cargos que acompañarán al próximo presidente, sugiero con humildad republicana a la señora Cabal de Lafaurí, como directora del nuevo, remozado y muy acreditado Departamento Administrativo de Seguridad (DAS). Es una persona de altísimas virtudes intelectuales una moral y una ética racional a toda prueba, demostradas como representante destacada del Parlamento colombiano. No duden que no los defraudará.

Imagen: Estadio de Paris. Fuente: Internet.,

 

 

 

 

 

Por: Miguel Suárez (2015-11-06). El pasado 18 de octubre el gobierno colombiano y las FARC-EP anunciaron que llegaron a un acuerdo para buscar a los desaparecidos.

El acuerdo reza entre otros que “Que el Gobierno Nacional acelerará por una parte la identificación y entrega digna de restos de víctimas y de quienes hayan muerto en desarrollo de operaciones de la Fuerza Pública inhumados como N.N. en cementerios ubicados en las zonas más afectadas por el conflicto, de acuerdo con las recomendaciones que haga el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses; y por otra parte la entrega digna de los restos identificados que no hayan sido aún entregados a sus familiares. Cuando sea necesario se solicitará el apoyo del CICR para la entrega digna de los restos a los familiares de los miembros de las FARC-EP.

Que las FARC-EP entregarán la información para la ubicación e identificación de los restos de víctimas de cuya ubicación tengan conocimiento, y contribuirá a la entrega digna de los mismos”.

Como de costumbre, el gobierno colombiano ha intentando, valiendose de sus paramilitares de micrófono, cambiar la sustancia de lo acordado tratando de presentar a las FARC-EP, como los responsables de ese genocidio del que un día la senadora Piedad Cordoba, en el parlamento Europeo, dijo que “Colombia es una fosa común, el mayor cementerio de América Latina”.

Las cifras de desaparecido en Colombia, son muy difíciles de conocer debido a los esfuerzos y métodos que el estado a utilizado para ocultarlos, pero la Fiscalía colombiana en un informe ante la comisión segunda de la cámara, dijo que se trata de un universo de 117.646 desaparecidos, mientras que el Registro Único de Víctimas plantea que hay 45.515 desaparecidos.

En el informe de la comisión histórica del conflicto de habla de 150 mil desaparecido y hay personas que incluso hablan de hasta de 250 mil desaparecidos en Colombia, corroborando con esto las palabras de la senado de que la Colombia de la oligarquía colombiana es “el mayor cementerio de América Latina”.

Según el Canal Capital, solo existen 100 condenas por tantos desaparecidos.

Según el acuerdo, y si la oligarquía colombiana no logra torcer su espíritu, los colombianos conoceremos la realidad sobre los desaparecidos del palacio de Justicia, donde el 6 y el 7 de noviembre de 1985, cuando ocurrió la conocida como toma del Palacio de Justicia, donde casualmente ese día, el ejercito oficial retiro la guardia y el grupo guerrillero M-19 se tomo el sitio, sobreviniendo una brutal respuesta del ejercito oficial, donde ante todo el país, cometieron las mas horrible masacre donde, el ejercito asesino a casi todos los allí presentes, incluidos visitantes, guerrilleros, funcionarios y magistrados y a los que sobrevivieron los desaparecieron, en una masacre que por estos días cumple 30 años.

Si el acuerdo se cumple, los colombianos pobres, cuyos hijos son la gran mayoría de los desaparecido, sabremos quienes fueron los responsables de la desaparición de personas, que vivas fueron tiradas a los leones o a los cocodrilos, tal como lo contó ante un juez el paramilitar Alfredo Argel Argel, alias 'Mano de Trinche'.

El paramilitar al servicio de la oligarquía colombiana, confesó que lanzaban hombres vivos a los caimanes para desaparecer sus cuerpos.

También podremos saber parte de la verdad sobre los responsables de los desaparecidos en los hornos crematorios de la “democracia” colombiana, según cuenta Azalea Robles, cuando dice “En Colombia varios jefes Paramilitares han confesado cómo desde los altos mandos militares y políticos ha sido enviada la orden de que desaparecieran “de cualquier manera” a las víctimas para no dejar rastros y evitar que las cifras de homicidios crecieran de manera desproporcionada en las zonas urbanas. Varios miembros de la Estrategia paramilitar han confesado que implementaron la utilización de criaderos de caimanes y de hornos crematorios para quemar a las víctimas, a veces vivas: “(…) Lo echaron vivo ahí (…) El horno lo manejaba un señor que le decían ‘funeraria’, creo que se llama Ricardo; dos señores le hacían mantenimiento a las parrillas y a las chimeneas, porque se tapaban con grasa humana”.

Deberemos saber la verdad sobre los desaparecidos botados en la Escombrera, un basurero ubicado en la Comuna 13, una popular barriada en el oeste de Medellín, donde fueron botados los cuerpos de al menos 300 de los asesinados por el ejercito oficial luego de la agresión a la comuna 13, en la operación Orión, ordenada por el narcotraficante numero 82, Álvaro Uribe Velez.

Y deberemos saber sobre los desaparecidos en las casas de pique, que se conocieron en Buenaventura, donde un sin numero de dirigentes populares has sido desmembrados vivos, y a donde a pesar de que el ejercito oficial hace presencia en la ciudad se sigue desmembrando gente y tirándola al mar y a propósito de la llamada justicia para la paz, deberíamos saber a “honorables empresarios”, beneficia semejante brutalidad.

Ninguna dictadura en el mundo, así sea la mas brutal, a desaparecido tanta gente, y de la forma mas cruel, que la “democracia mas vieja de América Latina”.

Y es que así sean las 117 mil que dice la fiscalía, es una enorme cifra que muestra la magnitud de la sevicia de la oligarquía colombiana contra el pueblo, con el agravante de que firmado el acuerdo siguen desapareciendo colombianos.

Pero la oligarquía colombiana, con su doble moral, se esfuerza en tratar de presentar a los guerrilleros como los responsables de tan horrible delito que afecta de por al desaparecido y a su familia que así se quedan toda la vida con la esperanza de que sus seres queridos regresen con vida, delito que los paramilitares de micrófono, deliberadamente ocultan.

En febrero de este año (2015), Alejandro Ordóñez, el procurador general de la oligarquía colombiana, dijo que entregaría a la Corte Penal Internacional una lista con según el, “2.760 registros de casos de desaparición forzada”, que según el habrían sido perpetrados por las Farc.

Si redondeamos las cifras y los 2760 desaparecidos de que habla el procurador los pasamos a 3 mil, y los 117 mil de que habla la fiscalía, cifra que muchos estiman esta por debajiada y la pasamos a 120 mil, la pregunta necesaria es ¿quien desapareció los otros 117 mil?, ¿unos policías o unos soldados locos y de bajo rango?.

Allí esta la magnitud de la intolerancia de la rancia oligarquía colombiana que desde tiempos inmemoriales se ha mantenido en el poder utilizando el terrorismo.

Allí esta el “el mayor cementerio de América Latina”.

Por Alberto Pinzón Sánchez

Dos acontecimientos políticos ocurridos en la escena política colombiana en los últimos días; las elecciones del 25 octubre pasado, y el perdón “dado” por JM Santos por los hechos militares en el palacio de justicia de Bogotá en noviembre de 1985, muestran lo lejos que nos encontramos los colombianos de la Verdad verdadera.

O mejor, cómo la “contrainsurgencia dominante” sigue imponiendo su Verdad Oficial, mediante la vieja astucia del Poder condensada en la cínica frase de “si no puedes convencer a tu enemigo confúndelo”, que consiste en meter aspectos distintos de la realidad en un mismo saco o costal mediático, para hacer un “sancocho” irreconocible y fácilmente digerible:

Uno, si se analizan las verdades jurídicas, las verdades, históricas de la comisión investigadora, las verdades mediáticas, las verdades militares, la de Noemí y de Belisario, y las verdades de las victimas del Palacio de Justicia10/85, como lo hace el historiador Renán Vega Cantor, pues se concluye que el Presidente JM Santos pidió perdón por la confusión creada por el Estado para ocultar la terrible Verdad de aquel insuseso genocida. (http://www.es.lapluma.net/index.php?option=com_content&view=article&id=7354:2015-11-07-21-25-58&catid=116:debates&Itemid=490)

Y Dos, si se mira el aspecto electoral que acaba de pasar, la confusión aún es mayor, sobre todo en la llamada Izquierda, que está en espera de que aparezca el análisis electoral autocrítico que desentrañe la Verdad que contiene el esquema binario contrainsurgente impuesto, de simplificar, dividir y encajonar entre Izquierda y Derecha, el complejo mundo de las ideas políticas que interpretan la realidad que las sustenta, para oscurecer identidades y hacer pasar unas por otras impidiendo el debate fructífero entre ellas, y continuar con el “gatopardismo” que caracteriza el ilusionismo de la Ideología Dominante.

Pues lo que se ha visto dentro del concepto gaseoso y paralizante impuesto por la falsimedia de “la derrota de la Izquierda”, es la confusión deliberada de incluir indistintamente en ese gran universo llamado etéreamente “Izquierda”, a la Movilización Social y Popular independiente junto con los grupos políticos que han concurrido a las elecciones realizadas por el régimen para su legitimación y que tienen entre sí diferencias burocráticas enormes, hasta antagónicas como los Verdes, el Progresismo, el Petrismo, el Rojaspinillismo, la Izquierda Liberal, la social-democracia, el MOIR, la Unión Patriótica, el Partido Comunista Legal, el social-conservatismo, el Polo Democrático con todas sus fracciones ect; grupos electorales que además se resisten a realizar para sus bases una verdadera autocrítica necesaria sobre los exiguos resultados electorales obtenidos con todas sus alianzas y contra-alianzas “programáticas” realizadas, achacando la adversidad a fuerzas externas. Por ejemplo; cómo se expulsó al Partido Comunista Legal del Polo Democrático por haberse aliado con la Marcha Patriótica (según la dirección polista brazo desarmado de las Farc) para luego, hacer alianzas electorales no solo con los Comunistas del Partido Legal sino con la Unión Patriótica y solicitar oportunistamente los votos del movimiento Marcha Patriótica.

O también (con la excepción de Iván Cepeda) considerar el proceso de paz de la Habana de manera “neutral” tomado distancia de Santos y de las Farc, para apoyarlo solamente en declaraciones de prensa, cuando era y ha sido siempre un asunto esencial , estratégico y de trascendental importancia para el devenir del Campo Democrático y Popular y de las movilizaciones sociales por la Paz y el post acuerdo que están por venir, como lo está demostrando JM Santos al nombrar de “contentillo” al derrotado candidato Liberal Pardo Rueda como superministro burocrático para el llamado Post-conflicto, en remplazo del general Naranjo.

Pero no solo negarse a realizar un verdadero balance autocrítico que eduque a sus electores, sino seguir insistiendo arrogantemente que el desempeño electoral del arcoíris izquierdista fue el sumun del triunfo de una larga estrategia de cerca de 50 años de una política electorera de alianzas ejecutada correcta y acertadamente que hoy le permite al senador Robledo “desde su histórica altura revolucionaria”, continuar con su neutralidad política hasta llegar a equiparar al Estado con la Insurgencia que ha resistido durante 7 décadas el Terror Estatal y permitirse decir en la entrevista que le hace el periódico El Tiempo (09.11.2015) que; “las Farc se han equivocado durante medio siglo”, bueno, también el Estado un poco, mientras que su propia política electoral de alianzas y contra alianzas “programáticas” ha sido durante todo ESE medio siglo, un gran acierto, y lo lleva a concluir la entrevista con esta Verdad de la Izquierda humilde que representa:

(……) “Los elementos básicos de la izquierda para avanzar en la solución de las necesidades de la nación colombiana, se lo resumo en cuatro cosas: defender el trabajo, la producción, incluida la empresarial; la democracia auténtica (sin violencia, sin clientelismo y sin corrupción) y las relaciones internacionales en donde todas las partes ganen, o sea que Colombia no entre como un estado vasallo. Si usted medita sobre eso, muy pocos colombianos no cabrían en esas ideas. Si no es de esa amplitud, no me interesa (….)

La verdad es que “una de las necesidades de la nación colombiana” obviadas por el senador Robledo en la respuesta mentada, es, la de la Verdad de lo acontecido de todos estos 70 años largos de conflicto contrainsurgente que la han asolado y sin la cual, “la nacion colombiana”, no podrá avanzar.

Fuente Imagen: Internet

Foto del Leñocarril a San José

Por Alberto Pinzón Sánchez

Invito a los colombianos convencidos de la teoría de la burguesía revolucionaria, a que visiten el pequeño pueblo santandereano de San José de Suaita y sus casas museos. Luego, con las inquietudes allí surgidas lean el libro “Mucha tela que cortar”. Editorial Planeta. Bogotá 2008, 380 páginas; escrito por el sociólogo Pierre Raymond, quien ha dedicado muchas horas de investigación a develar esta dramática y descomunal historia y a escribir la más objetiva y completa monografía sobre lo ocurrido en las breñas de Santander durante la mayor parte del Siglo XX y que como todos los dramas, tiene un principio y un final simples: Una cascada y una ruina.

Concluida la guerra liberal-conservadora de los Mil Días en 1902, cuyos más destructoras matazones de peones llamados combates se libraron en los ariscos cerros santandereanos; uno de aquellos generales que participó directamente con sus peonadas en esa guerra, el hacendado abogado y militar Lucas Caballero Barrera, hijo y heredero del dueño de “cinco mil hectáreas de tierras forestales, 800 de praderas. 6.000 cultivos, corrientes de agua, cercas y servidumbres avaluadas en 460. 735, 37 pesos de oro”, situadas en el rico y feraz municipio de Suaita que queda entre las provincias de Socorro, Vélez y Moniquirá; como militar “pacifista” de la corriente Liberal de su paisano Aquileo Parra con quien su padre tenía negocios y amistades, llegó a ser uno de los firmantes de la famosa “Paz del Wisconsin” en Panamá, y luego, en el post conflicto que llaman, ministro de Hacienda del dictador desarrollista Rafael Reyes, Ministro diplomático en diversas misiones en EEUU y Europa, miembro de la junta directiva del Banco de la República, gerente del Banco Agrícola Hipotecario y senador de la República durante varios periodos y finalmente hombre de negocios bancarios.

En uno de sus viajes diplomáticos por Europa, hablando con un unos banqueros Franco-Belgas sobre los cañaverales, los cultivos de algodón, los semovientes y las otras bellezas naturales de sus tierras; les describió con lujo de detalles la hermosa cascada de más de 100 metros de altura y tres niveles que el rio Lenguaruco forma en su precipitado curso por sus Haciendas. Los banqueros fascinados con la descripción le preguntaron sobre el uso que se le estaba dando a tan maravillosa fuerza natural y don Lucas sonriendo de picardía les dijo que solo servía para hacer paseos familiares y bañarse. No puede ser. Hay que darle un uso racional, provechoso y sobre todo “positivo” a tanta potencia; exclamaron los banqueros tomándose la cabeza entre sus manos.

Sabiendo que había despertado en ellos el gusanillo de la avaricia del enriquecimiento fácil en las selvas coloniales que estaba en boga en esos momentos ¿Recuerdan el Congo Belga? Les propuso hacer unas inversiones no muy cuantiosas para desarrollar un pequeño proyecto agro-industrial en sus bastas heredades. Era simple. Utilizar la cascada como fuerza hidroeléctrica con unos motores que le fabricarían los hermanos Penagos en Bucaramanga para mover los trapiches y las centrífugas que se movían con fuerza humana y animal para producir azúcar, moler las pepas de cacao que se hacía artesanalmente a mano en piedras cóncavas y producir chocolate industrial. Además, comprar unos cuantos alambiques para destillar bebidas alcohólicas de gran demanda en esas tierras asoladas por la miseria y las venganzas de la guerra de los conservadores triunfantes.

En 1097 y con una maniobra inversora de la firma neoyorkina Pinto, Leite and Nephews, las tres industrias embrionarias estaban en funcionamiento. También estaba en funcionamiento derribando el muro de la realidad, la avaricia delirante de convertir en una especie de Manchester santandereano esas tierras pre-industriales, donde los aparceros cultivaban en pequeña escala y en vistosas manchas verdes la caña de azúcar, el algodón, el cacao, la yuca y otros cultivos domésticos.

- “Ustedes señores banqueros ponen el Capital del cual carecemos, y nuestra familia pone a disposición de Ustedes y con las debidas garantías prendarias las tierras y el trabajo” les dijo don Lucas.

Después algunos ires y venires, Don Lucas viajó acompañado por el banquero e inversionista estadounidense Lionel Hagenaers, desde New York hasta Amberes, para constituir en esa ciudad Belga, en mayo de 1912, la Sociedad Industrial Franco Belga con un capital inicial de 3 millones de Francos belgas (600.000 pesos oro) y con 8 socios: La sociedad familiar Caballero hermanos como principal accionista y los banqueros Hagenaers de New York, Thys de Amberes, Langle residente en Bogotá como director de la sociedad, Petit de Boisfort, y los banqueros parisinos Neuflize, Lestapis y David Pyeire de Mandiargues. Se emitieron 6.000 acciones comerciales de las cuales 5.992 fueron para la firma Caballero hermanos a cambio de la hipoteca total de todas sus fincas. La desmesura había adquirido estructura financiera.

Así, otra idea aún más irreal vino a sumarse a las tres pequeñas industrias “civilizadoras” que ya estaban remplazando la panela, el cacao birungo y el guarapo, por el azúcar blanco, el chocolate y el aguardiente de caña; tal y como lo había propuesto y luchado en la pasada gueraa el general Liberal Radical Rafael Uribe-Uribe, con el fin de “revolucionar radicalmente” la atrasada economía mercantil simple vigente en esas tierras castigadas por la guerra civil y, convertirlas en una gran industria capitalista productora de riqueza ilimitada.

Aprovechando la antigua tradición regional comunera que utilizaba los pequeños y medianos cultivos del algodón para elaborar los “lienzos burdos del Socorro” que ya empezaban a quebrar frente a las telas industriales inglesas importadas; y considerando que los cultivos de pan coger de yuca podrían producir a gran escala el “engomado” para los textiles, se proyectó la construcción y el montaje de una gran fábrica industrial de textiles en la finca San José de Suaita. Y para completar el progreso civilizatorio y reemplazar la adicción de los santandereanos por la arepa de maíz, por el pan francés, se anexó un molino industrial de trigo de tierra caliente, inexistente en las breñas santandereanas.

Prontamente la vieja casona colonial de la Hacienda se fue transformando en un frio complejo de ladrillo y chimeneas europeas que servirían de lecho a las grandes máquinas textileras y molinos harineros que se adquirirían en los desechos de segunda mano, en el mercado estadounidense.

Entonces comenzó un viaje que conmocionó aquella sociedad rural, y que ni la rica la imaginación de Herzog, el autor de Fitzcaraldo hubiera podido describir: Llevar durante 12 meses por mar, ríos, ferrocarriles, carros de bueyes, lagunas, “leñocarriles” y a lomo de mulas y de hombres, las maquinas compradas desde el puerto de New York hasta la hacienda San José de Suaita en Colombia, empacados en 14 mil bultos de fierros, cuñetes de acero y clavos, cada uno con un peso no mayor 60 kilos que soporta una mula.

El Primer embarque se hizo en New York en septiembre de 1912, el último en junio de 1913. Gobernaba el “empresario” conservador antioqueño Carlos E Restrepo amigo y simpatizante de la causa de don Lucas Caballero.

De New York en buque hasta Cartagena, de allí en piraguas por el Canal del Dique hasta el rio Magdalena, allí los bultos se reembarcaban en barcos de rueda hasta La Dorada donde eran recargados en ferrocarril hasta Ambalema, donde se volvían a trasportar por rio hasta Girardot. Ahí nuevamente se cargaban en el ferrocarril que los llevaba hasta Facatativá donde por la anchura de las carrileras debían ser trasladados al ferrocarril de la Sabana de Bogotá y luego al Ferrocarril de Zipaquirá, donde eran trasportados en carros de bueyes por un carreteable hasta la laguna de Fúquene, donde eran trasportados en balsas hasta el desembarcadero de lo que hoy se llama Garavito en Saboyá. Donde eran trasportadas a lomo de mula y de hombre por el camino real de Puente Nacional, Cite, Guepsa, San Benito y Mamaruca, hasta la fábrica de San José de Suaita.

Como las mulas y los hombres se estropeaban y morían “como moscas” a causa del exceso de peso de la carga y la dureza de las jornadas, hubo necesidad de recurrir a traer bueyes de tiro desde el altiplano boyacense y a diseñar un invento típico colombiano: Un ferrocarril con rieles de madera que se llamó el “leñocarril”, por donde se deslizaban los carros tirados por bueyes, y, a construir aceleradamente a “pico y pala” un carreteable en zigzag de poca pendiente donde colocar los rieles. Carreteable que posteriormente se convirtió en la carretera del rio Suarez desde Garavito hasta Suaita.

Dos años después en 1915, ya en el gobierno del conservador Abadía Méndez, con cerca de 220 obrero y trabajadores agrarios se inició lo que pudiéramos llamar primera producción de telas, harinas de trigo, chocolates empacados y licores embotellados. Y empezaba otro capítulo del drama: las carencias no calculadas.

No había bancos en la región que tuvieran el dinero necesario para pagar la nómina. Los campesinos convertidos en obreros pronto desertaban y en la región escaseaban. El algodón regional pronto se agotó y hubo que recurrir a competir duramente con la fábrica de tejidos de Samacá o a importarlo. Igual ocurrió con el cacao que se debió importar de Venezuela y el trigo de tierra caliente hubo que traerlo desde las montañas de tierra fría.

Entonces, empezó la agonía del propósito revolucionario industrializador que duró cerca 70 años entre reclamaciones, derroches inimaginables y bacanales en las instalaciones fabriles del administrador Barón Christian de Rivau, pleitos judiciales entre familiares y litigios internacionales; conflictos laborales y huelgas interminables; hasta que finalmente en 1994, se liquidó la sociedad de tejidos de San José de Suaita por ruina, desconociendo los derechos laborales de los pensionados y ex-trabajadores que allí laboraron. Agonía que consumió tres generaciones de la familia Caballero, al expresidente colombiano del Movimiento Revolucionario Liberal (MRL) Lope Michelsen y a sus hijos López Caballero, los liquidadores financieros del delirio civilizador de su ancestro materno.

En aquellas breñas Santandereanas, en lugar de una revolución progresista hubo fue una involución, más atraso económico y social, desolación y ruina. El carreteable del “leñocarril” convertido poco después en carretera nacional entre Garavito y Suaita y, el recuerdo de la huelga perdida de 83 días en 1947 de los obreros de la Sociedad Industrial Franco Belga, que todavía se menciona como una de las más largas de la historia colombina.

Por todo esto, es que soy un poco descreído sobre el papel progresista de la “Burguesía revolucionaria de Colombia”. ...Les ruego me comprendan.

Nota: La imagen corresponde al "leñocarril" y es del autor Pierre Raymond. Otras imágenes del mismo autor ilustradoras del tema se pueden ver en el siguiente enlace: https://sites.google.com/site/webpierreraymond/fabricas-de-san-jose

Como va a quejarse Aida  por no quedar electa con 35.000 votos  cuando "otros con  8.000 si quedaron". Acaso no se ha dado   cuenta  de como funciona el sistema electoral colombiano. Los que sacaron 8.000 individualmente estaban en listas de partidos que sacaron más votos. 

Que esta reflexión  la haga un apolítico: vale; pero que la haga la presidenta de un partido político es un verdadero desafuero. Y que la haga   después de las elecciones es un crimen contra su partido: suicidio. 
Pero ¡sorpréndase! no es la primera vez.
Para las últimas elecciones parlamentarias donde SE JUGABA  la personería jurídica que  ganamos con las dificultades que solo nos interesan a quienes las vivimos; la UP solo jugó para la Cámara en la mitad de los departamentos, dando una gigantesca ventaja  a los demás partidos: Es decir,  participaron con la certeza de que no alcanzarían el umbral:  dieron medio país de ventaja. Pero ¿por qué digo que lo sabían? Muy sencillo, porque enviaron al adulador del genocida Cesar Pérez  al senado por otro partido PORQUE TENÍAN LA CERTEZA ABSOLUTA de que ni para el senado, donde también se requería el mismo umbral pero con votos obtenidos  en todo el país, la UP  alcanzarían el umbral y hubiéramos  tenido  a Carlos Lozano haciendo la misma estúpida declaración que hoy hace de Aida ¿Pero como - si tuve más votos que otros individualmente considerados - porque no soy senador?
Final y felizmente Lozano  no salió  elegido ni "colinchado".
Ante los resultados de las anteriores y éstas elecciones, surge una pregunta inevitable:  ¿Conocen los dirigentes upeistas o no conocen las reglas electorales?  o  ¿Solo las conocen cuando les conviene?  Es evidente que las conocieron  para tratar de ubicar como senador al adulador del genocida de César Pérez, pero no para jugar con un mínimo de inteligencia el futuro del partido en las elecciones a la Cámara. ¡NUNCA DEBIERON HABER PARTICIPADO EN ESAS ELECCIONES!
¿Como hubiera llegado  Aída al Concejo, con las actuales fuerzas? SENCILLO,  participando - dentro de las muchas posibilidades que da le ley - en un lista de coalición con las "otras izquierdas". Me explico: Si bien es  es cierto que las "coaliciones" solo están legalmente permitidas para las elecciones a cargos uninominales, nada impide que los partidos  con tiempo (un año) hagan los pactos y acuerdos (coalisiones en términos políticos y no legales) para sacar el mayor provecho posible a sus fortalezas. ¿Que sentido tuvo que los "progresitas" recogieran firmas cuando la UP tenía  personería?  ¿Que sentido ha tenido que upeistas de corazón que se atrincheraron en el POLO en la época sin personería, no retornen  a su origen para  ser candidatos por la UP en un pacto de unidad que  burle las talanqueras legales?
Lo que han hecho  el POLO y los PROGRESISTAS con la UP, desde que recuperó su personería,  es miserable. Para estas elecciones en Bogotá usaron la   coalición para la alcaldía  - porque los 35.000 votos podrían hacer falta-; pero  los dejaron  solos para el Concejo dando lugar a los resultados obtenidos, que se hubiesen evitado  fácilmente con un sencillo acuerdo de distribución de fuerzas como  el ya  explicado. 
Si  Aida y  sus asesores no alcanzan a comprender la dinámica electoral - que yo no  comparto pero que hago el debe de entender -; que ¡por favor!   le den el  paso a la muchachada.

A la UNION PATRIOTICA la  somete a GENOCIDIO el estado colombiano, y los actuales  dirigentes de la izquierda la someten a SUICIDIO.
Sin embrago,  y  a pesar de los errores "electoreros" señalados y de otras situaciones que no son objeto de este análisis y que nos llevó a un grupo de base a votar en blanco, la UP  resiste.

Por Alberto Pinzón Sánchez

Qué satisfacción produce presenciar una fructífera y positiva discusión en el Campo Democrático y Popular (CDP) y dentro de las fuerzas que se proclaman Marxistas revolucionarias, sobre el futuro de la sociedad colombiana, una vez se firmen los acuerdos entre el Estado y la Insurgencia de las FARC-EP en la Habana para finalizar el histórico conflicto social y armado colombiano:
Finalmente se ha aceptado que estamos en un momento de quiebre, de ruptura, de transición hacia algo posiblemente nuevo y diferente en la formación social colombiana y que, el adversario de clase del Pueblo Trabajador colombiano no es otro que un macizo y blindado Bloque de Poder Contrainsurgente (BPCi) que gira sobre el eje de acero de la financiación y participación directa del gobierno de los EEUU.


Venturosamente se ha superado y enriquecido en la praxis el planteo básico de Marx y Engels de Burguesía y Proletariado.


Con esto podemos avanzar unas otras consideraciones:
1-La especie Homo Sapiens, desde siempre, ha sentido ante una situación nueva angustia física con su correlato psíquico la ansiedad. Es un sentimiento persistente y actual que ya tiene algo más de dos millones de años de evolución y probablemente perdure acompañando a la humanidad por donde vaya durante mucho tiempo más.  Y los colombianos que no somos ninguna excepción en la especie, ante la novedad que se prefigura con los cambios generales inducidos por los acuerdos de la Habana mentados, también lo hemos manifestado especialmente de dos  maneras: unos (la mayoría) a favor de los cambios que se plasmarán en los acuerdos mentados.


Otros, una minoría ruidosa y conocida en contra de la  nuevo por venir, haciéndose fuertes en el piso seguro e inmodificable de lo invariable y permanente del status quo y blindados con el escudo engañoso de su leyes,  como Uribe Vélez y el sacristán parroquial Ordoñez y alguno que otro oráculo Liberal del portal Razón Publica, armados con la rabulería escolástica de sus leyes locales absolutas e inmodificables, no han entendido que el proceso de globalización del capitalismo (en este momento de la civilización universal dirigido por el neoliberalismo) no solo abarca la economía ( transnacionalización), la ideología (consumismo compulsivo), la religión (predominio occidental cristiano), la moral (humanitarismo), y la cultura ( universalización del american way of life) de los pueblos, sino que también incluye la globalización de la Justicia con la Corte Penal Internacional, de la cual pocos países se podrán sustraer; menos aún Colombia con un largo conflicto social y armado que se ha Trasnacionalizado y que afortunadamente ha encontrado el mecanismo que ha satisfecho a todos en el pacto reciente sobre la Justicia Transicional acordado en la Habana.


2-Todo este tiempo de conflicto social y armado, ha sido también una lucha dialéctica real entre lo nuevo que trae su obligatoria solución y lo viejo que se resiste a  desaparecer y que con su oposición retrógrada ha frustrado los diversos intentos para llegar a acuerdos entre el Estado colombiano (Bloque de Poder que lo domina y dirige) y las insurgencias guerrilleras, las que incluso hoy resisten el uso terrorista del monopolio “legitimo” de las armas con las que se les pretende dominar de manera Inútil, terca e insistente desde hace más de 70 años. Hecho este que conduce a un segundo elemento: la dimensión de lo legal y lo legítimo de dicha acción Estatal para imponer su legalidad y su legitimidad en cuestión que no ha podido concluir con éxito.


3-Esta consideración nos lleva a formular la pregunta sencilla: ¿Por qué el Bloque de Poder Contrainsurgente (BPCI) no ha podido imponer su legitimidad y su legalidad por medio de lo que llama “el monopolio legítimo de las armas” que tanto invoca?   


La respuesta también es sencilla: Porque el Campo Democrático y Popular (dentro del cual se destaca por su combatividad  y resistencia el campesinado pobre y los trabajadores del campo, objetivos principales de la acción exterminadora de la espada del Estado) han opuesto desde el inicio del exterminio, hace 70 año, una táctica y una estrategia política condensadas en la formulación de combinar y utilizar todas las acciones de masas, en su larga lucha de resistencia para derrotar aquel exterminio trasnacional programado; táctica y estrategia sencilla  que ha superado con éxito todas las pruebas de la realidad que se le han hecho.


Tres han sido las formas fundamentales que ha utilizado y combinado en su praxis el Pueblo Trabajador: Una, la resistencia armada para detener y derrotar la agresión armada. Dos, la movilización social y tres, la lucha electoral.


Ninguna de las dos primeras formas de acción de masas,  considerando los avances y retrocesos de 70 años de conflicto social y armado que toda realidad conflictiva tiene, nunca ha sido derrotada por el BPCi: Ni la movilización democrática y popular, ni la resistencia armada. En cambio, la lucha electoral ha sido desde el las primeras elecciones del Frente Nacional y hasta ahora,  una fuente persistente y regular de derrotas sucesivas, desmoralizadoras y paralizadoras.


No es el momento para analizar el escenario electoral tan difícil, fraudulento, apabullante, aterrorizador y sangriento, en el cual desde los albores del Frente Nacional hasta hoy día, el Campo Democrático y Popular ha desarrollado esta acción de masas en Colombia. Tampoco, aunque lo deseáramos, es posible detenernos en precisar las confusiones, desorientaciones e incomprensiones que su NO utilización como “una  tribuna para desenmascarar al régimen” (como originariamente se planteó) ha generado dentro de él, desviaciones que han ido desde la negación extremista e intransigente de su uso de los abstencionistas, hasta el contrario proclive de su absolutización como forma de lucha de masas dominante en detrimento o mejor en remplazo de las otras dos, y hasta una “utópica y fantasiosa” versión que desconociendo la realidad sanguinaria del Estado colombiano y su Bloque de Poder, la ha propuesto seriamente como vía para la toma del poder por el proletariado colombiano.


Quisiéramos, aunque tampoco podemos detenernos en el análisis detallado de los personajes y mascarones quienes han orientado tales acciones y sus complicadas y calladas alianzas electorales: Esta historia, escrita de manera autocritica y verdadera hecha desde el Campo Democrático y Popular, constituye un gran vacío en Colombia y falta necesariamente, no solo para orientarnos en el momento actual, sino como una contribución a la Verdad  diferente a la Oficial, que empieza a emerger definitivamente en el país.


 4-Ahora bien, la agenda ideológica y política de dividir entre Izquierda y Derecha el escenario donde se desarrolla la actividad política electoral en Colombia, impuesta desde sus inicios por el Bloque de Poder Contrainsurgente (BPCi) al Campo Democrático y Popular, ha sido una trampa mortal y que hasta ahora se ha aceptado de manera devota y acrítica; pues el  truco perverso que lleva dentro, cual  es el concepto de Centro, utilizado siempre con ventaja por los dominadores y masacradores, nunca se ha desenmascarado.   
Así tenemos que, mientras el amplísimo y diverso “arco iris” ideológico y político de la llamada Izquierda se mete toda en un saco o costal, bajo el nombre inquietante de “La Izquierda legal”; por el contrario, la Derecha si ha podido presentar bien maquillados sus diversos matices y mascarones de proa con combinaciones favorables como Centro-derecha (JM Santos) Derecha extrema (Uribe Vélez-Ordoñez) Derecha moderada (Vargas Lleras-Peñalosa), Centro Socialdemócrata (Partido Liberal de Serpa) y hasta un Centro Izquierda donde se han refugiado los cooptados Garzones ect, con sus estafas políticas.


¿Acaso en algún momento del debate electoral que acaba de pasar; desde la llamada Izquierda se desenmascaró o se explicó, por qué Uribe Vélez nominó su “combo mafio-paraco” como Centro democrático y en cambio, en concesión a una supuesta unidad electorera pegada con alas de cucaracha y, por el llamado voto útil, se aceptó sin chistar un salpicón (tuti-fruti) desorientador de Izquierda, que incluía a los Verdes, a los Progresistas, a los Peristas, a los Socialdemócratas puros, a Liberales de izquierda, a Conservadores de izquierda (para solo mentar algunos pocos) reconocidos personajes que no tienen nada que ver con el Campo Popular?  


No es solo el corrompido sistema electoral colombiano. No es solo el terror físico de la Democracia Genocida de Colombia contra el Pueblo Trabajador. No es solo el apabullante Oligopolio Mediático Contrainsurgente con su repugnante guerra sucia psicológica y sus vomitivos  periodistas. No son solo los delitos electorales (de todo tipo) que se vieron usados en favor de los “gánsteres” ganadores de las elecciones. No son solamente las personalidades maquilladas y presentadas para la votación.


Es también la legalización y la aceptación devota y acrítica que se ha hecho desde la llamada Izquierda legal a esta división mediática artificial y derrotista. Es también el abandono en los hechos, no en los comunicados, de la movilización social y popular.


Es la ausencia de lucha ideológica para desenmascarar a quienes metieron dentro del Campo Democrático y Popular una maleta de contrabando con sus baratijas liberales desorientadoras sobre la burguesía revolucionaria (que posiblemente lo fue en el Renacimiento europeo) con un rótulo grande de Izquierda pegado con babas y que ahora, con el gran triunfo  electoral de 500 mil votos obtenidos tratan de presentarse como el partido independiente del gobierno y de las Farc, con la  grande y novedosa contribución de reclamar como lo hicieron en los años 70 con el movimiento universitario, un Pacto Nacional para el cogobierno con el fin de finalizar el conflicto armado colombiano, cuya Solución Política se está buscando difícilmente en la Habana, contra las maniobras y bandazos de JM Santos.


Entonces: ¿De qué nos quejamos Sancho?   


Fuente Imagen: Internet.