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Opinion

Por: CM/ANI-gt/Proyecto_VER/Redacción Internacional

                EL presidente Turco Erdogan según fuentes noticiosas, tomó el control de las armas nucleares de los Estados Unidos para evitar el golpe de Estado que fuese perpetuado en días pasados. 

Mientras que algunos insisten en que el intento de derrocar a Recep Tayyip Erdogan, fue una medida a  gran escala sangrienta puesta en escena, otros señalan  - sobre todo en Turquía - están seguros que: "el líder del estado estuvo a punto de perder su vida debido a la inversión que hiciera con Rusia". Los hechos dicen otra cosa; fue la preparación de un golpe de estado con la ayuda de "socios" en el extranjero. Señalaron ciudadanos.

El Propósito: "tomar el control"

 Al oeste, con la esperanza de hacerse tomar el control del país por un golpe militar, como lo fue en Egipto, refieren algunos, fue; primero apoyar el golpe de Estado. Los golpistas no han sido capaces de tener éxito sin la ayuda desde el exterior. Segundo sólo Occidente no calculó que el pueblo turco no toleraría ningún proceso antidemocrático. Bajo Occidente se entiende principalmente los Estados Unidos, eran los más interesados en que este suceso se diera por razones obvias, frente a las tensas relaciones actuales con su rival acérrimo Rusia. Sin embargo, es posible que una parte de turcos  y alemanes, recientemente fueran   presionados fuertemente por Erdogan. No hay que olvidar, el Bundestag - Parlamento alemán - sobre el genocidio de los armenios por los turcos reconoció.

ALGUNAS DIFERENCIAS: 

¿Porque los EE.UU. y Alemania, están en la misma revolución?

No hay ningún secreto al respecto. La razón principal; el acercamiento con Rusia. La UE y la OTAN han tenido cierto descontento con el acercamiento de Turquía con Israel y Rusia. EE.UU. hizo notar ciertas molestias sobre dicho acercamiento, mientras UE Y OTAN hacían saber que los separatistas kurdos turcos en Siria eran una organización terrorista, a los que EE.UU. apoyaría. Las posiciones de Washington y Ankara frente al  desacuerdo que  Irak y Siria debieran tomar soluciones concretas respecto al tema migratorio, señaló la UE. Estas soluciones expuestas por este organismo señalan culpable a Turquía de la migración masiva, creyendo que deberían  bloquear el flujo de refugiados a toda costa. ¿Es decir, el golpe ha madurado. Fuera. Cuando se disponía?

Varios Noticieros no dieron a conocer que el centro del golpe fue en una base de la fuerza aérea estadounidense en Turquía "Incirlik" (que se encuentra en la costa mediterránea, a unos cientos de kilómetros de la frontera con Siria, la cual le permite controlar el Oriente Medio).  Sobre la base de los estadounidenses "Incirlik" están presentes varios aliados de EE.UU y por tanto existe la CIA en dicha base.  Actualmente se conoce que la cabeza de esa, era un general turco, el cual  está detenido (la base es utilizada para la aviación turca, debido a que es parte de la OTAN). Todas las principales figuras aliadas de la OTAN operan desde allí. El embajador estadounidense en Turquía John Bass (quien anteriormente se desempeñó en Georgia. En la misma se lleva a cabo la política anti-rusa). Bass se reunió varias veces con el ex comandante de la Fuerza Aérea, quien fuera el líder del golpe Akin Öztürk. Además fuera el jefe de la base bajo el pretexto de discutir las relaciones con los kurdos de Siria e Irak. El ejército turco en su mayoría graduados en general por las instituciones militares de la OTAN, pro-estadounidense. Mientras tanto Estados Unidos según informaciones fidedignas a los involucrados no solo les ofreció entrevistas, conspiraciones actuales, entre las que estaban administradores, tanto en  la línea secundaria, como superior; todos ellos recibieron garantías serias de los militares de Estados Unidos y liderazgo diplomático. Finalmente les prometieron refugio en la base en caso de fallo.

Los turcos estaban listos para tomar por asalto la base y acaban de empezar a cortar el suministro de energía. La electricidad es realmente necesaria para monitorear el estado de la munición para sus sistemas de seguridad. En la base hay armas nucleares. Según diversas fuentes, en la base aérea, "Incirlik" almacenan unas 100 bombas nucleares estadounidenses, y  también se almacena la bomba de hidrógeno. Esto nunca había ocurrido antes, por lo tanto, los estadounidenses acordaron no interferir en la realización de detenciones de la parte turca en la base. Después de la noche del perpetuado golpe se reflejo el verdadero número de muertos y heridos, teniendo un conteo de 290 muertos y más de mil heridos, esto muestra la gravedad del asunto, donde estados unidos y aliados se vieron involucrados. 

El comandante golpista; el general turco pidió asilo en los Estados Unidos y de inmediato recibió una negativa categórica.  Algunos medios destacaron que si se le concedía asilo, se convertiría inmediatamente EE.UU. en simpatizar  de alguna manera al golpe. Según el predicador Gülen – opositor de Estados Unidos – ha dicho: "lo que buscan es la extradición de Erdogan – mentiras – siempre se beneficiaron de estos actos" finalmente señaló Gülen esto ha sido parte de otra columna, que por supuesto ha utilizado, es parte de sus nuevas revoluciones, donde varios países están siendo atacados de esta forma.

Finalmente en Turquía, creen que Putin y Erdogan tienen que encontrarse con la mayor brevedad posible (reunión se dio hace un día). La gente en Turquía está hablando de esta reunión. Los EE.UU. estaban haciendo cualquier cosa para evitar dicho encuentro. Varios líderes no han expresado aun nada al respecto sobre el golpe y el retraso para que Erdogan se reuniera con Putin.  La gente en Turquía ve la salvación de su país  está en esta reunión. Hoy en Turquía, se habla cada vez más de la retirada de la OTAN. "Erdogan debería mejor ir por el camino correcto y convertirse en un islámica" (Hugo Chávez). De lo contrario tendrá que prepararse para el siguiente intento de golpe.

Poco después de la tibia y mal preparada intentona golpista del 15 de Julio en el Estado turco[1], comenzó el contragolpe del presidente turco Erdoğan, quien suspendió la convención de derechos humanos europea -a la que estaba adscrito- y decretó el "estado de emergencia". Erdoğan describió el golpe como un "regalo de Dios" y es fácil ver por qué. Con las facultades extraordinarias, busca cambiar la constitución y reclama, entre otras cosas, el re-establecimiento de la pena de muerte en el Estado turco. Más de 60.000 personas han sido sancionadas, 18.000 arrestados, decenas de miles de profesores han sido expulsados, sus licencias revocadas, el consejo de investigación científica turco (Tubitak) ha sido allanado y varios de sus miembros detenidos, miles de soldados, jueces y funcionarios del Estado se encuentran tras las rejas, junto a decenas de periodistas que han visto 24 medios de distintos tipos cerrados por el régimen. Hay denuncias de torturas y los espías del régimen están, día y noche, señalando a opositores del gobierno, tanto en territorio turco, como entre las comunidades turcas en otros países. El ensañamiento ha llegado incluso al más allá: los soldados muertos durante la intentona de golpe, están siendo arrojados en una fosa común, marcada con el nombre de "traidores", atrás de una perrera, prohibiéndose el servicio religioso, para que, según palabras del alcalde de Estambul, no tengan paz siquiera en la tumba[2].

La escandalosa escala de la purga no se condice con la realidad de un golpe improvisado y con escaso apoyo (al punto que muchos soldados, apenas conscriptos, pensaban que había alerta terrorista y no eran conscientes que estaban participando en un golpe), sino que responde a la existencia de un plan prefabricado para comenzar una reingeniería profunda del Estado turco, que refleje las nuevas hegemonías, que lo aleje del modelo secular en que se fundó la república en la década de 1920 y lo acerque al modelo del neo-sultanato defendida por el sector islamista político del bloque dominante. Como se ha dicho, Erdoğan, por fin, ha tenido su "incendio del Reichstag".

Erdoğan, maestro de la instrumentalización

Quienes estuvieron detrás del golpe parecieran ser, efectivamente, sectores medios ligados al clérigo Fetullah Gülen, el gran artífice del golpe según el gobierno turco (que exige a EEUU que lo extradite y cuyos partidarios están entre los sectores más perseguidos en esta purga), que habrían sido promocionados por el propio Erdoğan luego de las purgas en el ejército en el 2010, dirigidas en esa ocasión en contra de los sectores nacionalistas-seculares, bastiones del kemalismo republicano, hasta entonces hegemónicos en las filas castrenses. Después del 2013, en que Gülen rompe con Erdoğan, comienza una nueva pugna por el control de un ejército poderoso y miembro de la OTAN. Sin embargo, ni todos los implicados en el golpe parecieran haber sido Gülenistas, ni todos los Gülenistas estuvieron implicados en el golpe. De hecho, el movimiento kurdo ha denunciado que culpabilizar exclusivamente a los Gülenistas de la fracasada intentona golpista, es clave para que Erdoğan justifique una purga total de elementos cercanos a este personaje del aparato estatal, así como para polarizar la opinión pública, convirtiendo a Gülen en el chivo expiatorio, mientras avanza su proyecto autoritario[3].

Gülen, acusa, a su vez, a Erdoğan de haber preparado un auto-golpe[4]; en realidad, no pareciera ser tal el caso. Lo que sí está claro es que el golpe fue instrumentalizado por Erdoğan. Inmediatamente después del golpe, personeros del partido gobernante AKP dijeron que sabían, desde hace un tiempo, que habría una intentona de golpe; cuando algunos generales se enteran que habría arrestos de oficiales el día 16 de Julio, hecho que los podría haber llevado a actuar precipitadamente[5]. No pareciera descabellado pensar que el gobierno dejó andar el golpe hasta donde les fue útil, mientras tenían todo preparado para derrotarlo a nivel institucional y en la calle: el rol fundamental lo jugó la policía, y en segundo lugar estuvo la base social del partido gobernante, que salieron cuando los clérigos desde sus minaretes llamaban a los fieles (mayoritariamente sunitas sectarios) a salir a enfrentar al ejército. Los oficiales golpistas habrían caído redondos en el juego de Erdoğan y habrían terminado sirviéndole en bandeja la oportunidad de consolidar el poder que no pudo lograr en las pasadas elecciones, por vía de las facultades extraordinarias que le otorga el estado de emergencia. Con estas facultades, busca cambiar la constitución y moldearla acorde a su proyecto islamista sub-imperialista. 

No es el primer ejercicio de Erdoğan en la instrumentalización de terceros para avanzar su agenda propia. Erdoğan también instrumentalizó al Estado Islámico (EI) en su lucha en contra de los kurdos y lo que queda del nacionalismo árabe, representado en la figura de Bashar al-Assad en Siria. Objetivo clave en su consolidación del Estado a lo interno, y de la expansión de su influencia regional. Está claro que el Estado turco no es quien creó al EI, pero la evidencia de la complicidad de las fuerzas del Estado turco con esta organización –principalmente de la policía, pero también del Ejército y de funcionarios de aduanas- es abrumadora[6]: los combatientes que engrosaron el EI se pasearon como Pedro por su casa por territorio turco, hubo asistencia directa e indirecta al EI, particularmente en el período del cerco sobre Rojava entre el 2014-2015, que incluyó apoyo con bombardeos a las posiciones kurdas en momentos que éstas repelían al EI. Durante el período electoral, la inteligencia turca permitió que el EI realizara atentados suicidas en contra de manifestaciones de la izquierda kurda y turca en Suruç, Diyarbakır y en Ankara[7]: todo esto fue utilizado para instalar el miedo en el electorado turco –que terminó votando al AKP mayoritariamente en segundas elecciones. Pero los atentados terminaron golpeando al corazón mismo de la sociedad turca, cuya máxima expresión fue el atentado al aeropuerto Atatürk en Estambul el 28 de Junio, que dejó más de 40 muertos. Si estos atentados recientes indican que la instrumentalización del EI se devolvió en contra del bloque gobernante, o forman parte de la "estrategia de la tensión" por parte del mismo gobierno turco, es algo que aún no puede determinarse a ciencia cierta. Lo que sí es cierto, es que terminaron por fortalecer el proceso autoritario favorecido por Erdoğan.

El otro aspecto clave de la jugada de Erdoğan, es su instrumentalización de la crisis de refugiados para chantajear a la UE con el acuerdo migratorio, el cual, aparte de significar millonadas para el Estado turco, daría a los ciudadanos turcos la posibilidad de ingresar sin visa a la UE. Esta instrumentalización es particularmente repugnante, en tanto que el Estado turco y la UE actúan como auténticos traficantes humanos. Pero este chantaje garantiza la complicidad de la UE y su tolerancia a este proceso de arquitectura autoritaria, a la relación cómplice del Estado con los fundamentalistas sirios y con las violaciones masivas y crímenes de guerra en territorio kurdo. 

La política autoritaria de masas

Según un artículo escrito por Basheer Nafi, un académico que propone una fusión del nacionalismo y el islamismo y que es un entusiasta simpatizante del AKP[8], el fracaso del intento del golpe rectificaría el equilibro de fuerzas entre los revolucionarios y los contra-revolucionarios, dando una primacía supuestamente a los "revolucionarios" (que él equipara con los seguidores del AKP) sobre los "contrarrevolucionarios" (que él equipara a una nebulosa conspiración transnacional). Nada más alejado de la realidad. En efecto, el único movimiento revolucionario en territorio turco está representado por dos momentos que ni siquiera aparecen en el artículo de Nafi: las protestas multitudinarias del parque Gezi (2013) y el serhildan, o levantamiento kurdo (2014). Ambos momentos han sido aplastados por Erdoğan antes de que pudieran florecer, por lo cual, si resulta estúpido hablar de una "revolución" por parte del conservadurismo islamista, tampoco es preciso hablar de una contrarrevolución en marcha, pues los dos momentos mencionados no desarrollaron su potencial. A lo que asistimos es a un "golpe a lo Fujimori" que sume las formas de un contragolpe, capitaneado por Erdoğan, que busca una reingeniería de la arquitectura estatal turca, dando palo al mismo tiempo a los sectores nacionalistas-seculares, a los rivales islamistas y al movimiento popular.

Nafi disfraza las advertencias de Erdoğan a EEUU y la UE de que se ocupen de sus propios asuntos,  como si fueran expresiones de un supuesto ícono del anti-imperialismo. Toda la propaganda del mundo no podrá convertir a Erdoğan en otra cosa que lo que realmente es: un oportunista pragmático. Los berrinches hacia "occidente" son lo mismo que sus amenazas y alaridos en contra de Israel después del incidente de la Flotilla de Gaza (Mayo 2010)[9] –son útiles para atizar el chovinismo de las muchedumbres, para mostrarse como un "duro" que frentea al que sea, pero al tiempo enterró la verborrea, se olvidó de las amenazas y terminó en la cama con Israel. Y el Estado israelí ni siquiera tuvo que recurrir a sanciones como los rusos tuvieron que hacer después del incidente del caza-bombardero (Noviembre 2015)[10], para tenerlo de vuelta con el rabo entre las piernas. Lo mismo pasará con las amenazas y diatribas hacia "occidente" las cuales son calculadas para ganar aplausos domésticos sin poner en riesgo su condición de país miembro de la OTAN del Estado turco: de hecho, ya han planteado que la re-estructuración militar en curso será cautelosamente acorde a la normativa de esta organización[11]. Es decir, a cada paso, tratan de ganarse la aprobación de sus patrones extranjeros. Pueden arriesgar la frágil negociación con la UE, pero jamás arriesgarán la sólida pertenencia a la OTAN. 

Por lo pronto, agitando un chovinismo superfluo y la religiosidad manipulada, la calle –las mismas calles en las que Erdoğan prohibió la protesta popular después del 2013- se ha convertido en un espacio de movilización (domesticada, dirigida, instrumentalizada) permanente para los partidarios de Erdoğan, alentados y protegidos por el Estado, azuzados por clérigos obscurantistas que chillan desde sus minaretes centenarios, que recuerda a los peores momentos de la derecha europea en la década de 1930. Aparte de los linchamientos a soldados y la saturación chovinista, las turbas de Erdoğan atacaron a barrios kurdos, refugiados sirios, barrios tradicionalmente de izquierda y barrios de la minoría religiosa Alevi[12]. Erdoğan les ha facilitado la tarea declarando transporte público gratuito y mensajes de texto gratuito durante varias semanas, para que sus partidarios pudieran comunicarse y movilizarse libremente, representando el ejército de choque que da una dimensión de masas al golpe al estilo de Fujimori que Erdoğan desarrolla desde su palacio. Su rol es intimidar a la posible oposición y convertirse en la voz que demanda el linchamiento mediante medidas como la pena de muerte por razones políticas, para que aparezca como una decisión popular y no como lo que realmente es, una decisión del propio gobierno. 

Califato/Neo-sultanato a la vista

El proyecto de Erdoğan ya adquiere contornos cada vez más claros, imposibles de pasar por alto aún para aquellos que no pueden ver más allá de la punta de su nariz. El mismo Nafi, en un artículo más reciente, en el que defiende la necesidad de una nueva constitución, expone de manera entusiasta el carácter profundamente reaccionario y sub-imperialista de este nuevo Estado: "Por sobre toda las cosas, la nueva Turquía debe redefinir su rol y su posición en la región y en el mundo. No hay una necesidad de romper de manera absoluta y completa con el Estado kemalista (...) Lo que es necesario hoy en día es volver a poner junto toda la herencia turca, a lo menos desde los últimos años del Imperio Otomano. Este legado debe ser remodelado y el trabajo de sentar las bases para una nueva república debe comenzar"[13]. Une nueva república, claro está, que mezcle lo peor de la política islamista y secular, erigiendo un nuevo sub-imperio regional.

La República turca se edificó sobre las ruinas del Imperio Otomano y sobre los cadáveres sangrientos del genocidio armenio, con la consigna autoritaria "una raza, una bandera, una lengua" –la cual excluía a la enorme diversidad dentro de las fronteras de ese Estado, que han debido enfrentar sangrientas políticas de asimilación y/o exterminio, de lo cual el pueblo kurdo es hoy un ejemplo vivo (aún). Pero también se construyó desde la negación del Califato, desde un secularismo autoritario y feroz, fruto de la obsesión de Mustafá Kemal Atatürk de consolidar un Estado-nación moderno. En la era del neoliberalismo globalizante, posterior a la emergencia de los "tigres de Anatolia" –que constituyen la base dura de respaldo al proyecto político del AKP-, Erdoğan busca ampliar la esfera de influencia del Estado turco en la región del Medio Oriente, con lo cual sueña con volver a edificar el Califato, pues el Islam –ante el retroceso del nacionalismo árabe y de los proyectos de izquierda secular- se convierte en el fundamento "legítimo" a esta expansión en el escenario regional. Por ello es que el proyecto islamista político rechaza el secularismo pero no el conjunto del Estado autoritario forjado por Atatürk y consolidado en décadas de hegemonía militar. Pareciera incluso querer imitar la figura paternalista de Atatürk (que significa, literalmente, "padre de los turcos"). En las plazas, la masa adicta al régimen ondea banderas de Erdoğan junto a las de Atatürk, como se apreció en la manifestación pro-régimen del 7 de Julio, en que el himno se cantó junto a las plegarias religiosas. Por eso es que en la visión de "unidad nacional" que pretende forjar el AKP, tienen cabida tantos los kemalistas del CHP como los proto-fascistas del MHP –mientras se sigue criminalizando a la principal expresión de izquierda en el Estado turco, a los pro-kurdos del HDP. Incluso el ejército, después de sucesivas purgas, se muestra respaldando a Erdoğan en este proyecto, junto a los partidos del establecimiento. Erdoğan, lo que ha hecho, en medio de toda la retórica de la "nueva Turquía" y la "segunda independencia", es agregar un cuarto pilar a la doctrina autoritaria en la cual se asienta tradicionalmente el Estado turco, para hacerlo apto para las ambiciones sub-imperialistas de su bloque dominante: "una raza, una bandera, una lengua y una religión"[14].

Qué implicancias tendrá esto en la región es algo difícil de pronosticar. Cómo reaccionarán las potencias de las cuales el Estado turco objetivamente depende, qué pasará con la OTAN, con Rusia, con EEUU y con la UE. La realidad, es que Erdoğan ha quedado al desnudo y tendrá que enfrentar un escenario geopolítico incierto y un pueblo que, pese a todo, sigue siendo el único límite objetivo que Erdoğan tiene hoy en el poder, y el cual, aunque hoy pueda estar intimidado y perseguido, tiene importantes reservas políticas y sociales para oponer una firme resistencia. Y la resistencia es creadora.

José Antonio Gutiérrez D.

7 de Agosto, 2016



[5] Ibid
[14] En la manifestación del 7 de Julio, expresó esta fórmula en términos inequívocos: "Nos erigimos unidos como una nación, una bandera, una patria, un Estado, un espíritu". https://www.theguardian.com/world/2016/aug/07/turkish-authorities-hold-anti-coup-rally-in-istanbul

Lo Nuevo: El Poder Popular Constituyente 

Por Alberto Pinzón Sánchez 

El Patronato Antioqueño (siempre mirando hacia atrás) junto con Londoño Hoyos y el periódico conservador católico “El Colombiano” de los Gómez Martínez, como si estuviéramos en la Colombia de comienzos del siglo XX y no hubieran pasado por debajo de los puentes más de cien años de agua arrastrando cadáveres con los gallinazos parados sobre sus vientres flotantes; con el pomposo nombre de “Unidad Republicana” propone una nueva coalición Liberal-Conservadora ampliada, con altos dirigentes ex maoístas del MOIR (Jaramillo Panesso) y del EPL (Jose Obdulio) con altos jerarcas contrainsurgentes genocidas juzgados y sentenciados, y con un abundante relleno de logreros y buscadores de fortuna, ect; todos unidos por la nostalgia de aquella coalición bipartidista oligárquica y pro Yanqui que, concluida la guerra de los mil días, la amputación de Panamá por los EEUU, la dictadura desarrollista de Reyes que subsidió generosamente a los latifundistas cafeteros y exportadores de café hasta convertirlos en industriales e impuso sobre el oriente colombiano, destruido por la guerra civil sectaria, la hegemonía conservadora “paisa” y cafetera de la mano del fanático católico Carlos  E Restrepo, quien llegó a la presidencia de Colombia en 1910.

Pero esta vez, lo hace con el múltiple objetivo de unirse al Uribismo en su campaña por el NO a la finalización del conflicto interno colombiano; decidir mediante una tercera elección quien gana el liderazgo dentro del bloque de Poder dominante, si Uribe, si Santos, y además, trascender al Uribismo en “el postconflicto” con la unidad oligárquica lograda.

Un presupuesto básico para dicha campaña electoral por el NO al plebiscito refrendatorio, es, el “posible y probable” triunfo de la presidencia de los EEUU del republicano Trump. De ahí la similitud en los nombres republicanos.

 Todos estos “supuestos” están fundados en la historia cíclica que ellos conciben según la sentencia bíblica de que “no hay nada nuevo bajo el sol” y todo se vuelve a repetir; el azar externo proveniente de la potencia Imperial, y sobre todo, en la creencia (no se sabe si ingenua o malévola) de que la Guerra Contrainsurgente y anticomunista no está derrotada mundialmente con los falsos positivos oficiales y la motosierra  y los hornos crematorios caseros narco-para-militares, sino que se puede volver a reeditar para lograr un quimérico otro “mejor acuerdo de paz” en la Habana. 

Es todo un experimento para no perder la “hegemonía bipartidista paisa” de tantos años de dominación, frente a lo cual creen no tener nada que perder, una vez el latifundismo cafetero exportador ha dejado de ser la fuente fundamental de la economía colombiana y, la ganadería extensiva del félix Lafauríe tiene sus días contados. 

Presupuestos que, por estar mirando hacia atrás, no les permite ver lo nuevo que viene por delante y que es un fenómeno de serias y profundas implicaciones internacionales que compromete a toda la sociedad colombiana, llamado fin del conflicto interno y paz para construir una mejor sociedad en Colombia. 

La guerra contrainsurgente, el narco-para-militarismo como estrategia estatal, la exclusión política y social del anticomunismo visceral feroz, el uso de la religión católica como política partidista dominante, la utilización masiva de la propaganda alienante mediante el control férreo de los medios de comunicación propios, la represión y criminalización de la protesta social, la militarización de la sociedad; usados con todo el apoyo y la potencia de los EEUU durante tantos años, como medios de dominación y hegemonía de un poderoso Poder Constituido, contra la población explotada y subordinada que no pudieron derrotar, ni exterminar, hoy por hoy, ya no son lo nuevo. 

En el horizonte histórico de Colombia ha aparecido la posibilidad inédita de abrirle paso a un nuevo Poder Popular Constituyente, que está pujando con todas sus fuerzas por irrumpir y más temprano que tarde será un hecho social, que removerá las trabas o trancas que se le oponen en su avance hacia el futuro, por sobre todos aquellos quienes aterrorizados por su presencia pretenden pararlo con fanáticos comunicados leídos oportunistamente en recintos destinados a rezarle al dios de los cristianos, renegados del Vaticano.

Ya lo advertía el gran Maquiavelo hace más de 500 años en su obra cumbre El Príncipe: “No se puede tampoco llamar Virtud a asesinar a sus ciudadanos, traicionar los amigos, no tener fe, ni religión, que pueden ser modos que permitan adquirir un imperio, pero no la Gloria” (Capitulo VIII: De aquellos que por el crimen han llegado al Principado).  

Y pensar que la despalomada Valencia comparó en el “recinto sagrado de la democracia colombiana” o Parlamento, a Uribe Vélez con nuestro padre Simón Bolívar, quien siempre (como él mismo lo reconoció) buscó la Gloria que le fue concedida por el mundo entero al otorgarle el titulo simple de Libertador.  

Foto Internet.    

  

   

         

      

    

Lo Nuevo: El Poder Popular Constituyente 

Por Alberto Pinzón Sánchez 

El Patronato Antioqueño (siempre mirando hacia atrás) junto con Londoño Hoyos y el periódico conservador católico “El Colombiano” de los Gómez Martínez, como si estuviéramos en la Colombia de comienzos del siglo XX y no hubieran pasado por debajo de los puentes más de cien años de agua arrastrando cadáveres con los gallinazos parados sobre sus vientres flotantes; con el pomposo nombre de “Unidad Republicana” propone una nueva coalición Liberal-Conservadora ampliada, con altos dirigentes ex maoístas del MOIR (Jaramillo Panesso) y del EPL (Jose Obdulio) con altos jerarcas contrainsurgentes genocidas juzgados y sentenciados, y con un abundante relleno de logreros y buscadores de fortuna, ect; todos unidos por la nostalgia de aquella coalición bipartidista oligárquica y pro Yanqui que, concluida la guerra de los mil días, la amputación de Panamá por los EEUU, la dictadura desarrollista de Reyes que subsidió generosamente a los latifundistas cafeteros y exportadores de café hasta convertirlos en industriales e impuso sobre el oriente colombiano, destruido por la guerra civil sectaria, la hegemonía conservadora “paisa” y cafetera de la mano del fanático católico Carlos  E Restrepo, quien llegó a la presidencia de Colombia en 1910.

Pero esta vez, lo hace con el múltiple objetivo de unirse al Uribismo en su campaña por el NO a la finalización del conflicto interno colombiano; decidir mediante una tercera elección quien gana el liderazgo dentro del bloque de Poder dominante, si Uribe, si Santos, y además, trascender al Uribismo en “el postconflicto” con la unidad oligárquica lograda.

Un presupuesto básico para dicha campaña electoral por el NO al plebiscito refrendatorio, es, el “posible y probable” triunfo de la presidencia de los EEUU del republicano Trump. De ahí la similitud en los nombres republicanos.

 Todos estos “supuestos” están fundados en la historia cíclica que ellos conciben según la sentencia bíblica de que “no hay nada nuevo bajo el sol” y todo se vuelve a repetir; el azar externo proveniente de la potencia Imperial, y sobre todo, en la creencia (no se sabe si ingenua o malévola) de que la Guerra Contrainsurgente y anticomunista no está derrotada mundialmente con los falsos positivos oficiales y la motosierra  y los hornos crematorios caseros narco-para-militares, sino que se puede volver a reeditar para lograr un quimérico otro “mejor acuerdo de paz” en la Habana. 

Es todo un experimento para no perder la “hegemonía bipartidista paisa” de tantos años de dominación, frente a lo cual creen no tener nada que perder, una vez el latifundismo cafetero exportador ha dejado de ser la fuente fundamental de la economía colombiana y, la ganadería extensiva del félix Lafauríe tiene sus días contados. 

Presupuestos que, por estar mirando hacia atrás, no les permite ver lo nuevo que viene por delante y que es un fenómeno de serias y profundas implicaciones internacionales que compromete a toda la sociedad colombiana, llamado fin del conflicto interno y paz para construir una mejor sociedad en Colombia. 

La guerra contrainsurgente, el narco-para-militarismo como estrategia estatal, la exclusión política y social del anticomunismo visceral feroz, el uso de la religión católica como política partidista dominante, la utilización masiva de la propaganda alienante mediante el control férreo de los medios de comunicación propios, la represión y criminalización de la protesta social, la militarización de la sociedad; usados con todo el apoyo y la potencia de los EEUU durante tantos años, como medios de dominación y hegemonía de un poderoso Poder Constituido, contra la población explotada y subordinada que no pudieron derrotar, ni exterminar, hoy por hoy, ya no son lo nuevo. 

En el horizonte histórico de Colombia ha aparecido la posibilidad inédita de abrirle paso a un nuevo Poder Popular Constituyente, que está pujando con todas sus fuerzas por irrumpir y más temprano que tarde será un hecho social, que removerá las trabas o trancas que se le oponen en su avance hacia el futuro, por sobre todos aquellos quienes aterrorizados por su presencia pretenden pararlo con fanáticos comunicados leídos oportunistamente en recintos destinados a rezarle al dios de los cristianos, renegados del Vaticano.

Ya lo advertía el gran Maquiavelo hace más de 500 años en su obra cumbre El Príncipe: “No se puede tampoco llamar Virtud a asesinar a sus ciudadanos, traicionar los amigos, no tener fe, ni religión, que pueden ser modos que permitan adquirir un imperio, pero no la Gloria” (Capitulo VIII: De aquellos que por el crimen han llegado al Principado).  

Y pensar que la despalomada Valencia comparó en el “recinto sagrado de la democracia colombiana” o Parlamento, a Uribe Vélez con nuestro padre Simón Bolívar, quien siempre (como él mismo lo reconoció) buscó la Gloria que le fue concedida por el mundo entero al otorgarle el titulo simple de Libertador.  

Foto Internet.    

  

   

         

      

    

 

Por: Libardo García Gallego    (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.)

Nuestra Carta Magna redactada por 70 constituyentes en 1991 fue hecha más para consolidar el neoliberalismo como modelo económico en Colombia que para resolver el conflicto social y político. El hecho de haber incorporado en ella la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 no ha garantizado  el ejercicio y defensa de los mismos y, por lo tanto, esta Ley de leyes es engañosa y no corresponde a un supuesto Estado Social de Derecho.

 

La primera cuarta parte de la Constitución es un listado de derechos humanos (fundamentales, económicos, sociales, culturales, colectivos, ambientales), con la gravedad que los constitucionalistas mayoritarios, amigos de la exclusión y el elitismo, abrieron la puerta para dejarlos en manos de empresas privadas. Esto sucedió, por ejemplo, con la salud, sobre la cual el artículo 49 reza: “La atención en salud y saneamiento ambiental son servicios públicos a cargo del Estado….Corresponde al Estado… establecer las políticas para la prestación de servicios de salud por entidades privadas…” Así se justificó la Ley 100 de 1993, mediante la cual la salud dejó de ser un derecho humano y un servicio público para convertirlo en empresas rentables, explotadoras y ladronas. Y ahí tenemos el resultado: los pacientes muriéndose en las clínicas y hospitales porque las EPS ni pagan los aportes del Estado y de los usuarios ni suministran los medicamentos, pero sí construyen lujosos condominios para sus propietarios.

 

Y si esto es con la salud, qué decir de los demás derechos y servicios públicos? Se ha entregado gran parte de territorio patrio a multinacionales mineras para que lo destruyan y se lleven los recursos; los terratenientes ampliaron sus latifundios a costillas de los pequeños y medianos campesinos a quienes obligaron a huir de sus terruños; la administración de las vías se dejó en manos de concesionarios quienes se autofinancian con costosos peajes; los estudiantes “pilos” pueden disfrutar de estímulos para su formación, los demás que se jodan; se han aprobado varios Tratados de Libre Comercio, lesivos para los productores y comerciantes nacionales; se feriaron a menor precio las empresas más rentables del Estado, por no decir todas. En el Congreso están paralizadas muchas leyes necesarias para la democratización del Estado, entre ellas la ley de ordenamiento territorial, la de descentralización política y administrativa, el estatuto de la oposición y la reforma electoral. Después de 25 años lo único que tenemos es un Estado neoliberal fortalecido que sólo favorece  a los cacaos nacionales, a las multinacionales y a las grandes potencias.

 

Los enemigos de votar SÍ en el próximo plebiscito no tienen motivos para temer por los Acuerdos de La Habana, pues los gobernantes tradicionales de Colombia son expertos en mamarle gallo al pueblo y de poner el Estado al servicio exclusivo de la oligarquía, los banqueros, los terratenientes y los grandes empresarios. Como los de abajo por lo regular ignoran los temas económicos, constitucionales, políticos, etc, prefieren no participar y dejar el país en manos de los corruptos, de los pícaros de cuello blanco. Es urgente una nueva Constituyente que reforme la Carta actual, introduciendo lo acordado entre el Gobierno y las Farc y obligando las instituciones estatales a garantizar los derechos humanos a toda la población, de manera que se cierre el abismo de la desigualdad social. Claro que mientras no haya una amplia y consciente participación política va a ser muy difícil y prolongado lograrlo.

 

Los 10.000 o más guerrilleros y guerrilleras de las FARC han peleado durante más de medio siglo por mejorar las condiciones de vida de todos los colombianos y al menos han evitado que hayamos sido marcados con hierros candentes por la clase gobernante. Ahora nos invitan a todos sus compatriotas a que junto a ellos nos comprometamos en la construcción de un nuevo país, a que participemos sin armas físicas pero sí con ideas, con sueños, con propuestas, para que alcancemos los objetivos que ellos no pudieron con los fusiles, las bombas y los secuestros.

Ganando el SÍ en el plebiscito habremos avanzado política y socialmente. Saludable que siquiera nos respeten los derechos humanos no susceptibles de comercialización y privatización.

 

Armenia, Agosto 3 de 2016

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Ex funcionario del Departamento de Estado: CIA involucrada...

Por: CM/ANI-gt/Redacción Internacional/Proyecto_VER

WASHINGTON. El Director de la CIA, John Brennan, "sin duda" jugó un papel en el intento de golpe militar en Turquía, según Lawrence Wilkerson, ex jefe de gabinete del ex secretario de Estado Colin Powell. Wilkerson se desempeñó en la secretaría de Estado que presidió Powell en 2002-2005.

"Estoy seguro de que John Brennan y otros sabían lo que estaba ocurriendo en Turquía, y está claro que nosotros (los EE.UU.) no tenemos nada que ver con esa actitud" Así lo dijo Wilkerson en una entrevista a diversos medios.

Por otro lado agregó: "Se ha tratado internamente abstenerse a cualquier intentos de Golpe, lo que ocurre de vez en cuando, es lo contrario; lo que deviene a una contribución en gran medida a lo que vemos hoy en Turquía".

Al mismo tiempo señaló que los EE.UU. han utilizado como estándar y golpes de mecanismo político militar para contrarrestar la preocupación de gobiernos de los países que son hostiles a los intereses de Estados Unidos. Durante la presidencia de Ronald Reagan, bajo la dirección de la CIA y su director Bill Casey se llevaron a cabo 58 operaciones encubiertas, dijo Wilkerson.

"Sólo piensen por un momento: lo que está sucediendo en este momento, y que sus hijos y nietos van a leer en 25 años, como ahora la gente lee el derrocamiento en 1953 del primer ministro de Irán, Mohammed Mossadegh o como lo que sucedió en 1954 en Guatemala, con el derrocamiento de Arbenz Guzman. Eso mismo probablemente se sentirá en algún momento, con lo que puede tener lugar en Caracas y Kiev, o en realidad en Ankara, Damasco y Bagdad, "- dijo.

Estados Unidos fue el que dibujó la guerra en el Medio Oriente, así lo afirmo el ex funcionario.

El presidente estadounidense, Barack Obama estuvo y aun está rodeado de asesores y agencias gubernamentales que están tratando de arrastrar al país más en el conflicto de Medio Oriente, según Lawrence Wilkerson. Lo que vendría a heredar el próximo gobernante, quizá se acrescente la tensión, o puedan más bien girar su mirada hacia Latinoamérica. De eso debemos prestarle suma atención.

"En torno a él (Obama) tenía una gran cantidad de personas e instituciones, las personas en estas instituciones, han luchado por dibujar (la guerra)," - dijo Wilkerson.

Finalmente el ex funcionario señaló que Estados Unidos probablemente se quedará  en Afganistán para siempre, a pesar del deseo de Obama por evitar ser mal recordado y mal estratega militar en las guerras del país, como se vieron en la de Vietnam. Ya no es un secreto, esa guerra la ganaron en las películas, en el campo de batalla fueron los perdedores, a lo que prefirieron decir nuevamente un mentira y repetirla mil veces, como siempre...

Por: Roberth José Angulo Santos.

A propósito de la celebración del día de la independencia el pasado 20 de julio, tras más de tres siglos de conquista y colonia del imperio español, ese sentimiento independentista se extendió América y se logró la emancipación de Colombia del imperio español, poniéndole fin a ese largo periodo colonial al cual fuimos sometidos durante muchos años.

Han pasado 206 años en donde en un acto simbólico, los criollos fueron al almacén de Llorente a pedirle prestada una pieza. Algunos dicen que fue un ramillete, otros un farol y otros un florero, con el fin de adornar la mesa de Antonio Villavicencio. Llorente se resiste porque dice que la pieza está maltratada y en mal estado. Se arma el tumulto y se convoca a un cabildo abierto, lo que provocó una revolución que desembocó en la inminente firma del acta de la independencia.

Pensamos que ese día nos habíamos liberado del régimen del terror de los españoles, pero hoy 206 años después de esa gran gesta liderada por Bolívar, aún continuamos bajo el yugo y opresión de los españoles.

España se ha consolidado como el cuarto país inversor en Colombia, solo por detrás de Estados Unidos, Reino Unido y Panamá, el número de empresas españolas en el país está por encima de las 400,  dentro de ellas en el año de 1998 se fundó la empresa electricaribe, filial del grupo español Gas Natural-Fenosa, la cual debía llevar energía a la cuarta parte de los colombianos en los siete departamentos de la costa Atlántica, pero todo se ha convertido en un verdadero infierno para los costeños.

Es el peor servicio de energía eléctrica en el país, cortes de energía permanente sin justificación alguna, redes obsoletas las cuales no le realizan ninguna clase de mantenimiento, incendios de vivienda generadas por los cortocircuitos y electrodomésticos inservibles por causa de los constantes cortes de energía, son el pan de cada día.

Las épocas de invierno, añorada por los agricultores, se convierten en un verdadero castigo  para los usuarios, dueños de restaurantes, propietarios de negocios comerciales,  etc, quienes tienen grandes pérdidas económicas por la inestabilidad del servicio. No puede haber un asomo de lluvia o tormenta porque el fluido eléctrico no es capaz de sostenerse ante la tempestad. Esta inútil empresa se ha caracterizado por arruinar a los más pobres, quienes pierden sus electrodomésticos por  los cortes permanentes e injustificados de energía. Nadie responde por esas irregularidades, pero eso sí, el recibo de luz llega puntualito a tu casa, cada vez con valores más exagerados , y hay que no lo pagues porque ahí sí que te castigan con el corte del fluido eléctrico de manera permanente.

Electricaribe se ha convertido en el principal generador de violencia y alterador del orden público de la costa Caribe, los problemas eléctricos están ocasionando grandes pérdidas económicas, violencia, bloqueos, trancones, quema de llantas y oficinas, personas heridos e incluso muertes, por lo que el Gobierno nacional deberá tomar medidas correctivas inmediatas y efectivas para evitar grandes tragedias.

Esta situación se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza para los alcaldes, que si bien no tienen la competencia en la prestación del servicio de energía, les toca asumir las consecuencias que se generan por la ineficiente prestación del servicio.

Es la empresa número uno en quejas de sus clientes ante la Superintendencia de Servicios Públicos, durante el último año van un millón 580 mil 209 y también tiene el primer puesto en quejas desatendidas un millón 44 mil 680, pero ese honroso primer lugar no lo tiene dentro del ranking de prestador de servicios eficientes de energía en el país donde seguramente ocupa el último lugar.

En los últimos días hemos visto por los medios de comunicación a los congresistas, gobernadores y alcaldes de las ciudades capitales de la Región Caribe, quejarse por los malos servicios de Electricaribe, reclaman al Gobierno cambios e intervenciones, han expedido declaraciones contra esta empresa porque no está brindando las garantías necesarias para el desarrollo regional, pero nada ha pasado, ni nada ha cambiado, Electricaribe sigue sonante y campante, igual o peor, haciendo de las suyas e incluso aumentando el valor del kilovatio/hora que en último año pasó de 305 a 430 pesos, lo que se refleja en el aumento en la factura de los usuarios..

Las sanciones y multas impuestas por la superservicios a Electricaribe son solo pañitos de agua tibia, el Gobierno en vez de proteger a los usuarios que son los principales afectados  expulsando a Electricaribe de la región, lo que hace es premiarla con el Plan 5 Caribe que agrupa 394  proyectos estratégicos e inversiones por valor de 5,1 billones de pesos, de los cuales la Nación  aportará el 80%. Con estas acciones se podría pensar que el Estado avala la irresponsabilidad de esta nefasta empresa.

Es necesario que el Gobierno nacional  se ponga los pantalones así como lo hizo el libertador Simón Bolívar para acabar con el imperio español,  intervenga a esta empresa y la cambie por un nuevo operador de energía eléctrica que garantice la eficiente prestación del servicio.

¡No queremos más electricaribe! es un solo sentimiento que une a los costeños. Sentimiento que nisiquiera históricamente  se ha logrado, para catapultar la ascendente carrera del junior de barranquilla.

Si el Gobierno no actúa y permite que este régimen del terror llamado Electricaribe continúe causando daños y perjuicios a los costeños en general, seguramente se constituirán masas y saldrán en una gran congregación a las plazas públicas para proclamar y dar un grito a la independencia de la costa Caribe, contra el  régimen del terror,  la inservible Electricaribe, así como en la época del florero de Llorente que fue el detonante para la firma del acta de la independencia, donde indios, blancos, patricios, plebeyos, ricos y pobres empezaron a romper a pedradas las vidrieras y a forzar las puertas y fue así como el virrey, las autoridades militares y los españoles, contemplaron atónitos ese súbito y violento despertar de un pueblo al que se habían acostumbrado a menospreciar.

Escrito por  

Repasando la historia de las lucha de los dominicanos en los años sesenta, vuelvo a estremecerme con el histórico episodio de abril de 1965 y la actitud asumida por el Coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó, cuando ante la conminación del embajador norteamericano a la rendición, y la subsiguiente renuncia del gobierno constitucionalista del doctor Molina Ureña, se paró frente al gringo y le expresó,Permítame decirle que continuaremos la lucha, suceda lo que suceda.

Entonces el Presidente Johnson ordenó el desembarco de 42.000 marines en Santo Domingo con el propósito expreso, según él, de impedir que un gobierno comunista semejante al cubano se instalara en la República Dominicana. Resultó gloriosa la resistencia de los dominicanos con Caamaño al frente, quien declaraba firme, Estamos decididos a luchar hasta el último hombre. También diría, No daremos un paso atrás, pese a la fuerza militar que nos amenaza.

Ofensivas de los constitucionalistas, como la del 19 de mayo, terminaron en un fiasco y costaron la vida a valiosísimos cuadros de la lucha patriótica y democrática. Intentos salvajes de los norteamericanos por hacerse al control de la zona constitucionalista de la ciudad, terminaron con la muerte y las heridas de numerosa población civil. El Coronel Caamaño expresaba dolido ante el genocidio, Defenderemos nuestros derechos y lucharemos hasta el fin, si es necesario.

Finalmente no fue necesario. La situación se definió a fines de agosto con un acta institucional, por cuenta de una misión mediadora de la OEA, que había dado su respaldo previo a la invasión norteamericana e incluso autorizado una misión militar integrada por personal de varios países. Se reconoció un gobierno provisional que convocó a elecciones al año siguiente, el Coronel Caamaño renunció a la Presidencia y unos meses después partió como agregado militar a Londres.

El 16 de febrero de 1973 murió fusilado por tropas oficiales en las montañas de la Cordillera Central, cuando libraba la lucha guerrillera por la verdadera democracia en su país. En rebeldía contra el golpe militar que derrocó a Juan Bosch en 1962, el Movimiento 14 de junio se alzó en las montañas dominicanas en noviembre de 1963. Menos de un mes después, su líder Manolo Tavarez Justo y 32 dirigentes y militantes más perecieron por manos enemigas.

La rebelión armada fue sin duda más que justa en todos los casos mencionados. No se puede negar que ella constituye un sagrado derecho de los pueblos. Lo cual no significa que sea un asunto fácil, que pueda decidirse al calor de emociones encendidas. Manolo Tavarez Justo advertía de su posible alzamiento en las escarpadas montañas de Quisqueya, A ellas iremos, y en ellas mantendremos encendida la antorcha de la libertad, de la justicia, el espíritu de la revolución. 

Pero pese al vigor de su discurso acalorado, murió con los suyos demasiado pronto. Son bastantes los ejemplos en solo Nuestra América, incluido desde luego el más simbólico y doloroso, el del gran Ernesto Che Guevara en Bolivia, que enseñan que eso del alzamiento en armas para derrocar a un gobierno requiere, si se anhela de veras terminar victorioso, de mucho más que el deseo de vencer o perecer en la lucha. Hay que estar acorde con las realidades. 

Sea como sea, el recuerdo de los emotivos sucesos reseñados apunta a la reflexión sobre ciertos aspectos. El Coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó, después de haberse puesto a la cabeza de la insurrección que abogaba por el regreso del Presidente legítimo Juan Bosch y la Constitución defenestrada, y luego de asumir la resistencia contra la invasión norteamericana, terminó por llegar a un acuerdo con la comisión mediadora de la OEA que estaba del lado de los invasores. 

Salta a la vista que con dicho acuerdo no se consiguió la salida inmediata de los invasores norteamericanos.  Y que tampoco constituyó propiamente una victoria de los constitucionalistas, que incluso perdieron las elecciones del año siguiente. Su invalorable mérito estriba en haber impedido la consumación por los marines del atroz genocidio del pueblo dominicano, que apoyaba dignamente la causa constitucionalista. Por sí solo, eso enaltece la grandeza de Caamaño.

Por otra parte, la posterior inmolación del propio Coronel en las montañas, en un alzamiento guerrillero fallido, así como el doloroso final de los combatientes del movimiento 14 de Junio a fines de 1963, también debe llamar la atención acerca de la pertinencia de insistir en una forma de lucha concreta, cuando las condiciones objetivas no son las más propicias al éxito. La rebeldía armada no constituye por sí sola la fórmula mágica de una revolución triunfante.

Eso podemos asegurarlo desde las FARC sin ninguna vacilación. Claro que la apelación a la lucha armada resulta correcta cuando los pueblos no tienen otra alternativa frente a los atropellos de un poder abusivo e injusto. Pero si resulta posible, incluso gracias a ella, abrir caminos distintos para la lucha popular, mucho menos dolorosos, bien vale la pena considerar su oportunidad. Sobre todo cuando la guerra se ha prolongado por décadas y décadas sin el resultado esperado.

Fue lo que expresó con toda sinceridad nuestro comandante Timoleón Jiménez en sudiscurso del pasado 23 de junio en La Habana. El Estado colombiano, pese a todo el apoyo internacional, resultó incapaz de vencernos tras cincuenta y dos años. Pero a su vez las FARC tampoco pudimos derrotarlo y hacernos al poder. Nada en la realidad objetiva indica que esa ecuación pueda cambiar en muchos años. ¿Es entonces un pecado mortal construir una alternativa distinta?

Las FARC no estamos combatiendo en la geografía rusa de 1917, ni en la alemana de 1918, ni en la China de 1949, ni en la vietnamita de 1954 o 1975. Ni nos hallamos inmiscuidos en los eternos debates teóricos en torno a las contradicciones al interior de cualquiera de las internacionales comunistas del siglo XX. Estamos en la Colombia de hoy. Y recordamos de Marx aquello de que la cuestión revolucionaria no consiste en la crítica de la crítica, sino en la transformación del mundo.

Hay quienes desde altísimas galerías nos incitan a persistir en la guerra, en consonancia desafortunada con los peores enemigos del pueblo de Colombia, de su democratización y su lucha de masas por un futuro mejor. Algunos a nombre del más puro marxismo, el que nos invitan a estudiar con profundidad para corregir nuestros errores. Desconocemos cuántas revoluciones victoriosas han dirigido o en cuántas guerras revolucionarias han combatido.

Preferimos atender el clamor de todo un pueblo por la paz. Es él quien la reclama, alistándose para una batalla política de grandes proporciones e invitándonos a ponernos al frente de ella. Me decía en estos días un curtido comandante guerrillero, vale preguntarle a nuestros críticos cuándo se vienen para las montañas, y si pueden traer con ellos su fusil y un puñado de combatientes armados y dispuestos, o con cuántos misiles antiaéreos pueden colaborarnos. 

Quizás entonces apelarían a todo tipo de disquisiciones filosóficas, económicas, sociales, culturales y antropológicas a fin de probarnos que ese no es su papel. Recuerdo ahora a aquel político de la antigüedad que desbarató una insurrección de los desposeídos, comparando la sociedad con el cuerpo. La cabeza estaba hecha para dirigirlo todo, mientras los brazos y piernas debían trabajar. No, señores, las luchas pertenecen a los pueblos, ningún sabio puede dirigirlas a distancia. 

La Habana, 20 de julio de 2016.

Fuente: http://www.farc-ep.co/

 

 

Por Alberto Pinzón Sánchez

Conocí a Gabriel Ángel en el 2001, cuando en uno de esos viajes de la llamada “Comisión de Notables”, fuimos al Caguán a tratar de desenredar un enredo en torno a la lucha del Estado contra los Paramilitares surgido en los diálogos de Paz del gobierno Pastrana, y que la presidencia de Uribe Vélez desenredó posteriormente.

Muy discretamente se me acercó y me pidió separarnos unos metros de los demás miembros de la Comisión, luego, sacando de su morral un rollo de hojas un poco amarillentas escritas en máquina mecánica, me las entregó pidiendo que le hiciera correcciones: -Claro, le respondí sin ninguna duda y le dije que, al otro día por la mañana, después de la “cancharina” del desayuno a la que me había aficionado, le entregaría mis impresiones. Solamente mis impresiones. Y así quedamos.

Esa noche después de la reunión de la Comisión, le pedí al encargado de la electricidad en el campamento, un rato extra de luz para mi aposento. En medio del calor caliginoso de aquella región del piedemonte amazónico, leí con avidez más que con premura aquella colección de cuentos y relatos encabezados con el nombre de la Luna del Forense. Y quedé profundamente impresionado de aquella prosa vigorosa y fluida con la que se relataban las peripecias y el fluir de sus diversas experiencias y vivencias cotidianas en la vida guerrillera en varias regiones del país, de la guerra contrainsurgente y hasta de historia de Colombia convertidas en literatura. Literatura de Verdad. Al otro día cuando nos volvimos a ver le dije esto, entonces, me pidió que escribiera en una nota breve lo que estaba diciendo para ser leída a la guerrillerada en Radio Resistencia. Luego, tímidamente me dijo que se sentía muy halagado con aquellas opiniones. 

Más tarde volvió por la breve reseña que escribí y nunca más lo volví a ver en persona. Sin embargo, pude comprobar el aprecio que sus compañeros guerrilleros de base y comandantes le tenían y estuve muy atento a leer sus notas tanto políticas como literarias que clandestinamente salían para ser publicadas en algunos medios alternativos colombianos y latinoamericanos.

Hoy Gabriel Ángel es el centro de un interesante debate político e ideológico, porque ha escrito de manera sintética y clara la concepción practica que tiene la guerrillerada y no lo dudo la comandancia superior, sobre aquel concepto de “la Solución Política al conflicto armado colombiano”, originariamente establecido desde un principio por los viejos fundadores de las Farc-EP. 

De antemano aclaro que Gabriel Ángel no necesita de nadie que lo defienda. Una persona como él, que consecuentemente ha despreciado las mieles de un bufet de abogado en Colombia, la tierra de los rábulas santanderistas para dedicar la mayor parte de su vida teórica y práctica a la lucha revolucionaria, portando un morral, un fusil y una máquina de escribir, y además, ha sobrevivido a la más intensa, larga, cruel y despiadada guerra contrainsurgente contra pueblo del hemisferio occidental alguno; se ha ganado (así de fácil) el derecho a hablar con toda la autoridad que le da su experiencia y no necesita de que alguien se lo defienda.

Sin embargo, debo decir que hoy en la Habana como en el Caguán del 2001, Gabriel Ángel goza del respaldo no solo de toda la guerrillerada, los mandos y comandantes de las Farc-EP, sus compañeros, sino que además, su claridad y fortaleza ideológica y política le ha ganado también la simpatía y el respaldo del mundo democrático y progresista.

Sus pertinentes, serias, maduras y objetivas aclaraciones a quienes “desde afuera”, aún no han asimilado del todo el concepto de Solución Política al conflicto armado de Colombia, como principio Estratégico fundacional de las Farc-EP y de la lucha revolucionaria de largo alcance en Colombia, constituyen en el momento actual un aporte indispensable; al recordarnos el viejo principio Leninista de que además de los enemigos naturales de la liberación del pueblo trabajador colombiano como la Oligarquía y el Imperialismo, también sigue existiendo sin que todavía se le haya encontrado cura alguna, “la enfermedad infantil del izquierdismo en el comunismo”.  

Cualquiera que se reclame Marxista, sabe que la utopía Comunista seguirá siendo una meta estratégica para el año tres mil e incluso más allá, y como lo aclara Gabriel Ángel con el ejemplo de la “brújula de Lincoln” (también poco comprendido) allá se llegará por muy diversas vías y atravesando (nadie lo sabe de antemano) multiples desiertos, cañadas, valles o abismos, ríos, selvas y demás accidentes que se presenten en la marcha hacia ese norte.  

También se sabe colectivamente que el derecho a la Rebelión y a la Resistencia de Masas armadas, así como la tan combatida por sus adversarios, “combinación de todas las acciones de MASAS y formas de lucha”; son y seguirán siendo herencias y experiencias históricas imborrables en la memoria de los pueblos que las han desarrollado y utilizado sin que sean derrotadas. Y que es obligación de cualquier revolucionario o mejor de todos, seguir educando abierta o clandestinamente a las generaciones futuras sobre ellas para llegar a ese norte deseado. 

Entonces surge la pregunta: ¿Es indispensable para ser calificado de revolucionario, andarlo pregonando desde ahora?  

Creo que Gabriel Ángel esboza una respuesta muy suya, a ese falso dilema que opone artificialmente lo táctico de hoy con lo Estratégico de tras-pasado-mañana, cuando dice que: “Marulanda pensó como Martí: “en silencio ha tenido que ser porque hay cosas que para lograrlas han de andar ocultas”. 

 Así que volveré a leer la Luna del Forense, a ver que otra enseñanza obtengo. 

Fuente Imagen Internet.