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Opinion

Por Alberto Pinzón Sánchez

Con la expedición de la llamada “Ley Heroica” de 1928 (Ley 69 del 30 de octubre de 1928) el gobierno conservador del conocido abogado de empresas estadounidenses Miguel Abadía Méndez (1926-1930) y su ministro de guerra Ignacio Rengifo, formalizaron la creación de la contrainsurgencia en Colombia; la que hizo posible la famosa Masacre de la zona bananera (de Macondo) el 12 de noviembre de 1928, ejecutada por el ejército colombiano al mando del general Carlos Cortés Vargas. ¡Memoria eterna a tales nombres!

Desde su inicio en agosto de 1926, el gobierno Abadía Méndez debió enfrentar una marcada agitación social generada en los años de la posguerra de los mil días, por varios procesos socio económicos y políticos simultáneos:

Uno, el afianzamiento del bipartidismo Liberal Conservador hegemonizado por el Conservatismo triunfante del general y posterior dictador Rafael Reyes (1903-1909), quien incluyó al derrotado general liberal-radical Uribe-Uribe en su gobierno, con lo cual pudo iniciar la reconstrucción del país arrasado y en ruina total, con lo que se ha dado en denominar la “coyuntura de la industrialización capitalista en Colombia, la creación del mercado nacional y adecuación institucional”. Coyuntura basada en la inversión financiera extranjera principalmente de EEUU en tres enclaves: el Petrolero, el Bananero y el Financiero, y además, mediante subsidios, subvenciones y protecciones de todo tipo dadas por el gobierno a los gamonales cafeteros del conservatismo triunfante, especialmente el occidente del país, para que establecieran industrias menores y bancos como el de don Pedro López, en el puerto cafetero de Honda, padre de López Pumarejo y abuelo de López Michelsen.

Dos, la llamada “danza de los millones” y “prosperidad al debe”, generadas la una, por el ingreso del pago del tesoro de los EEUU a los gobiernos conservadores de la época de la indemnización por la amputación de Panamá y la otra, por la mezcla de aumento de la deuda publica extranjera y la bonanza de producida por aumento acelerado de las exportaciones de café durante todos esos años de hegemonía conservadora anteriores a la gran crisis capitalista de los años 30.

Tres, la disolución de la antigua Hacienda latifundista cafetera del Oriente colombiano, la liberación de fuerza de trabajo y emigración a los centros urbanos de campesinos para buscar salarios libres, el auge de las colonizaciones parcelaria y, la ampliación de la frontera agrícola en tierras baldías presionada por el latifundio improductivo y ganadero en plena expansión.

Cuatro, la creación del Partido Socialista Revolucionario, en medio de esa formidable movilización y lucha social de campesinos pobres, asalariados agrícolas, colonos y aparceros, e indígenas por reivindicaciones económicas y sociales como la defensa de sus tierras o el derecho a ella, salarios justos, cesantías, bonificaciones, y seguridad social, ect. Además, multiples huelgas obreras en los dos enclaves estadounidenses más importantes el Petrolero de “la Troco” (tropical oil company) en el Magdalena medio, y la Costa Caribe la Yunai (united fruit company), que fueron reprimidas con masacres.

La Ley Heroica vendría a llenar vacío en la supra estructura jurídico- política e ideológica, demandado por el desarrollo de las Fuerzas Productivas del capitalismo dependiente en expansión.

Hoy en día, después de 70 años de estar sufriendo una terrorífica Guerra Contrainsurgente desatada por el Bloque de Poder dominante contra el Pueblo Trabajador colombiano, tenemos un poco más de conocimientos sobre el cómo opera en el pensamiento y en la obra la estrategia contrainsurgente en Colombia

No es sino mirar y leer con detenimiento el texto de dicha “Ley Heroica” expedida en 1928 (hace 88 años) pero tan actual pues sigue vigente y nos recuerda con escalofríos el Estatuto de la Seguridad “Nacional del gobierno de Turbay expedido en 1978, y que agrego a continuación para que sea incluida en el archivo general de nuestra Memoria Histórica:

LEY 69 DE 1928 (octubre 30)

Diario Oficial No. 20934 de 2 de noviembre de 1928, en: http://www.icbf.gov.co/cargues/avance/docs/ley_0069_1928.htm

<NOTA: Esta norma no incluye análisis de vigencia>

Por la cual se dictan algunas disposiciones sobre defensa social.”

EL CONGRESO DE COLOMBIA

DECRETA:

ARTÍCULO 1o. Constituye delito agruparse, reunirse o asociarse bajo cualquiera denominación, para alguno o algunos de los siguientes propósitos:

1o. Incitar a cometer cualquier delito de los previstos y castigados por las leyes penales de Colombia;

2o. Provocar o fomentar la indisciplina de la fuerza armada, o provocar o fomentar la abolición o el desconocimiento, por medios subversivos, del derecho de propiedad o de la institución de la familia, tales como están reconocidos y amparados por la Constitución y leyes del país.

3o. Promover, estimular o sostener huelgas violatorias de las leyes que las regulan, y

4o. Hacer la apología de hechos definidos por las leyes penales como delitos.

PARÁGRAFO. El jefe de la policía en cada lugar disolverá cualquiera reunión, asociación o agrupación de las a que se refiere este Artículo; y el Juez de Prensa y Orden Publico, de que se habla adelante, impondrá a cada uno de sus miembros una pena de doce ($12) a cuatrocientos cincuenta pesos ($450), convertibles en arresto, a razón de un día por cada tres pesos, previo el tramite establecido en el Artículo 4o. de esta Ley.

ARTÍCULO 2o. Todo individuo que ejecute alguno o algunos de los hechos delictuosos enumerados en el Artículo anterior, sea por medio de discursos, gritos o amenazas proferidos en lugares o reuniones públicos, o con escritos o impresos vendidos, distribuidos o expuestos en esos mismos lugares o reuniones, o por cualquiera otra forma de publicidad, será castigado con la pena de cuatro meses a un año de confinamiento en una colonia penal, pena que se impondrá mediante el procedimiento que establece el Artículo 4o. de esta Ley.

ARTÍCULO 3o. Créanse en las capitales de los Departamentos, con jurisdicción dentro de los respectivos límites territoriales de éstos, sendos Jueces de Prensa y Orden Publico, los cuales conocerán privativamente, sin intervención del Jurado, de los siguientes delitos:

1o. Los castigados en los artículos 1o., 2o. y 7o. de esta Ley;

2o. Los enumerados en las leyes vigentes sobre prensa;

3o. Los sancionados por el Código Penal, Libro II; delitos contra la Nación, Titulo II; contra la tranquilidad y el orden público, Título III (artículos 167 a 247, inclusive);

4o. Los contemplados en las leyes sobre huelgas, y

5o. Los demás que les señalen leyes especiales.

Estos Jueces serán nombrados directamente por la Corte Suprema de Justicia para un período fijo dos años a partir del 1o. de noviembre de 1928; no podrán ser removidos sino por las causas legales, y gozarán de una asignación mensual de trescientos pesos ($300). Cada uno de esto Jueces tendrá un Secretario, un Escribiente y un Portero de su libre nombramiento y remoción, con las asignaciones mensuales de ciento cincuenta pesos ($150), cien pesos ($100) y ochenta pesos ($80), respectivamente.

Los Tribunales Superiores de Distrito Judicial de capital de Departamento, con excepción del Departamento Norte de Santander, que lo será el Tribunal de Pamplona, conocerán en Sala de Acuerdo, en segunda instancia, o por vía de consulta, de las providencias que dicten los Jueces de Prensa y Orden Publico.

Estos Jueces tendrán, además, las siguientes jurisdicciones territoriales:

El de Bogotá, en la Intendencia Nacional del Meta y en las Comisarías del Vaupés y Vichada;

El de Cartagena, en la Intendencia Nacional del San Andrés y Providencia;

El de Medellín, en la Intendencia Nacional del Chocó;

El de Pasto, en la Comisaría del Putumayo y en la del Amazonas, si llegare a crearse ésta;

El de Neiva, en la Comisaría de Caquetá;

El de Tunja, en la Comisaría de Arauca;

El de Santa Marta, en la Comisaría de La Goajira.

ARTÍCULO 4o. El procedimiento para la investigación y castigo de los delitos de que tratan los artículos 1o., 2o. y 7o. de esta Ley y el numeral 2o. del artículo anterior, será el siguiente:

Cuando un funcionario de instrucción tenga conocimiento de que se ha cometido un delito de aquellos de que trata esta Ley, practicará inmediatamente las diligencias conducentes a su investigación, y dará cuenta inmediata, por la vía más rápida, al respectivo Juez de Prensa y Orden Publico. Este funcionario se trasladará sin pérdida de tiempo al lugar o lugares donde se hubieren ejecutado los hechos, con el fin de aprehender el conocimiento del asunto y continuar la investigación, la que deberá perfeccionarse en un término no mayor a diez días.

 

Dentro de este término se indagatoriará al sindicado y en ningún caso se considerará perfecta la investigación sin que se haya surtido esta diligencia. En ella será asistido el sindicado por un apoderado de su libre nombramiento, y si no lo nombrare, lo nombrará el Juez, haciendo constar este hecho en el expediente. El funcionario de instrucción indagatoriará al sindicado sobre los cargos que contra él pesan, por medio de preguntas claras y precisas, y se le permitirá manifestar los descargos o las explicaciones necesarias a su defensa. No será necesaria la presencia del apoderado en el acto de la indagatoria en los casos que exceptúa expresamente el Artículo 5o. de la Ley 104 de 1922.

El Juez ordenará la detención provisional del sindicado si se trata de infracciones que puedan merecer pena de presidio o reclusión, o confinamiento a colonia penal, conforme a esta Ley, y si apareciere contra éste por lo menos una declaración de testigo hábil o un indicio vehemente de su responsabilidad, o en el caso de ser hallado IN FRAGANTI delito, y no habrá lugar en ningún caso a libertad provisional para los sindicados de los delitos castigados en los artículos 2o. y 7o. de esta Ley.

Perfeccionado el sumario, el Juez dictará auto de proceder o de sobreseimiento dentro de las cuarenta y ocho horas siguientes, el cual se notificará inmediata y personalmente al procesado.

Dentro del término improrrogable de cinco días, contados a partir de la notificación del auto de enjuiciamiento, el acusado puede pedir la práctica de las pruebas que estime necesarias a su defensa. El Juez las decretará si fueren conducentes, y ordenará que se practiquen en el término improrrogable de diez días. Si habiendo sido pedidas en tiempo no alcanzaren algunas pruebas a practicarse dentro del término correspondiente, se tendrán en cuenta al fallar, si fueren practicadas antes de proferirse sentencia en la primera instancia, o en el segunda, si llegaren antes de proferirse el respectivo fallo. Vencido el término de pruebas, el acusado podrá alegar por escrito dentro de las veinticuatro horas siguientes, y vencido este término, el Juez dictará sentencia dentro de las cuarenta y ocho horas siguientes, procediendo para ello como Juez de derecho.

La sentencia se notificará personalmente al procesado el mismo día en que fuere proferida, y en el acto mismo de la notificación, o dentro de las veinticuatro horas siguientes, puede apelar de ella para ante el superior respectivo; éste conocerá y resolverá el asunto como si se tratara de apelación de auto interlocutorio. Si la sentencia no fuere apelada, el Juez ordenará que sea consultada con el superior.

Las apelaciones se concederán en el efecto devolutivo; excepto la de la sentencia, que se concederá en el suspensivo. El auto de sobreseimiento temporal o definitivo se consultará precisamente con el superior.

Después de recibida la indagatoria al sindicado o sindicados no habrá reserva de las diligencias para ellos y sus apoderados.

El Juez de Prensa y Orden Público puede comisionar a cualquiera de los Jueces o funcionarios de la República para la práctica de diligencias sumarias y de pruebas, fijándoles términos precisos dentro de los cuales deban evacuarlas, bajo la sanción de multas de cien pesos ($100) a cuatrocientos pesos ($400).

El funcionario de instrucción secuestrará previamente, al iniciar el sumario o procedimiento criminal, los escritos, impresos, dibujos y demás instrumentos de propaganda delictuosa de que trata esta Ley y las de Prensa.

PARÁGRAFO. Para la investigación y castigo de los demás delitos que deban conocer los Jueces de Prensa y Orden Público, se seguirán las reglas generales de procedimiento criminal, con las excepciones consagradas en la Ley de Prensa.

ARTÍCULO 5o. La autoridad impedirá la fijación de carteles o de avisos o impresos murales en que se provoque o instigue a cometer cualquiera de los delitos de que trata esta Ley, sus referentes y el Código Penal, y destruirá o retirará los que hayan sido fijados, e impondrá a los responsables de la fijación, previo el procedimiento del artículo 4o. de esta Ley, multas de cincuenta pesos ($50) a doscientos pesos ($200), convertibles en arresto a razón de un día por cada tres pesos.

ARTÍCULO 6o. Lo dispuesto en la presente Ley no impide la censura legitima de las leyes ni de cualesquiera actos y contratos oficiales permitida en las disposiciones vigentes sobre prensa, y la demostración de su inconveniencia, mientras que no se desconozca su fuerza obligatoria, ni se promueva su desobediencia, ni se ejecuten los actos expresamente prohibidos y sancionados por las leyes penales y la presente.

ARTÍCULO 7o. Todo individuo que sin permiso de la autoridad y sin motivos lícitos fabrique, use o conserve instrumentos o máquinas explosivas de cualquier clase, será castigado con la pena de uno a tres años de presidio. El sindicado por este delito no tendrá derecho a excarcelación, y podrá ser detenido accidentalmente por el funcionario de instrucción. El procedimiento en este caso será el establecido en el artículo 4o. de esta Ley.

ARTÍCULO 8o. Para ejercer el cargo de Juez de Prensa y Orden Público, el nombrado debe acreditar que es abogado graduado y que reúne, además, todos los requisitos que la ley señala para los Magistrados de Tribunal Superior de Distrito Judicial, lo cual deberá comprobarse ante la Corte Suprema de Justicia.

No podrán ser elegidos Jueces de Prensa y Orden Público los miembros de las Cámaras Legislativas.

ARTÍCULO 9o. El Gobierno limitará a su prudente arbitrio la introducción y expendio de revólveres, pistolas, carabinas y otras clases de armas de fuego, y los cartuchos que a su juicio sean peligrosos para el sostenimiento del orden público.

Las autoridades tomarán todas las demás medidas de orden público autorizadas por la Constitución, las leyes, las ordenanzas y los decretos, con el fin de prevenir los delitos de que trata esta Ley.

ARTÍCULO 10. Se establece prelación en las diligencias, actuaciones y juicios relativos a los delitos de que trata esta Ley y las de prensa; y en tal virtud, los funcionarios públicosles darán preferencia respecto de toda otra clase de asuntos, a fin de que sean despachados precisamente dentro de los términos legales. La infracción a lo dispuesto en este artículo se castigará con multas sucesivas de diez pesos ($10) a cincuenta pesos ($50) que impondrán, a solicitud del Ministerio Público, los Tribunales a los Jueces de Prensa y Orden Publico, y la Corte Suprema a los Magistrados de Tribunal.

ARTÍCULO 11. En los casos de calumnia o injuria contra particulares es necesaria la acusación de la parte agraviada para iniciar el procedimiento. En tratándose de calumnia o injuria contra funcionarios o corporaciones públicas en su carácter de tales, es menester, para que pueda iniciarse el procedimiento criminal respectivo, la presentación de queja formal de quien presida la corporación o del funcionario agraviado, según el caso, y entonces el procedimiento se seguirá de oficio conforme a las reglas generales.

Parágrafo. El acusador del delito de injuria o de calumnia no está obligado a prestar la fianza de que tratan los artículos 1609 y concordantes del Código Judicial.

Parágrafo. Todos los juicios sobre delitos de prensa se surtirán en papel común.

Parágrafo. Todo director de periódico que se edite en Colombia, con excepción de las revistas netamente científicas o literarias, estará obligado a otorgar una caución hipotecaria, prendaria o personal, ajustada a la ley, de quinientos pesos ($500) para los diarios de las capitales de Departamento, y de cien pesos ($100) a trescientos pesos ($300), para las demás publicaciones, para responder de las resultas del juicio o juicios a que puedan dar lugar las publicaciones que se hagan en su periódico.

Dicha fianza deberá ser complementada o renovada en todos los casos en que se disminuya o agote por cumplimiento de una sentencia judicial.

La caución de que trata este artículo será cancelada un año después de la fecha de la publicación del último número del respectivo periódico.

El Juez de Prensa y Orden Público sancionará con multas de diez pesos ($10) a cien pesos ($100) las infracciones a lo dispuesto en este artículo, y graduará en cada caso, dentro de los límites señalados por este artículo, la cuantía de la fianza que deben otorgar los directores de periódicos que no sean diarios de capital de Departamento.

ARTÍCULO 12. La persona o personas que por medio de halagos, promesas, dádivas, ofertas de dinero u otros efectos; o las que valiéndose de amenazas, intimidaciones o cualquier medio de violencia, intenten obligar a algún director de diario o periodista a hacer alguna publicación de carácter calumnioso o injurioso contra personas naturales o jurídicas, empleados o entidades públicas; y también los directores de periódicos o periodistas que por medio de la amenaza consistente en hacer alguna publicación de la índole expresada, traten de obligar a alguna persona o entidad pública o privada, a hacer o a no hacer alguna cosa, sufrirán la pena de tres meses a un año de arresto.

ARTÍCULO 13. Conforme a lo dispuesto en el artículo 42 de la Constitución Nacional, ninguna empresa editorial de periódicos podrá, sin permiso del Gobierno, recibir subvención alguna de otros Gobiernos ni de compañías extranjeras. La infracción a lo dispuesto en este artículo será castigada con la pena dos meses a un año de arresto, que impondrá el Juez de Prensa y Orden Público, mediante el procedimiento fijado en el artículo 4o. de esta Ley.

ARTÍCULO 14. Los delitos de calumnia o injuria castigados en la Ley de Prensa tendrán las mismas penas que la calumnia o injuria públicas de que trata el Código Penal.

ARTÍCULO 15. En todos los casos no previstos por esta Ley se aplicarán las disposiciones consignadas en el Código Judicial y en las leyes que lo adicionan y reforman.

El Gobierno podrá abrir los créditos correspondientes para dar cumplimiento a la presente Ley, de acuerdo con las prescripciones de la Ley 34 de 1923. Los viáticos de movilización de los Jueces de Prensa y Orden Público y de sus respectivos Secretarios se imputarán al Ministerio de Gobierno, en el Presupuesto de la próxima vigencia.

Quedan vigentes todas las disposiciones sobre prensa, en cuanto no sean contrarias a lo ordenado en la presente Ley.

Esta Ley regirá sesenta días después de su publicación en el Diario Oficial.

Dada en Bogotá a veintinueve de octubre de mil novecientos veintiocho.

El Presidente del Senado,

ANTONIO JOSÉ URIBE

El Presidente de la Cámara de Representantes,

ALBERTO VELEZ CALVO

El Secretario del Senado,

JULIO D. PORTOCARRERO

El Secretario de la Cámara de Representantes,

FERNANDO RESTREPO BRICEÑO.

Poder Ejecutivo-Bogotá, octubre 30 de 1928.

Publíquese y ejecútese.

MIGUEL ABADÍA MÉNDEZ

El Ministro de Gobierno,

ENRIQUE J. ARRÁSOLA.

Fuente Imagen: Internet.

 

 

Por Alberto Pinzón Sánchez

Las tres utopías imperecederas de la revolución francesa de 1789, concebidas por sus inspiradores como un triángulo equilátero perfecto, como una gran construcción social a la manera de una nueva pirámide faraónica, que (se suponía) encarnaba los ideales “progresistas y revolucionarios” de la burguesía en ascenso; fue traicionada más pronto de lo esperado, una vez esta clase social se hubo apoderado del Poder, decapitado el régimen “anciano” o antiguo y el capitalismo liberado de las relaciones feudales empezara su globalización, tal y como Marx y Engels lo advirtieron en el manifiesto comunista de 1845 , es decir 56 años después.

Una de las envolturas supra-estructurales (über bau) con las cuales el nuevo modo de producción se expandió vertiginosamente, fue la forma jurídico filosófica de gobierno con la categoría de Democracia, desenterrada de la antigüedad griega pero reconstruida con la teoría de los 3 “Poderes” sustentada por Montesquieu.

Quien no conozca la historia está obligado a repetirla, no dos veces sino muchas, como una noria o carrusel sinfín. En eso estamos 227 años después de haber sido establecida como atopia universal por los revolucionarios franceses.

Marx en sus escritos sociológicos y políticos más sugestivos sobre la lucha de clases que siguió a la gran revolución de 1789, como el 18 Brumario de Luis Bonaparte y la lucha de clases en Francia, entre otros (consultar este enlace: http://www.gramscimania.info.ve/2012/09/algunos-textos-de-marx-engels-sobre-la.html

Hace innumerables sugestiones y revelaciones de verdadera Economía Política, entre las cuales se destaca la desmitificación que junto con su colega Engels hace de la categoría Democracia Burguesa Representativa y su contrario la Democracia Directa de Masas y la movilización social continua.

Sin embargo, y a pesar de tener semejante corpus intelectual (lo digo para Nuestramérica) seguimos preguntándole a Marx unas veces, y otras a Lenin, sobre la solución a problemas actuales que nos ponen al orden del día la lucha de clases antioligárquica y antimperialista en nuestro continente latinoamericano y caribeño, pero sin tener en cuenta los parámetros que los grandes maestros del proletariado enfrentaron con su Praxis trasformadora y que hoy en día son muy otros.

Uno de esos problemas tan sentido y que ha costado tanta sangre a nuestros pueblos, que no se ha querido asumir consecuentemente por la llamada “izquierda” es la “cuestión de la Democracia Directa o de Masas” que, se sigue mirando como un asunto “burgués y eurocéntrico” sin tener en cuenta la nueva situación histórica a la que hemos llegado en nuestra Patria Grande:

Que la categoría de Democracia representativa (generalmente bipartidista según el modelo expansivo impuesto hegemónicamente a nuestros países por los EEUU) ha sido revaluada masivamente por nuestros pueblos en la calle y carreteras en sus marchas contestarias y reivindicativas y que, el asunto de la Democracia (a secas) ha sido arrebatado a las Burguesía Trasnacionalizadas “lacayas y cipayas” para ser reemplazado por un nuevo concepto de Democracia de Masas o directa como la que ejemplificó Marx en la Comuna de Paris.

No hemos visualizado con el suficiente rigor que exige la Economía Política y explicado el verdadero significado de millones de brasileños marchando por las calles de sus populosas ciudades en defensa de la “Democracia”, o de millares de Venezolanos, Argentinos, Centroameicanos, Mejicanos o recientemente Peruanos contra Keiko, marchando por la Democracia y contra el engaño “democrático” del Neo Liberalismo criminal y lumpen, o incluso Colombianos marchando y expresándose vehementemente por una “Paz Democrática en Colombia”.

No se ha visto la potencia futura y trasformadora que estas marchas llevan dentro de sí. Lo novedoso que hay en ellas Preferimos comernos el cuento mediatico Imperialista y desmovilizador de que, la “Izquierda latinoamericana” está en reflujo, que el péndulo de la historia ha dado vuelta, que está derrotada, ect, y, no vemos más allá de lo que pueda pasar en el tiempo histórico, con Lula y Vilma, o con Cristina, con Maduro, con Correa, con Evo, o incluso con Santos ect , quedándonos en el “juego parlamentario” y la lucha superficial y aparente entre la dicotomía vacía de “Izquierda-Derecha”, en el cual ellos se mueven con maestría por haberla construido.

El fenómeno nuevo sobre el cual deseo llamar la atención es que la categoría civilizatoria de Democracia, finalmente ha sido disputada a sus constructores y que una nueva concepción de Democracia Directa o de Masas como la que Marx vio en la Comuna de Paris, está disputando y va a seguir haciéndolo a la supra estructura hegemónica y explotadora de las burguesías imperialistas, colonialistas y esclavistas.

Pero no es cualquier concepto: Es el triángulo original de 1789 de las utopías humanas de Libertad, Igualdad y Fraternidad, traicionadas precozmente por el capitalismo explotador y depredador que las convirtió en palabras vacías: la Libertad para explotar y esclavizar otros seres humanos, la Igualdad la trasformó en desigualdad y, la fraternidad humana la alienó en un feroz y violento individualismo consumista.

Lo que hay que mirar es la deriva que se ha abierto preñada de futuras trasformaciones. Para eso hay que seguir marchando y luchando todo el tiempo que sea necesario.

Recordemos que no hay que tragar entero: El Marxismo son masas en lucha por un mundo mejor.

Fuente Imagen: Internet

 

Por Alberto Pinzón Sánchez 

El Ministro de defensa Luis Carlos Villegas, que si sabe por dónde le entra el agua al coco, en un debate en la Universidad del Rosario (12.04.2016) titulado el estado de la nación, al parecer copiado de los debates gringos (que falta de imaginación, por dios) afirmó sin empacho que los paramilitares en Colombia no existen.

Contrariando la realidad colombiana y la evidencia  presentada ante el Parlamento Británico por la organización inglesa “Justice for Colombia”, en la que se demuestra plenamente cómo entre 2011 y 2015 (faltan los datos del 2016) es decir durante el gobierno de Santos II, van 534 (OJO quinientos treinta y cuatro) activistas políticos de oposición y luchadores por una verdadera Democracia de Masas, entre los que se encuentran campesinos, indígenas, sindicalistas, activistas de la Marcha Patriótica, Comunistas y dirigentes comunitarios, LGT, fusilados o ejecutados por el brazo difuso de la Contrainsurgencia del Estado colombiano llamados Narco Para Militares. Algo nos recuerda al avestruz en el desierto, con el ramillete de plumas de la cola hacia arriba, durante el paro agrario de agosto del 2013 afirmando con la misma desfachatez: “el tal paro agrario No existe”.

Fuera de ser una burda maniobra distractora, para evitar la luz pública que alumbró la desidia y complicidad indiferente mostrada por la Fuerza Pública hoy comandada por el señor Villegas, durante el pasado paro armado del 02 de abril decretado por “los Urabeños”, la que dejó una parte considerable del territorio colombiano desprotegido y en posesión de este Poder Factico Narco-Para-Militar, esta afirmación merece más de una consideración:

Mientras se aclara el debate público interminable y bizantino (esos que apasionan a los santanderistas en el Poder) sobre cuál es el nombre jurídico más adecuado para ponerles a ese Poder factico, difuso o descentralizado de la Contrainsurgencia dominante, y por lo tanto cada vez más difícil de ubicar; si bandas criminales (Bacrim), si Neo-paramilitares, si Post Paramilitares, si Urabeños, si clan Úsuga, ect, lo que  también nos recuerda los 147 nombres (tiznados, grillos, chamizos, masetos, maicopa, colsingue …ect) denunciados en la década de los 80, cuando el general Landazábal Reyes, uno de sus creadores de tal  Frankestein, lanzó en el senado colombiano aquel pavoroso grito de guerra contrainsurgente que todavía está por evaluarse:

¡” Vamos a subvertir la subversión”!!

Hoy se nos repite (sin imaginación insisto) la misma dosis de descentralización y dilución proteiforme nominativa: El ministro Villegas, que debe estar bien informado de las aspiraciones presidenciales de su copartidario conservador pastranista el monseñor laico Ordoñez, ahora convertido en el jefe de los “anti restitución de tierras” ; ya No habla de 147 grupos, sino de 400 “mini carteles y meso carteles”, o bandas criminales de diferente tamaño dedicados a “negocios criminales”, no en Panamá…papers, sino distribuidos por todo el “endemoniado” territorio colombiano; con el fin de crear la ilusión mediática o matrix comunicativa, de que el “principal reto del Post-conflicto será la seguridad de los desmovilizados de las Farc y de los del ELN” que (según el artículo de hoy en la revista semana del otrora comunista doctor Pizarro Leóngomez) no tienen otra opción diferente a la de estar en camino.

 Claro, para soslayar o minimizar no solo los otros puntos de los acuerdos alcanzados como por ejemplo el de Tierras al que se opone Ordoñez, biblia en mano, sino principalmente, el hecho ya anunciado por la dirigencia de las dos insurgencias, de que con la persistencia del Narco Para Militarismo será muy difícil alcanzar la verdadera paz en Colombia ¿Qué decir del Post-conflicto?

Ya empieza a verse una tendencia realmente peligrosa y destructora: lo que está aconteciendo en el Bagre y Segovia Antioquia. Ante la ausencia del Estado, las Insurgencias unidas combaten directamente a los Narco Para Militares. ver noticia en

 (http://www.el-nacional.com/mundo/FARC-ELN-enfrentaron-noroeste-Colombia_0_828517362.html)

De suerte que, si verdaderamente la Fuerza Pública ha interiorizado la necesidad de lograr una paz duradera y sostenible en Colombia, no debiera dejarse convertir en una jefatura de debate de la campaña presidencial de Ordoñez o de Vargas Lleras, sino más bien, concentrar su estrategia profesional en desprenderse definitivamente del tal Frankestein creado, para centrarse en cumplir plenamente y sin la retórica acostumbrada el mandato constitucional que  desde hace siglos viene repitiendo, de ser la salvaguarda de la vida honra y bienes de todos los colombianos. Sin excepción, agrego yo.

Fuente Imagen Internet: Santos, Villegas, Palomino.

Por Alberto Pinzón Sánchez

Invitado por la Marcha Patriótica Francia y la Asociación Simón Bolívar de Rennes, asistí a la tercera edición del festival “la paz en Colombia” realizado en la localidad parisina de Montreuil del 01 al 03 de abril 2016.

Fue un impactante, masivo y colorido encuentro muy amplio y dialogante de la multidiversidad y diversidad de los colombianos residentes en esta parte de Europa occidental, con los ciudadanos franceses y europeos de esta región. Hubo música, comida colombiana, nuestras culturales, nostalgias, reuniones, discusiones, debates públicos y privados, denuncias de multiples organizaciones humanitarias y políticas de representación del movimiento social y político colombiano. Además, teleconferencias con los dirigentes de las FARC-EP, y del ELN cuyo ingreso a un proceso de paz fue muy saludado, espacios comunicativos donde los asistentes pudieron presentarles sus inquietudes del momento.

Un pequeño lunar que no opaca el arcoíris primaveral que allí brilló, fue la no invitación formal a la Constituyente de Exiliados perseguidos por el Estado colombiano en Europa, para que presentara en una de las mesas temáticas su reivindicación esencial de Verdad, Justicia, Reparación integral y Garantías de no repetición; por lo que debieron hacerlo, el segundo día, en un cambuche o carpa aparte que pintorescamente denominaron Suma-Paz.

Sin embargo, dos hechos políticos ominosos e inquietantes sucedidos simultáneamente en Colombia, tensionaron el ambiente dialogante y festivo del encuentro: 1- el atentado contra a Piedad Córdoba realizado por narco-para-militarismo (tres personas distintas y un solo dios verdadero) ampliamente rechazado en el encuentro y 2- su marcha nacional el 02 de abril cuyos alcances en la coyuntura fueron también ampliamente discutidos.

Lo primero que quisiera acotar es que, desde la presentación de la primera mesa a cargo del periodista Antonio Morales, con participación de Juan Carlos Henao, ex magistrado de la Corte Constitucional de Colombia, el jurista Hernando Valencia Villa y varios videos de Enrique Santiago abogado de las FARC-Ep, mesa en la que lamentablemente y por falta de tiempo no se pudo discutir o debatir; quedó en el ambiente que existen tres conceptos contradictorios ampliamente usados en la parafernalia ideo-política sobre la paz en Colombia que, exigen urgentemente un amplio debate intelectual y político:

1- El concepto de conflicto, 2-el concepto de solución jurídica del conflicto, y 3- el concepto de post-conflicto.

1-Sobre el concepto de “conflicto”, llamado por el narco-para-militarismo “amenaza terrorista a la democracia colombiana”, pareciera que los serios aportes intelectuales, históricos y sociológicos del “Informe de la Comisión Histórica”, presentado en la Habana hace más de un año no hubieran existido. Se continúa desconociendo tercamente sobre la tozuda realidad de los hechos allí demostrados especialmente por el historiador Renán Vega (y una vez más comprobados en la marcha de los Urabeños este 02 de abril) que, la ideología dominante del Bloque de Poder Dominante en Colombia desde hace muchos años, muchos antes de que lo que hoy se denomina con la simpleza del término “conflicto” hubiera comenzado, ha sido y es la “contrainsurgencia anticomunista” especialmente potenciada en nuestro país por la ideología estadounidense hegemónica e imperialista de la Guerra Fría:

La guerra contrainsurgente ACTUAL de 70 años de duración, es decir iniciada con el ascenso del franquismo criollo a la presidencia de Colombia en 1946, fue concebida, planeada, financiada y ejecutada bajo la ideología de la contrainsurgencia anticomunista del bloque de clases dominante en el Poder de Colombia con el apoyo del complejo militar industrial y financiero de los EEUU, lo que en respuesta contradictoria de causa-efecto, produjo la resistencia obrera, la resistencia estudiantil, la resistencia cívica y ciudadana, la resistencia intelectual, y la más notoria de todas la resistencia armada; este es un hecho histórico, político e ideológico, que jamás debe pasarse por alto a la hora de hacer cualquier análisis de la situación colombiana.

El “conflicto social y armado” como convencionalmente se aceptó denominar dicha guerra contrainsurgente, no puede quedar reducido a una sola palabra vaga e imprecisa como “conflicto” a secas, so pena de caer en un reduccionismo analítico y practico que va a imposibilitar el desarrollo de las luchas y movilizaciones estratégicas que están por venir.

2- Para salir de esa guerra contrainsurgente y anticomunista, la resistencia armada desde siempre y como un principio rector de su accionar propuso el concepto amplio, complejo y sistémico de una SOLUCIÓN POLITICA de ella. Claro, al negarse la guerra contrainsurgente por quienes la han desatado y ejecutado, en corolario se negó su solución como un hecho político, lo cual fue remplazado por el leguleyismo tradicional, de una SOLUCIÓN JURIDICA, sintetizada en la famosa formula de DDR (Desmovilización, Desarme y Reinserción) a la cual nunca el régimen dominante en Colombia ha renunciado, incluso después de haber firmado con las Farc-EP el acuerdo sobre el punto de Justicia Transicional. Por esto, en la primera mesa presentada en el festival de Paris-Montreuil en comento, se presentó como una prolongación tal contradicción conceptual.

3- Y claro, ligado con las dos controversias anteriores, se ha acuñado como un billete falso con la cara de no se sabe aún quien; el concepto desmovilizador clave en la ideología contrainsurgente sintetizado en el término Post-conflicto, para dar la sensación de que la simpleza del denominado “conflicto” ha terminado. Ha concluido. Que no van a persistir como manifestaciones de la lucha sempiterna lucha de clases las demás resistencias cívicas y populares al neoliberalismo criminal que domina a Colombia y que bajo la sombrilla siniestra de mini Führer Uribe Vélez amena con diseminare en todo el Patio Trasero de Nuestramérica.

Que los indígenas no van a persistir en sus luchas por su cultura, por su madre tierra y contra la opresión, que los negros no van a luchar contra la discriminación racista, la opresión y por sus comunidades territoriales. Que los estudiantes no van a persistir en su lucha por una educación popular y pública bien financiada. Que los obreros no van a continuar luchando por sus salarios y contra el neoliberalismo depredador de la flexibilización laboral. Que las comunidades no van a luchar contra la mega minería, por el agua. Y que la movilización popular no va a seguir su interminable lucha por la Paz con Justicia social. Democracia de Masas o directa y por la Soberanía

Y que, los campesinos no van a continuar luchando contra el latifundismo mafioso, por sus tierras y por sus reivindicaciones territoriales agrarias y contra los TLC. En fin, que la intelectualidad ética no va a seguir luchando contra la podredumbre del régimen, sus fétidas comunidades del anillo, y contra la justicia de Luis Camilo Osorio, Iguarán y demás continuadores del principio paraco de “para mis amigos el contrato y para mis enemigos la ley”.

Pasada la marcha del clan Uribeño y los acontecimientos contrainsurgentes de aterrorizar, amedrentar y victimizar violentamente a la población civil ( según el ministerio de defensa el 65% de los hechos violentos fueron contra la población civil) como si fuesen las camisas negras de Mussolini en su marcha sobre Roma, viene la nube de humo de los papeles de Panamá donde no demorará en demostrarse una vez más la calidad de los efluvios del lumpen capitalismo mafioso y criminal del Bloque de Poder contrainsurgente dominante en Colombia desde hace tantos años, arropado con la cobija protectora de la contrainsurgencia anticomunista más feroz y sanguinaria que haya conocido el hemisferio occidental en los últimos años.

Pueda ser que las palabras recientes del presidente de los EEUU, Obama, de acabar con los dos vestigios de la guerra fría en Nuestramérica; el bloqueo criminal al pueblo cubano y la guerra contrainsurgente de 70 años en Colombia, no sean una fórmula más de aquella vieja geo-estrategia imperial que tanto hemos padecido en el Patio Trasero del “garrote y la zanahoria”.

En todo caso, festivales como el realizado en Paris-Montreuil donde los colombianos de todos los matrices nos pudimos reunir de manera civilizada para debatir y hablar de nuestros problemas y nuestro futuro como sociedad; son una señal esperanzadora.

Fuente Imagen Internet: Uribe Vélez asume la responsabilidad de los hechos del 02.04,2016.

 

BARRICADA I: Cesar Martínez Blanco

Por: David Ravelo Crespo.

 Barrancabermeja.

Desde el mes de abril de 1987,  al mes de enero de 1988, sucedieron hechos en la ciudad de Barrancabermeja que estremecieron todas sus fibras, tanto sociales como humanas.

Cesar Martínez Blanco, en la foto de arriba con sus piernas en buen estado, rodeado por la comunidad en una reunión política; en la foto de abajo ya sin piernas, con sus prótesis, rodeado por la comunidad en otra reunión política. Oriundo del municipio de Margarita  (Bolívar), llegó a Barrancabermeja a finales de la década los años 50 del siglo pasado. Desde muy joven se convirtió en militante del partido comunista colombiano, la peluquería fue el arte que practicó al lado de Álvaro Pedroso, su centro de actividades lo tenía en el sector comercial, cerca al teatro Libertadores, allí llegaban los pobladores de Barrancabermeja y el campesinado del magdalena medio por un elegante corte de pelo. Ha sido un activista político y social de tiempo completo. Todos los días desde las seis de la mañana, recorría a pie los barrios de Barrancabermeja, eso hizo que se ganara el cariño y afecto de la gente de Barrancabermeja que lo eligieron en varios periodos como concejal, también fue diputado de la Asamblea de Santander. Fue víctima de un atentado criminal donde perdió sus piernas, a pesar de ello, nunca ha perdido su espíritu jovial y alegre. Fue mí maestro en el arte de la organización política.

El 22 de abril de 1987, siendo las 7 de la noche, en una tienda del barrio la campana, cerca a la sede de la coordinadora campesina del magdalena medio, allí se encontraban Cesar Martínez Blanco concejal por la unión patriótica, Alirio Traslaviña presidente de la coordinadora campesina y Miguel Castañeda activista del partido comunista colombiano, quienes acababan de salir de una reunión en la sede campesina y se congregaron en esa tienda, cuando de repente un sujeto llegó al lugar y lanzó una granada, esta explotó dejando gravemente heridos a los tres dirigentes y a otras personas que se encontraban en ese sitio.

De inmediato los heridos fueron trasladados al hospital san Rafael de Barrancabermeja. En las afueras del hospital, allí nos congregamos y nos enteramos que a Cesar Martínez le habían amputado las piernas, entre desconcertados y adoloridos; con Ismael Jaimes, concejal de Barrancabermeja por la unión patriótica, Luis Eduardo Zuleta, presidente de USITRAS Barrancabermeja, Modesto González, el suscrito y otros activistas, decidimos tomarnos el sitio estratégico conocido como As de Copas, la actividad sería alas 10 de la noche, para ello se acordó con Diego Rodríguez quien manejaba una buseta de la Empresa San Silvestre, para que trasladara de los barrios Nororientales a los militantes de la unión patriótica al As de Copas.

Cuando fueron las diez de la noche el As de Copas estaba totalmente abarrotado de gente, a las once de la noche ya habíamos más de doscientas personas y la barricada estaba totalmente organizada, no faltaron las llantas que con el crepitar por las llamas y el humo, daba la sensación de un dolor que venía de las entrañas de la tierra para repudiar el olor nauseabundo de la impunidad que campeaba por todas partes con la complicidad de la institucionalidad.

Al siguiente día siendo las 8 de la mañana, la barricada del As de Copas era un hervidero humano, había llegado gente de todos los rincones de la ciudad, en especial dirigentes sindicales, comunales y cívicos que se vincularon a la justa protesta por el derecho a la vida. Recuerdo que varias personas habitantes del barrio Tres Unidos, como Álvaro Busto Castro, Julián Rodríguez, Fabio Lizarazo entre otros, organizaron el sancocho para los manifestantes, en minutos aparecieron los ingredientes, se armaron los fogones y se instalaron las ollas y este comenzó a arder. Estando en esas, Ismael Jaimes y el suscrito fuimos invitados para hablar con el  Alcalde Juan de Dios Alfonso García, nos dirigimos a la Alcaldía a reunirnos con el alcalde para exigirle garantías a la protesta social.

En el despacho del alcalde le expresamos la gravedad de lo ocurrido, él compartió también el hecho grave que había pasado, pero al igual que nosotros se sentía en un estado de indefensión, que no podía hacer mayor cosa; el poder judicial era ciego, sordo y mudo, había una inoperancia total; la fuerza pública era señalada de ser la autora de los hechos de sangre, llegó el momento en que nos preguntamos, en manos de quien estamos. Nos quedaba una opción, utilizar la protesta social como arma legal para poder visibilizar la grave crisis humanitaria por la que estábamos pasando.

Cuando regresamos al As de Copas, nos encontramos que el ejército había agredido a los manifestantes, destruido la barricada, decomisado las ollas del sancocho con sus ingredientes, la carrera 28 se convirtió en escenario de una batalla campal entre el ejército y los manifestantes, de hecho una protesta que comenzó con una barricada terminó en un paro cívico por el sagrado derecho a la vida, gracias a la intervención brutal del ejército nacional.

Logramos reunirnos en la sede de la USO nacional, con los dirigentes de la uso y la coordinadora popular, se acordó darle organización al paro cívico y se montaron dos barricadas más que se convirtieron en punto de encuentro, el puente elevado y el paso nivel, además se convocó a una gran manifestación a las 4 pm desde la puerta de refinería hasta el As de Copas.

La movilización estuvo muy concurrida, cuando íbamos por la sede del antiguo Telecom, nos encontramos con Bernardo Jaramillo Osa, con quien había tenido la oportunidad de realizar un curso político en Bogotá. Bernardo en ese momento era representante a la cámara, la manifestación llego a la carrera 28, siendo agredida por el ejército, nuevamente se formó  una batalla campal, Bernardo en la confusión se perdió, apareciendo en horas de la noche en la casa del dirigente de la USO nacional de la época, Jorge Eliecer Quijano. Un sector de los manifestantes, ofendidos por la actitud agresiva de la fuerza publica y por el deficiente servicio de agua que prestaba la empresa EMPOSAN, cuando nos dimos cuenta las oficinas de esta empresa, que quedaba al lado del colegio industrial, estaban ardiendo, las llamas resplandecían con todo su fulgor, como mostrando la inconformidad de un pueblo por la agresión del que era objeto.

El paro cívico por el derecho a la vida se alargo dos días más, en horas de la noche tuvimos la oportunidad de reunirnos con Bernardo Jaramillo, él había hecho contacto con el gobierno nacional para que escuchara el clamor de la gente en Barrancabermeja.

El gobierno nacional se comprometió en tomar las medidas para acabar con la impunidad galopante que vivía la ciudad, lo cierto es que los integrantes de la fuerza pública que participaron en el acto criminal contra Cesar Martínez y demás víctimas, con el fin de borrar toda evidencia y testigos, amenazaron a una mujer que vivía en el corregimiento El Centro, se vio obligada a irse de la ciudad y lo más grave, la niña Sandra Rondón Pinto, quien supuestamente había sido testigo del atentado criminal, el 4 de mayo de 1987 fue asesinada cerca a su casa en el barrio La Campana, después de haber asistido a misa en horas de la mañana, esto trajo como consecuencia otra jornada cívica por el derecho a la vida.

El 22 de abril de 1987, quedó registrado en la historia de Colombia, como el primer paro cívico por el derecho a la vida realizado por los pobladores de Barrancabermeja.

Cesar Martínez Blanco, vive con su esposa y compañera de toda la vida Margot García en el municipio de Girón (Santander), y como siempre, usted lo encontrará con una gran sonrisa.

En barricada II hablaremos todo lo relacionado con el asesinato de la niña Sandra Rondón Pinto.

Por: Miguel Suarez (2016-03-24). Luego de la visita al imperio de Juan Manuel Santos para “celebrar” los quince años del plan Colombia, se han dado una serie de medidas y anuncios que muestran una clara disposición por parte de la oligarquía y del imperio a bloquear unos posibles acuerdos en la Habana, que hoy, según se nota, están pasando por muy mal momento.

Esto se desprende de los hechos y del ultimo discurso, leído por Humberto de la Calle donde dijo entre otras que: “con toda honestidad tenemos que informar a la opinión publica, que en este momento subsisten diferencias importantes con las Farc sobre temas de fondo” y pasó a colocar mas palos en el camino del acuerdo final.

Se denota que son varios los puntos en los que están trabados los diálogos, mas nuevas condiciones de la oligarquía y del imperio.

Durante la presentación del libro “Los retos del postconflicto”, realizado en la Habana por Leon Valencia, con la presencia del comandante Pablo Catatumbo, este planteo uno de estos puntos cuando dijo: “El paramilitarismo no es casual ni cosa del pasado, es un monstruo presente, y coincidimos con las ocho estrategias planteadas en el libro para desmontarlo, justamente discrepancias frente a ese tema con el Gobierno no han permitido que ya esté firmado un acuerdo final”. El comandante guerrillero recordó que el fenómeno ‘para’ estaba tan vivo, que en las últimas semanas han sido asesinados 28 líderes comunitarios en el país.

Y este punto es clave para la conclusión de un acuerdo. Hay que recordar que en un artículo que publicó la delegación de paz de las FARC en noviembre del año pasado (2015), el solo titulo lo dijo todo "Con paramilitarismo no habrá paz", y como hoy vemos los que ya no existen siguen matando por todo el país con la complicidad estatal.

Otro tema en donde la oligarquía entraba los diálogos es en cuanto a la refrendación, donde pretenden imponer su “plebiscito”.

En cuanto a este punto, Timoleon Jimenez, comandante del estado mayor de las FARC-EP, en un saludo a la Junta Patriótica Nacional de la UP, dijo: “...de ahí nuestra lucha porque los acuerdos queden materializados en normas jurídicas, para que no resulten convertidos en simples fórmulas de buena voluntad, de ahí la importancia del punto y la discusión sobre la implementación, refrendación y verificación que el gobierno siempre ha querido soslayar con la pretensión de que se trata de mecanismos institucionales de su propia esfera, y por tanto ajenos al debate, con esa idea, Santos sacá adelante en el congreso su plebiscito, desconociendo de plano a su contraparte en la mesa de conversaciones, dejando en sus manos la supuesta comisión legislativa y las facultades extraordinarias para sí mismo, todo lo cual niega de manera abierta el sexto punto de la agenda”.

Y negar la agenda acordada, es un posición muy grave.

El tema de las víctimas parece no estar aun terminado y los Terrepaz, son otro de los temas que tienen frenado el acuerdo, que por practica imposición de Santos a Timochenko se debería haberse firmado este 23 de marzo.

En cuanto a los Terrepaz o zona de concentración de la guerrilla, como la oligarquía gusta denominar a la zona donde se asentaría la guerrilla para la transición, es importante recordar que de forma unilateral el gobierno hizo aprobar una norma, con el muy publicitado respaldo de la banda de los “Uribeños”, que contrario a ayudar al progreso de los diálogos los ha frenado.

De la Calle terminó su discurso dando un ultimátum a la guerrilla cuando dijo que: “vamos a agotar todos los esfuerzos posibles para lograr un acuerdo final, pero esto exige decisiones prontas, los colombianos lo desean, o mejor lo exigen pero lo haremos sin prejuicio de estas lineas centrales y no estarán las partes indefinidamente en la Habana”.

Y allí dejo sentado que ellos no piensan ceder ni un ápice y ademas coloca de alguna forma una fecha final.

Este es el segundo ultimátum que la oligarquía colombiana lanza a las Farc en menos de un mes. El primero lo hizo lo hizo Juan Manuel Santos, desde la Guajira el 19 de febrero, donde dijo algo similar con orden a los guerrilleros incluida.

Santos dijo: “Ahora bien, a su regreso a la Habana los señores de las Farc deben concentrarse en los siguiente. Ya se agotó el tiempo para terminar las negociaciones y la fecha del 23 de marzo, acordada por el Presidente de la República y el Comandante de las Farc, está a menos de 5 semanas. Hay que tomar ya las decisiones sobre los puntos definitorios que todavía faltan”.

Entre las nuevas “lineas rojas” o imposiciones de la oligarquía y el imperio esta de que las Farc entregue las armas sin cumplirse lo acordado, que se “concentren” en la mitad de la selva y en pocos sitios y como se menciono mas arriba, que acepten el plebiscito como forma de refrendar los acuerdos.

Llama la atención y muestra la seriedad del ultimátum dado por De la Calle, que este, dado a improvisar en los pronunciamientos, que esta vez lo haya leído muy juiciosamente.

Así mientras se especulaba que este 23 se presentaría un acuerdo parcial, o se anunciara el cese bilateral, el pronunciamiento presagia que la guerra contra el pueblo, que no ha tenido por parte de la oligarquía, ni un minuto de descanso, continuara.

Estos anuncios se dan en medio de una arremetida de los que ya no existen, que siguen asesinando con la mas descarada complicidad estatal, y después de la despedida de Cuba del jefe del imperio Barack Obama, a quien Santos quería agasajar con el acuerdo final.

Como se ve, la cosa esta un poco enredada en la Habana, cuando se están tocando temas de grueso calibre, tanto que el comandante Timoleón Jimenez los catalogo de: “...asuntos gruesos donde someterse significa el suicidio”.

En los ultimátums de De la Calle y de Santos se trasluce que la paz barata que ellos pensaban no les esta resultando, ademas de la clara intención de hacer una paz de papel, donde lo acordado no se cumpla ya que no ha ni siquiera han querido detener el aparato criminal que les ha servido para enriquecerse y mantenerse en el poder.

Tal parece que como de costumbre, al llegar a los momentos álgidos de los diálogos, cuando se debe acordar lo “grueso”, la oligarquía rompe los diálogos y estos repetidos ultimátums, parecen preparar el terreno para ello, esto se transluce de las palabras de De la Calle quien sentencio: “… no estarán las partes indefinidamente en la Habana”.

 

Por: Libardo García Gallego (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.)

A poco tiempo de definirse la finalización o no el conflicto armado entre las FARC y el Estado Colombiano, mucha gente especula acerca de lo que podrá suceder si las FARC abandonan la lucha armada y se incorporan a la civilidad.

Unos se estremecen de terror porque no creen en la desmovilización armada de las FARC y que dizque van a seguir delinquiendo; otros se alegran porque el país no va a cambiar en nada, y otros se sienten ya marcados por la clase gobernante porque crecerán el esclavismo y la explotación contra el pueblo.

Las FARC han sido principalmente un ejército defensor de los intereses de los campesinos medianos y pobres, y por extensión, consecuente con las luchas del pueblo colombiano que forma parte de los estratos inferiores de la sociedad, de las víctima de la explotación capitalista y se ha enfrentado durante medio siglo a las Fuerzas Militares y Policiales del Estado burgués, defensoras exclusivas o prevalentes de los estratos altos de la sociedad colombiana, de los intereses de las multinacionales y de las potencias capitalistas a las cuales les hemos ido regalando el país. Valga esta aclaración porque con frecuencia se piensa que las Fuerzas Militares y de Policía están siempre al servicio de todos los compatriotas, lo cual es falso.

Las FARC son, pues, un ejército financiado por ellos mismos a través de secuestros, de vigilancia de cultivos ilícitos y de actividades abominadas por el Estado; viven en condiciones muy difíciles y muy diferentes a las de los militares y policías estatales. Pero, aunque piensan lo contrario de estos, son personas que han resuelto sacrificarse para construir un estado incluyente donde puedan vivir en igualdad de condiciones todos los colombianos y colombianas. En consecuencia, no hay que temerles sino agradecerles.

Se alegran otros colombianos que creen en nuestra falsa democracia actual, incompleta y manipulada a través de los medios por la cúpula de la burguesía que impone sus “verdades” y su visión de la sociedad y no admite cosmovisiones diferentes. Es decir, se alegran porque la situación política, social y económica seguirá siendo la misma de hace 50 años, pues con el plebiscito enterrarán lo acordado en La Habana.

Los que se sienten marcados es porque desconfían de la posibilidad de sustituir el estado actual a través de la política y no encuentran diferencias entre el estado de 1964 y el del 2016. No ven cómo superar la esclavitud económica, social, política y cultural. Y lo peor es que tienen muchas razones de peso para asumir dicha actitud, entre ellas la extrema ignorancia reinante en la mayor parte del pueblo debida a la pobre educación, sesgada y mentirosa, en que ha crecido. Estos siempre han dicho que “gracias a las guerrillas aún no nos han marcado”

La afirmación frecuente del Presidente Santos: “En La Habana no se han tocado ni se tocaran la propiedad privada y el sistema económico” le brinda completa tranquilidad a los capitalistas, a los inversionistas nacionales y extranjeros, a los terratenientes legales o ilegales, porque seguiremos viviendo en medio de las desigualdades e injusticias sociales.

Las FARC han decidido no seguir haciendo solos el trabajo que nos corresponde a todos los de abajo: obreros, campesinos, intelectuales, jóvenes, los hasta ahora sectores apáticos y “apolíticos”: comprometernos en la conquista de los cambios indispensables para construir un país incluyente, democrático de verdad y con justicia social.

Armenia, 17 de Febrero de 2016 www.neopanfletario.blogspot.com/

Por Alberto Pinzón Sánchez

El escritor colombiano William Ospina, con una intuición y una lucidez propias de los artistas notables, escribió este domingo 12.03/16 en El Espectador, una inquietante columna de opinión (la cual dudo tenga impugnadores) titulada “El Tercero”, cuyo encabezado “cada día es más evidente que ni Santos ni Uribe pueden hacer la paz de Colombia”, determina la contundente argumentación del resto del escrito que, en el párrafo final perturba aún más. (ver http://www.elespectador.com/opinion/el-tercero)

No hay objeción a su limpia prosa y honesta argumentación; solo que el desasosiego me lleva a preguntar en un futuro imperfecto, ¿quién “será” ese tercero que, por ahora, solo aparece vagamente en una intuición de un escritor que piensa responsablemente en el futuro?

Puestos a analizar la “noria” ideológica y política dominante en Colombia, en la que nos (subrayo nos) movemos la mayoría de opinadores periodísticos, especialmente los políticos, es decir en el tiovivo de Izquierda y derecha que da vueltas eternamente sin parar, no hay solución a la incertidumbre planteada por el escritor Ospina.

Veamos: En el lado derecho del circulo vicioso, ¿quién podrá ser ese tercero?

¿El recién operado de un tumor cerebral “agresivo” Vargas Lleras, en quien JM Santos ha puesto todas sus complacencias infraestructurales y presupuestales, o el físico culturista Pinzón Bueno, actualmente “empollando” en la embajada de Washington, a quien el presidente tiene “in pectore” para tirárnoslo a cara como un gargajo agresivo cuando llegue la ocasión, o, el dechado de Roy Barreras? ¿Acaso insistirá humildemente Angelino?

Será, ¿en el partido Liberal, ¿Pardo Rueda, Verano de las rosas, el afro descendiente guajiro Amilkar Acosta, una mujer combativa como Viviane o, en su defecto, se presentará nuevamente Serpa Uribe?

¿Y en el partido Conservador, saldrá ungido el exitoso ministro de hacienda y crédito público del actual gobierno Mauricio Cárdenas, o el actual jefe del partido David Barguil, o, ya que Noemí está fuera del tiovivo, será su remplazo la infaltable Marta Lucía?

Y en el apostolado Uribista, ¿será José Obdulio, o la paloma de la violencia, o la Faurie y señora, ya que Rangel será todo lo que se quiera menos presidenciable y Oscar Iván, según las caricaturas, logró cruzar “la frontera”? ¿Se quitará Ordoñez la mitra arzobispal de inquisidor?

Y en el llamado lado Izquierdo del circulo vicioso; Piedad Córdoba está inhabilitada de por vida y no cuenta. Quedan en disputa o en eventual alianza, las tres únicas personas que cuentan con votos como para competir como siempre lo han hecho con honor: Robledo, Clara López y Cepeda. Y en el llamado centro-izquierda: el Rojaspinillismo (que dudo sea de izquierda) pero para el análisis está en otro carrusel y Petro o Navarro, aún no se saben por cual camino coger. (1)

Este no es, desde luego, un escenario entusiasmador, pero no hay que olvidar que la miseria y la crisis también han llegado (como se ve) a las alturas dirigentes, o que la pretenden dirigir.

Como dije, la “noria” izquierda-derecha, que se nos ha impuesto por la ideología y la política dominantes, es una trampa que nos ha impedido pensar en cómo salir de ella. Es como dicen en mi tierra, nos tiene “entrampados” y sin poder liberarnos de ella.

Por una razón muy sencilla. Porque en lugar de hacer un análisis horizontal o de lucha de clases, se ha persistido tercamente y en contra de la realidad, en el análisis lateralizado e inocuo.

A mi manera de ver si hay UN TERCERO, sospechado por el escritor Ospina, que puede garantizar la paz en Colombia y hacerla duradera y sostenible: Es como lo escribí en el pasado artículo, la lucha de masas infatigable e invencible por una Democracia (con mayúscula) de masas verdadera y legitimizada, que supere la “democracia genocida” y contrainsurgente que, durante los últimos 70 años nos han impuesto de manera ilegítima desde las alturas del poder oligárquico, el que ellos mismos han llamado, cínicamente, “nuestro conflicto interno”.

Un paso en esa dirección, además del paro popular que se avecina, es la Asamblea Constituyente, obviamente popular y progresista que, legitime y legalice constitucionalmente los acuerdos alcanzados en la Habana para finalizar ese conflicto interno. Lo demás es seguir en la misma noria infinita y repetitiva, sin principio ni final.

(1) Nota. Si se me queda alguien por fuera de este tintero, no es por herir ninguna susceptibilidad, se debe, sin duda, a mi lejanía del país y los pocos ecos de esos ruidos que llegan por aquí.

Fuente imagen: Internet

Por Alberto Pinzón Sánchez

 

¿Desean más guerra de desgaste? Esa habría de ser la pregunta que obligatoriamente deberían hacerse quienes todavía piensan en la debilidad de las Farc, en su carencia de bases sociales, en su arrinconamiento en las selvas, en su mamertismo, en fin, quienes todavía desde sus cadenas noticiosas contrainsurgentes gritan a voz en cuello que, las Farc EP están “casi” derrotadas y del ELN ni hablar: Son tan poquitos los pobrecitos, que no ameritan una hoja de análisis.

Hoy, después de 70 años de guerra contrainsurgente (es una petición de principio decir que desatada desde las alturas del Poder oligárquico e Imperial) a la cual el pueblo trabajador colombiano, opuso desde su inicio la estrategia (hasta ahora no derrotada) formulada por el comité central de los comunistas, de la combinación de las formad de lucha de masas, la que tuvo su desarrollo práctico en una resistencia popular de varios frentes: resistencia política, resistencia civil, indígena y negra, resistencia sindical y estudiantil, resistencia cultural y sobre todo, la más visible, la resistencia armada que, indudablemente, como escribía uno de sus teóricos Amílcar Cabral en 1966, por su desproporción de medios de todo tipo que posee el adversario, “deberá ser una guerra de desgaste”.

Hoy, cuando una nueva Colombia está a punto de nacer (los dolores del parto son audibles) y una crisis de todo tipo ha deslegitimado definitivamente y desgastado de manera irreversible las llamadas “instituciones de la oligarquía vendepatria”, y mientras amargamente hacen malabares para sobreaguar en el naufragio de sus mezquindades y fetideces, tienen que confirmar dos cosas:

Una que su avaricia e inhumanidad del más atrasado gamonalismo amalgamado al más bárbaro y autoritario capitalismo neoliberal, los ha llevado a gastar 70 años preciosos del acontecer histórico de Colombia, para sumirla en uno de los episodios más tristes, crueles e inhumanos de todo el hemisferio occidental conocido, cuyas cifras de víctimas espantan a cualquiera.

Y otra que, según el antiguo decir, cualquier Hitler sabe cómo iniciar una guerra, lo que nunca sabe es como va a terminar, ni él, ni esa guerra.

Es probable y además deseable que el próximo 23 de marzo Obama y Raúl Castro puedan anunciar al mundo y en especial a Latinoamérica y el Caribe “la finalización de la guerra en Colombia”. Es un acuerdo o pacto razonable, factible y esperado por la humanidad progresista desde hace muchísimos años que ansía evitar más dolor, muerte y destrucción en nuestro bello país. Lo que nadie podrá anunciar es que la cultura y las tradiciones de la resistencia de masas, anti oligárquica y anti imperialista de 70 años de sufrimientos y llanto, va a desaparecer así: con un chasquear de dedos. Eso talvez sea un poco más demorado o dispendioso, porque independientemente de que los mamertos lo queramos (subrayo queramos) o no; la lucha de clases objetiva y según el gran mamerto Marx, motor de la Historia (con mayúscula) seguirá existiendo por fuera de nuestra voluntad.

No se trata como lo dice el formidable dirigente y conductor popular Fernando Dorado que, la debilidad de las Farc los lleva a querer que la firma de los acuerdos de la Habana y la lucha irreductible por una Paz Democrática con justicia social “coincida” con la movilización social y los paros o huelgas de todo tipo, que están por venir.

No. No es un asunto de querer. Es que el flujo de los hechos sociales como los ríos que fluyen hacia el mar son confluyentes. Y ese es el coletazo que aterrorizado está dando el narco paramilitarismo Uribista, tratando de separarlos y de hacerlos fluir o correr hacia atrás en contracorriente, porque sabe que el narco para militarismo de su mafia familiar es incompatible con la Paz Democrática y legitimada que vendrá después de los acuerdos de la Habana y por eso, está utilizando todos los medios a su alcance, que son muchos e insondables, para hacer que esos acuerdos no se logren. Para que siga la guerra contrainsurgente y su mafia familiar y allegada siga disfrutando de sus ganancias y de la tradicional justicia para los de ruana.

Afortunadamente, y ese ha sido un gran acierto de los diálogos de la Habana, se escuchó la recomendación que siempre hizo el otro mamerto Manuel Marulanda, de incluir en las conversaciones militares y oficiales profesionales nuevos y sin mácula, es decir alejados del narco paramilitarismo Uribista, conocedores de los horrores de la guerra e interesados en acabarla de una vez por todas. Con esos oficiales ha sido posible alcanzar importantes acuerdos tácticos como por ejemplo el desminado, ect, y gracias a su apoyo es que JM Santos, a pesar de su mórbido enganche emocional de rivalidad con Uribe, ha podido llegar en los diálogos de paz hasta donde ha llegado.

Pero los movimientos dialecticos, es decir generados por contradicciones reales y objetivas, que se dan tanto en la Habana como en Colombia para finalizar la guerra contrainsurgente llamada por JM Santos “conflicto Interno”, han llevado a la sociedad colombiana, sin excepciones, a plantearse desde ya una necesidad que les es común:

La necesidad de construir una Democracia legitimada para la paz; porque la “democracia genocida” que nos ha regido hasta hoy, finalmente ha quedado totalmente desgastada por la resistencia popular y deslegitimada por la actual crisis “institucional” que como una vorágine se desarrolla en Colombia.

O, ¿ustedes creen que sin el libro de Olga Behar sobre el “apóstol Santiago”, no el español sino el antioqueño, y sin los demás libros, juicios, casos, y miles de acciones y denuncias tanto nacionales como internacionales sobre la familia Uribe Vélez y su mafia narco paramilitar, se hubiera llegado a tener la conciencia colectiva de que el narco paramilitarismo Uribista es incompatible con la Paz y con una Democracia Legítima y, después de 20 años se hubiera llegado hasta donde se ha llegado?

Lo dudo. El desgaste es algo como la fatiga del metal: imperceptible, más si es clandestino y prolongado, pero llega, y algún día, la máquina hace un ruido infernal extraño, echa humo y no va más. Hay que estar atentos a todas esas señales

Fuente Imagen: Internet

 

 

 

 

 

Liliany Obando Colombia/ Mucha gente me pregunta ¿por qué insistes en seguir atada al mundo de la cárcel, por qué no sencillamente te olvidas de ese capítulo y de esa gente y empiezas a vivir tu propia vida?

Mientras reflexiono al respecto, empiezo a recordar la prisión y lo primero que viene a mi mente es la inefable imagen del infierno de Dante. Esas miles de mujeres y de hombres arrojados a su suerte, a una realidad de violencia, de pesadilla, de inhumanidad, de soledades, de olvidos y de mucho dolor.

Dicen que no es lo mismo ser que parecer y así mismo no lo es el haber vivido y conocido el monstruo de la cárcel en sus entrañas, el haber sentido en tu propia piel el averno, con sus propias figuras y figurillas, como describía en su potente testimonio de vida y muerte en prisión, el inolvidable revolucionario comunista Julius Fucick, y el haber sobrevivido a ella sin perder ni un ápice de tus convicciones.

Vienen también a mi mente recuerdos recientes del inesperado y subrepticio ambiente hostil que he tenido que enfrentar en mi nueva vida en libertad: violencia de género, estigmatizaciones, falsos señalamientos y revictimización. Múltiples imágenes ligadas al verdadero rostro de algunas de estas figurillas, practicantes interesadas de la “solidaridad”, que en realidad la deforman al instrumentalizarla, privatizarla y reducirla al mundo de inaceptables competencias. Figurillas que te quieren fuera de esta lucha por la libertad porque no resultas funcional. Entonces, entiendes que tu compromiso de pronto les ensombrece y que el reto es estar por encima de semejante abyección.

Otras mujeres, en otros tiempos históricos, algunos muy distantes ya, fueron igualmente incomprendidas, tildadas de putas y de locas, de las simples amantes, subvaloradas en razón de su ser femenino, sus voces cuando alcanzaron vida propia fueron desestimadas, consideradas problemáticas, relegadas a un segundo plano, incluso por otras mujeres y sus propios co-partidarios. Algunas de ellas hasta fueron llevadas en razón de sus creencias y sus luchas a la horca, el fusilamiento o la guillotina. Pero ellas ni aún frente al patíbulo se rindieron, jamás fueron vencidas. Fueron mujeres que vivieron fuera de su tiempo y sólo ahora se les da su justo valor.

Y fueron esas mujeres y sus vidas rebeldes las que nos alimentaron moralmente a nosotras las prisioneras políticas, que por aquellos tiempos nos organizábamos en el Colectivo Manuelita Sáenz, mientras estábamos en el encierro. Recuerdo ahora, cuando un día cualquiera nos enteramos del paso por estas tierras de Angela Davis, una de esas mujeres referentes de resistencia. Lamentamos que en su agenda no hubiera habido un espacio para que compartiera con nosotras en prisión. Decidimos entonces enviarle un pequeño saludo de admiración en nombre de nuestro colectivo y sus breves líneas de respuesta fueron importante estímulo para continuar desde nuestra trinchera.

archivoPienso además en las personas que conocí muchos años atrás, cuando siendo muy joven empecé en la tarea de la solidaridad en las cárceles y en las muchas vivencias que compartí mientras estuve presa, no sólo con otras personas privadas de la libertad sino con sus seres amados. Han sido muchas las personas, mujeres y hombres con sus propias historias que se fundieron con las mías, son los sufrimientos compartidos, pero también los afectos construidos en el fragor del encierro y las convicciones que sumadas nos hicieron invencibles a pesar de los barrotes.

Mi sensibilidad y compromiso con las luchas de nosotras las MUJERES, de nuestro ser diferenciado, de nuestras particularidades, de nuestras propias necesidades, de nuestro sentir femenino, de nuestro derecho a empoderarnos y ser nosotras mismas protagonistas de nuestra historia, también se reafirmó tras mi permanencia en prisión.

Y cómo no hacerlo, si con ellas compartí cada episodio de rabia cuando la guardia carcelaria se ensañaba con nuestras familias; cada momento de profunda tristeza cuando impotentes teníamos que despedir y arrancarnos una y otra vez de nuestras hijas e hijos; cada instante de coraje cuando veíamos rodar las lágrimas en las mejillas de nuestras madres, las que siempre nos brindaron su verdadera e incondicional solidaridad; pero también cada sonrisa cuando compartíamos nuestras historias más íntimas; el sentimiento de alborozo cuando ganábamos pequeñas batallas tras la conspiración en la celda y por supuesto cada momento de alegría cuando alguna de nosotras alcanzaba su libertad con la promesa de seguir luchando por la libertad de todas.

Las prisioneras políticas colombianas cargan sobre su humanidad el peso de una “justicia” y de la prisión como institución que las trata como enemigas. Además comparten con otras mujeres, las presas sociales, la realidad de esa misma justicia que no piensa en ellas en tanto féminas, ni en sus descendencias y menos en aquellas mujeres atrapadas en cuerpos ajenos en cárceles masculinas, las mujeres transgénero. Nada distinto se puede esperar de un sistema penitenciario y carcelario andrógeno que discrimina y excluye a las mujeres tal como lo hace la sociedad patriarcal mayor que las empuja a la trasgresión tras la pobreza y la invisibilización.

Qué mejor fecha que el 8 de marzo, el Día Internacional de la Mujer, para reconocer y honrar a aquellas MUJERES que en razón de su pensamiento, de su nivel de conciencia, y de sus acciones comprometidas en la búsqueda de una patria justa e incluyente han sido privadas de la libertad. Ellas desde allí se organizan, protestan, resisten y anhelan seguir aportándole a un país distinto cuando recobren su libertad.

También es una fecha para reconocer a esas otras grandes mujeres que padecen con sus seres queridos la prisión; a ellas que con su amor a toda prueba hacen más soportable el encierro: las madres, hijas, hermanas, abuelas, compañeras sentimentales. Las he visto bañadas en océanos de lágrimas y del mismo dolor han brotado semillas de resistencia. Las he visto creciéndose en los plantones, en los tribunales, en las marchas, reclamando no ya sólo la libertad de sus seres queridos sino de aquellos y aquellas que la cárcel hizo sus hermanas y hermanos.

Nuestras agendas feministas no pueden estar completas si en ellas no incluimos las demandas de las mujeres privadas de la libertad en toda su diversidad, en especial de aquellas que además son madres y responden en exclusiva por su prole; ni sin la exigencia de una verdadera Justicia de Género, que garantice el oportuno y diferencial acceso a la misma y tampoco lo están si en nuestras acciones no incorporamos la solidaridad para con las miles de prisioneras políticas y la búsqueda de su pronta libertad.

Hoy en nuestro país hay una coyuntura de esperanza con el proceso de paz y en especial con la existencia sui-generis de una Sub-Comisión de género, que debe ser garantía para que nuestras demandas como mujeres diversas puedan materializarse en cada uno de los puntos acordados en la agenda.

Es una oportunidad también única para que miles de mujeres que por razones de pobreza o por sus motivaciones políticas puedan recibir un tratamiento diferencial y benévolo frente a la justicia y para que las prisioneras políticas sean prontamente beneficiarias de la amnistía e indulto que les devuelva su libertad y así puedan aportar de forma constructiva, positiva, con mirada de mujeres y su participación protagónica a la construcción de un país en Paz.

El millón de mujeres convocadas para rodear el proceso de paz, también debe estar al frente del clamor por la amnistía y el indulto para las y los prisioneros políticos.

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No me aferro al mundo de la cárcel, al contrario, jamás he estado tan convencida de su absoluta inutilidad, pero no puedo ser indiferente mientras la prisión exista y nuestras compañeras y compañeros estén allí padeciendo en condiciones de indignidad.

Todas las experiencias de vida en el encierro, me hicieron crecer como ser humano y como Mujer, y hoy tengo motivos más que suficientes para seguir batallando por su libertad pese a la adversidad.

Tampoco me veo a mi misma haciendo nada distinto de lo que ha sido mi vida militante porque no me arrepiento de ella, al contrario, es ahora cuando debemos sumar esfuerzos y compromisos para alcanzar la Paz con Justicia Social para Colombia. Es una cuestión de consecuencia.

1 Socióloga, Defensora de Derechos Humanos, ex Prisionera Política colombiana.