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Opinion

Por Alberto Pinzón Sánchez

Iván Duque llega a Presidir un gobierno y a la jefatura de un Estado como miembro de la clase dominante y dirigente de Colombia, u oligarquía trasnacional, con el fin de producir unos resultados favorables a los intereses generales de su clase. Como se ve, Gobierno y Estado desde hace siglos son dos cosas distintas tanto idiomática como conceptualmente, aunque complementarias. Como también son distintas y con cierta complementariedad “la” dirigencia y “la” dominación de clase o de la fracción que representa y que lo ha llevado a la famosa casa de Nari-ño. Sin embargo, y a pesar de ser tan evidente las diferencias, incluso las más simples como las idiomáticas, algunos autoproclamados lideres marxistas, a estas alturas del proceso histórico que vive Colombia, despistados (¿indigestados?) con aquella muletilla de la sociología reaccionaria de Pareto y de Max Weber sobre las “elites”(que deja por fuera a todos quienes no son elites y por lo tanto deben ser dirigidos) aceptaron acríticamente galicismo profundamente introducido en el lenguaje colombiano, y pasando por alto las complejidades y contradicciones que encierra la teoría actual del Estado como compleja relación histórico social; persisten en revolver aún más la sopa ecléctica que ofrecen al Pueblo Trabajador para sacar confusas combinaciones semánticas edulcoradas, miméticas, confusas, y sobre todo vacuas en su finalidad.

Por ejemplo: “el nuevo presidente de los colombianos es el jefe de la elite dirigente”, dicen y escriben, o “es el representante de la elite gobernante”, o “el jefe de un Estado elitista”, o “del gobierno de una elite dominante”. “Hemos luchado 52 años por el poder” ¿De cuál poder? ¿El del gobierno o el del Estado, o ambos y para qué? ¿Para dominar, o para dirigir la sociedad colombiana, o ambas? O ¿para llegar al parlamento? En breve, confundir de manera rudimentaria la estructura con la función: el hígado con la bilis y los diferentes ácidos biliares que la conforman y cómo se realiza el proceso de su función digestiva con su resultado final: La Estructura, el Proceso, el Resultado y el servomecanismo de Retroalimentación, en el actual método científico de análisis sistémico aplicado a la Ciencia Política.

¿Qué hay en el fondo de este embrollo de imprecisión idiomática y política tan favorable a la confusión ideológica adelantada con todos sus aparatos de hegemonía del Estado colombiano actual?

Primero, un programa calculado dentro de la contrainsurgencia y el llamado fin de la Historia, de desideologización y deterioro de la cultura política. De la Ciencia Política y de sus conceptos más claves y elementales que permitan la toma de conciencia trasformadora. Segundo metódicamente acompañado por el terror del Estado y del genocidio a los comunistas y marxistas, que Tercero, ha obligado a abandonar conceptos elementales del marxismo y a modificar y enmarañar su expresión, con el fin de que en ese galimatías resulte imposible identificar el adversario contra quien se lucha política, económica e ideológicamente, y porqué.

¿Contra quién o contra quienes luchan las clases explotadas y oprimidas, también dos conceptos cuya diferencia dejó claramente establecida Lenin? ¿Contra el gobierno o contra el Estado? ¿Contra la “elite dominante” que muchas veces (como en el caso de Santos-Uribe) no es la “elite dirigente? O ¿contra ambas “elites”? Galimatías que, por ejemplo en el Polo Democrático, llevó la división y a expulsiones de algunos francamente aliados del JM Santos y de su gobernanza, cuando este dominaba y dirigía la sociedad colombiana, y desde su posición en el equipo gobernante o “elite dirigente”, como ministros lo apoyaron en su riña contra la fracción de Uribe Vélez, parte fundamental de la “elite dominante”, pero que ese momento no estaba “dirigiendo” desde el gobierno, aunque si formara parte del Estado en su conjunto.

Parte de la respuesta se obtiene al ver las falencias en el sinnúmero de análisis sociologistas y positivistas sobre el gobierno de los gremios de Duque/ Uribe y su significado en el proceso actual de reconfiguración puesto en marcha por él en el Estado corporativista colombiano, con todo lo que esto significa para los luchadores antifascistas del mundo desde el punto de vista estratégico. Análisis, que no pasan de la descripción y obvian la estructura de las clases sociales en la sociedad colombiana, la fase actual de las intensas luchas que se están librando no solo en la llamada Sociedad Civil, sino también dentro del Estado. Abreviado: El Estado como asunto estratégico para las clases explotadas y oprimidas o subalternas de Colombia (incluida la pequeña burguesía radicalizada que dirige ciertas organizaciones llamadas cívicas y hasta populares) en el actual Sistema Global Imperialista.

Una vez unidos los llamados gremios de la producción colombiana (que son 21 poderosas y opulentas organizaciones privadas en la Sociedad Civil y no parte del Estado) y superada en su seno la principal contradicción sobre el desarrollo en el mediano plazo de la acumulación de capital en el sector rural de Colombia, elaboraron un programa económico-político conjunto y unitario que con marcada anticipación electoral publicaron en el diario El Tiempo.com y luego hicieron llegar al candidato presidencial Duque, dándole todo su apoyo tanto económico como político, mediático y jurídico, ideológico y moral y sobre todo, legal y fáctico, ( 7 dimensiones distintas) con el cual Duque pudo obtener la votación que le permitió ganar la presidencia de Colombia y sin lo cual nunca hubiera ganado. Ahora, en retribución y confluencia de intereses, el presidente posesionado, nombra fichas esclarecidas y probadas en cada uno de esos gremios para que formen parte de su gobierno como “elite dirigente” para que logren resultados de Estado. Lo privado vuelto público, ya sin ocultamientos, ni espesos mantos supraestructurales. Supra (sobre) la estructura económica. “Über bau” en los originales de Marx

Un verdadero enigma lo constituye el nombramiento del representante del gremio de los comerciantes como ministro de asuntos militares, entre los cuales además de la orden dada por el departamento de Estado de EEUU sobre la guerra conta las más de 200 mil hectáreas de sembradas de coca que hay actualmente en Colombia amenazando la Seguridad Nacional de los EEUU, y obviamente, contra los diferentes grupos de armados ilegales que las protegen, ya previamente catalogados como narcos. También deberá adelantar el contrato dejado por Santos con la OTAN. Prestar los apoyos militares y económicos en la lucha fronteriza de Colombia con dos países problema: como Nicaragua en las islas de San Andrés y, con Venezuela, lo cual ya se empieza a ver. Así como aclarar ante la opinión pública mundial la oscura relación “pública-privada” que existe entre el Estado colombiano y los llamados narco-paramilitares en el actual genocidio social de los 400 líderes sociales y defensores de derechos humanos que continúa su curso terrorífico y destructor de la sociedad colombiana.

El Estado fascista (corporativo) no cae del cielo como un rayo, escribe Nicos Poulantzas en unos de sus famosos libros sobre el Estado y el fascismo, inspirado en los cuadernos que escribió ese gran luchador comunista y antifascista Antonio Gramsci en la mazmorra fascista donde habría de ser enviado por el duce Mussolini, hasta su muerte, para evitar que pensara. Es un huevo de serpiente de larga incubación. Un largo, complejo y abigarrado proceso social, económico, político, ideológico, jurídico, ético-moral y religioso (7 dimensiones distintas de una formación social concreta históricamente determinada) de toma violenta de una sociedad por fuerzas público-privadas o paramilitares: camisas negras o fasci di combattimento de duce Mussolini, camisas pardas o freí korps del führer Hitler, camisas azules o falange del nacional catolicismo del caudillo Franco, los brazaletes negros del uniforme camuflado de los narcos paramilitares colombianos (AUC), etc. Para construir a partir de una crisis de la Hegemonía (económica y política) un nuevo Estado terrorista (o de “democracia genocida” como el de Colombia, originariamente descrito, hace más de una década, por el jesuita Javier Giraldo) donde el capital financiero imperialista es el factor dominante y, según la definición clásica de Dimitrov, SUBSTITUIR (no continuar) el Estado anterior, por otra forma de dominación y gobierno de la burguesía financiera que ha logrado conformar y AMPLIAR con otras clases y fracciones de clase, un nuevo Bloque de Poder estatal. En el cao colombiano un Bloque de Poder Contrainsurgente (BPCi) con 11 ruedas dentadas que he venido describiendo desde hace años a través de mis intervenciones públicas y mis escritos.

Proceso social que precisa de la construcción social de un líder, duce, führer, caudillo, mesías colombiano etc. En el caso colombiano; un típico gamonal caballista o chalán como los descritos por el comunista peruano Mariátegui, salido de la entraña del complejo local urbano rural tradicional y religioso, donde la laicidad moderna aún no ha llegado, pero profundamente ligado al capital financiero trasnacional y los negocios de la mafia exportadora de cocaína que surgió en Colombia en la década de los 70 del siglo pasado, especialmente en la región de su origen, y que apoyado en la violencia pública-privada y contrainsurgente de los apóstoles de su familia; de las agencias antinarcóticos extranjeras; así como de la generosa “ayudita” de los medios de comunicación, ya se sabe, construyéndole desde la madre mediática del cordero de la Hegemonía, la revista Semana y el diario El Tiempo, un manto de IMPUNIDAD con la leyenda del efecto teflón. O hipertrofiando y maquillando por columnistas y periodistas prepago su ruindad política y su mezquindad de manzanillo electorero sin escrúpulos, presentada a lo largo de todos estos años como un “grandioso y astuto animal político capaz de unir todas las fuerzas posibles para imponer su programa y sus candidatos”, que le hicieron posible con su presidencia, en el 2002, llevar al gobierno el Bloque de Poder conformado, para desde allí concluir la toma narco paramilitar de todo el poder estatal colombiano. ¿De qué nos aterramos Sancho?

En breve: el Estado, donde también se da la dinámica de lucha de clases con sus diversas correlaciones de fuerza, no es una máquina de acero inmodificable, sino una relación social que se expresa como tendencia. Y la tendencia actual del Estado colombiano dirigido por el Bloque de Poder dominante y unificado que ha hecho elegir a Duque como gobernante de los gremios, tiene sus intereses claramente definidos que ya son ampliamente conocidos, lo que torna innecesaria su repetición ( puede leerse un buen inventario en https://www.celag.org/colombia-ivan-duque-toma-posesion/ ) Y que necesariamente lo “dirigirá” a una nueva fase de RECONFIGURACIÓN y reorganización que profundizará su conformación como Estado gremial o corporativo de tipo fascista, o como lo categoriza el jesuita Javier Giraldo de “democracia genocida”; donde el parlamento no es ya el centro decisorio sino una entretención pública para tirarse palabras inocuas entre bancadas parlamentarias, en lugar de balas. No un Estado semi fascista, ni cuasi fascista, ni en proceso de fascistización, sino claramente de tipo corporativo fascista; que (como lo estamos viendo) prolongará el disciplinamiento social y el genocidio de líderes sociales y defensores de DDHH con fuerzas público-privadas en red; la guerra estadounidense de las drogas y a los grupos armados ilegales; el encono, funcional a los intereses geo estratégicos de los EEUU, de las relaciones con países limítrofes como Nicaragua y Venezuela; modificaciones “consensuadas” al acuerdo de paz de la Habana; un largo y complicado proceso de “negociaciones” de paz con el ELN; procesos consensuados de reformas económicas, jurídicas y hasta políticas favorables al neo liberalismo trasnacional y la lógica de acumulación ininterrumpida del capital financiero global y los tratados comerciales directos; finalización del proceso del Estado colombiano-OTAN que lo convertirá definitivamente en el Israel de Latinoamérica; e intensas luchas y movilizaciones sociales de todo tipo. ¡Preparémonos Sancho, con nuestra voluntad, frente a los nubarrones que se otean en el horizonte!

Fuente Imagen Internet: Uribe unifica a los gremios colombianos.

 

 

 

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Durante la primera mitad del siglo XX las luchas obreras y campesinas fueron creciendo. Así surgieron la Revolución rusa, la china, la cubana, la nicaragüense. Pero en estas últimas décadas, el sistema capitalista reaccionó sangrientamente y el campo popular fue brutalmente castigado. La represión alcanzó niveles inconcebibles. De hecho, Guatemala fue el lugar con más víctimas en toda Latinoamérica: 200,000 muertos, 45,000 desaparecidos, un millón de desplazados internos, más de 600 masacres de aldeas campesinas mayas. Sus consecuencias: miedo, desmovilización, despolitización.

Con características peculiares en cada caso, siguiendo un patrón común, en toda Latinoamérica la represión funcionó de esa manera. A partir de ella se instalaron luego los planes neoliberales.

Con esas políticas se perdieron conquistas laborales y sociales históricas. La avanzada del capitalismo fue terrible. A ello contribuyó la desintegración / reversión de las primeras experiencias socialistas (Unión Soviética y China). El capitalismo gritó triunfal: “La historia terminó”.

Pero, por supuesto, ¡no terminó! Las luchas de clase siguen vigentes como siempre. La clase dirigente, a nivel global y también en Guatemala, respiró aliviada con estos planes neoliberales, recuperando la iniciativa en la lucha política. La izquierda quedó sin propuestas claras.

Entonces, por varios años hablar de izquierda, de socialismo, revolución, clase trabajadora, poder popular o imperialismo, pasó a ser casi aborrecido, un anacronismo. Por algún momento, el panorama se vio desolador para todo el campo popular. En medio de ese desconcierto, empezaron a aparecer tímidamente algunos procesos que cuestionaban al neoliberalismo.

Primeramente fue Hugo Chávez y la Revolución Bolivariana en Venezuela, continuando esa obra en este momento Nicolás Maduro. Luego siguió una larga serie de gobiernos progresistas, surgidos de las urnas en todos los casos dentro de los marcos de la precaria democracia formal. Así aparecieron Michelle Bachelet en Chile, el Partido de los Trabajadores en Brasil, primero con Lula y luego con Dilma Roussef. Surgieron también Evo Morales en Bolivia, los Kirchner (Néstor y Cristina) en Argentina, Rafael Correa en Ecuador, Pepe Mujica en Uruguay, Fernando Lugo en Paraguay, el FMLN como partido político en El Salvador, Daniel Ortega retornando a la presidencia en Nicaragua, Manuel Zelaya en Honduras. En esa perspectiva, ahora Andrés López Obrador en México.

¿Son reales procesos de cambio estos gobiernos? En sentido estricto: no. Nunca una revolución, una auténtica transformación estructural, puede hacerse en el marco de las democracias formales del sistema capitalista. Se vio con la trágica experiencia del Partido Socialista en Chile, con Salvador Allende en los 70 del pasado siglo. Las revoluciones las hacen los trabajadores con su movilización, los obreros y campesinos, el “pobrerío” en general. Guste o no, los cambios se dan siempre a partir de una violencia política donde las clases explotadas levantan la voz y cambian el curso de la historia. Eso nunca es pacífico, porque la clase dominante no cede alegremente poder ni privilegios. Al contrario, se defiende a muerte.

No puede haber cambios sustanciales, un verdadero proyecto socialista con elecciones formales. Puede haber, eso sí, importantes avances populares. Todos estos gobiernos progresistas lograron mejoras en las condiciones de vida de las poblaciones de sus países. Pero no tocaron las relaciones de propiedad; los medios de producción (tierra, fábricas, bancos) siguieron en manos de las oligarquías, y la clase trabajadora no participó efectivamente en el cambio social. La masa popular apoya a esos gobiernos, pero eso no termina de ser socialismo.

La revolución socialista implica 1) expropiación de los medios de producción de la burguesía y 2) real y efectivo poder popular desde abajo. Si no se da eso, son procesos capitalistas “socialdemócratas”, capitalismos con rostro humano, redistributivos. Importantes, seguramente; pero no representan un cambio histórico todavía, pueden revertirse fácilmente (la prueba está en lo que está sucediendo en Latinoamérica).

¿Apoyar o no estos procesos? Seguramente sí, pero sabiendo que las transformaciones profundas no se deciden en las urnas. Las elecciones dentro del marco del sistema capitalista, esta “democracia” a la que nos tienen acostumbrados los medios de comunicación, no son sino el cambio de gerente de turno (¿capataz?) cada cierto tiempo. La democracia real no se construye en el cuarto oscuro.

Por Alberto Pinzón Sánchez

Una de las funciones del Estado capitalista actual (para garantizar su doble objetivo de explotación económica y dominación política) consiste, por un lado, en trabajar permanentemente en la organización a nivel político de la clase dominante con sus fracciones y evitar su aislamiento de “lo” económico; mientras que por otro lado, busca permanentemente desorganizar política y económicamente a las clases dominadas y subalternas; enseñándoles por todos los medios que la economía es un área de la actividad humana totalmente separada la de la política (cuando son un todo dialéctico inseparable ) Y presentándose como la “unidad de la nación” y así, bajo la “ficción del bien común”, velar u opacar la interminable lucha de clases que se libra en la totalidad social: tanto en el Estado como en la sociedad civil.

Desde la aparición de los escritos de Maquiavelo, el arte de la política dejó de ser la ciencia de la política, como después de la aparición de los escritos de general prusiano Clausewitz, el arte de la guerra dejó de ser la ciencia de la guerra, a pesar de los abundantes citadores (que no lectores serios) de esos escritos que los mencionan para justificar sus “barrabasadas revolucionarias”, su empirismo craso y falta de teoría revolucionaria (recordemos la famosa frase de Lenin sin teoría revolucionaria no puede haber práctica revolucionaria) Pero por sobre todo, y es lo más doloroso, arropando su ignorancia con lenguaje de Gramsci, verdadero enriquecedor e innovador excepcional de la de la tradición marxista sobre el estudio de estos dos autores de la modernidad, tan maltratados. En breve, cualquier manzanillo o electorero provinciano, sobre todo en Colombia, se puede presentar como político, aunque esté a siglos de serlo, así como cualquier “emboscador”, legal o ilegal, se puede presentar como mariscal, aunque también este a kilómetros de serlo. Tiempo y Espacio, ya se sabe, dimensión esencial donde se mueven las relaciones sociales tanto del Capital como del Estado.

Durante más de 70 años de “conflicto social armado inconcluso”, en Colombia, algunos intelectuales orgánicos de la resistencia popular contra la agresión militar oligárquico-Imperialista, ante la imposibilidad del exterminio del adversario, o mejor, ante la imposibilidad de la victoria militar total tantos años buscada por parte y parte; concibieron el concepto político alternativo y trasformador (de profundo contenido económico) de Solución Política al conflicto. Este, como lo ordenaba la razón, contemplaba una fase de diálogos y acuerdos con concesiones mutuas de todo tipo, especialmente en la esfera económica estructural, que si bien no eran las causales únicas del enfrentamiento si lo estaban sobre-determinando, como por ejemplo el asunto agrario hasta el momento irresoluto desde el punto de vista democrático y moderno; como también en la esfera sobre-estructural o Estatal donde se ejecuta el poder del Estado , y analizando su desarrollo histórico con su tradición de 150 años de guerras bipartidistas organizadas desde el Poder como una tecnología política para la solución a los conflictos por la hegemonía entre las clases dominantes y sus fracciones. Guerras a machete de montoneras, que utilizaron a los explotados y oprimidos o dominados y subalternos como carne de cañón y que los dominantes (mediante la fundamental función de cohesión social que tiene todo Estado capitalista moderno) presentaron ideológicamente, una vez bendecidas por el aparato ideológico eclesiástico, para que fueran profundamente asimiladas por la mayoría como heroicas guerras civiles.

Obtenido el acuerdo trasformador, se concebía el cierre del proceso constituyente hacia la democracia abierta, con la convocatoria de una Asamblea Constituyente amplia, democrática y territorial que legalizara y legitimara lo acordado y le diera forma a la nueva correlación de fuerzas que subyacían en el proceso y en nuevo Estado surgido.

Así, después de los múltiples intentos de buscar soluciones al conflicto sin que se modificaran las condiciones estructurales y sobre-estructurales (es decir, en el Estado) mediante un sin número de procesos de paz fallidos que conducían a un nuevo ciclo militar violento, el Estado colombiano representado por J M Santos como presidente, inició los procesos de dialogo con “las guerrillas más viejas del continente”: Con las Farc-EP en 2012, que culminaron con el Acuerdo modificado o “consensuado” del teatro Colon de Bogotá (nov del 2016), y, con otro esquema metodológico con el ELN en Quito, feb 2017, al parecer sin llegar a un acuerdo definitivo en agosto 2018. “Lo único cierto del futuro, es que es incierto”. Dice Bob Jessop

Llegados aquí, es necesario resaltar que desde un principio de los diálogos de la cúpula del Estado con las Farc-EP, el gobierno Santos, apegado al probado principio de dominación de separar “lo” político de la economía, no solo maniobró pérfidamente para que los cambios en esta fueron mínimos, lo que los comentaristas llamaron “la Paz barata de Santos”, sino que a través de los medios de comunicación controlados por su familia y de comentaristas proclives y rábulas pagados, se dio a la tarea de desvirtuar y corromper mediante la jeringonza posmoderna el concepto de Solución Política (arriba planteado):

No hay en Colombia ningún proceso constituyente hacia la modernidad y la democracia abierta y, por lo tanto, no es necesaria ninguna Constituyente, menos abierta, popular o territorial, que refrende los Acuerdos “posibles” alcanzados. La refrendación se hará mediante un Plebiscito. Y con su típico criterio mercantilista logró imponer la idea de que en la Habana no había ninguna Solución Política al conflicto, sino un simple y vulgar NEGOCIO.

Idea que logró colocar como línea roja e imponer a Timoleón en ese entonces comandante supremo” de las Farc-EP, y que a su vez este impuso a su “equipo negociador”, con los resultados y efectos que hoy 02.08.2018, hemos visto con el Plebiscito perdido y las modificaciones a lo Acordado en la Habana, como el punto de quiebre en el peligroso retroceso del proceso constituyente en Colombia.

La Solución política quedó en el olvido y ni se diga de la Constituyente, la que sectores de la pequeña burguesía radicalizada (cuyo máximo argumento son las poses pasteurizadas, las bufandas parisinas, los berridos histéricos, o mostrar el orificio anal y las nalgas) obligaron al jefe de la abigarrada y disímil convergencia electoral llamada Colombia Humana a abandonar completamente, so pena de no votar por él. ¿Cuál contra hegemonía o hegemonía popular y multicolor es posible conformar así de ese modo?

Sin embargo, también se debe resaltar que en medio de la incertidumbre por venir y dada la centralidad que se le hado en la defensa escueta del Acuerdo de la Habana en perjuicio de otros aspectos globales; el ELN con sus representantes más esclarecidos al cierre de este ciclo de diálogos con el Gobierno de Santos, ha vuelto a plantear el concepto político-económico de Solución Política como único camino realmente posible y transitable para la paz en Colombia; con lo cual, una vez más, vuelve a la discusión popular y a convertirse en el centro de un rico e importante debate sobre la hegemonía popular o contra hegemonía que debemos ir construyendo para oponer a la hegemonía dominante oligárquico-imperialista, que en la coyuntura actual y con el caso de Uribe Vélez, se está descociendo y rompiendo por todas sus costuras.

Fuente Imagen Internet.

Por Alberto Pinzón Sánchez

En el 2005, la agencia estadounidense de riesgo Found for Peace.org, basado en 3 parámetros o “indicadores”: De la cohesión, de la economía, de la política y de la sociedad (ver http://fundforpeace.org/fsi/indicators/), publicó por primera vez una lista mundial comparativa o “índex” de los Estados más vulnerables y con posibilidades reales de colapsar denominándolo Estados Fallidos, en comparación con los Estados más ricos e inexpugnables colocados en de los últimos puestos de la lista.

En aquella lista de aquel año, Colombia estaba entre los 20 países más vulnerables del globo. Pronto y con el apoyo de los medios de comunicación globales, el concepto de Estado Fallido se generalizó, y debió ser aceptado por la ciencia política, en términos generales. como;

Un Estado caracterizado por su fracaso social, político y económico; por tener un gobierno ineficaz que tiene poco control o un control solo “nominal” sobre vastas regiones de su territorio; no provee ni puede proveer servicios básicos; presenta altos niveles de corrupción y de criminalidad que hacen ineficaz la aplicación de la justicia; una burocracia “clientelar” impenetrable; marcada interferencia militar en la política; alto número de refugiados y desplazados internos( ¿4 millones?) ; así como un extenso mercado informal y una evidente degradación económica.

Hoy, 2018, el Estado de Colombia; después y de la unificación gremial en torno a Duque el candidato que dijo Uribe Vélez y que salió elegido presidente de los colombianos para que adelante un gobierno de los gremios. Del incumplido Acuerdo de la Habana. Del desarme de las guerrillas de las Farc para convertir a sus antiguos y temibles comandantes en una “inofensiva bancada parlamentaria”. Del riesgo de no continuación del proceso de paz con el ELN. Del crecimiento de “las disidencias de las Farc y, de los otros Grupos Armados Organizados ( GAO).

De los 6 millones de desplazados internos. El millón de colombo-venezolanos que regresan en medio del caos. De la masacre sistemática de líderes sociales, periodistas, guerrilleros desmovilizados ejecutada por el narco-paramilitarismo oficial impune (a la fecha más de 300 personas). De la impunidad e ineficacia de la Justicia capturada por Martínez Neira, destacado cuadro de Sarmiento Angulo y de la mafia política de Vargas Lleras. De los fiscales anticorrupción corruptos. De los innumerables escándalos de corrupción impunes ocurridos durante la gobernanza Uribo-Santista. Del deterioro evidente de la economía y la descomposición social que está a la vista de todos.

Y, del espectáculo mediático en que se quiere convertir uno de los tantos crímenes de guerra de Uribe Vélez, equiparándolo no ya con un pichurrio y sórdido proceso 8.000 de Samper, o como la miserable caída de Fujimori y la perpetuación del fujimorismo sin Fujimori; sino con el espectacular y heroico “Watergate de Nixon” https://www.semana.com/opinion/articulo/el-perdon-presidencial-por-alfonso-cuellar/576987

A pesar de todo esto (o tal vez por todo esto) la citada agencia Found of Peace.org; mantiene la alarma (color naranja) sobre el Estado colombiano, pero ubicándolo en el puesto 71 de los posibles Estados Fallidos (http://fundforpeace.org/fsi/), pero enfrentado con Venezuela que ocupa el puesto 42 (color rojo) en la lista global, con 25 puestos de diferencia.

¿Cómo interpretar esto?

Sencillo: La agencia clasificadora de riesgo sobre la calidad de los Estados en comento; es como cualquier otra agencia calificadora de riesgo una advertencia al Capital Trasnacional Global, sobre las posibilidades de inversión de Capital en cada uno de esos países; pero sobre todo, como lo anotan los varios investigadores actuales sobre el “Estado capitalista desarrollado actual en la época de la Globalización Neoliberal en curso y en el sistema Global Imperial”: es un mensaje de como cada uno de esos Estados garantiza la seguridad de la inversión y las posibilidades de acumulación de Capital, año por año, es decir en la dimensión “espacio-temporal”, fundamental para la marcha vertiginosa de la acumulación de Capital en el mundo.

Es probable (los medios controlados por el gran capital global dan para todo) que alguien pueda pensar que el fabricado crecimiento de las llamadas disidencias de las Farc sea tan notorio, que logre poner en minoría al grupo de Timochenko y LO deslegitime con notoria satisfacción para el bloque contrainsurgente. También, como es usual en Colombia, por aquello de quien piensa mal acierta; se diga o escriba que la investigación judicial ordenada contra Uribe Vélez es la venganza final de su frio y peligroso rival de fracción, por haberle ganado las elecciones presidenciales con Duque. Quien ríe de ultimo, ríe mejor. Son probables muchas más simplificaciones de la intensa lucha de clases y fracciones, que actualmente se libra en Colombia, cuyo Estado no puede ser ajeno a ella.

Pero, ateniéndonos a los datos empíricos y muy probablemente bien sustentados del “índex” de Estados Fallidos dado por la calificadora de riesgo citada Found for Peace; el Estado colombiano con el “Gobierno de los Gremios” anunciado por el electo presidente Duque, sus mediadas tanto económicas como políticas y contra la Movilización Social, sin duda han dado una señal positiva a los calificadores del riego para el gran Capital que han respondido mejorando la calificación del Estado colombiano y señalando que muy probablemente, la acumulación de Capital no tiene ningún peligro a la vista, y muy probablemente ya se haya aceptado que viene un nuevo ciclo acumulativo de Uribismo sin Uribe.

Fuente Imagen Internet.

Por: Tony López R. (*)

De visita en Estados Unidos y en soberbias y desusadas declaraciones a la prensa, luego de sostener un encuentro con el Vice-presidente Mike Pence; la oposición venezolana y legisladores de origen cubano, Duque declaró que se retirara de UNASUR, porque este según él,  fue creado para beneficio de Venezuela;  no reconocerá al gobierno de Nicolás Maduro, legítimamente elegido por su pueblo, y por supuesto no lo invitará a su acto de investidura presidencial;  tampoco invitará al Gobierno cubano.

Nada sorprendente porque, a pesar de ser los dos países que más aportes han hecho para lograr la paz en Colombia, y para el bienestar de su pueblo,  para el Presidente y su patrón Álvaro Uribe, ambos países son considerados enemigos de Colombia, solo porque obviamente existen  diferencias políticas, pero sobre todo, porque el nuevo gobierno colombiano, sigue a pie juntilla las ordenes de Washington.

Las declaraciones efectuadas por el elegido Presidente, demuestra su absoluto desconocimiento en política exterior, en primer lugar UNASUR no fue creado para favorecer a Venezuela. El 8 de diciembre de 2004, en la Reunión de Presidentes de América del Sur, que se realizó en Cuzco, Perú, se creó la Comunidad Suramericana de Naciones (CSN), que posteriormente daría paso a la conformación de la Unión de Naciones Suramericanas, UNASUR. Fue el 23 de mayo de 2008, cuando se aprobó el Tratado Constitutivo de la Unión de Naciones Suramericanas, en el cual se designó como sede permanente de la Secretaría General a Quito, capital del Ecuador, y del Parlamento a Cochabamba, Bolivia.  Al parecer Duque no recordó que su patrón, Álvaro Uribe Vélez en su condición de Presidente firmó este tratado suramericano.

UNASUR  nació para integrar procesos regionales desarrollados por el Mercosur y la Comunidad Andina, integración que Estados Unidos rechazaba, porque afectaba sus intereses económicos y geopolíticos y esa es la razón por la cual Colombia hoy es una de las naciones  que se han brindado a eliminar a UNASUR, como buen santandereano se pone al servicio del imperio, como lo hizo Francisco de Paula Santander, cuando conspiró con el gobierno de Estados Unidos para hacer fracasar el Congreso Anfictiónico convocado por Bolívar.

Que el señor Iván  Duque haya efectuado tales declaraciones y en términos inamistoso haya comentado que desconocerá al Gobierno del presidente Nicolás Maduro, es una clara señal del compromiso adquirido con Estados Unidos,  en la ejecución intervencionista del llamado Plan Maestro contra Venezuela. Que explicación tiene que en la frontera de Santander del Norte (Cúcuta) se haya desplegado una brigada de carros blindados (Tanques de guerra) y 500 soldados argentinos en la misma zona,  bajo el eufemístico carácter de que son Cascos Blancos. ¿Acaso están allí, bajo la bandera de la ONU?  No, que se conozca.

Es evidente que de ahora y hasta la toma de posesión de Duque como presidente, pueden suceder acciones provocadoras dentro de territorio venezolano, a cargo de las bandas  de narco-paramilitares colombianas y venezolanas y que durante mucho tiempo han sido entrenadas,  organizadas, y han venido operando en la frontera y dentro de territorio venezolano, desde la época del gobierno de Uribe Vélez y del actual gobierno.

Mientras todo esto sucede, los Acuerdos de Paz, están en terapia intensiva, a pesar de las eufórica declaraciones del presidente Santos Calderón, la realidad contradice el discurso,  de enero a junio del presente año 137 líderes comunales han  asesinados  el paramilitarismo,  es una gravísima noticia.

Que la senadora uribista Paloma Valencia haya declarado autoritaria y de manera prepotente:  ¡este es el gobierno de Duque!,  cuando con el apoyo de conservadores, el oficialista partido de la U y la derecha liberal   se propusieron cambios en la Justicia Especial de Paz.  La  solicitud va dirigida a desincentivar la revelación de la verdad en los casos en que ha habido víctimas de agentes del estado en el marco del conflicto. En fin más importante que reparar y resarcir a las víctimas es proteger a los victimarios.

La Silla Vacía, en un resumen del periodista Héctor Rivero, sobre el debate en el Congreso, señalaba: "la Constitución obliga a los agentes del estado que hayan cometido delitos en el marco del conflicto a acudir a la JEP propusieron e hicieron aprobar una fórmula insólita: suspender durante 18 meses ese acápite constitucional mientras lo reforman". ¡Eso dice lo que aprobaron!

"Los propios militares le decían a la senadora Valencia que el sistema aprobado daba mayor seguridad jurídica a la Fuerza Pública que el que ellos proponían a lo que el senador José Obdulio Gaviria reaccionó, según lo relataron dos generales al periodista Néstor Morales, recordándoles que pronto habría un nuevo Presidente que ordenaría su retiro por oponerse a la propuesta del ex Presidente Álvaro Uribe, que pasaba callado mientras se desarrollaba el episodio".

O sea los legisladores del Centro Democrático, no solo  imponen sus posiciones a la JEP, lo cual de cumplirse, deja en la impunidad los crímenes cometidos por la Fuerza Pública,  sino que además amenazan a Generales, que por estar en desacuerdo con la propuesta del ex presidente  Uribe Vélez,  serán llevado a retiro, es una vieja práctica y tomen en cuenta que el senador que amenazó a los Generales,  es el primo hermano de Pablo Escobar Gaviria. Y ese es,  como afirmó la ultraderechista  Paloma Valencia,  ¡El gobierno de Duque!.

Por otra parte el nuevo mandatario al parecer no tiene mayor interés en dar continuidad a los diálogos con el ELN, sus ofensivas  declaraciones contra este Movimiento Guerrillero así lo demuestran cuando señaló: "En Colombia deben parar las muertes violentas, las amenazas y el terrorismo. Rechazamos los actos intimidantes del ELN en la vía Buenaventura."

Por las declaraciones públicas  Iván Duque, pareciera que no tiene interés en darle continuidad a un proceso con el ELN, partiendo de la agenda negociada con el Presidente Santos, lo cual coloca al Presidente Duque y al ELN, muy lejos, para el ELN, la agenda concertada y el diseño de la mesa es "Un acuerdo de Estado" y su argumentación, la del ELN va en dirección de darle continuidad a un proceso de diálogos y negociaciones con esta mesa y esta agenda.

Y lleva razón el ELN,  si no es un "acuerdo de Estado"  no hay garantías de que se cumplan los acuerdos, como ha sucedido con los Acuerdos de Paz  firmados por el Gobierno y las FARC-EP, que quedaron a  merced del  Congreso y la Corte Constitucional, ambos poderes  se han dedicado a modificar, eliminar e incumplir lo firmado por el Gobierno y las FARC-EP.

(*)  Periodista, politólogo, analista internacional.

La Habana, 18 de julio de  2018.    

Por Alberto Pinzón Sánchez

Talvez, el aporte más significativo a la Teoría del Estado en Colombia, acaecido en los últimos 18 años de ejecución del Imperialista Plan Colombia (durante el último año del Gobierno Pastrana y los "octenios" de Uribe Vélez y de Santos) , y que queda ya establecido en firme para el próximo cuatrienio de profundización del neoliberalismo mafioso de más mercado/ menos Estado de Duque/AUV; sea el haber desarrollado e implementado en el seno de las estructuras paramilitares colombianas la "Gobernanza Neoliberal", como ejercicio del Poder (de explotación y dominación capitalista). De DISCIPLINAMIENTO SOCIAL y triunfo definitivo en la sociedad colombiana del antiguo pero actual principio comercial parasitario de la Mafia de todos los tiempos y lugares de "brindar, esa mezcla tan conocida por nosotros de Seguridad pública y privada OBLIGATORIA, a cambio de un pago racional por ella":

 La antigua estructura semi oficial centralizada de las AUC de Carlos Castaño y sus socios de negocios agroindustriales llamada por los investigadores como "narco para militarismo" de segunda generación, hoy, con el evidente genocidio contra los líderes sociales y de  ex combatientes guerrilleros desmovilizados por el CONCENSO del Teatro Colón de Bogotá, que actualmente se está desarrollando en todo el territorio de Colombia; gota a gota, de manera fluida y descentralizada, y mediante una "combinación" de  difusas redes públicas y privadas, sin que el agonizante Gobierno Central en su despedida pueda hacer nada diferente de constatarlo o maquillarlo por la prensa; nos fuerzan a pensar en un perfeccionamiento Estatal acelerado de este consuetudinario dispositivo capitalista de DISCIPLINAMIENTO SOCIAL de tan larga tradición en Colombia, desarrollado al calor de las teorías neoliberales de la Gobernanza, y durante la transición del antiguo concepto de Gobierno hacia la Gobernabilidad actual, iniciado en el país hace cerca de 43 años, es decir cuando la mafia capitalista surgida de la bonanza de la marihuana (1973) y luego la lumpen burguesía surgida de la exportación de cocaína, iniciaron su ascenso imparable y el copamiento definitivo del Estado y la sociedad colombiana.    

No sería este el espacio y el momento de discutir sobre el concepto, o mejor la palabra comodín de "Gobernanza Neoliberal", que cuenta con una muy extensa bibliografía sobre la teoría del Estado capitalista actual y un torrente de escritos de todo tipo; concepto que fuera perfeccionado por los tanques de pensamiento neoliberales a partir de la crisis capitalista global de 1973, para implantar en el Sistema Global Imperialista (SGI) como solución curalotodo a los males, contradicciones profundas y la crisis, en los Estados involucrados en la globalización neoliberal en curso.

Nos basta con señalar que entendemos el concepto de Gobernanza Neoliberal (dentro del perfeccionamiento de la teoría del Estado capitalista desarrollado actual) como la búsqueda de los dueños del capital, de un "difícil" (por no decir imposible) equilibrio entre el Estado; la Sociedad Civil y el Mercado, con el fin de conseguir legitimidad, gobierno, eficiencia y participación social.

Algo así como un ejercicio del Poder político CONSENSUADO, entre la esfera Pública y la Privada, para obviar el conflicto y la lucha de clases y garantizar la explotación y dominación capitalista sobre las clases subordinadas. "Orden y Consenso" sería la enseña que, como síntesis, podría ponerse en el centro de la nueva bandera del Estado colombiano.   

Así mismo, para mayor comprensión de lo que este concepto de Gobernanza Neoliberal tiene en el mundo actual, de donde Colombia no puede sustraerse; señalar que entendemos el Sistema Global Imperialista (SGI) según la discusión que en estas 7 categorías complejas de análisis marxista presenta el investigador marxista inglés Bob Jessop (2016)  

1- Un mundo de Estados nacionales que actual a nombre de sus respectivos capitales nacionales dentro de una economía en plena internacionalización. (Weiss.1998)

2- Un conjunto emergente de Estados regionales trasnacionales con sus respectivas periferias. (Ohmae.1995)  

3- Una serie de Estados nacionales interconectados, pero con intereses parcialmente contrapuestos y que representan a las empresas capitalistas tanto extranjeras como nacionales, que operan en sus respectivos económicos y pueden reproducir relaciones de subordinación o dependencia económica respecto a economías más competitivas. (Poulantzas.1975-78)  

4-Agunas formas de Estados conglomerado o hemisférico multinivel, con una función organizativa preponderante para los EEUU. (Shaw. 2000)

5-Primacía de un Estado Imperial estadounidense de posguerra que asume la responsabilidad de la integración internacional, y más recientemente, trasnacional del Mercado Mundial (Panitch y Godin.2012)

6-Un Estado trasnacional emergente que conecta Estados nacionales, instituciones internacionales y redes trasnacionales. (Robinson.2004)

7-Un Imperio emergente que trasciende incluso a un poderoso Estado estadounidense gracias a su naturaleza interconectada. (Negri -Hardt. 2000)

Y, para que el choque de realidad no deje dudas sobre la complejidad y mutua interrelación de lo hasta aquí dicho; me permito remitir al comunicado del Consejo Gremial Nacional de Colombia (07 junio 2018) donde ellos mismos muestran su importancia económica, jurídico-política y de dirección Estatal, así como su actual UNIDAD política alrededor de Duque, la figura ganadora de las pasadas elecciones presidenciales, dejando claro el destino inmediato para la sociedad colombiana. Comunicado que se puede consultar y estudiar en el siguiente enlace: (http://www.cgn.org.co/wp-content/uploads/2018/06/Comunicado-de-prensa-del-CGN-en-respaldo-al-programa-de-gobierno-de-Iv%C3%A1n-Duque.pdf)

Fuente Imagen. Santos empalma con Duque

 

Por Nelson Lombana Silva

(Ibagué, julio 9 de 2018) Una de las preocupaciones centrales de la administración municipal de la ciudad de Ibagué (Tolima), que preside el médico Guillermo Alfonso Jaramillo Martínez, es el estímulo a la lectura. Esta actividad la viene liderando la secretaría municipal de cultura, turismo y comercio, destacándose la labor de los bibliotecarios y las bibliotecarias.

Se ha puesto de moda en la ciudad musical de Colombia los "Picnic Literarios", son espacios al aire libre para facilitar el encuentro del ser humano con el conocimiento científico que contienen los libros. En parques, calles, avenidas y veredas, no es raro hallar libros al alcance de todos y todas en esta ciudad de 600 mil habitantes.

Con esto se busca romper la distancia que existe entre el lector y el libro, un esfuerzo por enamorar a la ciudadanía del libro que siempre está abierto a iluminar a la humanidad, chica y grande, de conocimientos a granel.

No hay actividad más deliciosa que una buena lectura. Esta bella actividad tiene una cantidad de beneficios que vale la pena dimensionar: Es saludable, humaniza, libera y enseña a compartir y no a competir.

Una persona que lee tiene facilidad de expresión, facilidad de relacionarse con los demás, ama la paz y lucha por los cambios socioeconómicos que tanto necesita el país. No hay cosa más deliciosa que conversar con una persona que lee. Su charla no es monótona, ni esquemática; es amena, argumentada, precisa y formativa.

La mejor arma para erradicar la violencia, la miseria, la explotación, la corrupción, el sectarismo, la injusticia social, el ahistoricismo, es indudablemente la lectura. La biblia dice: No hay que dar el pez, hay que enseñar a pescar. ¿Eso qué quiere decir? Quiere decir no hay que darle todo menudito al otro, hay que enseñarlo a pensar, y se piensa, leyendo. El escritor, se hace leyendo dicen Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Ernest Hemingway, Fedor Dostoievski, Pablo Neruda, Gabriela Mistral, etc.  

La persona que no lee es como un ciego. La sociedad es amorfa, resignada, sin sentido de pertenencia, sin amor por su cultura, sin proyección. Sucede este porque no tiene conocimiento, el cual se encuentra condensado maravillosamente en los libros. Alguien dijo: "Temedle al hombre de un solo libro". Una persona así es dogmática, crédula, es víctima del complejo de inferioridad, no le gusta mandar, le gusta que la manden, obedece ciegamente, es dogmática, huraña y mezquina.

En cambio, la comunidad que lee siempre está al tanto de los acontecimientos. No traga entero. Critica y propone. Lidera. Ama. Fiscaliza. Es dialéctica, alegre; siempre está dispuesta a entender al otro, sobre todo, no está dispuesta a competir, sino a compartir.

Todos los días hay algo nuevo, en las más diversas áreas del conocimiento. La razón es elemental: Todo está en movimiento, desarrollándose, cambiando, de lo inferior a lo superior, de lo simple a lo complejo.

Nuevos descubrimientos, nuevas conquistas del espacio, hechos en la cultura, en la política, en el arte, en el deporte. Mire usted, por ejemplo, cómo ha evolucionado el fútbol colombiano. Ya le jugamos de tú a tú a las mejores selecciones del mundo. No hace poco empatar un partido con cualquier selección nacional era considerado una proeza. Hoy, ya nos damos el lujo de llegar a los octavos de final en los mundiales, seguramente más adelante estaremos en los cuartos y más tarde en la final. Todo es un proceso. Pero, eso lo capta, lo entiende, lo comprende una persona que lee, estudia, compara, reflexiona, escribe, analiza.

 Para una persona que no lee, todo es monótono, todo es igual, da lo mismo caer que quedar colgando, cualquier mentira la cree ciegamente. Álvaro Uribe Vélez, hombre de mentalidad enfermiza por el poder al precio que sea, como solía decir Nicolás Maquiavelo: "El fin justifica los medios", se le ocurrió decir con toda su perversidad que le caracteriza: "Castrochavismo". Pues con la ayuda de los medios de comunicación, medios de incomunicación perversos, logró que diez millones corrieran sumisos y temerosos a votar por su pupilo. "No importa que el nuevo gobierno baje los salarios, lo importante es que se salvó Colombia del "castrochavismo", comentaba un campesino de la cordillera. Una modesta vendedora de chance, anotaba: "Voté por Duque, porque si lo hacía por Petro, corría el riesgo que me quitara mi moto o me pusiera a compartirla con otros". ¿Será que una persona que lee de verdad, es lectora y no "lectorcilla", como decía Federico Nietzsche, come cuento tan fácil de cosas tan estúpidas? Por supuesto que no. Una persona que practica con frecuencia la lectura, investiga, pregunta, lee, estudia y repasa (Fórmula IPLER), no se deja engañar fácilmente. No es ingenua. No es metafísica.  

Por eso es que los gobiernos de derecha se empecinan en acabar con la educación pública, cerrando escuelas, colegios, universidades, bibliotecas, casas de la cultura, etc. Para que el pueblo siga sumiso, anarquizado, dividido y resignado.

No produce votos, produce vida

Así las cosas, una campaña por la promoción de la lectura como la viene implementando y estimulando la administración del médico Jaramillo Martínez, no produce votos para alimentar la politiquería y la sumisión. En cambio, sí produce vida, esperanza, necesidad histórica de unidad y de cambio hacia un sistema con verdadero rostro humano, que no es otro que el Socialismo.  

 Entiéndase el Socialismo como sistema contrario al capitalismo. Sistema en el cual lo más importante es el ser humano en función social, sistema que elimina la explotación del hombre por el hombre y la injusticia galopante en el capitalismo. No es el socialismo lo que explica la derecha, es socialismo lo que explica la izquierda. Eso porque la neutralidad no existe, es una engañifa, diría Pablo Neruda, el formidable autor de "Los 20 poemas de amor y una canción desesperada", "Confieso que he vivido" y "Para nacer he nacido", entre otras.

Siguiendo esta política trazada por el mandatario municipal y desarrollada por la secretaría, la biblioteca "El Cañón del Combeima", desarrolló ayer el primer Picnic Literario 2018, en el corregimiento de Villa Restrepo. La actividad causó impacto entre los que se encontraban reunidos en el hermoso parque principal de este corregimiento. Ni chicos, ni grandes, fueron indiferentes. "¿Son libros para la venta?" "¿Cuánto cobra para que los niños lean?" "¿Esto es obra del alcalde o del gobernador?" Fueron interrogantes de las personas que cruzaban por allí. Al mirar el letrero: "La lectura es: ¡Dulce!", unos se reían y otros preguntaban qué quería decir.

Fue una experiencia gratificante en un día espléndido, soleado, lleno el caserío de turistas y deportistas aficionados al ciclismo, enamorados y personas que buscan la naturaleza para desestresarse y continuar así la lucha por sobrevivir con fe y esperanza en un país donde aún no se han roto las cadenas de la sumisión, pero se avanza en esa dirección con paso firme con actividades como estas, donde la preocupación es porque la comunidad lea y rompa así con el analfabetismo político que tanto daño le ha hecho a esta república sudamericana: Colombia.   

Dice Rius, escritor mejicano: "Apague la televisión y abra un libro".

Por Alberto Pinzón Sánchez. 

Hay diferencias entre un análisis de los resultados electorales y el escenario general que a continuación se dibuja o diseña. 

Los primeros, la mayoría hecha por los "spinn doctors" oficiales (intoxicadores) del régimen que reclaman su triunfo después de la intensa y descarada intervención a favor del candidato ganador, arrecian su ofensiva mediática sobre el eje Victoria/ Derrota, para luego pasar a darle "recomendaciones" al gobernante elegido de cómo debe enfrentar el difícil escenario que ha surgido del resultado electoral del 17. 06.2018 en Colombia.

 Trampa mediática y encubridora de la realidad en la que han caído algunos prestigiosos analistas "alternativos" e incluso algunos que se reclaman seguidores de la concepción marxista de la Historia, quienes para reforzar el cuento del artificio construido en los centros del Poder sobre un supuesto "centro del espectro político", tratan de tapar el contundente e importantísimo  proceso de toma masiva de conciencia colectiva que está en marcha en Colombia (como parte de un proceso mayor que se está dando en toda Latinoamérica) manifestado en estas elecciones pasadas, olvidando  exprofeso aquella sentencia del manifiesto comunista de 1848, esa si labrada en la piedra dramática de la Historia que dice: 

 "Toda la historia de la sociedad humana, hasta la actualidad, es una historia de luchas de clases. Libres y esclavos, patricios y plebeyos, barones y siervos de la gleba, maestros y oficiales; en una palabra, opresores y oprimidos, frente a frente siempre, empeñados en una lucha ininterrumpida, velada unas veces, y otras franca y abierta, en una lucha que conduce en cada etapa a la transformación revolucionaria de todo el régimen social o al exterminio de ambas clases beligerantes." 

A continuación, los intoxicadores prepago pasan a seguir "moliendo" en los medios del régimen la obligada y amañada interpretación del proceso de paz, también en desarrollo (tanto del ya firmado con las Farc-EP, como de que está por concluirse con el ELN) para reforzar la idea contrainsurgente de la "derrota total de las insurgencias"agenciada durante años por la clase dominante en espacial en los gobiernos de Pastrana, Uribe Vélez y Santos: 

El hecho más notorio de estas elecciones, dicen, es "la desaparición e irrelevancia marginal de la otrora poderosa guerrilla comunista de las Farc y la derrota o la muerte que les espera a los guevaristas y camilistas del ELN". Acostumbrados como están al quietismo escolástico, no les cabe en la sustancia gris del cerebro la mínima idea de lo que puede significar el complejo movimiento dialectico en la sociedad con sus avances y retrocesos, identificaciones y proyecciones, trasformaciones y desplazamientos, en incluso superaciones dialécticas. 

Algunos, los más atrevidos, han llegado a sugerir tímidas semejanzas entre el fenómeno Gaitán ocurrido antes del 9 de abril de 1948, con lo ocurrido en las pasadas elecciones; olvidando el magma social diferente (económico y supra estructural concreto) donde se gestan los fenómenos sociales y obviando, claro está, la terrible lección histórica aprendida por todo el Pueblo colombiano sobre la carencia de un partido popular comunero organizado, disciplinado y bien pertrechado ideológicamente que hubiera guiado e impedido la explosión caótica y la borrachera anárquica en la que degeneraron los acontecimientos de aquel luctuoso "nueve de abril" y lo que se dio a continuación.

Hoy, ya no es posible hablar de "caos organizativo" en Colombia. Hay incluso demasiadas organizaciones comuneras que será imposible destruir una por una, y que de seguro impedirán se trunque el Proceso Constituyente Territorial en marcha y el avance en la toma de conciencia que se está dando en Colombia. Habrá deserciones, lloros de liquidadores contratistas de los millonarios fondos de la farsa Santista del post conflicto y hasta "bajadas del bus", pero el proceso social histórico seguirá su curso, porque sencillamente la crisis social general no se ha resuelto ni se va a resolver con unas elecciones deslegitimadas por la sospecha del fraude y la abstención masiva como las sucedidas y las seguras políticas que el nuevo gobierno impondrá. Además, el entorno geoestratégico sigue siendo cada día más crítico, frágil y vidrioso. El asunto del Poder, como decía Lenin, sigue estando en el centro de la cuestión, y eso (a pesar de la renuncia del candidato Petro) solo se podrá resolver en una Constituyente Territorial amplia y democrática. 

A lo anterior, se debe agregar un SEGUNDO elemento protuberante que como lo escribí en una primera reacción a los resultados electorales (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=243036&titular=el-18-de-junio-del-2018-en-colombia-) es el triunfo de la fracción de Uribe Vélez sobre la fracción de su rival Santos en la disputa por la hegemonía dentro del Bloque de Poder contrainsurgente dominante, que se ha saldado con la elección de Duque. 

Pero no es Duque solamente, y su entorno mafioso de latifundismo premoderno "modernizado y financiarizado" que se ha recompuesto y se presenta ya unido bajo su nombre (lo que ha dado origen a un interesante debate sobre si lo premoderno se puede prolongar más allá del pre-capitalismo), sino todas las  11 fracciones políticas, económicas, empresariales, mafiosas, militares, burócratas contratistas, judiciales y hasta religiosas que conforman ese Bloque de Poder, cuyo cemento es la ideología contrainsurgente y el neoliberalismo, y del cual forma parte esencial el Imperialismo Global: Es el capitalismo mafioso global y neoliberal con toda su geoestrategia depredadora, lo que se ha afianzado definitivamente en Colombia, reforzado con el ingreso del país a la OTAN y su conversión en el brazo armado de esta organización militar Global, lo que se debe entrar a analizar detenidamente. 

Como consecuencia, surge un TERCER elemento analítico cual es el papel como punta de lanza de Colombia y su nuevo gobierno dentro del escenario geoestratégico andino-amazónico de la reactivación de la "guerra contra las drogas", el que sin duda se proyecta incluso a una región más amplia en donde además de Venezuela, se están librando intensas luchas de clases y procesos sociales como en Brasil, Argentina, Perú, y hasta en Méjico; confirmando también nuestra sospecha de que Colombia se estaba convirtiendo en el Israel de América Latina 

Es muy probable que, con la intervención directa de la OTAN en el llamado conflicto armado colombiano, "la lucha armada revolucionaria" tal como se ha desarrollado en estos 70 años con un alto componente político- ideológico esté agotada y que lo más probable sea su mutación completa hacia una forma más parecida al post conflicto centroamericano e incluso se asemeje cada vez más a la violencia que se está dando en Méjico. No es descartable la "mejicanización total de Colombia" como lo habíamos previsto en junio del 2012, cuando el presidente Peña Nieto nombró como su asesor de seguridad al generalísimo colombiano (luego vicepresidente de Santos) Oscar Naranjo.

Un CUARTO elemento a considerar es, el que a pesar de la renuncia inútil del candidato Petro a la Constituyente Territorial, el elemento territorial deformado por las mafias electorales locales bipartidistas, ha adquirido plena conciencia de sí. De la importancia que tiene para las comunidades, para sus vidas y futuros, el desarrollar desde la base y hacia arriba procesos Regionales, Locales y Comunales organizativos, en defensa del medio ambiente y las fuentes de agua, contra el extractivismo minero energético y contra la Guerra química del glifosfacho y el Ecocidio. Es decir que la llamada "cuestión ecológica" y la llamada "acción comunal" ya no son un asunto de un ministerio oficial y de la manipulación de unos burócratas en altos cargos, sino que se le ha quitado de las manos para integrarlo como parte intima de las reivindicaciones populares y comuneras de base, empezando a generar una estimulante y prometedora organización popular y comunera hacía arriba. 

Por ULTIMO, queda pendiente la elaboración colectiva de la "hoja de ruta de la movilización popular y territorial", que deberá afrontar seriamente los desafíos que se van a plantear en este nuevo escenario. 

Fuente Imagen Internet: Oscar Naranjo con Peña Nieto (junio 2012) 

Por Alberto Pinzón Sánchez

Varios viejos amigos demócratas (también antiguos compañeros de luchas democráticas viejas) me han pedido que aclare mi posición (obviamente política) frente a la candidatura de Petro. Intentaré decir algo sobre este asunto que se ha tornado estratégico, violentando un poco mi deseo de guardar silencio cierto frente a la incertidumbre generada por la manipulación mediática y la evidencia del fraude electoral oficial. Incertidumbre que, posiblemente se supere, cuando se sepan los resultados electorales del 17 de junio próximo y el aparato electoral oficial diga quién es el próximo presidente de los colombianos.

Sobre el actual candidato presidencial Petro debo decir varias cosas positivas: La primera es que ha logrado congregar alrededor suyo, un haz de voluntades políticas dispares alrededor de un programa claramente de Unidad Popular. Lo ha sacado adelante con tenacidad, superando todas las dificultades obvias interpuestas por sus enemigos de la Mano Negra y del bloque contrainsurgente oficial; congregando y uniendo con su pedagogía popular y sus propuestas alternativas concretas el hasta ahora disperso movimiento étnico-popular y cívico de Colombia, lo cual no es ninguna bagatela en la Colombia dominada por el terror de los narco paramilitares oficiales, que ya llevan más de 400 dirigentes sociales, cívicos y populares fusilados y, más de 60 ex guerrilleros de las Farc en proceso de reinserción, con la mirada cómplice del ministerio de defensa y del Vargas Llerista fiscal Martínez (ocupado en montar montajes) quienes los han calificado de “líos de faldas”, y “asuntos de delincuencia común”.

Me parece muy positivo el que hubiera llegado hasta donde ha llegado por la vía democrática, debatiendo públicamente, denunciando y enfrentando a la histórica Oligarquía Trasnacionalizada de Colombia, dominante desde hace más de 200 años y que por primera vez en la historia nacional la “histórica polarización sectaria”, inducida siempre desde la cúpula del Poder, se haya trasformado y diferenciado en una clara oposición entre Dominantes tradicionales regresivos y, Subalternos progresistas y alternativos . Este aspecto por decirlo de alguna manera “Anti Oligárquico” de la contradicción social colombiana dará mucho de qué hablar en el próximo futuro y será algo para tener en cuenta.

Sin embargo, debo señalarle como negativo a la campaña presidencial de Petro; que el aspecto Anti Imperialista de la contradicción Oligarquía-Imperialismo, la directa responsable de la opresión y explotación de nuestro Pueblo Trabajador, señalada como tal desde hace más de un siglo; haya sido velado ideológica y políticamente no solo en sus innovadoras y alternativas propuestas programáticas ( https://petro.com.co/programa/) sino en sus planteamientos generales:

Me refiero a sus desafortunadas declaraciones y descalificaciones del complejo y abigarrado proceso social que vive el hermano pueblo venezolano, cercado por la geoestrategia imperialista, y cuyo cerco militar se ha completado con el ingreso que ha hecho el presidente Santos de Colombia como parte de su brazo armado global de la OTAN en esta primera semana de junio del 2018.

O a sus limitadas y apresuradas declaraciones sobre la extradición de Santrich a los EEUU.

O a la ausencia total de cualquier mención a la Soberanía Nacional como parte esencial de la Soberanía Popular que se irá a expresar en las urnas.

En fin, que si por “neutralizar” la ira del presidente Trump inducida desde la embajada de Bogotá, o por ganar su aceptación, sin la cual el candidato Petro nunca podrá ser presidente de Colombia y por esto, ha debido velar o minimizar la reclamación Anti Imperialista del Pueblo Trabajador colombiano, no por ser entendible deja de ser una falencia política.

La contradicción histórica de nuestro Pueblo Comunero, desde la fecha de la muerte de nuestro Libertador Simón Bolivar en 1830 hasta la actualidad; es, ha sido y será con la a unidad dialéctica inseparable de la Oligarquía con el Imperialismo, y hasta tanto no sea superada dialécticamente, seguirá siendo el elemento dinamizador de toda la política en Colombia.

El hecho sobresaliente y positivo de que el candidato Petro hubiera descarnado masivamente el aspecto Anti Oligárquico no significa que debamos ocultar su otro lado el Anti Imperialista y que además, no quede pendiente como tarea histórica.

Por último, sobre los desarrollos de los acuerdos de paz de la Habana por parte de una eventual “ejecutivo” de Petro, así como de un “legislativo” dominado por senadores y representantes de la coalición armada por Duque/ AUV, habrá que esperar los hechos concretos, para hacer “el análisis concreto de la situación concreta” tan citado, pero tan poco realizado.

Fuente Imagen Internet

 

Por Nelson Lombana Silva

(Ibagué, junio 1º de 2018) La tarde muere. El sol se oculta entre arreboles. La comarca comienza a salir del letargo. Hace frío. Los habitantes van a los cafetines a degustar el tinto, entre comentarios, risas y chistes. A veces las discusiones se tornan agrias, sobre todo cuando se discute sin argumentos y con poca capacidad crítica y autocrítica de los asistentes. El tango de Gardel se esparce bullicioso. Algunos cambian el tinto por la pola.

Criticón llega puntual, acomodándose en la pequeña mesita de madera. Espera ansioso a su eterno contertulio. Mira a su alrededor con parsimonia. Es alto, delgado, cari puntudo, supera los 50 años. Sus manos huesudas las mueve nerviosa, mientras aprisiona entre sus dedos el cigarro y degusta el café cerrero. Su rostro pálido, cadavérico, de piel trigueña y marchita la expone al público sin remordimiento.

En realidad, la espera no es mucha. Por la puerta principal aparece la figura diminuta y acuerpada de Cándido. Va directo a la mesa y estrechando su mano encallada de Criticón pide la misma dosis: Tinto y cigarro. El tendero acosado por la artritis le cuesta trabajo ir de mesa en mesa, lo hace con mucha dificultad. Sin embargo, su semblante es de alegría y fortuna. Tiene paciencia y astucia para atender a los visitantes. De eso vive.

-         Criticón: No me diga que está cumpliendo años. ¿A qué se debe tanta elegancia?

-         Cándido: No sea pendejo. Es la misma mechita de siempre. Compa, ¿Cómo analiza los resultados electorales del 27 de mayo?

-         Criticón: ¡Históricos! Una nueva era electoral se abre para Colombia.

-         Cándido: ¿Qué tiene de histórico? Parece pendejo...

-         Criticón: Pendejo usted que no dimensiona la política, ni la entiende como arte de servir y como ciencia que encarna el poder.

-         Cándido: ¿Poder? Qué locura. Usted como siempre hablando sandeces, no sé por qué acudo a sus citas, teniendo tantas cosas importantes por hacer. La política no tiene valor.

-         Criticón: Eso dice, pero de dientes para afuera. Es el primero que va a las urnas. Allá, lo vi haciendo fila.

-         Cándido: Es un deber. Créame: En el fondo no quisiera votar por nadie. Todos son iguales. Pero, como dijo el general Benjamín Herrera: "!La patria por encima de los partidos!". Por eso voto y decido.

-         Criticón: decide, ¿Qué? El pueblo no decide nada, decide la clase dominante. O ¿no?

-         Cándido: Yo sí creo que nosotros decidimos, lo que pasa es que somos desagradecidos e ignorantes. Somos más brutos. Nos merecemos estos gobernantes...

-         Criticón: Vamos al grano: En Colombia el pueblo vota pero no elige. Es más: No hay transparencia en los resultados, son falsos. "El que escruta elige", dijo el padre Camilo Torres Restrepo. ¿No es cierto? Mire usted cómo viene saliendo a flote el fraude de las elecciones del 27 de mayo. Como siempre viene saliendo a cuentagotas...

-         Cándido: Es cierto. Dentro de poco saldrá a flote en su totalidad. Pero, sabe ¿Qué será lo más decepcionante?

-         Criticón: Dime...

-         Cándido: Que ocurrirá lo mismo que en 1970, cuando Misael Pastrana Borrero le robó las elecciones al general Gustavo Rojas Pinilla. Nadie dijo nada. Todo pasó de agache. No pasó nada. Predominó la impunidad.

-         Criticón: Me dicen que soy criticón porque todo lo coloco en duda. ¿Cómo no dudar de un sistema económico cuyos jefes son mafiosos, mentirosos, traidores, corruptos y pendencieros?

-         Cándido: A mí me dicen que soy cándido, creen que por mi cara y cuerpo soy ingenuo, pero no es así. No tuve mucho estudio, pero me considero con capacidad de razonamiento y sobre todo, análisis crítico y autocrítico. Uno tiene que ser verraco para reconocer sus fallas, sus limitaciones y sus errores. Es más: Reconocer que hay personas con capacidades por encima y por debajo de uno. Petro e Iván Duque, son dos líderes totalmente diferentes: El primero defiende los intereses del pueblo, de nosotros y el segundo, los intereses de los ricos, de los poderosos.

-         Criticón: Es cierto. Sin embargo, me pregunto: ¿Por qué la gente pobre votó por él? ¿Por qué la gente humilde apoya tanto a Uribe sabiendo que es criminal, paramilitar y narcotraficante? ¿Por qué lo ama tanto?

-         Cándido: El pueblo no ama a Uribe, tampoco a Iván Duque. El pueblo vota por un lado alienado y por el otro lado, atemorizado. El miedo y el pánico son los movilizadores. Súmele: El analfabetismo político, el ahistoricismo del pueblo, el apoyo mediático, las religiones y el pensum académico. Al miedo no le han hecho pantalones, dice el dicho popular.

-         Criticón: Vaya...Vaya... Creo que le ha dado en el blanco. Hagamos historia: Durante la Unión Soviética el demonio era el comunismo. Estados Unidos ordenaba orar para que este sistema no entrara a América, porque entre otras cosas, hubo primero anticomunismo que comunismo en el continente. Al triunfar los barbudos de la Sierra Maestra en Cuba con Fidel Castro, Raúl Castro y Ernesto Che Guevara, entre otros, los curas fueron desplegados a hacer esta campaña anticomunista afirmando entre otras cosas que Fidel era el anticristo.

-         Cándido: Sí, recuerdo la emisora de los curas: Radio Sutatenza rezando el rosario todos los días para que el comunismo no se regara por el continente. Se decía – recuerdo – que Fidel mataba los curas, los castraba, violaba las monjas, quitaba la patria potestad a los padres, mataba a los ancianos y lisiados.

-         Criticón: Eso era una campaña siniestra. Pero, mire hoy lo que estamos viviendo. Después del atentado a las torres gemelas en Estados Unidos, que todo parece fue un auto atentado, se acuña el término: Terrorista. Este se difunde al extremo que terminamos todos repitiendo el término maquinalmente. Por supuesto que se desnaturaliza el significado rápidamente. Entonces, si usted critica al gobierno es terrorista, si se sindicaliza es terrorista, si dice tengo hambre es terrorista, si se vincula al partido comunista, es terrorista. Es decir, según Estados Unidos, todos son terroristas potenciales, menos los verdaderos terroristas.

-         Cándido: Ese embeleco comienza a ceder. El pueblo comienza a despertar. Ahora, el mayor terrorista colombiano, Álvaro Uribe Vélez, con su mente retorcida y su corazón podrido de tantos crímenes que carga sobre sus hombros, se ha inventado el cuento de "castrochavismo". Este sonsonete repetido mil veces se ha convertido en "verdad" en el pueblo analfabeta quien ha terminado repitiendo el mismo cuento sin poderlo explicar.

-         Criticón: Como el uribismo-duquismo, no tiene nada para ofrecer y menos para dar, ha utilizado el proceso revolucionario que se viene dando en Venezuela como caballito de batalla. Tergiversando todo de la manera más ruin, presenta a las víctimas como victimarios y a los victimarios como víctimas.

-         Cándido: Ahora sí entiendo por qué el pueblo desinformado no toma conciencia de su problemática social, política y económica. Mantiene más pendiente de la problemática interna del hermano pueblo, pueblo heroico que construye su destino de la mano primero del carismático líder Hugo Chávez Frías y ahora Nicolás Maduro Moros.

-         Criticón: Eso lo alimenta los medios de comunicación. La guerra de cuarta generación, la guerra mediática. Efectos muchos: Muere un niño en Venezuela y en Colombia es noticia nacional, escandalosa información; mueren cinco mil niños anualmente en Colombia de inanición, es decir, de física hambre y no es noticia. No pasa nada.

-         Cándido: Los criminales venezolanos, los verdaderos forajidos como Pedro Carmona, Leopoldo López, Ledesma, entre otros, son considerados "héroes", "defensores de derechos humanos", "perseguidos políticos", cuando en realidad son ratas puestas al servicio de los intereses imperialistas de los Estados Unidos.

-         Criticón: Llueven campañas costosas para desinformar, hablando pestilencia contra este hermoso y heroico proceso revolucionario, ridiculizando a los líderes del pensamiento bolivariano. Entonces, el pueblo adormecido no se da cuenta que Iván Duque no tiene nada bueno para el pueblo, porque está respaldo por la mafia, los Estados Unidos y personajes como los ex presidentes colombianos, a excepción creo que de Belisario Betancur y Ernesto Samper Pizano. 

-         Cándido: Para la muestra un botón. Mire usted lo que dice una mujer bachiller que tiene que abandonar su región en busca de una oportunidad incierta en otra región desértica, carcomida por la corrupción. Le transcribo textualmente lo que dice en las redes sociales: "No quiero jamás vivir en un país con dictaduras, diciéndonos hasta qué debemos comer. Prefiero comer mierda, pero siendo libre, expresando libremente mi inconformidad y no pidiendo permiso a un Fidel o a un Maduro para salir del país, esos modelos están probados  y fracasaron. Tengo a varios venezolanos  con tragedias horribles por dictaduras como esas y la verdad prefiero cualquier cosa antes que una dictadura. He dicho!!!"

-         Criticón: Y lo dice una mujer que tuvo el privilegio de estudiar once y más años. ¿Qué podrá decir una criatura que no sabe leer ni escribir en pleno siglo XXI? ¿Qué puede decir una criatura atemorizada y embrutecida con la publicidad de J.J. Rondón y compañía las 24 horas del día? Claro que a la academia unos van por ir para aparentar y dominar a los demás y otros para aprender, ser más persona y desarrollar el humanismo, la solidaridad y el socialismo. Creo que esta niña fue a lo primero y sin serlo, se imagina que lo es. Se complace con admirar sus cadenas y obedecer ciegamente a sus amos.

-         Criticón: Es la cruda realidad. No sé qué piense de la postura de Sergio Fajardo. Un hombre que dice ser de izquierda. Pensaba que al reconocer los resultados, extraordinarios por cierto, iba a oficializar su respaldo a Gustavo Petro. Solidaridad de clase. Quedé atónito con su postura. Pienso sin rodeos que es una postura de derecha. Ese fulano es una engañifa. Asume una postura cantiflesca. Ambigua. En semejante momento histórico que vive Colombia, ¿Dizque asumir una postura de supuesta neutralidad? Qué horror.

-         Cándido: ¡jajajajaja!... Dime con quién andas y te diré quién eres, dice el refrán. Sergio Fajardo, dicen las malas lenguas e incluso la mía que el papá de este hábil antioqueño, es Raúl Fajardo Moreno, primo en segundo grado de Darío Moreno Restrepo, padre de Lina Moreno de Uribe. O sea, Lina y Sergio resultan ser primos lejanos. Ahora sí entiendo varias cosas: Por qué Sergio Fajardo nunca critica a Uribe Vélez, nunca lo confronta. Ahora, sí entiendo por qué su postura pusilánime, vacilante y ambigua al no asumir una postura clara y consecuente de respaldo a Gustavo Petro. Estoy casi seguro que si la segunda vuelta presidencial hubiera sido: Petro vs. Fajardo, el uribismo lo hubiera apoyado en bloque, a ojos cerrados.

-         Criticón: La postura que asume el Moir en cabeza de Jorge Enrique Robledo si no me asombra. Este personaje que posa de "izquierda", es el niño mimado de los terratenientes, y empresarios. Ellos financian su campaña cada cuatro años. Esto no lo digo yo, prácticamente es vox populi. El paramilitarismo no les toca un pelo. Ahora sí entiendo por qué Robledo se especializó en el tema de los Tratados de Libre Comercio (TLCs), porque con esto, los directos afectados son precisamente, los terratenientes y los empresarios. Ellos son los que sufren directamente el impacto de este leonino tratado. Quizá, fue un milagro que este senador no hubiera dicho públicamente su admiración por el señor Iván Duque. Seguramente lo dirá en privado y en las urnas.

-         Cándido: Eso demuestra que todavía la izquierda patina en la dinámica de ser opción de poder. Pero, también indica que está a un paso de hacer historia y comenzar una nueva era. Eso encarna Petro en estos momentos: Una esperanza para millones y millones de hombres y mujeres desarrapados y desarrapadas como usted y yo. No es utópico su triunfo, aún con el fraude que se vio el 27 de mayo y el que seguramente se estará cocinando para el 17 de junio. Con todo eso, puedo decir con certeza que sí se puede, si pudo el pequeño David derrotar al gigante Goliat, ¿Por qué no podemos lograrlo nosotros que estamos tan cerca de la meta? Hay que multiplicarnos.

-         Criticón: Si hay algo en el pueblo es la esperanza, la sed de justicia, la paz y la convicción biológica de que sean los hijos los que entierren a sus padres y no los padres a los hijos como viene sucediendo en esta lacerada patria, donde el pueblo es superior a sus dirigentes, como decía Jorge Eliécer Gaitán. Se hace tarde es hora de partir para dejar de decir y pasar a hacer. Gracias.

-         Cándido: Es más digno morir en pie que arrodillado. El pueblo vencerá, Petro llegará al solio de Bolívar y comenzará una nueva era, la era de la paz con justicia social. Es tarde y hace frío. Hasta pronto amigo...Caminito, tango hermoso, es la última página musical que esa noche departen estos amigos. El tendero bosteza, hace gestos, pero se siente feliz, porque las ventas han compensado su esfuerzo diario. Una compensación exigua, pero al fin y al cabo compensación.   


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