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Opinion

Por: Tony López R

La vergonzosa conducta del gobierno de Donald Trump, utilizando la lamentable y peligrosa Pandemia del Covid-19, contra gobiernos latinoamericanos al expulsar a cerca de 2000 emigrantes de 11 países de la región y muchas de esas personas contagiados con el virus Covid-19, es una forma de exportar la enfermedad, tal como lo denunciaron los medios locales y la Agencia de Noticias Telesur.

A esa criminal acción se suma el bloqueo a empresas europeas y estadounidenses, que no pueden vender medicinas e insumos para la fabricación de medicamentos y prótesis a Cuba y Venezuela. La opinión pública mundial debe tomar nota de estos actos que deben ser considerados como un crimen de guerra, denunciarlos y exigir que los organismos internacionales, tomen medidas y acciones a estas graves violaciones a los derechos humanos y de los pueblos de nuestra América Latina Caribeña. No se debe aceptar la impunidad de la que hoy goza y disfruta EE.UU. contra nuestros pueblos.

El Secretario de Estado, Mike Pompeo, continúa en su campaña difamatoria contra Venezuela y Cuba, vinculándolos al narcotráfico, sin la más mínima prueba, la que además no puede tener, porque es una execrable calumnia, desmentida por la propia agencia antidroga DEA. El objetivo de esta repugnante mentira es sembrar esta matriz de opinión que justifique la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela.

Por otra parte, Pompeo se ha dedicado a presionar a diversas naciones que han solicitado a Cuba la compra del Interferón Alfa 2B, importante medicamento cubano para combatir el Covid-19, y la desvergonzada campaña de tratar de desprestigiar a la medicina cubana y a nuestros galenos, campaña que ha sido repudiada nacional e internacionalmente.

En respuestas a la sarta de falsedades de Pompeo, diversos gobiernos, incluyendo los de Italia y Andorra, solicitaron los servicios médicos cubanos, en total hoy tenemos 25 brigadas prestando su labor humanitaria en varias islas del Caribe y en África, una acción que sin mencionarlo desenmascaran a Pompeo y lo hace caer en un gran ridículo.

En plena campaña contra Cuba, el presidente Trump, su Secretario de Estado y la mafia contrarrevolucionaria de Miami, alentaron con su política que se produjera un artero y criminal acto terrorista contra la embajada cubana en Washington. Las autoridades cubanas, luego de más de 36 horas de los hechos, espera la respuesta y resultados de la investigación por parte del Departamento de Estado y su gobierno por lo sucedido la madrugada del pasado 30 de abril, cuando su embajada, fue cobardemente atacada con intenso fuego de un fusil de asalto AK47, por un terrorista de origen cubano llamado Alexander Alazo, de 42 años, procedente de la localidad de Aubrey, Texas.

Y como bien señaló el canciller cubano, “este acto terrorista seguramente está impulsado por esa política hostil hacia Cuba” y le añado, campaña injustificada de odio, promovida por el actual gobierno de los Estados Unidos.

Mientras su país atraviesa una grave crisis producto de la Pandemia del virus Covid-19 y confronta serios problemas económicos, crisis laboral con 30 millones de desempleados y graves problemas de salud para cerca de 13 millones de migrantes, Pompeo se dedica a conspirar con los gobiernos de Colombia y Brasil, sus principales aliados, con el fin de provocar un violento conflicto en Venezuela, acusando al presidente Maduro de liderar el ingreso de drogas en Estados Unidos.

Será que Pompeo, ex jefe de la CIA y ahora Secretario de Estado, desconoce que Colombia produce el 90 por ciento de la cocaína que se consume en Estados Unidos, introducidas por carteles colombianos y mexicanos, de acuerdo a informes de la Agencia norteamericana DEA. Por favor, señor Pompeo no insulte la inteligencia de la opinión pública de nuestra región.

Ignora Pompeo que el ex presidente y senador Álvaro Uribe Vélez, mentor y guía del actual presidente Iván Duque Márquez, está sindicado desde 1991 por el Pentágono y su departamento de Defense Intelligence Agency (DIA) como colaborador del Cartel de Medellín.

El informe del DIA con el registro No 82, expone lo siguiente “Álvaro Uribe Vélez, un político y senador colombiano dedicado a la colaboración con el cartel de Medellín, en las altas esferas del gobierno. Estuvo vinculado a los negocios relacionados con las actividades de narcóticos en Estados Unidos”. “Uribe ha trabajado para el cartel de Medellín y es un cercano amigo personal de Pablo Escobar Gaviria.” (1) Informacion se encuentra en http//www. Gwu.edu/ nsarchiv/NSA EBB/NSA EBB131/index.htm

Desconoce el Secretario de Estado que, en el año 1981 durante el gobierno de Julio César Turbay Ayala, Álvaro Uribe Vélez fue nombrado Director de Aeronáutica Civil, y otorgó numerosos   permisos para construir pistas de aterrizaje y cientos de licencia a los pilotos del  Cartel de Medellín, por estos actos fue acusado, curiosamente por el padre del actual Presidente de Colombia, el entonces gobernador de Antioquia, Iván Duque Escobar, al otorgarle licencia, para abrir la ruta aérea Medellín-Turbo, al conocido narcotraficante Jaime Cardona, petición desoída por el presidente Turbay. O la renuncia de Álvaro Uribe Vélez como alcalde de Medellín, a los cuatro meses de su nombramiento en 1982, por expreso pedido del presidente Belisario Betancourt, por sus conocidas relaciones con Pablo Escobar.

Mike Pompeo desconoce la lluvia de acusaciones que existen no solo contra Uribe Vélez sino contra numerosos ex miembros de su gabinete y de altos jefes militares vinculados al paramilitarismo, que cumplieron y otros hoy cumplen prisión, algunos fueron extraditados a Estados Unidos y el caso más notorio es el del Jefe de la Seguridad Personal del presidente Uribe Vélez, el general Mauricio Santoyo Velázquez, extraditado y condenado a 13 años de prisión por una Corte de Virginia, por sus relaciones y negocios con la oficina encargada del narcotráfico en Antioquia conocida como la OFICINA DE ENVIGADO.

Rebajada la pena al general Santoyo por su colaboración, en abril del pasado año 2019 fue extraditado a Colombia y encarcelado y cumple prisión, con graves acusaciones por su vinculación a la desaparición de Claudia Patricia Monsalve y Ángel José Quintero, pertenecientes a ASFFADE y complicidad en masacres cometidas por los paramilitares y enriquecimiento ilícito, este último delito estalló esta semana y ha tenido una amplia repercusión y un gran escándalo titulado La fortuna escondida del ex jefe de seguridad de Uribe.

La pregunta de la opinión pública colombiana es, cómo con un salario de un General de la Policía se puede acumular una fortuna de más de 6.193.415.576 millones, o será que Santoyo, no es más que un testaferro. O un gran capo del narcotráfico.

Otros graves escándalos han estallado en estos días en Colombia, la revista Semana bajo el título la Carpeta Secreta, dá cuenta de que el Ejército colombiano, desarrollaba un amplio trabajo de espionaje telefónico, visual y de seguimiento, a importantes dirigentes políticos de izquierda, legisladores, periodistas, congresistas, dirigentes de los derechos humanos, y magistrados entre otros, que condujo a la separación de sus cargos a 11 importantes oficiales del Ejército, según dio a conocer el ministro de Defensa.

25 congresistas colombianos han solicitado el esclarecimiento de estos hechos y no se conforman con las declaraciones del ministro de Defensa Holmes Trujillo, el senador Gustavo Bolívar, expresó a la agencia de noticia Telesur, que solicitará la renuncia del ministro de Defensa, y se pregunta: ¿cómo es posible qué, si desde del pasado año se conocían estas actividades, solo ahora las den a conocer y sea, en este momento, cuando lo revela la revista Semana.

Muchos escándalos han surgidos en los dos últimos meses en Colombia, las declaraciones del Jefe militar en el departamento del César, el coronel Publio Hernán Mejía, recientemente condenado a 19 años de cárcel, por sus relaciones con el narco paramilitarismo y especialmente por su participación en una brutal masacre de jóvenes que acusaban falsamente de pertenecer al ELN, preguntado por el tribunal, de quien le dio la orden de ejecutar dicha masacre, sin ninguna duda respondió que la recibió directamente del presidente Álvaro Uribe Vélez.

El coronel Mejía reveló además las relaciones y absoluta coordinación e incluso de acciones conjuntas del Ejército y los paramilitares a las órdenes de Jorge 40 y Hernán Giraldo, los importantes dos jefes narcotraficantes de la costa atlántica, hoy cumpliendo cárcel en Estados Unidos. Las relaciones de sectores de las FF-MM con el paramilitarismo es conocido, Puerto Boyacá es su más fiel ejemplo.

Otro gran escándalo que vincula al ex presidente y actual senador Uribe Vélez, es el del renunciante embajador en Uruguay Fernando Sanclemente, a quien le encontraron dos laboratorios de procesamiento de cocaína en una de sus fincas y, según la Nueva Prensa, “tiene a Uribe contra las cuerdas, por las relaciones Sanclemente- el clan Cifuentes-Villa- la Oficina de Envigado y Uribe Vélez. Y quien por cierto en el primer mandato de la presidencia de Uribe Vélez en el 2005, nombró a Sanclemente como director de Aeronáutica Civil, cargo estratégico, desde cuando el propio  Uribe Vélez fue director y otorgo licencias al narcotráfico, con la diferencia que en este periodo, la enorme estructura del narcotráfico pasaría a operar desde el aeropuerto El Dorado de la Capital”

El clan Cifuentes-Villa está vinculado familiarmente al expresidente Uribe, teniendo en cuenta que su hermano menor Jaime Alberto, fallecido en el 2011, fue durante algunos años compañero sentimental de Dolly Cifuentes, con la que tuvo dos hijos, la mayor Ana María Uribe Cifuentes, ambas detenidas y extraditadas a Estados Unidos y acusadas de ser operadoras financieras del Cartel de Sinaloa para varios países de Sur América; Cartel con el que actualmente se relaciona Fernando Sanclemente. Lo que indica de manera clara que estas dos personas eran el enlace clave de dicho Cartel mexicano con los carteles de narcotraficantes colombianos.

Los Cifuentes-Villa, familia que abrió las puertas al cartel de Sinaloa en Colombia y asociados al Chapo Guzmán, relación que se concertó en el elitista Club el Nogal, según   relata el periodista Daniel Mendoza, expone lo siguiente: “el narcotraficante Salvatore Mancuso, se reunía con importantes empresarios, grandes hacendados y terratenientes , el Clan Cifuentes Villa, fue presentado en el Club por Álvaro Uribe, como socios, a través de una de sus empleadas , la Cónsul de Colombia en los Países Bajo, y ante la junta directiva de dicha corporación que aplaudió su ingreso, reconociendo a esta familia de narcotraficantes, el estatus de industriales muy prestantes”. Así fueron presentados.

Sobre esta situación, coincidente con la permanencia de Sanclemente como director de la Aerocivil, existe una larga entrevista donde el ex jefe de informática del DAS, Rafael García, confiesa haber administrado personalmente este gran Eje de narcotráfico en coordinación con Jorge Noguera, ex director del DAS condenado por nexos con el paramilitarismo durante el segundo Gobierno de Uribe. Jorge Nogueras como jefe de la Seguridad del Estado era subordinado directo del Presidente de la República, quien lo había enviado de cónsul a Italia, pero cuando estalló el escándalo del DAS, fue retirado, procesado y condenado.

También sobre este hecho, según la “Nueva Prensa” “se presentó una sospechosa coincidencia, ya que el allanamiento de la finca de Sanclemente se realizó justo cuando la mencionada Dolly Cifuentes Villa anunciaba su decisión de declarar en contra de El Chapo Guzmán jefe del Cartel de Sinaloa, lo que indicaría que las autoridades colombianas se adelantaron a los acontecimientos para tratar de darle algún tipo de manejo a la grave situación que se estaba fraguando en el exterior”.

De esta manera se configuró la gran estructura del narcotráfico cuyo epicentro para varios países de Sur América es Colombia, y cuya impunidad está hoy en peligro por cuenta de las confesiones de la pariente del mismo Uribe, Dolly Cifuentes Villa, entre otros factores derivados del proceso contra El Chapo Guzmán, de manera lógica por fuera del control de la mafia colombiana.

Como se puede apreciar estos son solo algunos de los casos que vinculan al presidente Uribe Vélez, con los carteles de la droga y el paramilitarismo y como queda bien claro, no es Venezuela ni Cuba los que suministran la cocaína, son nada menos que sus aliados mas íntimos y sobre estos graves hechos ni Trump y ni Pompeo se pronuncian, ellos continúan con sus planes de agresión militar desde Colombia contra Venezuela y el ejemplo más claro lo tienen con el intento de desembarcar mercenarios y armas por La Guaira, Venezuela, en la madrugada de este 3 de mayo, acción que les ocasionó 8 bajas, 2 detenidos y un sin número concreto de desaparecidos de esta incursión mercenaria con fines desestabilizadores y cuyos directivos y organizadores son los gobiernos de Estados Unidos y Colombia.

La desmoralización del gobierno de Iván Duque Márquez y la impunidad son tan visibles y horrorosa, que el general de la policía Juan Carlos Buitrago, en un acto de valentía y honradez presentó su renuncia ante las amenazas contra su vida, al desarrollar diversas operaciones, en su condición de jefe de la policía fiscal y aduanera, contra el lavado de activo, contrabando y el enriquecimiento ilícito, a poderosas familias cercanas al gobierno y la mafia narco paramilitar.

Lo que colmó la copa, según el general, fue conocer que el bufete de abogados de Abelardo de la Espriella es el mismo que representa al ministro de defensa Carlos Holmes Trujillo y al mafioso Alex Saap, quien se encuentra prófugo. Él hizo estas denuncias y no recibió ningún apoyo de su jefatura, tampoco trasladarlo a otras funciones, su vida obviamente corre peligro, como bien lo señaló en este informe titulado “Mafia narcoparaca en el Alto Gobierno Uribista” de la periodista D’ Arcy Quinn, de Radio Caracol.

Valore usted querido lector donde está la verdad, resulta aberrante los ridículos y los falsos argumentos del gobierno de los Estados Unidos para justificar una intervención militar en Venezuela. El presidente Donald Trump, Mike Pence, Mike Pompeo y Elliot Abrams, deben tener muy bien claro que una intervención militar o por cualquier vía ilegal y tratar de forzar un cambio de gobierno en Venezuela puede costarle muy caro a los Estados Unidos y además nunca logrará sus propósitos.

Sus relaciones con el fallido gobierno de Colombia los debe llevar a la reflexión y modificar su apoyo a un escenario donde gobierna el narcoparamilitarismo, hoy se puede decir que el embajador estadounidense Lewis Tambs tenía razón, Colombia hoy sí se ha convertido en una “narcodemocracia”. Con este artículo pongo punto final a este serial de cinco. Pero les prometo escribir otros artículos dedicados al tema narcotráfico y la lucha insurgente en Colombia.

(*) Periodista, politólogo y analista internacional.       (QUEDESE EN CASA)

La Habana, Cuba, 3 de abril del 2020.   11:45 hts.    

De repente las calles de Colombia se van llenado de banderas rojas, la gente sale a la calle entonando la canción que dice que “el pueblo unido jamás será vencido”, canción que es acompañada del sonido, ahora revolucionario de las cacerolas, en algunos momentos, en los barrios populares pareciera que la revolución está por llegar, y es posible que llegue si la mafia en el poder en Colombia no atiendo los reclamos del pueblo.

Es el efecto generado por la declaratoria del Estado de Emergencia Económica en Colombia, donde con el Decreto 417 del 17 de marzo de 2020, para supuestamente combatir la pandemia del Covid-19, la mafia impuso severas medidas a la población como el aislamiento obligatorio sin ninguna ayuda a los millones de colombianos que viven en la miseria.

Al desnudó quedaron los problemas estructurales de la que nos decían era la mejor economía del mundo, con el ministro de hacienda más hábil del universo y sus alrededores y la que por obra de magia, o demagogia uribista habían vuelto de clase media, diciendo que aquel pobre que ganara unos pesos más que el salario mínimo ya era de clase media, pues hoy esa “clase” media, pobres a quienes nos pintaron como ricos, están en las calles con banderas rojas reclamando por ahora alimentos y si no los atienden reclamaran justicia.

Dicen por allí, que ante la grave emergencia humanitaria que se veía venir, el alcalde de Soacha, Juan Carlos Saldarriaga, bandido uribista para más señas, talvez de forma malévola, tratando de presentar el color rojo como símbolo de pobreza, aconsejo a las familias que necesitan ayuda o que tenían hambre, desplegasen una bandera roja en la ventana de su casa.

Poco a poco las banderas rojas comenzaron a verse en lo barrios donde sobreviven los más pobres en Bogotá y hoy se ven por todo el país, ya no solo en las ventanas, en las calles, en las manifestaciones de la genta con hambre exige a la mafia en el gobierno deje de anunciar ayudas y las entregue.

El martes pasado (2020-04-14), en Vallejuelos, una invasión ubicada al occidente de Medellín en la comuna de Robledo, habitantes de estas zonas afirman que ya no tienen con qué comer debido a la cuarentena obligatoria decretada, se manifestaron acompañados de trapos rojos clamando por alimentos y medicinas.

En varias localidades de Bogotá, ese mismo martes hubo bloqueos, protestas, cacerolazos por falta de alimentos. Esa situación se repitió en muchos sectores de la ciudad al mismo tiempo.

En Ciudad Bolívar, exigieron que se materialicen las ayudas prometidas por el gobierno. La gente más pobre no tiene que comer.

En las localidades de Ciudad Bolívar, Usme y Rafael Uribe las personas salieron a protestar, se cansaron de las promesas, hoy casi un mes después, de los anuncios las ayudas no han llegado y el hambre azota la cuarentena.

Según los datos manipulados del Departamento Nacional de Estadísticas de Colombia, Dane, a mayo de 2019, en el país había unos 13 millones de personas por ellos consideradas pobres, que tenían ingresos mensuales de $257.000 pesos, una tercera parte del salario mínimo, después del cual nos quieren meter en la cabeza, los pobres son clase media.

Y según los mismos mentirosos del Dane, en Colombia hay cerca de 4 millones de personas que no tiene ningún ingreso, que viven de sacar comida de la basura y que ellos eufemísticamente denominan pobreza multidimensional.

Según un artículo publicado por el diario el Colombiano en el año 2017 y las cosas hoy han empeorado, citando un estudio de Universidad del Rosario de Bogotá, decía que la informalidad laboral en Colombia llegaba al 65 %.

Si tomamos la población colombiana como de 50 millones, tendremos que más de 35 millones de colombianos viven en eso que llaman informalidad, o sea que no tiene empleo fijo, que se rebuscan la comida, o la papa, como decimos los colombianos, haciendo malabares en los semáforos, vendiendo llamadas telefónicas y hasta teniendo que robar, para no dejarse morir de hambre o no dejar morir de hambre a los suyos.

La situación se agrava para los pobres, cuando en un país donde ahora se importa casi todo y se paga en los dólares, estos reciben devaluados pesos colombianos, que para comprar un dólar o por un dólar, deben pagar al menos unos 4 mil pesitos.

Esos pobres, amontonados y escondidos en las barriadas en las afueras de las ciudades, a donde no llegan los turistas ni las cámaras de los acuciosos periodistas colombianos, son los que hoy protestan bandera roja en una mano y cacerola en la otra.

En algunos momentos la situación se puesto difícil, para los pobres que, uniformados y armados hasta los dientes, protegen a los bandidos, que en ocasiones han tenido que salir huyendo ante la furia popular.

En la semana se presentaron por lo menos 10 manifestaciones y bloqueos diarios en Bogotá por parte de colombianos con hambre, asegurando que no les ha brindado ningúna ayuda para esta cuarentena.

En Buenaventura la población, con trapos rojos, anunció el bloqueo de las vías de ingreso al puerto y los pobres presos en las cárceles colombianas están al borde del levantamiento.

Se puede decir que alguna forma, son los efectos de pandemia que ha sacado a relucir la gran pobreza en la que la mafia en el gobierno ha sumido al pueblo colombiano, donde los anuncios diarios de ayudas que hace Duque, anuncios que se quedan en eso, en anuncios que nadie cumple y ayudas que nunca llegan, son los que están haciendo que el pueblo, a la brava tome conciencia de la clase de bandidos que controlan el poder en el país.

La mafia en el poder consciente del peligro para su estatus, de la fuerza del pueblo y ante el descontento generalizado, está tomando medidas para protegerse.

Un video marca claramente la hipocresía de la mafia en el gobierno en Colombia,

en él se ven bandidos uniformados del escuadrón antidisturbios Esmad, armados hasta los dientes con sus uniforme de robots, entregando cajas que es de suponerse contienen alimentos enviados por el gobierno a los pobres en Bogotá, que con desconfianza observan la escena y que muy pocos se arriman a recibir.

El mensaje es claro, aquí estamos armados por si ustedes protestan, es un mensaje intimidador que a la vez trata de limpiar la imagen de los asesinos de la Esmad, que unas horas antes repartían bala, asesinaban en la misma zona donde dizque reparten alimentos.

Para quienes no son colombianos y que no lo saben, el Esmad es una organización criminal de la policía colombiana, compuesta por jóvenes pobres que han sido adoctrinados de tal forma que atacan sin compasión a sus hermanos también pobres, para defender a los delincuentes que controlan el poder.

El video se repite en el Choco, donde mediante los militares, los mismos que hasta hace algunos días asesinaban a la población disfrazados de paramilitares

descargan las mismas cajas, para supuestamente entregar a los negros que no se ven ya que el video que fue hecho para hacer propaganda y no con la sana intención de ayudar a los pobres.

Pero si el engaño no les resulta, no dudaran en dar la orden de matar.

El Senador del Polo Democrático, Wilson Arias denunció a través de su cuenta de twitter una orden de compra por 7.900 millones de pesos realizada por el Ministerio de guerra para adquirir tanquetas del ESMAD.

Se pronostica que después del corona virus vendrá una gran crisis económica, que como es costumbre en la mafia que detenta en poder en Colombia, descargaran sobre el pueblo colombiano, lo que ocasionara grandes movilizaciones populares y lo que están haciendo es armarse desde ahora para reprimir al pueblo.

Que reconocidos asesinos repartan ayudas no está mal, lo malo es que son tomas solo para publicar en los medios de comunicación o de desinformación, para mejorar la imagen del títere que oficia como presidente, porque la realidad es que a la inmensa mayoría de colombinos no está llegando esa ayuda, que solo son anuncios mientras el dinero llueve a cantaros hacia quienes compraron la presidencia.

Es bueno recordar, que antes de la pandemia en Colombia se venían dando grandes manifestaciones contra el gobierno, que entraron también en cuarentena momentánea con lo del Covid 19 y lo que está sucediendo más la crisis que se presume vendrá, auguran que la movilización será mucho más fuerte después del corona virus.

La mafia en el gobierno es prevenida, por eso nunca ha cesado de ordenar el asesinato de líderes populares, lo hicieron en el pasado con los comunistas y la UP y ahora con líderes populares y del partido Farc, ellos saben que los líderes populares pueden orientar al pueblo a no dejarse engañar con falsas promesas.

En muchos sitios del país, los pobres se están organizando para reclamar lo suyo y aunque la mafia les envía a sus “angelitos” de la Esmad y del ejército, no comen cuento y si esto sigue como va, no les van a alcanzar ni las balas ni los asesinos para contener la furia de un pueblo engañando y con hambre.

Por: Miguel Suarez (2020-04-17). Una dramática situación están viviendo los cientos de miles de pobres hacinados en las mazmorras de la mafia colombiana, donde hasta este momento, han muerto dos prisioneros y cerca de 30 están contagiados por el virus Covid 19, ante la indolencia de los bandidos en el gobierno.

En Colombia alrededor de unas 150 mil personas, todos pobres, se encuentran hacinados en unos 140 antros, denominados por la mafia en el gobierno con el eufemístico nombre de “Centro de Reclusión”.

En las Cárceles colombianas se viven abiertas vulneraciones a los Derechos Humanos, el nivel de hacinamiento supera el 200%, esos antros no cuentan con mínimos protocolos de higiene que requieren este momento de propagación del virus COVID-19 y el número de pobres o jóvenes hijos de pobres encarcelados sin juicio ronda los 50 mil.

Unos 150 mil pobres que son tratados de forma mas miserable, sin ninguna condición de salubridad y menos de intimidad, que deben dormir como los murciélagos, colgados del techo, que reciben comidas podridas y que son torturados y masacrados a plena luz del día, como ocurrió en días pasados.

El pasado 21 de marzo (2020), ante la protesta de los pobres presos, la mafia en el gobierno contrario a escuchar los reclamos de estos, respondió a balazos y con agresiones contra los prisioneros que exigían medidas sanitarias efectivas que impidan ser contagiados del COVID-19, masacrando a 23 presos y dejando 83 heridos en la cárcel Modelo de la ciudad de Bogotá.

El degenero de la mafia en el gobierno llegó al extremo del desprecio de la vida de los pobres cuando la mafiosa que oficia como ministra de Justicia, Margarita Cabello Blanco, no solo justifico la masacre, sino que felicito a los asesinos.

Fueron 23 pobres asesinados. ¿ustedes se imaginan lo que hubiese sucedido entre ellos si los asesinados hubiesen sido 23 ricos?. El escandalo hubiese sido mayúsculo.

Rápidamente esa masacre fue convertida por la mafia en el gobierno y sus paramilitares de micrófono en un plan de fuga, la cual el pelafustán que oficia como Fiscal, contrario a investigar a quienes ordenaron dispara, pretendió escudar tras los guerrilleros de las Farc-EP, que no entregaron sus armas.

En una alocución el Fiscal Francisco Barbosa, sin ponerse colorado, mintiendo descaradamente expresó que detrás de la masacre, estaba al comandante guerrillero Henry Castellanos, conocido como “Romaña.

Dijo el bandido que funge como Fiscal, que él había nombrado un equipo de investigadores que recolectaron pruebas contundentes, de que Romaña estaba tras las protestas.

Las pruebas contundentes encontradas por los “investigadores”, fue un llamado a protestar que Romaña hizo vía Facebook. Un mensaje colocado en Facebook fue la prueba del bandido que funge como Fiscal y con eso pretende liberar de culpa a los verdaderos responsables.

La verdad, es que los responsables intelectuales de esa masacre son la ministra de Justicia, Margarita Cabello, el director del INPEC, el Brigadier General Norberto Mujica Jaime y el director del centro penitenciario de la Cárcel La Modelo, Carlos Alberto Hincapié.

Desmintiendo su descabellada teoría, es el hecho de que en la cárcel la Modelo no hay prisioneros políticos, razón por la cual los guerrilleros no podrían haber motivado un amotinamiento.

En segundo lugar, las razones por las que la población carcelaria protestaba ese día son de vieja data y conocidas por todos, de hecho, ese 21 de marzo, la población carcelaria había convocado un cacerolazo para exigir medidas urgentes que evitaran el contagio del Covid 19.

Hoy, de nuevo las protestas se están dando en casi todas las mazmorras del país, ante los oídos sordos de la mafia en el gobierno.

Desde cárcel La Picota de Bogotá, los presos políticos manifiestan la preocupación por la pandemia y conminaron al gobierno a tomar las medidas urgentes para evitar más muertes.

El 7 de abril (2020) los presos de la cárcel de Palmira se unieron a la jornada nacional que se está desarrollando en las cárceles del país.

Por otra parte, se denuncia la gravísima situación en la cárcel de Villavicencio, donde son decenas de enfermos, tirados en el piso y desde donde se reporta que al menos 15 presos han sido contagiados por el Covid 19.

En el colmo del degenero, ante la enfermedad que le habían diagnosticado a un prisionero en ese antro, para esconder ellos su responsabilidad, lo dejaron en libertad el 1 de abril y falleciendo el 7 de abril.

El sadismo de los bandidos en el gobierno llega al extremo que dejan morir colombianos que incluso no han sido condenados.

Por internet están circulando imágenes del combatiente por la paz Rodolfo Julio Quintero, ex combatiente de las FARC-EP, antes de ser capturado y durante el cautiverio en la Cárcel Modelo de Cúcuta, prisionero por haber firmado la paz.

Rodolfo Quintero no tiene antecedentes penales ni disciplinarios, y sin embargo fue capturado por orden del juzgado primero especializado de la ciudad de Cúcuta, el exguerrillero apeló ante el juzgado y ante la JEP y no ha obtenido la libertad pese a que está al borde de morir por causa de cirrosis y hepatitis B.

Desesperado por su situación, se declaró en huelga de hambre, lo que sin duda agravara su estado de salud.

Tratando de palear la situación y ante todo, de justificar la represión ante una previsible sublevación de los presos, la mafia en el gobierno decretó a última hora, darle casa por cárcel a un grupo de prisioneros que se calcula serían unos 4 mil, lo cual no soluciona absolutamente nada ya que el hacinamiento es de alrededor del 200%, y porque las condiciones de higiene de esos antros no se mejoran con decretos, es más ni siquiera las mencionan en estos.

En las actuales condiciones de insalubridad y de hacinamiento, el Covid 19 va a ocasionar una matazón en las mazmorras donde la mafia en el gobierno tiene hacinado a miles de colombianos pobres.

La situación en las mazmorras es cada día más insostenible, el desespero de los prisioneros y el desprecio por la vida de los pobres puede ocasionar una masacre, aun peor a la realizada por la mafia el pasado 21 de marzo.

Lo que está en juego es la vida de miles de pobres, que son mantenidos por la mafia en unas condiciones deplorables, vidas que por ser de pobres no le interesa a la mafia en el gobierno, las cuales tenemos la obligación de defender, por lo menos denunciando esta situación.

Por: Miguel Suarez, (2020-04-10). El pasado 25 de marzo el imperio, acusó al presidente de la república bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro y al líder del partido socialista Diosdado Cabello de conspirar con la guerrilla colombiana para, “inundar a Estados Unidos con cocaína” y utilizar la venta de drogas “como arma contra” dicho país, así como anunciaron el miércoles pasado (2020-04-01), que duplicará la cantidad de buques militares y soldados apostados en las costas del Pacífico y el mar Caribe de Venezuela, para supuestamente luchar contra la cocaína.

Pero de Colombia, la de la mafia que es la mayor productora de cocaína del mundo, no dijeron nada, todos sabemos que eso de tomarlas contra Venezuela no es por la cocaína sino por la ideología y destruir el proceso bolivariano es el objetivo de la mafia colombiana y del imperio, el principal consumidor de cocaína del mundo y donde nunca han apresado a un solo capo.

Ni una sola palabra del imperio sobre Fernando Sanclemente, el narco embajador de la mafia al cual pillaron con tres laboratorios de cocaína en las puertas de Bogotá, así como nada dijeron sobre el silencio cómplice del gobierno del títere Iván Duque, sobre este tema.

La realidad de Macondo, como llamaba Gabriel García Márquez a la Colombia de la mafia, nos muestra, como es el asunto de la lucha contra el narcotráfico, de los narcotraficantes colombianos en el gobierno y del imperio.

Después de haber estado en el departamento Choco repartiendo dulces a un pueblo que clamaba por la vida, el títere Iván Duque reapareció el jueves 16 de enero (2020) en Tumaco, departamento de Nariño.

El títere que finge ser presidente de Colombia estuvo acompañado entre otros por el Embajador de Estados Unidos en Colombia, Philip Goldberg, y el jefe de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos, Adam Boehler, quien en una sorprendente declaración anunció que los Estados Unidos ofrecía US$5.000 millones de dólares para ayudar a la lucha contra el narcotráfico.

Al escuchar la cifra, me imagine como les chorrearían las babas a los llamados “exitosos” empresarios como Luis Carlos Sarmiento Angulo, Carlos Ardila Lulle y en general a los llamados “cacaos”, a ministros y generales, al pensar lo muchos que ellos pueden sacar o robar de esas “ayudas”.

En las declaraciones del tontarrón que los paramilitares de micrófono denominan como el “Jefe de Estado”, estuvo la de que durante días de actividades conjuntas a través de la Operación ‘Escudo II’, ellos habían intervenido 34 laboratorios para el procesamiento de cocaína.

Pero contrario al alto número de supuesto laboratorios de cocaína, que según él habían “intervenido”, mostraron las fotos de un laboratorio de cocaína a todas luces construido para la ocasión en las afueras del municipio de Llorente, donde realizaron la obra de teatro de mostrarlo a los “periodistas”, especialmente invitados para la ocasión.

La carpa de plástico estaba perfectamente colocada e impecable, los cercos también y la tierra recién removida, había sido acomodada de tal forma para que Duque y los gringos no se embarraran sus relucientes zapatos.

Esto no fue llamativo para los periodistas y menos para los gringos, que no combaten el narcotráfico en su país y aquí dicen que “invertirán” US$5.000 millones de dólares, talvez para aumentar la producción.

En el mismo municipio, talvez con el guion hecho por el jefe de prensa de la “presidencia”, se le vio a Duque tratando de sacar a palazos unas matas de coca, además se escucha cuando alguien grita esta que esta mas fácil y el payaos sin pensarlo se dirige a darle un palazo a la mata y casi al mismo tiempo que otro hombre arranca con la mano la mata.

Fueron dos obras de teatro mal escritas y mal protagonizadas, que nos muestra una verdad de a puño, que la tal lucha contra el narcotráfico que ellos pregonan es mentira y que, es más, que de eso viven ellos y que en base a este flagelo, “crece y crece” la economía colombiana y también la imperial.

Miremos algunos detalles interesantes. Iván Duque tomo posesión como presidente el 7 de agosto de 2018, luego de que los narcotraficantes compraran la presidencia.

El 05 de Septiembre de 2019 RCN publico una nota, no sé si pagada o no, donde decía que “El Gobierno Nacional reveló que en lo que lleva la administración del presidente Iván Duque, se han erradicado más de 98 mil hectáreas de cultivos ilícitos de coca, en zonas estratégicas del territorio nacional.”

O sea que en 13 meses habrían, según ellos, “erradicado más de 98 mil hectáreas de cultivos ilícitos de coca”. O sea 75.000 hectáreas por mes.

El 5 de marzo del 2020”, según un informe de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas, los “Estados Unidos estimó que los cultivos de hoja de coca en Colombia permanecieron estables en torno a las 212.000 hectáreas en 2019, con un leve aumento de 8% de la producción potencial de cocaína”.

Cuando la mafia de los Uribeños llegó a la presidencia de nuevo, pero con Duque, dijeron el haber encontrado al país con 208 mil hectáreas sembradas con hoja de coca, entonces si erradicaron 98 mil quedarían 110 mil hectáreas hasta el 5 de septiembre de 2019, pero seis meses después según lo gringos, había 212.000 hectareas.

Tratando de disimular lo contradictorio de las cifras, Carlos Holmes Trujillo, ministro ahora de guerra, dijo que “las cifras reflejan solamente la realidad hasta mayo 2019”.

O sea que entre mayo y septiembre erradicaron 102 mil hectáreas, divido esto en los meses que son 4, nos da que erradicaron 25 mil hectáreas y media por mes, entonces para que lo apunten y hablemos en 10 meses, en esos 10 meses habrían erradicado 255 mil hectáreas.

Pero como solo hay 212 mil, entonces “que supone uno”, que en 9 meses no habrá hoja de coca en Colombia, pero démosle gabela, hablemos en 10 meses.

Las estadísticas lo dicen, hablemos en 10 meses y le aseguro habrán más de las 208 mil hectáreas que ellos dicen encontraron el país, ¿saben por qué?, porque ni ellos ni los gringos combaten el narcotráfico, viven de él, para la muestra Uribe y su helicóptero en Tranquilandia, el narco-embajador y sus laboratorios en las puertas de Bogotá y el narcotraficante sentado en primera fila durante la posesión de Iván Duque.

Unos apuntes curiosos. Cuando Álvaro Uribe llego a la presidencia en el año 2002 y cuando inició el tal plan Colombia para la supuesta lucha contra la cocaína, se decía que el área cultivada con coca era de unas 35 mil hectáreas. Hoy 20 años después de tan “denodada” lucha, con ellos gobernando, los gringos nos dicen que hay 212 hectáreas y que esa lucha de ellos ha sido un éxito.

Otro dato que no muestra quienes se beneficia de esa “denodada lucha”. Se dice que, en el año 2002, cuando Uribe llegó a la presidencia, la fortuna de Luis Carlos Sarmientos Angulo rondaba los mil millones de dólares y hoy 20 años después su fortuna esta calculada entre 20 y 30 mil millones de dólares.

La colombiana, economía basada en el tráfico de cocaína.

Sigamos. Alberto Carrasquilla, ministro de Hacienda, vio como positivo el dato del mentiroso que oficia como jefe del Departamento Administrativo Nacional de Estadística, Dane, sobre el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para el segundo trimestre de 2019, el cual fue del 3%.

Carrasquilla señaló que, la economía colombiana “no se detiene”. Recordó además que el crecimiento de los dos primeros trimestres de ese 2019 habían sido el más alto de los últimos trece trimestres anteriores.

Las cifras aquí son necesarias para tener claro la proporción de los dineros del narcotráfico en la economía mafiosa por ellos implementada en Colombia.

Colombia es el tercer mayor importador de alimentos de América latina. El gobierno ha autorizado la importación de 11 mil nuevos productos alimenticios, entre ellos: la papa, la cebolla y el tomate.

Según datos del año pasado, 2019, el acumulado del déficit comercial a noviembre fue de 10 mil millones de dólares, pero como diablos puede crecer una economía cuando al tiempo crece el desempleo llegando, con manipulación y todo al 12%?.

Con base en estos datos, se hace obligada una pregunta, ¿como puede ocurrir esa magia de que la economía colombiana supuestamente crezca al tiempo que crece el desempleo?, que se de el lujo de importar hasta los alimentos y que no exporte casi nada?

Sencillo, porque la economía colombiana no está basada en las exportaciones industriales, ni siquiera mineras o petroleras, está basada en el tráfico de cocaína, la cual juran combatir y no combaten, por esos las hectáreas sembradas de matas de coca nunca disminuyen, crecen y crecen y la cocaína llega a los Estados Unidos sin que logren detectarla.

Unos datos que los gringos conocen y que desnudan su “lucha” contra el narcotráfico y contra los narcotraficantes, se dice que la Colombia gobernada por la mafia produce 1.200 toneladas de cocaína anualmente, que representan el 95% de la cocaína que consumen los estadounidenses.

Y un ultimo dato, se conoció recientemente que otro laboratorio de cocaína, con capacidad para producir 3 y media toneladas de cocaína había sido encontrado en la puertas e Bogotá, pero que la policía estaba ocultando esa información.

La “lucha” contra la cocaína, es pues el Caballo de Troya del imperialismo para justificar su injerencia en los asuntos internos colombianos y latinoamericanos, en el caso colombiano, este tema requiere especial atención ya que del tráfico de cocaína se alimenta gran parte del estamento infiltrado hasta el tuétano por los narcotraficantes, principales financiadores del ejercito oficial, como quedo al desnudo con el caso del “ñeñe” Hernández.

En un país que en los últimos 40 años ha tenido Presidentes, ex presidentes, vicepresidentes, ministros, generales y embajadores narcotraficantes.

Mientras sirios y Troyanos pretenden convencernos de los avances y de la seriedad de su guerra contra la droga, se alimentan de ella para mantener su guerra contra el pueblo y lucrarse de esta.

Entonces, no coman cuento, el interés del imperio no es luchar contra la cocaína, de la cual se alimentan, ellos y la mafia que controla el poder en Colombia, su interese es acabar con el proceso bolivariano de Venezuela, que después de la tremenda crisis que se vendrá por cuenta del corona virus, será una alternativa para los pueblos del mundo.

Por: Wilfrido Jiménez Díaz

Esta nota, tiene como protagonista a Cristo; pero, aclararé, para evitar especulaciones y no le vayan a pedir al Santo Padre, que me excomulgue, de la manera más perversa (como suele ocurrir a veces), cuando uno habla verdades que para otros son blasfemias:

En el día de ayer, a primeras horas de la mañana, saludé en la calle al amigo y vecino Cristóbal Morales, a quien los vecinos, cariñosamente le llamamos “Cristo”, en quien se personaliza aquello de que “Cristo está en todas partes”, sencillamente porque el es un orgulloso vendedor de “pescao” y desde bien temprano sale con su carretilla a ofrecer los más bonitos y sabrosos peses que el mundo conozca, por todas las calles del sector.

Luego que lo despedí, no dejé de pensar que sería de él y su familia, con la entrada en vigencia de las nuevas normas de comportamiento para contrarrestar la propagación del COVID 19, porque su sustento diario, depende de su “negocito” y al tener que cumplir con el aislamiento o confinamiento obligatorio, ¿Cómo se las arreglarían para subsistir?

Todo el día, esa idea me revoloteo en el pensamiento, pero luego que escuché la alocución presidencial por televisión, lastimosamente comprendí que lo que comerían en su hogar, durante toda esta temporada, sería “lo que lleva el barco atrás”; no me pregunten que es, porque eso era lo que respondía mi abuelo Tomás María Díaz, cuando le preguntábamos que comeríamos cuando no veíamos nada en el fogón y los perros se revolcaban en las cenizas del mismo.

Ya en horas avanzadas de la tarde, me topé con el combo de los pelaos del barrio, ese numeroso grupo de muchachos, que algunos terminaron su bachillerato y no les alcanzó para estudiar en una universidad, pero que tampoco han encontrado la oportunidad de trabajar y sin más que hacer se reúnen por la tarde en los bordillos de la esquina, para hablar de todo, quizás lo que escuchan en los Noticieros de RCN y CARACOL. Todas las tardes organizan sus “líneas” para “echar la patiadita” estimulados por una apuesta de sendos bolis o algo así. Cuando llegué, ya estaban jugando y me quedé un rato viéndolos, porque me gusta, no tanto sus habilidades futbolísticas, sino en los términos como se tratan; lástima que aquí no pueda describir ese lenguaje, propio de su amor y su cariño a sus amigos. Pero de repente me acordé que eso de reunirse de esa forma estaba prohibido como medida preventiva para evitar la propagación del Coronavirus; Aproveché que la bola salió y los invité a que se acercaran donde estaba yo y me escucharan. Así fue, como extrañados y temerosos se acercaron y les hablé de la mejor manera explicándoles que esto de la Pandemia no era un juego y que el peligro de contagio dependía mucho de las medidas preventivas que cada uno de nosotros debía implementar y evitar las aglomeraciones que no eran aconsejables. Palabras más, palabras menos, eso fue lo que les expresé. Muchos, quizás la mayoría, se me acercaron, me chocaron la mano y la frase en coro fue: “Así es Profe, usted tiene la razón, gracias”. Pararon el juego, pero logré escuchan de los que estaban más lejos, entre balbuceos bajo el brazo: “Pa´jodé al viejo hijueputa ese”, “Cule´sapo”. Pero no me inmuté, me sorprendí sí, cuando uno de ellos, con ademanes así de maloso, se me acercó y me dijo: “sabes qué cole, esa mondá aquí no se va a da, porque estamos protegidos con la sangre de Cristo”. Quedé perplejo, no me salieron palabras, duré un rato anonadado, pero luego me bajó el nudo en la garganta y se me vino a la mente la tétrica situación de mi amigo Cristóbal Morales, que tras que quedaba sin la posibilidad de ganarse el día a día, cómo haría ahora, para proteger con su sangre a esta partida de irresponsables.

                                                                                                Wilfrido Jiménez Díaz

                                                                                         Barranquilla – Marzo 25 de 2020.-

Por Alberto Pinzón Sánchez

Todo lo que estamos presenciando (objetiva y subjetivamente) a nivel mundial hoy marzo 2020, con la llamada "crisis del coronavirus", trasciende la esfera de lo puramente sanitario, que ha quedado rebasada completamente por otras esferas sensiblemente interconectadas de la actual vida humana en el planeta, tales como lo económico social, lo político ideológico, lo étnico cultural, lo ecológico, lo ético moral, y hasta lo religioso de quienes plantean un final apocalíptico del mundo y la civilización humana.

¿Estamos entonces en una coyuntura critica de características universales que por sus imbricaciones y amplias interconexiones sistémicas configuran una amplia crisis de la civilización humana actual?

Parte de la respuesta a este tremendo e inquietante interrogante está contenido en aquel tremendo párrafo-profecía del Manifiesto Comunista, donde los maestros Marx y Engels (1848) al describir el imparable y revolucionario desarrollo que produce el capitalismo en las Fuerzas Productivas de la sociedad y en las correspondientes Relaciones de Producción y que lo llevaron compulsivamente en su globalización hasta las regiones más insospechadas del planeta, también en su dinámica entrópica, lo han precipitado "a esfumar en el aire todo lo sólido que antes existía como fundamento de la sociedad" :     

.."La burguesía no puede existir sin constantemente revolucionar los instrumentos de producción y por lo tanto las relaciones con la producción, y con esto, todas las relaciones de la sociedad. La conservación de los viejos modelos de producción de manera inalterada era, por el contrario, la primer condición de existencia para todas las clases industriales previas. La constante revolución de la producción, la ininterrumpida perturbación de todas las condiciones sociales y una perpetua incertidumbre y agitación distingue a la burguesía de todas las épocas anteriores. Todas las relaciones fijas, congeladas, con su antiguo tren de opiniones y prejuicios, se ven esfumadas y todas las nuevas que se forman se vuelven anticuadas antes de que se puedan osificar. Todo lo sólido se desvanece en el aire, todo lo sagrado se profana, y finalmente el hombre se ve obligado a enfrentar serenamente sus condiciones de existencia y sus relaciones recíprocas. La necesidad de un mercado que constantemente se esté expandiendo para sus productos lleva a la burguesía a extenderse por toda la superficie del planeta. Debe anidar en todas, partes, establecerse en todas partes, hacer conexiones en todas partes"

 Esta crisis está cumpliendo (como cualquiera otra) con su función dialéctica de sacar a flote y poner crudamente al descubierto las principales contradicciones que se venían gestando como parte de un muy complejo y desigual desarrollo histórico concreto en unas circunstancias determinadas, cuya dinámica entrópica (dialéctica capitalista construcción-destrucción) viene de muy atrás y se puede remontar a la crisis capitalista iniciada en 1970: Hoy, a causa de la pandemia del corona virus caen los mercados bursátiles y de valores en todo el mundo; se paraliza la producción general y cae el consumo en especial de los llamados servicios y se anuncian hiperinflaciones monetarias y probable recesión económica global. Se cierran hoteles, restaurantes, discotecas, burdeles, espectáculos y demás "economía servicial"; se cancelan vuelos y viajes aéreos (altamente contaminantes por el consumo de combustible especial) y toda aquella burbuja económica embellecida del turismo de masas, de vacaciones soleadas del norte enriquecido hacia el cliché idílico de un sur de playas blancas, palmeras y bailarinas, no va más, produciendo colapso en los países-balnearios cuya única industria en el turismo o "industria sin chimeneas".

Se encierra obligatoriamente la vida en las principales ciudades del mundo y prácticamente se reduce a su mínima expresión el trasporte terrestre en regiones países y entre Estados, alterando el consumo de gasolina que debe almacenarse produciendo una caída en la demanda y afectando el precio del petróleo, alterado de antemano por la guerra de los precios entre los países productores en competencia.

En paralelo se resquebrajan los discursos políticos y se incrementa el descrédito de los gobernantes que deben recurrir a la demagogia de las soluciones providenciales, "decretando" incómodas medidas extraordinarias y, Estados antes acreditados como ricos, desarrollados y avanzados dejan de serlo súbitamente al mostrar su ruina sanitaria. La conciencia social generalizada de asombro, pánico, desamparo e impotencia, incertidumbre, controversia, desestabilización, sufrimiento, muerte, caos y repliegue social que va dejando el coronavirus en su avance, muestra la subjetividad global sobre lo que se está viviendo.  

Los "ciudadanos globales", al ocaso del día, después de una fatigosa jornada de trabajo, sentados frente al televisor satelital han visto impotentes y encogidos las toxicas imágenes cotidianas de los pavorosos incendios de inmensas extensiones de bosques tropicales y selvas en la Amazonia del Brasil deforestado, en Australia, en África, en Indonesia o en Borneo. Inundciones, riadas y avalanchas que sepultan ciudades enteras. Han visto el deshielo del gigantesco casquete polar de Groenlandia, complementado con los cañonazos del deshielo polar austral. También las imágenes de un sufrimiento bíblico de sequía y el hambre en vastas regiones del planeta, y vinieron plagas inverosímiles de langostas caídas sobre miserables pobladores de los yermos territorios del llamado cuerno africano. Muchos de los "telespectadores globales" pudieron comparar su cómodo sillón de televisión con la miseria extendida y el deterioro generalizado de las condiciones de vida que los noticieros de la mass media global dominante le presentaron sobre los millones de personas sobreviviendo infrahumanamente en muladares suburbanos de las más grandes e inimaginables aglomeraciones urbanas, verdaderos hormigueros humanos o megaciudades globales, de aire mefítico e irrespirable jamás imaginadas por ser humano alguno, carentes de los más elementales servicios básicos para la vida como agua potable, alcantarillado, higiene, servicios sanitarios,  o incluso, una dieta básica y elemental.  

 Acaso, después de semejante intoxicación mediática, ¿pudo alguien sustraerse de las "objetivas" y eruditas discusiones sutilmente inducidas por los maltusianos imperialistas acerca de la superpoblación humana que a la fecha ha llegado a la inimaginable cantidad de 8.000 millones (repito: ocho mil millones) de personas "que debe ser equilibrada"?  No hubo muchas personas en el mundo que dejaran de presenciar las dramáticas y desapacibles escenas sobre el continuo, imparable e irreversible deterioro de importantes y vitales ecosistemas tanto en la tierra firme como en el mar del plástico, la descomposición y destrucción de la atmósfera terrestres, la catástrofe climática y ecológica tan anunciada como poco combatida que la "globalización neoliberal" fue imponiendo lenta y seguramente en el planeta.

Tampoco las hubo que no fueran informadas de las guerras comerciales de competencia entre los países más altamente desarrollados. Las guerras de saqueo y reparto territorial entre las grandes potencias capitalistas en disputa por recursos naturales, por el petróleo, el litio, el coltán, el oro, las tierras exóticas, ect, y claro, el más valioso recurso de todos, la fuerza de trabajo que se aumentó con las migraciones masivas, esclavizaciones y tráfico a gran escala de trabajadores esclavizados para sostener el precio de esta esencial mercancía del capitalismo con un gigantesco y millonario ejército de reserva.

Una pregunta nos ayudaría a comprender mejor todo este entramado tan grande como complejo:

¿Dónde se originó esta forma elemental de vida llamada virus corona?  Países objeto de "guerras hibridas" como China e Irán, acusan al Pentágono de EEUU de haberlo fabricado en sus laboratorios de guerra biológica y haberlo llevado al continente asiático, pidiendo a su vez la destrucción de tales laboratorios secretos. El gobierno de EEUU replica acusando a su adversario, incluso por boca de su actual presidente Trump quien habla del "virus chino". Sin embargo, los hechos científicos actuales muestran algo que va más allá de la simple propaganda de guerra:

Que, sumados todos los anteriores factores mencionados, en especial el irracional trato dado a la naturaleza y sobre todo a los animales;  considerados por la egoísmo, el lucro insaciable y la avaricia como objetos de enriquecimiento ilimitado, cuando no de la gula que demanda la producción en cadena (en fábricas asquerosas y antihigiénicas) de pollos engordados con hormonas e inoculados con antibióticos, cerdos carnívoros alimentados con detritus podridos de los mataderos de reses, y además engullir como moda de consumo exótico animales " raros y costosos", como alacranes, murciélagos, culebras, aletas de tiburón o cuernos de rinoceronte; han contribuido a gestar el aparecimiento del coronavirus. Su acelerada y vertiginosa diseminación y propagación, corrieron por cuenta de la conectividad y el flujo global diario e incontenible de millones de personas mediante la plataforma tecnológica de las comunicaciones aéreas y el turismo masivo que hoy se pretenden impedir con vedas y cuarentenas.

El reconocido salubrista y profesor Catalán Joan Benach, en un interesante artículo titulado "el relato oficial oculta la crisis sistémica," escribe lo siguiente: "Parece probable que el virus del Síndrome Respiratorio Agudo (SARS) CoV-2, de gran contagiosidad entre humanos, haya llegado al mundo para quedarse, y que permanezca entre los virus que habitualmente afectan a la humanidad como ocurrió con la gripe A. No hay olvidar que la causa del actual brote epidémico (y de otros previos como el SARS-CoV en 2002, la gripe aviar (H5N1) en 2003, la gripe porcina (H1N1) en 2009, el MERS-CoV en 2012, el ébola en 2013 o el Zyka (ZIKV) en 2015), radica, en gran medida en la compleja transmisión a través de animales relacionada con el desarrollo de una agricultura y avicultura intensivas y de un creciente mercado y consumo de animales salvajes y exóticos. A ello se une la capacidad actual de extensión de epidemias debido a la falta de higiene y recursos adecuados invertidos en salud pública, la densidad urbana, y la globalización turística, entre otros factores.

La globalización (neoliberal) ha transformado la relación entre humanos y virus, donde lo local es global y lo global es local. Y muchos países no tienen sistemas de salud pública efectivos para hacer frente a los retos que se plantean, ni existe tampoco un sistema de salud. El COVID-19 es un detonador complejo de la crisis sistémica del capitalismo, en la que todos los factores anteriores están fuertemente interconectados, sin que se puedan separar entre sí. Todo parece indicar que esta epidemia puede representar una ocasión ideal para justificar la crisis económica capitalista que parece estar acercándose. El miedo produce una brusca caída de la demanda, que baja el precio del petróleo, lo que revierte en la emergencia de una crisis anunciada hasta este momento. Muy probablemente el coronavirus no es el único responsable de las caídas en las bolsas, como se dice, ni de una economía capitalista desacelerada, con las ganancias de las corporaciones y la inversión industrial estancadas, sino que es la chispa de una crisis económica pospuesta donde la mala salud de la economía es muy anterior a la epidemia.

Como han señalado diversos economistas críticos, como Alejandro Nadal, Eric Toussaint o Michael Roberts, aunque los mercados bursátiles son imprevisibles, todos los factores de una nueva crisis financiera están presentes desde al menos 2017. El coronavirus sería tan solo la chispa de una explosión financiera pero no su principal causa. Además, no debe menospreciarse el papel de los gigantes accionistas (fondos de inversión como BlackRock y Vanguard, grandes bancos, empresas industriales, y mega millonarios) en la desestabilización bursátil vivida en las últimas semanas. Estos agentes recogerían así los beneficios de los últimos años y evitarían pérdidas, invirtiendo en los más seguros, aunque menos rentables títulos de deuda pública y exigiendo a los gobiernos que una vez más echen mano de los recursos públicos para paliar pérdidas económicas.

La propaganda de los grandes grupos económicos y mediáticos oculta la realidad e impide comprender adecuadamente lo que está ocurriendo. Transformar la compleja estructura social de un tren sin frenos, como el capitalismo, requiere imaginar una sociedad distinta y realizar un cambio radical con políticas globales sistémicas en ecología, economía y salud, que diseñen y experimenten formas alternativas de vida en un modelo productivo y de consumo más justo, homeostático, simple y saludable. Un primer paso necesario es no engañarnos con las informaciones incompletas, emocionales o tóxicas del relato mediático hegemónico del coronavirus y tratar de comprender la crisis sistémica que oculta." https://ctxt.es/es/20200302/Politica/31295/coronavirus-epidemia-crisis-capitalismo-recesion-joan-benach.htm

 Hay versiones "multidisciplinarias" que complementan al profesor Benach, sosteniendo razonablemente que el coronavirus es el resultado de la descomposición de ecosistemas, de una lamentable relación capitalista del humano con la naturaleza, que dejó de considerarse parte de esa  misma naturaleza; de la serie de infinitos daños grandes y pequeños que el afán de lucro, del afán de dominio sobre la naturaleza considerada inagotable (según el paradigma de la noción de "progreso moderno") fue infringiendo a la naturaleza, hasta que esta finalmente dejó ver sus límites ante un asombrado ser humano, que no logra entender o siquiera descifrar lo que la naturaleza le está exponiendo así de manera directa, descarada o si se quiere brutal.

La historia de la humanidad ha mostrado el colapso de muchas y variadas civilizaciones. En Nuestramerica el ejemplo paradigmático podría ser la civilización Maya original, cuyo colapso aún no ha sido aclarado totalmente por los científicos. ¿clima, catástrofes naturales, hambre, guerras, pandemias, ect...?  Lo que interesa resaltar es que todos esos colapsos civilizatorios anteriores tuvieron un alcance geográfico o territorial limitado, para comparar estos con la actual coyuntura sistémica ampliamente interconectada a nivel global por la que está atravesando el sistema-mundo construido y poder decir que, si bien estamos en una crisis de larga incubación, sistémica y global de alcances civilizatorios, NO presupone el fin de la humanidad como pregonan los pelechadores religiosos de la profecía del Apocalipsis.

Indudablemente el sistema-mundo que salga después de la pandemia del coronavirus, no será el mismo. Muchas cosas sólidas (como lo profetizaron Marx y Engels en 1848) se "esfumarán en el aire", se barrerán gobiernos, instituciones e incluso Estados situados a la derecha o a la izquierda del catálogo del buen decir de los monopolios mediáticos dominantes. Quizás los gobernantes de la potencias Imperialistas que aspiran a salir indemnes de todo esto, recapaciten y desactiven las más apremiantes y amenazantes crisis que están en el fondo de toda esta dinámica y que se han dejado avanzar de manera caótica. A la deriva: La crisis ecológica, el calentamiento global, la sustitución energética y tecnológica, el hambre y la miseria de millones, las migraciones masivas, el tráfico de fuerza de trabajo esclavo, la xenofobia y el racismo, la demografía caótica y densificación urbana, las guerras imperialistas de saqueo por recursos naturales y humanos. El Estado neoliberal moderno y la Democracia electorera de representación. El neocolonialismo y la dependencia al Imperialismo....

 Quizás, aunque lo más probables sea que los gobernantes no lo hagan, sino que sean las propias masas de ciudadanos globales quienes movilizados masivamente y muy conscientes como lo están haciendo ejemplarmente los trabajadores y ciudadanos chilenos, enfrentados al Fascismo neoliberal de Pinochet con el que se inició en 1970 la crisis sistémica presente, presionen y obliguen dichos cambios, y mediante los esperados avances y retrocesos de cualquier lucha de masas, logren imponer un nuevo orden mundial, ni siquiera alternativo sino nuevo, con una nueva forma de vida más humana, más social y colectiva, comunitaria y sustentable; menos alienada y enajenada y, de sociedad acorde con la naturaleza y con sus vecinos. Esto es posible.

¡La propuesta de Marx y Engels hecha en 1848, sigue hoy estando en pie y al orden del día!

Fuente imagen Internet.

Por: Miguel Suarez (2020-03-06). El antiguo jefe de la Administración para el Control de Drogas (DEA) en Colombia, Joseph Toft, declaró en el 29 de septiembre de 1994, ante periodistas en el aeropuerto El Dorado, que Colombia era una “narcodemocracia” y que la mafia tenía infiltrados los poderes económicos y políticos del país, lo que provocó la ira del Gobierno colombiano en cabeza de Ernesto Samper quien había asumido la presidencia casi dos meses antes.

Los gringos lo sabían, pero ahora las cosas han empeorado porque tiene infiltrados los poderes económicos, políticos, legislativos, judiciales, ejercito y policía del país y ellos lo negaron y lo siguen negando, pero esa es la verdad, incluso el termino narcodemocracia es benigno.

El 7 de agosto de 2018 tomó posesión como presidente de la mafia que detenta el poder en Colombia Álvaro Uribe Vélez a través del cuerpo de Iván Duque, quienes desde días antes, nombrando sus ministros, mostraba lo que será el nuevo gobierno en Colombia, un gobierno de bandidos.

Antes de las votaciones, en plena campaña electoral la imagen cotidiana eran plazas llenas por colombianos que apoyaban a Gustavo Petro mientras por el lado de los bandidos, con Duque como candidato, repartiendo comida, llevando la gente en carros desde municipios lejanos no llenaban nada, es mas las manifestaciones de rechazo a Uribe se volvieron cosa cotidiana.

Previendo lo que se veía venir Gustavo Petro denunció que Juan Manuel Santos, quien andaba buscando fraude en Venezuela, sospechosamente mintió al país cuando negó la autorización a una comisión técnica de la Unión Europea que llegaría a Colombia para revisar el software que utiliza la registraduria y la reemplazó por la visita de unos parlamentarios que no tienian la capacidad técnica para revisar el software de la registraduria.

Petro aseguró que el software de la Registraduría tenia alteraciones en sus algoritmos, que no habían sido revisados por las autoridades colombianas ni por una comisión de expertos de la UE.

También denunció que la Registraduría sacó a los profesores como jurados de votación y los reemplazó por “empleados inexistentes” de algunas empresas, también inexistentes.

El senador Armando Benedetti, también denunció una red de unos 4.000 jurados de votación solo en Barranquilla, que estarían siendo designados de manera fraudulenta como empleados de empresas para así dar lugar a un fraude electoral.

El mismo Benedetti califico de escandaloso que de al menos 20 mil personas son asignadas como jurados de votación en esa ciudad, 4 mil de ellas ingresaron sin el cumplimiento de requisitos legales y con claras intenciones de hacer fraude.

Llegó el día de las votaciones y lo que se vio en las plazas no coincidió absolutamente para nada con el supuesto resultado de las votaciones unos 8 millones para Petro y 10 millones para el candidato de la mafia, Iván Duque.

A todos nos quedo el sabor del robo, pero Petro, quien debió hacer la denuncia del hecho, talvez consciente de que la correlación de fuerza no daba para sacar la gente a la calle y reclamar la presidencia no dijo mucho y todo quedó allí.

Vino el famoso anuncio del que “El país va a quedar escandalizado cuando se conozca (la investigación) y no lo haré sino después de segunda vuelta, para que no digan que estoy interviniendo en política. La dimensión de la corrupción electoral es nauseabunda”, del rufián que fungía como Fiscal Néstor Humberto Martínez, el encarcelamiento de Aida Merlano para con ella tapar el fraude realizado.

Aida Merlano se fugo o la fugaron para asesinarla, fallando el plan, ella que vivió en las trizas de la mafia costeña contó como y quienes los mafiosos compraron votos para colocar al títere de Uribe como presidente siendo obviamente negado por los bandidos.

Ahora una Investigación en primicia del portal la Nueva Prensa, revela que Interceptaciones al narcotraficante ´Ñeñe´ Hernández, destapan compra de votos para Duque por orden de Uribe.

La denuncia cuenta que la Fiscalía tenia escondidas miles de horas de grabaciones legales obtenidas por la Fiscalía, que probaban el narcotraficante Ñeñe Hernández por orden de Uribe compro votos en el Norte de la costa para el hoy presidente Iván Duque.

Aquí es necesario contar que el narcotraficante ´José ‘Ñeñe’ Hernández, fue asesinado el pasado mes de mayo 2019, en Brasil y que estaba siendo investigado por el asesinato de Óscar Rodríguez Pomar, hijo de Carlos Rodríguez, dueño de la Sastrería GQ, ocurrido el 18 de agosto de 2011 en el barrio El Prado.

El supuesto asesino tras confesar haber sido el autor material del homicidio de Óscar Eduardo Rodríguez Pomar, alias Dieguito señaló como determinadores del mismo a José Guillermo Hernández Aponte, alias ‘el Ñeñe Hernández; a Marcos Figueroa García, alias Marquitos Figueroa y Omar Alejandro Vanegas Lora, este último exalcalde del municipio de Tenerife, Magdalena, quien fue extraditado a una cárcel de EEUU por el delito de narcotráfico.

Así el asesinato del ‘Ñeñe’ Hernández, fue mas un ajuste de cuentas entre mafiosos que el supuesto intento de robarle su reloj en Brasil.

En las grabaciones ‘Ñeñe’ Hernández cuenta como compraron las votaciones y es mas, para mostrar el calibre de bandidos que son todos ellos, cuenta como le robaron dinero a German Vargas Lleras que a su vez este había robado al estado, etc., etc.

También en las grabaciones se habla de una mujer, que era la enviada por Uribe para coordinar la compra de votos con el narcotraficante que según el periodista Julián Martínez seria María Claudia Daza Castro, asesora del narcotraficante número 82.

Se menciona también a otra mujer Priscilla Cabrales, quien según el periodista Gonzalo Guillen, es íntima amiga de la ayer ministra del trabajo y hoy ministra del interior Alicia Arango, uribista de pura cepa.

Álvaro Uribe, quien ordenó la compra de votos en la costa norte y que en el momento de conocer sobre el asesinato de su compinche en Brasil lamentó su asesinato por medio de Twitter, nos volvió a salir con el mismo, que es que el se deja tomar fotos con mucha gente, es más nos cree la Fiscalía que le cree cualquier bobada, también argumentó que el twitter lo había hecho a pedido.

Iván Duque, como con su narco-embajador se ha hecho el pendejo, pero sus vínculos con el narcotraficante ‘Ñeñe’ Hernández, esta registrado, ya que lo sentó, al narcotraficante durante su posesión presidencial en primera fila.

En primera fila un asesino y ladrón del ahora nuevo socio de Duque, German Vargas Lleras, además existen fotos y mas de tres de Uribe y Duque con el asesino.

Ahora queda bien claro, se robaron la presidencia, se la robó la mafia que controla el poder en Colombia, los Sarmiento, los Char, los Ardilas Lulles, etc., con el apoyo de narcotraficante infiltrados en el gobierno como el narco-embajador, narcotraficantes de la peor calaña como el ‘Ñeñe’ Hernández y de testaferro de la peor calaña como German Vargas Lleras.

Como es un gobierno de delincuentes al servicio de la mafia estos en el gobierno nombran en sus cargos mafiosos reconocido como la paramilitar Nancy Patricia Gutiérrez y hombres condenados por desfalcos en el imperio como Carlos Escobar Marín, el exconvicto que se presenta en Colombia como experto en redes, pero que en Estados Unidos estuvo preso por usar tarjetas de crédito falsificadas y estafa con cheques, así de mierderos son.

De nuevo, hoy vuelve a verse, la mafia, de la cual hacen parte o son sus testaferros Uribe, Santos y Duque se robaron las votaciones y no crean el cuento de que las Fiscalía o la justicia investigara, ya que todos sabemos que no lo harán entre otras porque el jefe de la campaña de Duque en La Guajira fue Jaime Luís Lacouture y hoy es magistrado del Consejo Nacional Electoral, organismo al que le corresponde investigar el fraude qué en las ultimas horas han denunciado periodistas.

Además es miembro de la banda en el gobierno, es esposo de una prima del exsenador cordobés Bernardo Miguel Elías Vidal, conocido como ‘El Ñoño’ Elías, preso por corrupción y esta relacionado en robos con Odebrecht

Como si eso fuera poco la Contraloría General de la República, tras investigar las actuaciones de Lacouture en su paso como director general del Fondo de Pasivo Social de Ferrocarriles Nacionales de Colombia, evidenció varios robos que superan los $14.600 millones de pesos.

Mejor dicho, parranda de bandidos y de los más degenerados, parecen honorables y son asesinos, ladrones, narcotraficantes que juran luchar contra el narcotráfico y asesinos de colombianos.

Ojo pues colombianos, esto no puede seguir así, hay que sacar como sea a estos criminales del poder en Colombia.

 

Por: Tony López R.

El establecimiento colombiano siempre se ha llenado la boca para autoproclamarse que ellos son la “democracia” más antigua de América Latina y el país de las Leyes. La realidad siempre ha sido otra, no voy a remontarme a las primeras décadas del pasado siglo. Solo resumiré los graves y serios problemas políticos, sociales y económicos, que comenzaron en 1946, con el gobierno conservador y autoritario de Mariano Ospina Pérez.

La interna del Partido Liberal en esos primeros años de la década del 40, entró en un debate para la elección del candidato a la presidencia de la República, el sector renovador apoyaba a Gabriel Turbay Turbay, mientras los sectores populares, progresista y revolucionarios, apoyaban a su líder, Jorge Eliecer Gaitán, un error político de la izquierda colombiana, encabezada por el Partido Comunista, que apoyó a Turbay   contribuyó al triunfo de Ospina Pérez.

El conflicto social y armado en Colombia, tiene su punto de partida, en ese triste y sangriento proceso, que dejó cerca de 300 mil muertos, entre 1946/58.   La oligarquía fascistoide que gobierna actualmente en Colombia, pretende borrar los crímenes cometidos por “pajaros y chulavistas” y cobardemente esconder el horrendo crimen político cometido contra Jorge Eliecer Gaitán, el imperialismo y la oligarquía de la época, no podían permitir que Gaitán, asumiera la presidencia de Colombia.

Su pensamiento político en defensa de los intereses populares, bolivariano y antimperialista, eran contrarios a los de la oligarquía liberal-conservadora santanderista y por esa poderosa razón, ese gran líder político, que unía a su pueblo, no podía llegar a ocupar la presidencia, ordenaron su asesinato e impusieron la guerra interna de exterminio, como lo hicieron después, con la Unión Patriótica y lo hacen hoy, con el inerme pueblo colombiano, representados en lideres y lideresas sociales, indígenas y afrodescendientes y desmovilizados de las FARC-EP.

Aún hoy, no se conoce de medidas, ni acciones legales, tomadas contra los máximos responsables de aquellos crímenes, la justicia brilla por su ausencia, y lo que es peor aún, los actuales responsables de llevar a cabo las investigaciones de carácter históricas, profundizar y dar a conocer todo lo sucedido, pretenden esconder los criminales hechos contra la sociedad colombiana.

El Centro Nacional de Memoria Histórica, ha caído en manos, por decisión del Gobierno de Iván Duque, en un inescrupuloso e irresponsable funcionario, que niega la existencia del conflicto social y armado interno en Colombia, obviamente siguiendo las pautas del defensor de esa tesis, el expresidente Álvaro Uribe Vélez, quienes quieren borrar la memoria de Jorge Eliecer Gaitán un verdadero héroe de su pueblo, gestor de una doctrina de independencia, igualdad, desarrollo, bienestar y paz y que debe ser conocida por la juventud de hoy.

Esta decisión no es por ingenuidad, NO, es que se quiere borrar la historia de los últimos 75 años, que incluyó, la barbarie de 1946 al 53, culminada momentáneamente, por el golpe de Estado, el 13 de junio de ese año, por el Comandante en Jefe de las Fuerzas Militares el Teniente general Gustavo Rojas Pinillas, quien prometió a las guerrillas comunistas y liberales que combatían al gobierno Conservador, en protesta por el asesinato de Gaitán, que había llegado al poder para buscar la paz.

Fue así como comisionó al General Duarte Blum de que conversara con las guerrillas liberales que se encontraban bajo el mando del Eduardo Franco Isaza y Guadalupe Salcedo, y buscara un acuerdo de paz, este convenció a sus jefes y esa guerrilla la mejor armada en Colombia, entregó sus armas, con muchas promesas, pero a cambio de nada, y no tardaron mucho en que comenzaran a matar a los desmovilizados y los acuerdos fueron incumplidos. Nada diferente a lo que sucede hoy con los desmovilizados de las FARC-EP.

Pocos meses duró la tranquilidad, se vino el gran descontento popular y de nuevo se activaron   en 1955 las guerrillas comunistas en Villarica, departamento del Tolima y en el Sumapaz.  

Por cierto, aún está por aclarar, quienes fueron los autores intelectuales del asesinato del líder guerrillero liberal Guadalupe Salcedo, víctima de un engaño, llevado a Bogotá, con cantos de sirenas y terminó asesinado en extrañas circunstancias, luego de haber pactado con el gobierno dictatorial y su representante el general Duarte Blum.

No es de la conformación del Frente Nacional, surgido del pacto liberal-conservador en 1958, luego de la firma del liberal Alberto Lleras Camargo y el conservador Laureano Gómez, en Cataluña, España, de donde debe partirse a explicar, el conflicto social y armado interno, esa es una artimaña maniquea, y el propósito de ocultar la verdadera historia de los horrores de la supuesta “democracia” colombiana.

Más bien hay que reflejar que durante los gobiernos del Frente Nacional, violando la Constitución del 1886, se aceptó el ingreso de las Fuerzas Militares estadounidense, bajo el llamado plan LASO, y su participación en la “Operación Soberania” o “Marquetalia” cuyo objetivo militar fue combatir a los heroicos campesinos alzados en armas en Marquetalia. Operación que fue una bochornosa derrota política y militar para el gobierno del presidente Guillermo León Valencia y provocó el nacimiento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombianas, el 27 de mayo de 1964, bajo la conducción del comandante Pedro Antonio Marín, luego conocido como Manuel Marulanda Vélez. (Continuara)

(*) Periodista, politólogo y analista internacional.

La Habana 29 de febrero de 2020. 20.30 hras.

Por: Miguel Suarez (2020-02-28). Los nexos de la mafia que gobierna a Colombia con el narcotráfico han sido denunciados en varias ocasiones, por ejemplo, un helicóptero perteneciente a Álvaro Uribe Vélez fue hallado en Traquilandia, Andrés Pastrana habría recibido dinero del narcotráfico, según relató Mauricio Hasche, con los cuales financió su estudio de televisión, etc., etc., pero con ninguno de ellos ha sucedido nada, es mas se muestran como los campeones mundiales de la lucha contra el narcotráfico.

Hoy tenemos a otra joyita, según ellos muy “honorables”, mesclada en el mismo delito.

En una finca de la familia de Fernando Sanclemente Alzate en Guasca (Cundinamarca), familia de estirpe conservadora y ligada a la diplomacia, después de un allanamiento exigido por la DEA, fueron hallados, no uno, fueron tres laboratorios para el procesamiento de cocaína que producían 10 toneladas de cocaína mensuales.

El propietario de la finca es entre otros, el actual embajador de la mafia que detenta el poder en Colombia ante Uruguay, Fernando Sanclemente Alzate, perteneciente a una familia que ha vivido mamando de la teta del estado y ahora se ve, algo más, son narcotraficantes.

Al ser descubierto el narco embajador aclaró para medios de comunicación que su familia y la familia Spiwak, propietaria de la cadena hotelera Dan y Royal, eran los propietarios de la hacienda.

Pero a los días, A través de un comunicado, la familia Spiwak, se desligó de alguna sociedad con el narco-embajador.

En un comunicado, Ángel Spiwak Knorpel, aseguró que su hermano Boris, fallecido hace 15 años, fue socio en esa propiedad de la familia Sanclemente Álzate, pero no tienen relación con ellos desde esa época.

Fernando Sanclemente Álzate durante el mandato de Andrés Pastrana en la Presidencia, fue superintendente de Puertos y Transporte, cargo que conservó hasta 2005, cuando, ya siendo Álvaro Uribe presidente, aterrizó en la dirección de la Aeronáutica Civil, donde permaneció hasta 2010. Luego fue gerente de la Terminal de Transporte de Bogotá y, desde allí, saltó a la Gerencia de Transmilenio (entre 2012 y 2014).


Fernando Sanclemente Álzate fue director del Aeropuerto de Palestina (Caldas), también conocido como Aeropuerto del Café.1​ y fue llamado a juicio disciplinario por la procuraduría por adjudicar irregularmente contratos de modernización del aeropuerto el Dorado.

Esos datos coincide con los denunciado recientemente por el llamado Hacker de la Fiscalía, Richard Maok, quien aseguro que según el jefe de seguridad de Air Cargo Lines, entre 2006 y 2008, mientras era presidente, Uribe recibió grandes sobornos provenientes de representantes del Cartel de Sinaloa a cambio de su ayuda para traficar 10.000 kilogramos de cocaína desde Colombia a México.

Como parte del acuerdo, Uribe autorizó la construcción de una percha en los terrenos de un aeropuerto de Bogotá para utilizarse como un centro logístico para la operación, e instruyó a las autoridades de aviación del país para permitir que un avión DC8 mexicano de propiedad privada entrara y saliera del país sin pasar primero por la aduana.

Quien habría estado frente a la construcción era Fernando Sanclemente quien respondería al alias de “velero 1”.

Aunque después del 2014 fungió como contratista del estado, se enganchó nuevamente a la política con el hoy presidente Iván Duque. Sanclemente conformó el equipo que hizo empalme con la saliente administración de Juan Manuel Santos y el títere. Posteriormente, en marzo de 2019, el Duque, probablemente por orden de Álvaro Uribe, lo designó embajador en Uruguay.

Su abuelo fue Gilberto Álzate Avendaño, célebre bandido conservador y uno de los personajes más representativos de esa banda en el siglo pasado. Alzate Avendaño no solo fue diputado en la Asamblea de Caldas, fue representante y luego senador. También se desempeñó como periodista y, al igual que su nieto, fue embajador de la mafia colombiana en España.

Su padre fue Fernando Sanclemente Molina, quien fue concejal de Bogotá y luego diputado en la Asamblea de Cundinamarca, para llegar finalmente al Congreso. Inicialmente fue representante bajo la sombrilla del Partido Conservador y después aterrizó al Senado, entre 1982 y 1986, con una banda propia: el denominado Conservatismo Popular. fue también presidente del Directorio Nacional Conservador en 1984.

Su hermano Francisco Sanclemente, quien hizo política al lado de Andrés Pastrana Arango, siendo su secretario de Salud en la Alcaldía de Bogotá (entre 1988 y 1989), además de hacerse elegir concejal fue representante a la Cámara. Siguiendo la tradición familiar, fue embajador de Colombia en Suecia, Finlandia, Islandia, Dinamarca y, más recientemente, en Guatemala, este último bajo el mandato del Juan Manuel Santos, porque ellos en cuanto al narcotráfico no tienen diferencias.

En pocas palabras Fernando Sanclemente Álzate, siguió los pasos delincuenciales de sus mentores, Andrés Pastrana y Álvaro Uribe Vélez, pero este fue un poco más descarado, por qué ya sabiendo cuál era el modus operandi para sacar el producto del país como lo hizo URIBE desde el Dorado y con un laboratorio e cocaína en Tranquilandia, este instaló su laboratorio a las puertas de Bogotá.

Los laboratorios de cocaína que fueron allanados por la policía y la fiscalía, repito por orden de los Estados Unidos, están ubicados en el municipio de Guascas que dista de Bogotá solo 58 kilómetros, y se dice allí se producía cerca de una tonelada de cocaína al mes.

Para graficar la proporción del laboratorio de hay que tener en cuenta que si una tonelada equivale a 1000 kilos y que una hectárea de hoja de coca, se dice produce 2,316 kilos, se calculan los que saben que se necesitaban unas 4320 hectáreas para producir las 150 toneladas de hoja de coca necesarias para la produccion, como según los informes hasta hoy, en la finca no se cultivaba hoja de coca, la pregunta es ¿de donde sacaba este insumo el “honorables” embajador?. De los insumos encontrados en la finca, se dice solo la hoja de coca era producida en Colombia, luego, ¿Porque el ejército, la policía y la fiscalía, que disque tienen miles de hombres luchando contra la cocaína en el país y que vigilan las entradas a Bogotá nunca vieron entrar las tracto-mulas con hoja de coca y los otros insumos necesarios para producir este veneno y tampoco nunca los vieron salir?

Aquí otro detalle, si ustedes miran bien, en Colombia después de los capos del cartel de Medellín y de el de Cali, se acabaron los grandes capos del narcotráfico, ¿que paso?, pues que con la banda de los Uribeños se infiltraron en el gobierno y hoy fingen ser embajadores, senadores, expresidentes y banqueros.

Al ser pillados con su laboratorio, la excusa del embajador de la mafia fue de el arrendó desde el 15 de junio de 2017, una porción de 36 fanegadas a unos paperos, de los cuales no han presentado el contrato ni dicho sus nombres, falacia que, para mí, demuestra su aceptación del ser el dueño del laboratorio.

Sin vergüenzas como son ellos y ante la “candidez” de los sabuesos del ejército, policía, Fiscalía, jueces y miembros del gobierno, Sanclemente adujo no tener conocimiento de la existencia del laboratorio ubicado a tan solo unos 250 metros de la casa de la finca a donde supuestamente el, su familia y sus socios narcotraficante iban a descansar.

Resulta también muy llamativo, que, ante la magnitud de laboratorio, su cercanía a Bogotá y el calibre de los bandidos allí mezclados, los policías que allanaron el sitio hayan procedido por “error” a quemar todo, sin dar tiempo para hacer mayores indagaciones, borrando con ello toda posible evidencia que involucre al embajador u otros bandidos de su estirpe.

Aquí un dato importante, que muestra porque los miembros de la banda de los Uribeños, incluido el títere que finge ser presidente, guardan un silencio sepulcral en cuanto al tema, y es que al parecer Fernando Sanclemente le tiene la cola pisada a Uribe ya que él fue realizo la operación de encubrimiento del asesinado del exsecretario de Gobierno de Antioquia, Pedro Juan Moreno, asesinado el 24 de febrero de 2006, cuando le cayeron el helicóptero de donde desaparecieron el computador, donde este guardaba pruebas del accionar delincuencial de Álvaro Uribe, diciendo que fue un accidente.

Aquí es bueno recordar que la escritora María McFarland en su momento aseguró que el Álvaro Uribe Vélez habría ordenado el asesinato de Pedro Juan Moreno.

El narco-embajador luego de que se le descubrieran los laboratorios de cocaína en finca colocó su cargo a disposición de Duque. Sin embargo, Iván Duque, ha actuado como si nada estuviera pasando y no solo el, la Fiscalía, y los jueces tampoco han movido un solo dedo contra el narco-embajador que consciente del lio en que esta metido y del peligros de sus compinches se mantiene en Uruguay.

Hay que destacar, que eso que los paramilitares de micrófono denominan como autoridades colombianas, anunciaron la detención de cuatro personas, que laboraban produciendo la cocaína, todos ellos pobres a los cuales les harán caer todo el peso de su ley mientras que, a los dueños del laboratorio, con sus cuentas bancarias llenas de dólares productos del narcotráfico, no les pasara nada.

Recuerdan ustedes a los Uribeños rasgándose las vestiduras por las supuestas toneladas de Jesús Santrich, toneladas que nunca encontraron y pero que así y todo muy rápidamente lo encarcelaron, contrasten con Sanclemente al que si se las encontraron y no le hacen nada.

Si miramos detenidamente el roll de este narcotraficante, al lado de bandidos, narcotraficantes como Andrés Pastrana y Álvaro Uribe, comprenderemos porque contra él no han movido ni un dedo, primero porque él sabe la calaña de sus socios y se mantiene fuera de Colombia y segundo, porque al parecer este sabe mucho de Uribe y sus pasado, pero seamos claros, este caso demuestra como ellos se lucran del narcotráfico al que juran combatir y crece y crece sin cesar en Colombia, porque todos ellos son narcotraficantes.

 

Por: Tony López R.

La edición No. 1971 del pasado 9 al 16 de febrero del año en curso, el gran titular de la portada de la Revista Semana, fue el siguiente “La telenovela de Aida”. La ex senadora colombiana Aida Merlano, que siendo muy joven se vinculó al clan de la familia Gerlein, a quien se le condenó a varios años de prisión por corrupción electoral, (compra de votos).

Ella aprovechando que fue llevada a un centro asistencial de odontología, logró una fuga, digna de un filme hollywoodense, deslizarse por una cuerda, por una ventana de dicho centro y emprender la fuga en moto, terminando su odisea al ingresar ilegalmente a territorio venezolano donde fue detenida y está sometida a un proceso penal por tal delito.

El poder judicial venezolano, actuando en derecho y apegado a los acuerdos internacionales, escuchó las razones de la acusada de su ingreso ilegal a territorio venezolano, audiencia pública, donde hizo sus alegatos y las razones que la llevaron a ingresar furtivamente en Venezuela y denunció al régimen para-presidencial de Iván Duque y de acuerdo al derecho que le asiste, solicitó asilo político al gobierno venezolano.

Quedó claramente establecido en dicha audiencia que la ex senadora Merlano, solicitó asilo político en el país vecino y basó sus graves argumentos, en que es una perseguida política del gobierno del presidente Iván Duque. A quien acusa de intentar asesinarla.

Para desdicha de nuestra América Latina, la mayoría de los medios de prensa occidentales están al servicio y en defensa de los intereses del sistema y de los gobiernos de derecha e incluso dictatoriales como en el caso hoy de Bolivia.

Colombia es un ejemplo vivo de esa política desinformativa, poco les interesa la gravedad de lo denunciado por la señora Merlano, al contrario, la intención es descalificar a la excongresista, defender al régimen y además aprovechar para promover electoralmente a uno de los integrantes del clan de la costa atlantica, denunciado por la exsenadora.  

Esta afirmación se aprecia claramente en la ya mencionada crónica “La Telenovela de Aida”, de la revista Semana y que demuestra el nivel de desinformación, las malévolas intenciones contra Merlano y defensor del régimen. Convirtiéndose la revista y el autor de la crónica en fiscal, juez y parte.

Comencemos por el primer elemento no solo desinformativo, sino agresivo y ofensivo contra Venezuela, señala la crónica. “El helicoide era un proyecto de centro comercial que se convirtió en una macabra cárcel   donde el régimen venezolano tortura a sus enemigos”.

Colocar la palabra macabra, lleva la intención de que es un centro terrible, donde se cometen torturas y crímenes. la idea e intención de la revista es manipular y sembrar en el pensamiento del lector la existencia de un régimen dictatorial que comete crímenes y viola los derechos humanos. ¿Tiene la Revista Semana pruebas concretas y documentas, de que en esa cárcel se cometen crímenes y torturas? Sí es así debe presentarlas.

Ha investigado la Revista Semana, lo que sucede en las cárceles colombianas, que hoy presenta una población de más de 125 mil ciudadanos presos en todo el país, por cierto, son famosas las de Itagüí, la Modelo, la Dorada, Combita, entre otras, resultaría interesante para el lector colombiano que Semana, haga una investigación y averigüé de porque tienen famas dichos centros penitenciarios.  

Aquí viene la otra perla, dice: “sorprendió que supuestamente recluida en esa prisión, Aida Merlano, apareció, peinada, maquillada y sin esposa”, al parecer para este cronista, ella debía llegar golpeada, torturada, desmejorada, despeinada y esposada, otra fórmula de sembrar en la mente del lector, que la ex congresista está comprada por el presidente Maduro y que los reos que salen de ese centro, cuando los llevan al tribunal aparecen con una pinta distinta a como se presentó la ex congresista.

Y aquí viene la otra pincelada malévola del local que acoge al tribunal y dice: “El escenario, un pequeño corral de madera, evocaba los juicios políticos de Cuba y China”. Aquí sienta en el centro la época de la guerra fría, Cuba y China, esto es para evocar las falsas y grandes desinformaciones a que han sido sometido ambos países, víctima de la campaña de desinformación ordenada desde Washington, después del triunfo de la Revolución Cubana en 1959 y de la Revolución China en 1949 y hasta nuestros días.

Referir, que llevaron a la Merlano, a un tribunal cuyo escenario es un pequeño corral, la idea que se trasmite, que es como un establo o un corral de chanchos, de vacas o de aves, y acuñar sus posiciones políticas anticomunista y Macartistas, al afirmar, como los juicios en Cuba y en China. Que pruebas y que documentación tiene la Revista Semana de los juicios en Cuba y China. Esta crónica tiene toda una intención política y se involucra en un delicado tema, de carácter diplomático con ambas naciones.

Qué vergüenza para la prensa colombiana, semejante despropósito, cargado de odio y de prejuicios, sin tener la más mínima ética y moral, para hablar de otros países.

En Cuba, señores de Semana, sí se hacían juicios y se hacen en salas que pueden ser envidias de muchos edificios de tribunales en nuestra América y no en corrales. Constituido como manda la ley y la Constitución, por magistrados, fiscales, abogados de la defensa y testigos.

A esos tribunales que tanto difamaron los medios de la época, fueron llevados quienes cometieron durante la dictadura batistiana crímenes de Leza Humanidad, o a los ejecutores de actos terroristas que provocaron la muerte de centenares de cubanos inocentes, acciones pagadas y dirigidas por la CIA y los terroristas de Miami, encabezado por Luis Posada Carriles, agente CIA y criminal de guerra, organizó y ordenó la ejecución de la voladura de un avión de Cubana con 73 pasajeros a bordo, protegido y apoyado por Estados Unidos y otros actos de terror en centros públicos y hoteles que costó la vida a cubanos y ciudadanos extranjeros. Y que ustedes callaron y nunca divulgaron una sola línea sobre esos criminales hechos.

Los que no tienen esa posibilidad de ver a sus victimarios en un tribunal son los más de 800 líderes y lideresas sociales asesinados en Colombia, ni los más de 175 ex guerrilleros de las FARC- EP engañados y víctima de un evidente plan de exterminio, luego de haber entregado las armas y 38 de sus familiares. O los más de 5000 colombianos miembros de la Unión Patriótica, asesinados en la década del 80, tampoco los entre 3000 y 5000 jóvenes inocentes víctima de la política de falsos-positivo, en el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, y actual líder del partido de gobierno Centro Democrático. Actualmente hay muchas informaciones y acusaciones graves contra altos funcionarios del actual Gobierno, que son acalladas por los medios hegemónicos colombianos.

En su muy contradictoria crónica, que tiene los ingredientes periodísticos afines a la política estadounidense y de los centros de poder mediáticos en América Latina, de introducir verdades, con mentiras y medias verdades, señala “relató Merlano que Vargas Llera como retaliación por no haberlo apoyado habría montado con el fiscal de la época Néstor Humberto Martínez, su fiscal de bolsillo el entramado judicial para sacarla del ring”.

Y añade que: Acusó a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia que la condenaron de dejarse sobornar y le negaron el debido proceso”.

Es una acusación muy grave y muy seria, de una ex senadora de la República, para que la revista se pierda en temas banales y llevados por la intención política de defender a la oligarquía en el poder y al gobierno para- presidencial que existe en Colombia y que queda muy claro al afirmar que: “Aida Merlano involucro en su caso al presidente Duque y al expresidente Álvaro Uribe Vélez, cuando ellos no tienen nada que ver con este episodio”

Una afirmación muy atrevida, arriesgada y tomando parte, el autor de la crónica y la revista, puesto que por el momento no se conocen el contenido de las acusaciones de la Merlano, no solo contra el Presidente y contra el senador Uribe, sino contra funcionarios judiciales, gubernamentales y legislativos.

De acuerdo a lo que ha salido publico, ella declaró que fue secuestrada y la intención era asesinarla, y que detrás de ese episodio está el clan de la familia Gerlein y Char. Pero el cronista continuando con su argumento de defender a los acusados, señala, “en todo caso, como se trata de declaraciones hechas ante un régimen que Colombia no reconoce, podrán producir un gran impacto entre la opinión pública, pero no tiene efectos judiciales”.

Evidente la intención del artículo, descalificar las acusaciones de Merlano y a Venezuela, porque se trata de un régimen que Colombia no reconoce y afirma que no tiene efectos judiciales, tremendo error y desconocimiento de la ley y del derecho internacional.

Pedirle a Juan Guaidó, la extradición de Aida Merlano, es un craso error, Guaidó no es ni nuca fue Presidente y ahora ni tan siquiera es presidente de la Asamblea Nacional en desacato, porque no fue elegido.

Es un error político y diplomático del presidente Iván Duque, muy mal asesorado por la cancillería colombiana. Trump no nombra presidentes en América Latina, eso lo deben tener claro no solo en Colombia, sino en aquellos países que no reconocen al gobierno de Nicolás Maduro y que siguiendo las ordenes de Trump reconocieron al autoproclamado. El caso de Aida Merlano es una muestra, que Guaidó no manda ni en su casa. Esa solicitud de Duque a Guaidó parece un mal chiste.

Ella puede llevar el caso a los Tribunales Internacionales y en lo que atañe a hechos y acciones contra su integridad y soberanía Venezuela, también puede llevarlo a la Corte Penal Internacional, de la cual es un país firmante al igual que Colombia.

Es realmente vergonzoso esta afirmación, al cronista lo que le importa, no es que se esclarezcan los hechos y la certeza o no de los delitos cometidos por la clase dirigente, no, lo que coloca como principio es que, al no existir relaciones diplomáticas, las denuncias no tienen efectos judiciales.

Señores, los delitos denunciados, si se cometieron o no, no se desarrollaron ni se cometieron en Venezuela, sino en Colombia y por tanto es el Estado colombiano el que debe ser el más interesado en esclarecer los hechos o lógicamente quedará más al desnudo que es un Estado Fallido, y con un gobierno para presidencial.

Según la revista eso puso nerviosos a sus jefes políticos Julio Gerlein y al clan Char, quienes la consintieron primero y la amenazaron después. Según la revista, ella declaró que estos le enviaron un abogado que planeo su escape, y que en realidad era un secuestro para asesinarla.

En su afán de la defensa de los señalados en sus acusaciones por la señora Merlano, el cronista celebra la gestión que como alcalde tuvo Alex Char y que hizo historia en Barranquilla y con gran kilometraje para ganar la presidencia en el 2022. Buena campaña desde ahora para el candidato del uribismo y un sector de la oligarquía. Otra forma de la revista de defender a uno de los implicados en sus denuncias de la ex senadora.

Las afirmaciones del cronista al concluir su poca honrosa crónica, señala. “Nunca se sabrá si sus declaraciones las indujo el régimen venezolano, lo creo la propia protagonista o si hubo una combinación de los dos”. Y añadió, “para meterse a Maduro en el bolsillo, Aida, necesitaba desprestigiar todo el establecimiento colombiano”.

Estas afirmaciones descalifican y pone en evidencia la intención del cronista y de la Revista Semana, que se ha convertido en la portavoz de la extrema derecha colombiana.

Veremos que sucederá cuando mañana lunes, cuando la periodista Vicky Dávila, para nada sospechada de castro-chavista, como señalaron algunos tuiteros uribistas, dio a conocer que le hizo una entrevista a Aida Merlano y público en su Tuiter: “Hace pocas horas que llegué de Caracas. Logré entrevistar a la ex congresista Aida Merlano durante horas. Lo que dice es muy grave. Uds. podrán verla el lunes   a las 11.30 am en el canal Semana TV. Su relato es tan tenaz que no sé cómo la justicia de Colombia podrá no investigar”.

Esperemos que la polémica periodista Vicky Dávila, pueda salir al aire y dar a conocer las denuncia de Aida Merlano y que ella, Dávila, califica de grave y lo tenaz de sus relatos, que no sabe cómo la justicia colombiana podrá no investigar.

El ejercicio del periodismo en Colombia es muy complicado y cuando pone en peligro el sistema, son acallados. Sobre este tema hay muchas denuncias públicas ante organizaciones nacionales e internacionales. Centenares de periodistas son víctimas de la represión y muchos han pagado con su vida el sostén de una opinión.

(*) Periodista, politólogo y analista internacional.

La Habana, Cuba, 16 de febrero del 2020. 16.30 hrs.