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Colombia

Los orígenes del paramilitarismo indican que no es la estructura lo que lo define, sino la política que lo mantiene. Las estructuras se desmontan, descentralizan o mutan, pero la política paramilitar nunca desaparece .

Por: Alexander Escobar

El paramilitarismo no se define por el tipo de estructura armada empleada para desarticular y asesinar a la oposición política y organizaciones sociales. Al paramilitarismo lo define la intencionalidad política, los autores intelectuales que utilizan cualquier expresión armada para cumplir los fines políticos de perpetuarse en el poder.          

El asesinato del humorista Jaime Garzón, ejecutado por la banda criminal La Terraza, cuya responsabilidad intelectual recae en la Fuerza Pública, los organismos de seguridad del Estado y el excomandante paramilitar Carlos Castaño Gil, es claro ejemplo de cómo cualquier estructura criminal es utilizada para perpetuar un modelo económico y político que derrama la sangre de la oposición y el pensamiento crítico.

Sin embargo, el Estado implantó en el imaginario de la sociedad un referente que asocia paramilitarismo con estructuras armadas y mandos definidos, valiéndose para esto de su experiencia con las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), estrategia paramilitar que se caracterizó por contar con estructuras armadas identificables y mandos visibles.

Los orígenes del paramilitarismo indican que no es la estructura lo que lo define, sino la política que lo mantiene. Las estructuras se desmontan, descentralizan o mutan, pero la política paramilitar nunca desaparece. Es de recordar que su nacimiento involucra a integrantes de la Escuela Especial de Guerra de los Estados Unidos, quienes en 1962 visitaron el país recomendando la conformación de grupos paramilitares.

Lo anterior se constata, como lo relata el Centro de Investigación y Educación Popular (CINEP), en el informe del General Yarborough, director de investigaciones de la Escuela de Guerra Especial de Fort Bragg, quien en un suplemento de carácter secreto recomendó, en caso de ser necesario, "impulsar sabotajes y/o actividades terroristas paramilitares contra conocidos partidarios del comunismo".

Ya sea contra el comunismo, el anarquismo, la izquierda, el petrismo, contra quienes "no quieren el progreso", o cualquier otro calificativo que se les ocurra, el fin de la estrategia paramilitar, principalmente, es asesinar y desarticular procesos sociales y comunidades que representa un obstáculo para el actual régimen corrupto neoliberal.

Bandas criminales (Bacrim), Grupos Armados Organizados (GAO), narcotraficantes y delincuencia organizada, son algunos de los nombres y formas criminales que encubren la política paramilitar, estructuras armadas que asesinan a líderes y lideresas sociales, y bajo las cuales se escuda el Estado para negar la existencia del paramilitarismo.

El paramilitarismo que no existe en Pradera

El 29 de junio, Islenio Muñoz, dirigente de la Asociación de Trabajadores del Valle del Cauca (Astracava) y gerente de la iniciativa campesina Productos Soberano, fue amenazado por hombres vestidos de negro, encapuchados y armados que llegaron hasta su vivienda ubicada en el corregimiento Bolo Blanco, zona rural del municipio de Pradera (Valle del Cauca).

Las amenazas provocaron el desplazamiento del dirigente agrario y su familia, y estuvo acompañado de un trabajo de inteligencia que incluyó preguntas sobre otras personas de la zona, así como el robo de información depositada en documentos y material audiovisual, según denunció la Red de Derechos Humanos Francisco Isaías Cifuentes (REDDHFIC).

Frente a estos hechos, el Gobierno municipal ha respondido no con preocupación por la presencia paramilitar en la zona, sino con preocupación porque esto ponga en riesgo el proyecto turístico "La vuelta al cielo", proyecto inconsulto y cuestionado por algunas comunidades campesinas de Pradera que plantean otras necesidades y prioridades en la política pública.

Silenciar esta problemática para beneficio de la "buena imagen" del municipio, mientras el riesgo es inminente para las comunidades de la zona, es la constante que organizaciones como Astracava han sentido por parte del Gobierno municipal, tal como lo expresa Kennedy Campo, dirigente de esta organización campesina:

"La administración municipal lo que quiere es callar esta situación, y como organización campesina rechazamos esa posición del Gobierno territorial porque nosotros estamos en peligro latente, es una situación muy crítica".

El caso de Pradera sirve para ilustrar la estrategia del Estado de negar la política paramilitar. Al no existir estructuras claramente identificables, como lo fueron en su momento las AUC, o dándoles calificativos de "bandas criminales" o Grupos Armados Organizados (GAO), niega la sistematicidad de los asesinatos de líderes y lideresas sociales y permite que los crímenes del paramilitarismo prosigan.

La Red de Derechos Humanos Francisco Isaías Cifuentes viene acompañando a las comunidades y denunciando esta situación. Darnelly Rodríguez, coordinadora de la red, manifiesta que previo a las amenazas contra Islenio Muñoz ya había presencia de este grupo paramilitar en Pradera.

La defensora también agrega que la situación es preocupante porque "estos casos la institucionalidad ha querido desligarlos de la gravedad que representan, simplemente porque no se tiene concretamente identificado el grupo armado que hace presencia en la zona, porque no se tiene un nombre de ellos".

 

Lo que sucede en Padrera es ejemplo de la forma y estrategia generalizada para permitir la expansión del paramilitarismo en el país. Negar su existencia bajo análisis y excusas que solo se refieren a este plan criminal como una estructura armada, es la infamia que invita a desconocer que el paramilitarismo nunca fue desmontado en Colombia, en tanto que como política siempre ha estado vigente para asesinar a la oposición política y el pensamiento crítico.

Por: Prensa Cut Nacional

Comunicado.

LA CUT EXIGE AL GOBERNADOR DEL QUINDÍO, RESPETAR LOS ACUERDOS LABORALES Y EL DERECHO DE NEGOCIACIÓN COLECTIVA

El desarrollo del Convenio 151 de la OIT, la Ley 411 y el Decreto 160/2014, que obliga a los nominadores a solucionar los conflictos del mundo del trabajo por la vía de la negociación colectiva, es decir, hemos pasado de la unilateralidad a la bilateralidad para dirimir los conflictos del mundo del trabajo en el sector estatal, varias organizaciones sindicales, entre ellas SINTRENAL Quindío tienen vigente un Acuerdo Laboral con la Gobernación, en el cual se incluye los siguientes puntos que dan bienestar social a los empleados de la Gobernación, incluidos los Administrativos de la Educación como son: el auxilio médico en casa, el seguro de vida y auxilio por maternidad. Este Acuerdo Laboral goza del principio de presunción de legalidad y de progresividad, es decir, dejaría de tener vigencia, solo sí las dos partes así lo acuerdan, entre tanto se debe cumplir.

Por lo anterior, exigimos al señor Gobernador Doctor Carlos Eduardo Osorio Buriticá, que se continúe brindando estos derechos a quienes lo solicitan.

Por otra parte, exigimos al Gobernador se apersone de la actual negociación del pliego de solicitudes ya que este se encuentra en el limbo por la negligencia de los negociadores de la Administración en la misma.

Llamamos a los trabajadores de la Gobernación a preparar la movilización que sea necesaria por el respeto a los acuerdos laborales y el derecho de negociación colectiva

           

 LUIS ALEJANDRO PEDRAZA                                           FABIO ARIAS GIRALDO

Presidente                                                                            Secretario General

Por Nelson Lombana Silva

(Ibagué, julio 9 de 2018) Una de las preocupaciones centrales de la administración municipal de la ciudad de Ibagué (Tolima), que preside el médico Guillermo Alfonso Jaramillo Martínez, es el estímulo a la lectura. Esta actividad la viene liderando la secretaría municipal de cultura, turismo y comercio, destacándose la labor de los bibliotecarios y las bibliotecarias.

Se ha puesto de moda en la ciudad musical de Colombia los "Picnic Literarios", son espacios al aire libre para facilitar el encuentro del ser humano con el conocimiento científico que contienen los libros. En parques, calles, avenidas y veredas, no es raro hallar libros al alcance de todos y todas en esta ciudad de 600 mil habitantes.

Con esto se busca romper la distancia que existe entre el lector y el libro, un esfuerzo por enamorar a la ciudadanía del libro que siempre está abierto a iluminar a la humanidad, chica y grande, de conocimientos a granel.

No hay actividad más deliciosa que una buena lectura. Esta bella actividad tiene una cantidad de beneficios que vale la pena dimensionar: Es saludable, humaniza, libera y enseña a compartir y no a competir.

Una persona que lee tiene facilidad de expresión, facilidad de relacionarse con los demás, ama la paz y lucha por los cambios socioeconómicos que tanto necesita el país. No hay cosa más deliciosa que conversar con una persona que lee. Su charla no es monótona, ni esquemática; es amena, argumentada, precisa y formativa.

La mejor arma para erradicar la violencia, la miseria, la explotación, la corrupción, el sectarismo, la injusticia social, el ahistoricismo, es indudablemente la lectura. La biblia dice: No hay que dar el pez, hay que enseñar a pescar. ¿Eso qué quiere decir? Quiere decir no hay que darle todo menudito al otro, hay que enseñarlo a pensar, y se piensa, leyendo. El escritor, se hace leyendo dicen Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Ernest Hemingway, Fedor Dostoievski, Pablo Neruda, Gabriela Mistral, etc.  

La persona que no lee es como un ciego. La sociedad es amorfa, resignada, sin sentido de pertenencia, sin amor por su cultura, sin proyección. Sucede este porque no tiene conocimiento, el cual se encuentra condensado maravillosamente en los libros. Alguien dijo: "Temedle al hombre de un solo libro". Una persona así es dogmática, crédula, es víctima del complejo de inferioridad, no le gusta mandar, le gusta que la manden, obedece ciegamente, es dogmática, huraña y mezquina.

En cambio, la comunidad que lee siempre está al tanto de los acontecimientos. No traga entero. Critica y propone. Lidera. Ama. Fiscaliza. Es dialéctica, alegre; siempre está dispuesta a entender al otro, sobre todo, no está dispuesta a competir, sino a compartir.

Todos los días hay algo nuevo, en las más diversas áreas del conocimiento. La razón es elemental: Todo está en movimiento, desarrollándose, cambiando, de lo inferior a lo superior, de lo simple a lo complejo.

Nuevos descubrimientos, nuevas conquistas del espacio, hechos en la cultura, en la política, en el arte, en el deporte. Mire usted, por ejemplo, cómo ha evolucionado el fútbol colombiano. Ya le jugamos de tú a tú a las mejores selecciones del mundo. No hace poco empatar un partido con cualquier selección nacional era considerado una proeza. Hoy, ya nos damos el lujo de llegar a los octavos de final en los mundiales, seguramente más adelante estaremos en los cuartos y más tarde en la final. Todo es un proceso. Pero, eso lo capta, lo entiende, lo comprende una persona que lee, estudia, compara, reflexiona, escribe, analiza.

 Para una persona que no lee, todo es monótono, todo es igual, da lo mismo caer que quedar colgando, cualquier mentira la cree ciegamente. Álvaro Uribe Vélez, hombre de mentalidad enfermiza por el poder al precio que sea, como solía decir Nicolás Maquiavelo: "El fin justifica los medios", se le ocurrió decir con toda su perversidad que le caracteriza: "Castrochavismo". Pues con la ayuda de los medios de comunicación, medios de incomunicación perversos, logró que diez millones corrieran sumisos y temerosos a votar por su pupilo. "No importa que el nuevo gobierno baje los salarios, lo importante es que se salvó Colombia del "castrochavismo", comentaba un campesino de la cordillera. Una modesta vendedora de chance, anotaba: "Voté por Duque, porque si lo hacía por Petro, corría el riesgo que me quitara mi moto o me pusiera a compartirla con otros". ¿Será que una persona que lee de verdad, es lectora y no "lectorcilla", como decía Federico Nietzsche, come cuento tan fácil de cosas tan estúpidas? Por supuesto que no. Una persona que practica con frecuencia la lectura, investiga, pregunta, lee, estudia y repasa (Fórmula IPLER), no se deja engañar fácilmente. No es ingenua. No es metafísica.  

Por eso es que los gobiernos de derecha se empecinan en acabar con la educación pública, cerrando escuelas, colegios, universidades, bibliotecas, casas de la cultura, etc. Para que el pueblo siga sumiso, anarquizado, dividido y resignado.

No produce votos, produce vida

Así las cosas, una campaña por la promoción de la lectura como la viene implementando y estimulando la administración del médico Jaramillo Martínez, no produce votos para alimentar la politiquería y la sumisión. En cambio, sí produce vida, esperanza, necesidad histórica de unidad y de cambio hacia un sistema con verdadero rostro humano, que no es otro que el Socialismo.  

 Entiéndase el Socialismo como sistema contrario al capitalismo. Sistema en el cual lo más importante es el ser humano en función social, sistema que elimina la explotación del hombre por el hombre y la injusticia galopante en el capitalismo. No es el socialismo lo que explica la derecha, es socialismo lo que explica la izquierda. Eso porque la neutralidad no existe, es una engañifa, diría Pablo Neruda, el formidable autor de "Los 20 poemas de amor y una canción desesperada", "Confieso que he vivido" y "Para nacer he nacido", entre otras.

Siguiendo esta política trazada por el mandatario municipal y desarrollada por la secretaría, la biblioteca "El Cañón del Combeima", desarrolló ayer el primer Picnic Literario 2018, en el corregimiento de Villa Restrepo. La actividad causó impacto entre los que se encontraban reunidos en el hermoso parque principal de este corregimiento. Ni chicos, ni grandes, fueron indiferentes. "¿Son libros para la venta?" "¿Cuánto cobra para que los niños lean?" "¿Esto es obra del alcalde o del gobernador?" Fueron interrogantes de las personas que cruzaban por allí. Al mirar el letrero: "La lectura es: ¡Dulce!", unos se reían y otros preguntaban qué quería decir.

Fue una experiencia gratificante en un día espléndido, soleado, lleno el caserío de turistas y deportistas aficionados al ciclismo, enamorados y personas que buscan la naturaleza para desestresarse y continuar así la lucha por sobrevivir con fe y esperanza en un país donde aún no se han roto las cadenas de la sumisión, pero se avanza en esa dirección con paso firme con actividades como estas, donde la preocupación es porque la comunidad lea y rompa así con el analfabetismo político que tanto daño le ha hecho a esta república sudamericana: Colombia.   

Dice Rius, escritor mejicano: "Apague la televisión y abra un libro".

Por Nelson Lombana Silva

(Ibagué, julio 5 de 2018) Momento histórico vive Colombia. La conciencia de clase despierta con más fuerza en la masa colombiana. Ya por lo menos, 8 millones de colombianos y colombianas no se dejan asustar con la palabra: "Comunista".

Así exista completo desconocimiento de lo que real y científicamente significa el comunismo, hay cierta tolerancia e incluso, admiración, lo cual rompe con esa cerril campaña anticomunista que históricamente han desarrollado la oligarquía colombiana y el imperialismo norteamericano. Eso ya es un avance importante. Se le comienza a romper el espinazo a esta cruda y malévola política de la clase dominante.

En el marco del momento histórico que vive el país con el avance arrollador de la Colombia Humana, Alfonso Velásquez, miembro del Comité Central del Partido Comunista Colombiano, ha indicado que se hace necesario reivindicar la palabra Comunista, habida cuenta que esta significa humanismo, cultura y justicia social.

Realmente es hora de proscribir el anticomunismo que tanto daño le hizo y aún le hace al pueblo colombiano y que utilizó hábilmente la clase dominante para parapetarse en el poder y explotar al pueblo vilmente engañado con ese cuento de terror.

Por supuesto que aún quedan rezagos, sobre todo en esas personas analfabetas políticas que no se atreven a pensar por sí mismas, sino que dejan que los demás piensen por ellas, caso concreto, un gran sector del Centro Democrático, es decir, del uribismo. "Yo voto por el candidato que diga Uribe", dijo un ibaguereño durante la reciente campaña electoral.

Con esas personas así, resulta muy difícil debatir, porque no tienen criterio propio, identidad para pensar por sí mismas. Dejan que otros decidan por ellas. Sin embargo, a esas personas hay que llegarles con paciencia y pedagogía, escucharlas y escucharlas con sumo detenimiento, pues no están actuando libre y soberanamente, están repitiendo maquinalmente el discurso de la clase dominante. "La batalla de ideas", diría el comandante Fidel Castro.  

El dictador anticomunista

El general Gustavo Rojas Pinilla, fue un fiel exponente del anticomunismo en Colombia, sin admitir que haya sido el único o el principal a través de las polvorientas páginas de la historia.

El próximo 14 de septiembre, se cumplen 64 años que este oscuro teniente coronel, liderara el acto legislativo número 6 de 1954, promulgado por la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), declarando fuera de la ley al Comunismo. Era presidente de esta Asamblea Nacional, nada más y nada menos que el triste célebre ex presidente Mariano Ospina Pérez.

Gustavo Rojas Pinilla, había dado "golpe de estado" el 13 de junio de 1953, deponiendo al falangista presidente Laureano Gómez. Todo indicaría que tal golpe de estado realmente no existió, lo que existió fue una componenda con el conservatismo y el liberalismo para que este militar asumiera temporalmente los destinos del país. Una hábil maniobra para desestabilizar al "monstruo" Laureano Gómez y sus compinches, no porque primara los intereses de la república, realmente primaba una vez más los intereses particulares de la clase dominante.

Rojas Pinilla era católico devoto, conservador militante y anticomunista acérrimo. Tres días después de haberse tomado el poder, señaló: "Colombia es un país anticomunista y nuestra misión es defender la patria".[i] Por su parte, el 7 de agosto de 1954, agregaría: "El espíritu católico de la sociedad colombiana preservará a este país de convertirse al comunismo".[ii]

El acto legislativo fue reglamentado el primero de marzo de 1956, mediante Decreto 0434. A través de este se fijaron normas represivas contra el comunismo en este país. Se determinó que el tenebroso Servicio de Inteligencia Colombiano sería el autorizado para determinar quién era comunista, merecedor de duras sanciones.

Según señala el articulista Roberto Romero Ospina, periodista e investigador del Centro de Memoria, Paz y Reconciliación, había trece causales que iban desde haber prestado dinero a los comunistas, hasta poner una carta al correo haciéndole un servicio al Partido.

Las sanciones eran drásticas. Romero Ospina, señala algunas: Relegaciones a colonias penales hasta por cinco años; perder los derechos y funciones públicas por diez años; no poder ejercer el sindicalismo, ni tampoco hacer parte de las fuerzas militares.

Ante este esperpento jurídico, el Partido Comunista de Colombia reaccionó por intermedio del camarada Gilberto Vieira White, quien expresó públicamente: "La ilegalización es un problema que no atañe únicamente a los Comunistas, sino también a todos los demócratas y patriotas colombianos, porque con esa medida se crea un arma de persecución ideológica y se establece el delito de opinión".[iii]

Orden de Estados Unidos

Por supuesto que el anticomunismo visceral desarrollado por la burguesía colombiana obedece a la orden imperialista de los Estados Unidos. Ni en eso ha sido original la clase dominante de Colombia. El congreso de este país aprobó el 24 de agosto de 1954, la ley 637 o de control del comunismo, la cual fue asimilada por la clase dirigente colombiana sin cambiarle una coma, lo cual demuestra el extremo estado de sumisión de la burguesía colombiana a los Estados Unidos.

El embajador colombiano en este país imperial, Eduardo Zuleta Ángel, la hizo llegar para ser prácticamente adoptada por el general Gustavo Rojas Pinilla y la clase dominante. No resulta accesorio decir que la clase dirigente colombiana habla español pero piensa en inglés, no toma una sola decisión soberanamente, se limita a repetir el discurso del imperio.

El anticomunismo se ha impuesto en Colombia a sangre y fuego. Son innumerables las personas que han sido asesinadas en este país sudamericano en el marco de esta infeliz práctica.

Tuvo su auge durante la guerra fría. Se enseñó en la tenebrosa escuela de las Américas y se consagró en los manuales contrainsurgentes que el mismo funcionario del entonces DAS, Narváez enseñaba a los militares y a los paramilitares que matar comunistas no era problema.

Sin resolver totalmente el problema anticomunista, incluso, en los mismos movimientos que se autodenominan de izquierda, comienza a surgir un nuevo pensamiento caracterizado por su espíritu democrático, tolerante y de avanzada que comprende que el comunismo ante todo es cultura, humanismo, democracia y justicia social.

Proceso que hay que desarrollar aprovechando la coyuntura para mostrar ampliamente sobre la faz de Colombia la verdadera esencia y naturaleza del comunismo. A esa cruzada es a la que convoca el camarada Alfonso Velásquez.

 


[i] Revista Taller No.35.Publicación del Centro de Estudios  e Investigaciones Sociales (CEIS). Agosto – septiembre de 2014. Página consultada 11.

[ii] Ibíd. Página consultada 12.

[iii] Ibíd. Página consultada 11.

Entre las personas declaradas objetivo militar se encuentra Islenio Muñoz, dirigente de Astracava y gerente de Café Soberano, quien hace menos de una semana fue amenazado.

Por: Redacción REMAP

Paramilitares, que afirman pertenecer al "Bloque Occidental de las Águilas Negras", este lunes, 2 de julio, declararon objetivo militar a 18 personas pertenecientes a organismos defensores de Derechos Humanos, cabildos indígenas, y otras organizaciones como la Asociación de Trabajadores Campesinos del Valle del Cauca (Astracava), la Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria (Fensuagro), la Asociación Nacional de Zonas de Reserva Campesina (Anzorc) y Marcha Patriótica.

Las amenazas fueron proferidas a través de un panfleto que busca justificar la estrategia paramilitar, su accionar criminal, acusando falsamente a lideresas y líderes de ser "colaboradores de los disidentes de las FARC". De igual manera las amenazas las hicieron extensivas para quienes apoyaron la candidatura de Gustavo Petro a la Presidencia, y cubren municipios en departamentos de Cauca y Valle.

"El comando occidental de las Águilas Negras hemos declarado objetivo militar a todos los colaboradores de los disidentes de las FARC y a todos que apoyaron al HP de Petro en las pasadas elecciones: Astracava, Fensuagro, Zonas de Reserva Campesina (Anzorc), Marcha Patriótica y Gobernadores Indígenas de Pradera, Florida, Miranda y militantes que apoyaron al hijueputa de Petro", advierten los paramilitares.

Entre las personas declaradas objetivo militar se encuentra Islenio Muñoz, dirigente de Astracava y gerente de Café Soberano, quien hace menos de una semana, el 29 de julio, fue amenazado por hombres armados que, identificándose como paramilitares, ingresaron a su vivienda y hurtaron dinero, efectos personales e información perteneciente a la organización campesina.

Leer: Paramilitares amenazan a dirigente agrario y roban documentos de Astracava

"Para nosotros no existe ningún esquema de seguridad que los proteja, tenemos información concreta de nuestras redes de inteligencia que nos suministran información clara y precisa de todas las actividades diarias de sus familias, de los sitios de trabajo", afirma el panfleto.

Frente la gravedad de la situación, donde queda claro que el paramilitarismo se extiende por todo el territorio sin control alguno por el Gobierno, diversas organizaciones sociales hacen un llamado urgente y solidario a organismos nacionales e internacionales para que acompañen, verifiquen y adelanten todos los mecanismos necesarios para garantizar la la vida de las personas y organizaciones amenazadas.

 

Por: Hernan Durango.

Bogotá.

Para los días viernes 6 de julio y  martes 7 de agosto han sido convocadas en el territorio nacional y en varios paises del mundo la realización  de plantones y concentraciones populares para exigir al Gobierno Nacional que pare de una vez por todas el exterminio de líderes y lideresas sociales que a la fecha pasa la cifra de cien luchadores populares muertos a manos de grupos de extrema derecha (Paramilitares).

Las jornadas la impulsan organizaciones sociales, defensores de derechos humanos, organizaciones campesinas e indígenas,  sectores y fuerzas políticas,  preocupadas por el incremento a diario de los asesinatos, persecución, señalamientos, encarcelamiento de principales voceros de las comunidades y sus organizaciones sociales y comunitarias, quienes vienen reclamando soluciones a sus peticiones de Paz con justicia social,  tierras, empleo, vida, vivienda, agua, cese a la minería extractiva, defensa del medio ambiente y biodiversidad, o simplemente por adoptar una posición firme de oposición frente a las políticas de guerra y violencia que pregona la extrema derecha y los paramilitares encarnados en el Centro Democrático y el presidente electo Iván Duque.

Para el viernes 6 de julio a partir de las 6:00 de la tarde en las principales plazas del país y embajadas y consulados en el mundo  se ha llamado a un plantón de protesta.

Por su lado, el ex candidato presidencial de la Colombia Humana, Gustavo Petro Urrego, convoca a realizar el martes 7 de agosto una movilización del pueblo colombiano para pronunciarse públicamente en defensa de los Acuerdos de Paz y en rechazo a la iniciativas que viene tomando el parlamento y el presidente electo de hacer trizas lo pactado en la Habana (Cuba), entre la entonces guerrilla de las Farc – Ep y el Estado Colombiano, en cabeza del presidente Juan Manuel Santos Calderón.

Ya se ha anunciado en Bélgica una jornada  mundial contra masacre de líderes sociales colombianos, bajo la consigna No Más Muertos, en la ciudad de  Bruselas el viernes, 6 de julio a las 18:00 UTC+02 frente a la Embajada de Colombia en Bruselas por lo que convocan a los compatriotas que residen en otras naciones para que hagan lo mismo en cada país llamando a la comunidad internacional a exigir a las autoridades y gobiernos a presionar al gobierno colombiano para que cese el baño de sangre.

 
Como ocurriera, en cierto modo, con Lula, en 2003, López Obrador, el ala izquierda en el escenario electoral de México, emerge con una victoria electoral plebiscitaria. Constituye, bien entendido, un último recurso, como en los casos precedentes, para hacer frente a la descomposición del régimen político existente e incluso a una tendencia a la disolución nacional. El domingo colapsaron los partidos principales de México, el casi centenario PRI y la alianza del ex izquierdista Partido de la Revolución Democrática (afiliado al frente izquierdista del Foro de Sao Paulo) y del PAN (la oposición histórica de la derecha mexicana). Se repartieron, en partes iguales, la mitad de los votos emitidos. El frente encabezado por MORENA, se llevó la mitad de los sufragios y ganó estados que antes se encontraban fuera del alcance de una fuerza que se reclamara de izquierda.

La participación electoral, la más alta en la historia, es un indicio incontrovertible de las enormes ilusiones que López Obrador ha desatado en las masas. La burguesía ha comprendido este giro político de una u otra manera. El presidente del Consejo Mexicano de Negocios declaró que “lo vamos a apoyar”; la Confederación Patronal, de un modo más elíptico, se refugió en que López Obrador “ha ido migrando hacia posiciones mucho más abiertas al diálogo” (La Nación, 20/6). También comunicó su apoyo el magnate más representativo de la burguesía mexicana, Carlos Slim, que ya había financiado varios proyectos de López Obrador, cuando éste ejerció la gobernación de la capital del país – con el esquema de la Partición Pública-Privada (la niña de los ojos del macrismo). Pareciera que López Obrador quisiera repetir esa experiencia con la construcción, ahora, de un aeropuerto gigantesco en la misma ciudad de México. Este mismo apoyo de superficie lo había dado la Unión Industrial, en 1972, a Perón, disolviendo incluso la entidad en la ‘peronista’ CGE, y la Fiesp frente a Lula. La ficción de la ‘unidad nacional’ aparece siempre que emite su último soplo de vida. Por otra parte, la victoria arrasadora de López Obrador tiene lugar cuando los Macri y los Temer hacen agua en sus respectivos países en un período de tiempo fulminante. América Latina ingresa en una nueva fase, de características más explosivas, claro, dentro de una transición histórica que tuvo su inicio con las rebeliones populares e insurrecciones de finales de los 90, y se acentuó más tarde con el desarrollo de la crisis mundial. Lo prueba el levantamiento popular en Nicaragua contra el ‘trumpista’ Daniel Ortega y familiares.

Lejos de dios

El ciclo histórico que se ha agotado en México se inició con la firma del acuerdo de libre comercio con Estados Unidos y Canadá, y la estrategia de privatizaciones que llevaba consigo. Como se preveía, el tratado destruyó la economía agraria de todo el sur de México, y estableció el régimen de la maquila, una ‘industria’ de ensamblaje de partes provenientes de Estados Unidos y Canadá, con una fuerte precariedad laboral. Para los estudiosos del tema, la disolución de la antigua estructura rural ha sido la causa principal del auge del narco-negocio, convertido en alternativa de sobrevivencia para la población arruinada. De la misma manera, agravó la tendencia a la emigración hacia Estados Unidos. En esta misma línea estratégica se desmanteló el monopolio petrolero de Pemex, en beneficio de las petroleras internacionales. La economía de México se convirtió en un satélite de su vecino del norte, adonde exporta cerca del 40% de su producto bruto interno. López Obrador inaugurará su mandato en condiciones de presiones norteamericanas sin paralelo en los últimos ciento cincuenta años. “Muy lejos de dios y muy cerca….”

La burguesía nacional apoyó con todo esta enajenación de soberanía, que le brindaba posibilidades ilimitadas de explotación de la fuerza de trabajo – y la sigue apoyando. México se convirtió, asimismo, en un centro de transferencia de las inversiones de China y la UE, para exportar a Estados Unidos. Todo este armado económico se encuentra en la actualidad en un completo impasse; no solamente debido a la decisión de Trump de dar vuelta todo este acuerdo en función de una mayor dependencia hacia Estados Unidos, sino también porque ha quebrado a la economía mexicana, desatado una ola de emigración masiva y provocado una violencia político-delictiva gigantesca: casi doscientos mil muertos por el narcotráfico, casi ciento cincuenta políticos asesinados en la campaña electoral y crímenes de estado como el de los estudiantes de Ayotzinapa y otros que le siguieron. El costo de la corrupción se calcula en un 10% del PBI; la investigación de las operaciones de coima por parte de Odebrecht ha sido prohibida por ley. Las acusaciones por corrupción flagrantes contra el gobierno de Peña Nieto y familia están bloqueadas por disposiciones constitucionales y simplemente ignoradas por la Corte Suprema. La pudrición del régimen político mexicano ha llegado al tuétano.

Programa nacional y popular

López Obrador asegura que puede sacar a México de este impasse mediante la recuperación del dinero que consume la corrupción. El planteo mide la comprensión que el hombre tiene de la crisis de su país, cuando esa corrupción no es sino el punto final de una estructura de dominación social y política. Decidido apologista del mercado interno, López Obrador no pretende romper, sin embargo, el acuerdo de libre comercio con Estados Unidos y Canadá, e incluso ha confiado a la prensa que podría “convencer” a Trump (Jon Lee Anderson, The New Yorker). Este planteo convierte a LO en el único nacionalista de contenido burgués de América Latina que no aboga por la unidad latinoamericana como estrategia para alcanzar la autonomía nacional. Tampoco pretende anular la privatización petrolera (solamente revisar contratos), con todo el perjuicio que representa para México la privación de la elevadísima renta petrolera actual y que las compañías yanquis operen en los dos lados de la frontera, lo cual privilegia la explotación no convencional en Texas. Sí propone construir refinerías, para evitar la importación de sub-productos, pero difícilmente contará para ello con apoyo internacional, salvo que promueva subsidios, porque la refinación es la parte de la cadena que ofrece menor rentabilidad.

De acuerdo a lo que le dijo a Anderson, no se propone aumentar los impuestos al beneficio (extraordinario) de las compañías petroleras y de energía, ni tampoco a la salud privada. “Ha propuesto, relata Anderson, establecer una zona libre de impuestos de treinta kilómetros a lo largo de la frontera norte y reducir los impuestos para las compañías, tanto mexicanas como norteamericanas, que instalen fábricas allí”. LO ha elegido como futuro jefe de Gabinete a ‘Poncho’ Romero, un empresario multibillonario de la ciudad industrial de Monterrey.

Un asesor de López Obrador calificó la designación como “un puente” hacia la burguesía que podría temer que se él se comporte como un chavista (Anderson). Más lejos aún, si cabe, ha salido en defensa del capital minero local y canadiense, ofreciendo la candidatura de senador a Napoleón Gómez Urrutia, acusado de apropiarse de yacimientos de la competencia. LO condenó el bloqueo de las refinerías, por parte de los trabajadores, contra el ‘gasolinazo’ desatado por Peña Nieto hace dos años. Morena, el partido de LO, concurrió a elecciones en alianza con el PES, un agrupamiento homofóbico de derecha, y con el PT, de origen maoísta y nuevos reclutas del ‘trotskismo’ (SU).

Escalada

La distancia entre los problemas de México y el programa de Morena es abismal, incluso desde un punto de vista reformista. Este hecho anuncia serios choques políticos y sociales y un recurso a la improvisación. López Obrador ha rechazado la exigencia de Trump para que controle la emigración de Centroamérica hacia México, en ruta a Estados Unidos, y plantea que los controles se hagan en Tijuana, el norte del país. El “trabajo sucio” que se niega a hacer en el sur, lo traslada al otro extremo del país, sin una palabra a favor de una campaña por la inmigración libre, no ya en Norteamérica, sino en todo el mundo. Un antiimperialismo consecuente es imposible sino a escala internacional.

México, incluso más que nadie, será impactado por la guerra económica internacional. El peso mexicano y la Bolsa sufren la presión de la salida de capitales. Andrés Manuel López Obrador, sin embargo, será ungido presidente recién en diciembre próximo, cuando las papas estarán tiznadas de negro. ¿Habrá un adelanto del traspaso del poder? Quizás esto se transforme en el primer gran episodio de una crisis que será muy severa. La clase obrera de América Latina debe ver en lo ocurrido el domingo en México una etapa que envolverá a todo el continente: una crisis de régimen terminal y el planteamiento de una cuestión de poder.

¿Qué es lo qué significan México y Brasil para América Latina?

La victoria de Andrés Manuel López Obrador en las elecciones en México fortalecerá la soberanía de América Latina, sostuvo en un comunicado el Partido de los Trabajadores (PT, izquierda) de Brasil, al que pertenece el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2011).

"A partir del 1 de diciembre, México se une a las naciones de nuestro continente gobernadas por políticas progresistas y de izquierda, ayudando a reforzar la lucha por una América Latina libre y soberana", resaltó el partido, deseándole suerte al mandatario electo mexicano frente a los desafíos que se presentan para "liberar" a los pueblos de la región.

La presidenta del PT, Gleisi Hoffmann, recuerda que la victoria de López Obrador representa una victoria "histórica" en México, ya que es la primera vez que un candidato de izquierda llega al Gobierno y además con un amplio respaldo en las urnas.

El PT es el mayor partido izquierdista en América Latina y presenta como candidato a las elecciones que Brasil celebrará en octubre al expresidente Lula, favorito en todas las encuestas.(1).

En su tercer intento de llegar a la presidencia de México, el domingo primero de julio del 2018 el veterano líder de la izquierda Andrés Manuel López Obrador logró un triunfo histórico en las elecciones del domingo . Es la primera victoria para un candidato identificado con la izquierda latinoamericana en los últimos años , tras una serie de derrotas de gobiernos progresistas en Sudamérica.

López Obrador, conocido como AMLO, se hizo con más del 50% de los votos y llevó a su partido, el recién creado Movimiento por las Regeneración Nacionales (Morena), a un resultado próximo a la mayoría absoluta en el Congreso mexicano, con el 44% de los votos. Con 32 millones de votos, AMLO ha batido récords de popularidad de los presidentes mexicanos, un resultado extraordinario en tiempos de fuerte desconfianza y hartazgo respecto a la clase política en México y otros países.

“Lo conseguimos después de 12 años luchando con Andrés Manuel contra el fraude y los insultos“ dijo Carlos Guerreo militante de Morena que celebraba el resultado delante del hotel Hilton donde López obrador preparaba su discurso de victoria.

Elecciones México

Una participación récord del 61% parece haber impulsado el voto de Andrés Manuel López OBRADOR, un rechazo masivo del statu quo de violencia endémica, migración masiva, privatizaciones controvertidas y salarios estancados que han producido los peores resultados de crecimiento económico en toda América Latina en los últimos 30 años. (2).

Fuentes consultadas:

(1). https://mundo.sputniknews.com/

(2). http://www.lavanguardia.com/internacional/20180702/45571448750/resultado-elecciones-mexico-lopez-obrador.html

 Ramiro Gómez es un comunicador alternativo latinoamericano experto en temas como el Medio Oriente, la revolución cubana, Nicaragua, Colombia, la revolución Bolivariana, la Unión Soviética, y la Guerra Civil española.

Por Nelson Lombana Silva

(Ibagué, junio 29 de 2018) Ante el momento histórico que vive Colombia con el avance importante de las fuerzas de las izquierdas y democráticas y, el arribo a la presidencia de la república del pensamiento ultrarreaccionario del uribismo en cabeza de Iván Duque Márquez, la propuesta del Partido Comunista Colombiano es fundamentalmente la organización y la presencia permanente en las calles, rechazando las medidas antidemocráticas del régimen uribista en cuerpo ajeno.

Así lo señala el camarada Alfonso Velásquez, miembro del comité central del Partido Comunista Colombiano, organización política fundada el 17 de diciembre de 1930, partido  que se ha mantenido enhiesto contra viento y marea, no solo resistiendo las continuas arremetidas de la burguesía y el imperialismo norteamericano, sino planteando claramente la construcción de una nueva sociedad colombiana fundamentada en la justicia social, en la paz y en el humanismo, basado en las tesis del marxismo – leninismo y lo más granado del pensamiento latinoamericano.

Según el dirigente comunista, la situación del país resulta compleja con el arribo a la presidencia de Iván Duque Márquez, por cuanto éste representa lo más atrasado y lo más corrupto de la sociedad. Sin embargo, la extraordinaria votación de la Colombia Humana hace que llegue al parlamento una bancada de oposición histórica que según el camarada Velásquez  representa el 33 por ciento en el Senado de la República. "Este será un congreso como para alquilar balcones", señaló.

Dijo que el gobierno entrante irá lanza en ristre contra el proceso de paz de la Habana, entre otras razones, porque el señor Álvaro Uribe Vélez está empecinado en que las fuerzas militares no hablen, no den su versión y develen el para estado que creó.

Igualmente, considera que el actual presidente Santos, traicionó el proceso de paz y estaría facilitando la extradición del ex comandante fariano, Jesús Santrich, porque, según afirmó, los Estados Unidos se empecinan en reventar el proceso de paz y así justificar de alguna manera su presencia imperialista en nuestro país.

Dijo que tampoco hay unidad en el gobierno entrante. Hay fisuras que debe aprovechar la izquierda colombiana para avanzar. En ese sentido indicó la necesidad de desarrollar el proceso que se viene dando con organización, unidad y lucha callejera. Campaña permanente durante estos cuatro años, por cuanto hay que participar en la consulta anticorrupción del 26 de agosto, las elecciones regionales el año entrante y las presidenciales en el 2022, anotó Alfonso Velásquez.

También fue consultado sobre la política exterior que desarrollaría Duque en los siguientes años, destacando la marcada dependencia de los Estados Unidos y la política agresiva contra los países latinoamericanos, especialmente con la hermana república bolivariana de Venezuela. Dijo enfáticamente que una agresión contra Venezuela, constituye una agresión contra América Latina. Si bien Donald Trump se empecina en golpear militarmente a Venezuela, no la tiene fácil, pues la realidad de hoy no es la misma de ayer, para decirlo de alguna manera.

Señaló también la necesidad de reivindicar la palabra Comunista, palabra que ha sido tan estigmatizada y tergiversada por la oligarquía y el imperialismo. "El comunismo es cultura, el comunismo es humanismo", señaló.

El reportaje concedido a la página web: www.pacocol.org el camarada Alfonso Velásquez, es el siguiente:

-         Camarada Alfonso Velásquez, ¿Cómo analiza el momento político que vive Colombia con la elección de Iván Duque Márquez?

Vamos a tener un período quizás de mucha dificultad, pero que nos va a permitir salir a la calle a expresar la aspiración de una sociedad distinta.

No es posible que Duque se gaste su capital político en los primos cuatro o seis meses con los anuncios que hay de reformas, de ajustes de impuestos por el tema del déficit fiscal y demás que le va a dejar este gobierno.

Es decir, que su capital político también está limitado. Pero, indudablemente, van a atacar a fondo el acuerdo que tiene el estado con las Farc. Lo van atacar a fondo, porque ese es un tema que, obviamente, a Uribe no le interesa. Al contrario. Se va a oponer a todo con tal de que detenga la posibilidad de que los militares confiesen la verdad del para estado que él creó y los crímenes que cometieron a nombre del estado.

-         Precisamente, sin tomar las riendas del país y ya está haciendo trizas el acuerdo de la Habana al ordenarle al congreso no tramitar las normas sobre la JEP. ¿Cómo analiza usted esta situación?

La dirección del partido liberal, en medio de la mermelada histórica que ha vivido, del clientelismo y de estar detrás de cargos, por eso su bancada volteó el proceso de paz, le dio la espalda al proceso de paz.

Indudablemente los conservadores que se sienten representados por la vicepresidenta electa, que hace parte del acuerdo para recibir el estado, pues van a estar opuestos.

Han logrado ahora una bancada que se volteó, pero en el nuevo congreso va a estar como para alquilar balcones, porque finalmente la composición del congreso ya no es igual que en el período anterior.

Nosotros tenemos una bancada del sector progresista y democrático de un 33 por ciento del senado de la república, y es una corporación que va a jugar un papel muy importante en la definición y profundización del proceso de paz.

Sin duda que Duque representa lo más atrasado y lo más corrupto de la sociedad. En la consulta anticorrupción se le va a pelar el cobre, precisamente, a toda esa corruptela que armaron y que lo llevaron a una pírrica victoria.

-         ¿Cómo entender que el presidente electo esté de acuerdo con la consulta anticorrupción y José Obdulio, por decir algo, no?

El gobierno que se va a posesionar el 7 de agosto, a su interior hay unas contradicciones que seguramente los sectores democráticos y progresistas podemos aprovechar.

Nosotros le estamos apostando a organizarnos y estar en la calle cuatro años, oponiéndonos a todas las contrarreformas que presume el establecimiento de ultraderecha.

Pero ellos, a su interior tienen una diversidad de opiniones que los van a enfrentar y van a tener muchas dificultades. Y la gente nuestra, sin duda para el 2022 tiene que estar presta por lo menos a cambio de gobierno, cambio de la dinámica con ese programa que llevamos a la Colombia Humana a ocho millones de votos, desde la población inconforme y buscar una mayor participación de la gente. Indudablemente, la lucha de clases se pone en todo su furor durante este gobierno de Duque.

-         El ex comandante fariano Jesús Santrich al parecer tiene un pie en el avión para ser extraditado a los Estados Unidos. ¿Cuál es su opinión?

Sí, sí. Sin duda el establecimiento que se posesiona ahora el 7 de agosto, le va a jugar a eso. Incluso, Santos ya estaba jugando en un acto de traición al proceso de paz a una extradición, porque Estados Unidos en sus agencias de DEA, de FBI y toda la inteligencia del imperio, están detrás de cobrar algún premio que les permita incursionar y mantener a Colombia bajo su yugo.

Sin duda alguna, son los Estados Unidos los que están exigiendo eso, en un propósito de reventar el proceso de paz.

Pero bueno, más que las personas, juegan los movimientos y juega este país en un proceso de liberación de su soberanía. Creemos que va a ser un período interesante más allá, si a Santrich lo extraditan o no lo extraditan.

Es un acto de provocación absurdo. Seguramente con el tiempo se va a conocer toda la verdad y se va a desenmascarar el hecho de que Santrich no participó en ningún tipo de delitos de ese tipo.

-         ¿Qué impacto en los acuerdos de la Habana podría tener una posible extradición del ex comandante Jesús Santrich a los Estados Unidos?

Sin duda que eso va a impactar sobre todo en materia de las confianzas que se han empezado a crear en el proceso de paz. Digamos que los comandantes de las Farc han estado bastantes inquietos en relación con ese tema, pero el proceso no tiene marcha atrás, el proceso va, porque sin duda es el acuerdo que ha desencadenado en todo este país inconforme que finalmente salió a votación masiva. Hay que hacer valer esos ocho millones de votos ahora.

-         Otra preocupación es la posición del presidente electo en relación con la política internacional. Prácticamente sin posicionarse le ha declarado la guerra a Venezuela. Igualmente, de rodillas ante la política imperialista de los Estados Unidos. ¿Cómo analiza usted esta situación?

Sí, Colombia no tiene embajador en Venezuela, hace ya tres largos años y, Venezuela no tiene embajador en Colombia. Solamente hay un funcionario encargado de negocios con Venezuela.

Seguramente, Estados Unidos debe estar presionando a Duque para que sirva de cabeza de playa para la agresión a Venezuela. Lo que pasa es que eso no es tan fácil, como en épocas anteriores, que el imperio ordenaba y se cumplía.

El imperio también tiene dificultades. Voy a colocar un ejemplo: Si Méjico en este fin de semana que viene, logra ganar López Obrador, los que hablan de la ley del péndulo y demás, pues seguramente van a tener otros resultados en las elecciones de Méjico. O sea, el proceso para el imperio también es complicado.

La agresión a Venezuela, es una agresión a América Latina, y América Latina tiene que salir a rebatir ese proceso imperialista, y en esa medida deslegitimaría un gobierno como el de Duque.

Sin duda que la comunidad internacional no va a estar en ese propósito, seguramente Trump intentará la agresión, pero tienen que hacerlo de una manera que no toreen la comunidad internacional, sobre todo el entorno latinoamericano, que está en un proceso de recomposición por un modelo agresivo o un modelo de acumulación que se le ha aplicado a toda la región.

-         ¿Qué está pasando con la hermana república de Nicaragua?

Es el mismo modelo que han venido aplicando los Estados Unidos contra los países. Llaman golpes blandos, que dicho sea de suave no tiene nada. Fue armar un grupo de facinerosos que puedan mediante el mecanismo del pago, sabotear procesos productivos y hacer provocaciones terroristas, como las que vienen dándose.

Pero, sin duda, a diferencia de Venezuela, la iglesia está cumpliendo un papel muy digno de tratar de apaciguar los ánimos y seguramente la revolución nicaragüense sandinista va a seguir avante.

Ya están en un proceso de conversaciones. De todas maneras, tendrá que modificar algunas de las normas que se venían profundizando. Pero sin duda, Nicaragua tendrá que volver a ser el remanso de paz que había logrado el sandinismo, durante muchos años.

-         ¿Qué papel debe jugar el Partido Comunista Colombiano para que el proceso democrático en Colombia siga avanzando?

Hemos definido desde la Unión Patriótica, como nuestra herramienta electoral, participar en las asambleas que está convocando la Colombia Humana, en el marco de poder desarrollar programas hacia la elección del año entrante que tengan en cuenta la decisión del ciudadano del común que está ahí en la vereda, en la universidad, en la cuadra, en el vecino; tener en cuenta eso mediante asambleas populares, construir un programa adecuado de los territorios, y sin duda la lucha por la defensa del agua, defensa de la vida, defensa del territorio hacia una sociedad más humana de la que tenemos ahora. Es como construir poder desde lo local, que es el énfasis de los acuerdos de la Habana.

-         Con el camarada Jaime Pardo Leal se obtuvo 300.000 votos, con el maestro Gaviria 2 millones 600 mil, con Petro más de 8 millones 34 mil votos. ¿Está cerca la izquierda colombiana de ser gobierno y/o poder?

Lenin sostenía que podía haber períodos largos para un proceso insurreccional y podía haber períodos cortos y podía haber sublevación o levantamientos espontáneos. Lo que tenemos nosotros es que, antes que eso suceda, lograr organizar a la sociedad para poder dirigir el proceso hacia la sociedad que soñamos, donde el socialismo está en el horizonte, aunque hoy esté invisibilizado el término pero desde la Colombia Humana, o paso a la construcción de una sociedad más liberal, seguramente le estamos apuntando a una sociedad más humanista: El Socialismo.

Sin duda alguna, en el marco de eso, pues, obviamente, visibilizar la idea de los comunistas: El comunismo es cultura, el comunismo es humanismo. O sea, es reivindicar una palabra que ha sido tan estigmatizada durante tantos años por la retardataria oligarquía.

Creo que es una oportunidad para organizar desde los territorios un movimiento muy fuerte y así hacer irreversible este proceso de transformación que está viviendo Colombia.

Por Nelson Lombana Silva

(Ibagué, junio 30 de 2018) Sin posicionarse el electo presidente colombiano, Iván Duque Márquez, está mostrando el cobre y con qué fuerza. Los vientos que soplan son de violencia, exactamente terrorismo de estado.

Manejado por el Centro Democrático, es decir, Álvaro Uribe Vélez, el electo presidente que dijo en campaña que iba a hacer trizas el acuerdo de la Habana, ha comenzado su siniestra actividad y con fuerza. Todos los partidos de derecha y de extrema derecha, se han puesto de rodillas, a sus órdenes, para la cruzada contra la paz pactada en la Habana (Cuba).

Es tan ilógica esta postura que resulta difícil creer que un mandatario que necesitó diez millones de colombianos y colombianas para llegar allí, se vuelva rápidamente contra ellos, solamente por cuidarle la espalda a una persona que posa de "salvador", "iluminado" y poseedor de la "verdad absoluta".

Durante estos días, dicho mandatario electo, se viene moviendo para impedir la aprobación de la Jurisdicción Especial de Paz (JEP), ha señalado la necesidad de abolir la Corte Suprema de Justicia, la Corte Constitucional y elegir un Fiscal General de la Nación al tamaño de los intereses del ejecutivo.

Pero, como si esto fuera poco, ha recibido saludos "coquetos" del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quien no cesa de elogiarlo. Incluso, por estos días viajó a ese país a reunirse con la "gusanera cubana de Miami", liderada por el senador Rubio, un criminal confeso anticubano. "Dime con quién andas y te diré quién eres", dice el dicho popular.

El presidente electo viene armando todo un tinglado para la guerra contra el pueblo colombiano, incluyendo los que acudieron sumisos y aterrorizados a elegirlo a punta de mentiras, calumnias y publicidad engañosa, usando los medios de comunicación.

¿Por qué la postura guerrerista?

Por supuesto que todavía hay colombianos y colombianas creyendo ciegamente que la decisión tomada en las urnas el pasado 17 de junio, fue la correcta. Otros afirman que son calumnias de la oposición. Ingenuamente siguen pensando que el país necesita fuerza para que marche bien y sobre ruedas.

Incluso, que se derrotó el "castrochavismo", que Colombia no será como Venezuela, ni habrá el peligro de la expropiación, del fantasma del comunismo y la lucha de clases. Algunos se han medio estremecido con el rumor que los salarios bajarían, la edad de jubilación subiría, los impuestos a los empresarios (ricos) bajarían y aumentarían al pueblo. "Eso puede ser cierto, pero es preferible al castrochavismo", dijo un ingenuo habitante del municipio de Anzoátegui (Tolima).

En medio de la cruda incertidumbre que reina en este país sudamericano, donde la constante es el asesinato de líderes populares, sindicales y de izquierda, la pregunta central es por qué esa postura guerrerista en el denominado siglo de la vida y de la esperanza. Es un interrogante que late en más de ocho millones de colombianos y colombianas que valientemente votaron por la Colombia Humana el pasado 17 de junio.

El fundamento del capitalismo es la violencia. Históricamente así se ha impuesto en el mundo, "chorreando sangre y lodo por todos sus poros desde los pies hasta la cabeza", lo caracterizó el filósofo Carlos Marx.

Adicionalmente, habría que decir que la burguesía colombiana es una de las más atrasadas, no solo en el continente, sino en el mundo. Su criminalidad es inmensa. La guerra de los mil días generó miles y miles de muertos, la violencia en Colombia de los 50s y 60s, más de 300 mil, el conflicto actual, son más de 8 millones de víctimas, solo para colocar algunos ejemplos.

La violencia bipartidista se nutre en la actualidad del narcotráfico. Se expresa a través del militarismo y del paramilitarismo. Estos son los ejércitos que se valen los burgueses colombianos para sostenerse en las alturas del poder. Claro, el paramilitarismo no es nada nuevo. Durante la violencia de los 50s se hablaba de Pájaros y Chusmeros, hoy se habla de paramilitares directamente.

Con la violencia, la rancia oligarquía ha combinado otros factores como la corrupción, la mentira, la explotación, el analfabetismo político, sobre todo el terrorismo de estado.

En este siglo, el fundador del paramilitarismo en Colombia ha sido Álvaro Uribe Vélez, desde cuando era alcalde de Medellín y gobernador de Antioquia con el rótulo de "Las convivir". Como presidente de la república, colocó todo su poder para que el paramilitarismo se desarrollara nacionalmente.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que el ex presidente no actuó solo en este oscuro y siniestro plan. Hay todo un poder político, económico y militar que lo respalda y lo apoya. Quizás, Uribe es como el capo de ese poder oculto y poderoso que hoy domina los tres poderes públicos, sobre los cuales descansa la nacionalidad colombiana. Es más: Esa máquina de terror que lidera Uribe es apoyada no solamente por fuerzas oscuras nacionales, sino también internacionales, fuerzas que provienen de los terratenientes, latifundistas, banqueros, industriales, el militarismo, un sector de las iglesias, los Estados Unidos, la CIA, la DEA, el FBI, etc.

O sea, el entramado resulta bien complejo, no fácil de caracterizar y menos de derrotar. Un poder descomunal de la oligarquía para garantizar su existencia ilegal e ilegítima sobre montañas de crímenes horripilantes.

Datos, cifras y opiniones

Durante la pantomima que hizo el entonces presidente Uribe Vélez con el paramilitarismo alrededor de los diálogos de Santafé de Ralito, fue buscar su legalización, dándole estatus político a una manada de criminales a sueldo. Nunca le pasó por su cabeza su desmovilización, exactamente lo contrario.

Después de la supuesta desmovilización del "Bloque Cacique Nutibara" de la AUC en diciembre de 2003, su comandante Carlos Castaño, dijo sin sonrojarse: "En un término muy criollo, muy antioqueño, ¡por fin, vamos a dejar de ser la amante y pasar a ser la esposa! Esa sociedad nos devuelve a su seno, porque de ahí salimos. No salimos de la delincuencia".[i]

Durante el proceso de diálogo en esta gran falsa, el paramilitarismo siguió con su racha de asesinatos común y silvestre, el gobierno nacional se encargó de minimizar todos estos hechos de sangre de una forma descarada y criminal, por cierto. El comisionado de paz, Luis Carlos Restrepo, sabedor de los crímenes, incluso, en el mismo territorio de Santafé de Ralito, se limitó a decir: "Aquí en los límites de la zona de ubicación, en donde se están cometiendo homicidios que comprometen a personas que están dentro de la zona, es un asunto que nosotros hemos manejado con el mayor cuidado para evitar un escándalo público que nos haga daño".

En cuanto al miedo que tenían estos bandidos de ser condenados por la Corte Penal Internacional (CPI), el presidente Álvaro Uribe Vélez, las despejaba con iniciativas que bloqueaban completamente su accionar. Así lo indicaba cínicamente, Luis Carlos Restrepo, al decir: "El gobierno ofreció un proyecto de ley que bloquea la acción de la Corte Penal Internacional".[ii]

Uribe no desaprovecha oportunidad para amenazar y desprestigiar el heroico esfuerzo de los defensores de derechos humanos. Cada vez que intervenía sobre el tema, era para irse lanza en ristre con todo. En cierta oportunidad afirmó: "Se empezaron a dar cuenta en Europa que aquí hay unos traficantes de derechos humanos que viven a toda hora pidiendo auxilios de la Unión Europea, y de otras entidades, simplemente para sostenerse, porque han hecho de ello un modus vivendi".[iii]

Mientras el narcoparamilitar presidente desprestigiaba a las ONGs defensoras de derechos humanos, los crímenes se sucedían en la más completa impunidad. Entre febrero y septiembre de 2004, 139 miembros de la Unión Patriótica fueron víctimas de violaciones de derechos humanos. Es más: La comisión colombiana de juristas, señaló que entre junio de 2002 y julio de 2006, se presentaron: 20.102 personas muertas, incluyendo muertes en combate; 11.292 personas asesinadas o desaparecidas fuera de combate. El 75.1 por ciento de las muertes fuera de combate fueron atribuidas al Estado.

Las estadísticas son dantescas: Mientras la guerrilla neutralizó 397 personas en promedio, anualmente, el paramilitarismo dio cuenta de 1060 asesinatos. En masacres perdieron la vida 1741 y torturadas 823. Durante este lapso de tiempo, fueron detenidas arbitrariamente 6192.[iv]

Todo ocurría y ocurre, bajo el manto de la impunidad y el ahistoricismo. Razón tenía el investigador Eric Hobsbawm al decir: "La mala historia no es historia inofensiva. Es peligrosa. Frases aparentemente inocuas pueden resultar sentencias de muerte".[v]

Durante la primera presidencia del narco paramilitar presidente (2002 – 2006), fueron asesinadas o desaparecidas por violencia sociopolítica 11.292 personas, de las cuales el 75 por ciento, fueron crímenes perpetuados por agentes del Estado, mejor, del Para estado.[vi]

La confabulación era inmensa, pues todo indicaba que el 35 por ciento del parlamento era de origen paramilitar.

Para tapar todos estos crímenes, el Centro Democrático en alianza con lo más corrompido de la clase política tradicional, han puesto en la presidencia de la república a Iván Duque Márquez. Esa es su misión. Sobretodo guardarle la espalda al titiritero Álvaro Uribe Vélez.

El anuncio de acabar con la Corte Suprema de Justicia, la Corte Constitucional y la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), no son simples caprichos, tampoco bajarle costos al Estado; es impedir a cualquier precio que estos criminales de cuello blanco sean ejemplarmente castigados por sus horrendos desafueros, especialmente el capo, el narcotraficante número 82, Álvaro Uribe Vélez, según la CIA. Es decir, se busca por todos los medios para que del conflicto social y armado que ha vivido el país por más de cincuenta años no haya ni verdad, ni justicia, ni reparación, ni compromiso de no repetición.

Con este gobierno en cuerpo ajeno, camina Colombia al abismo del fascismo. No es una exageración es una terrible realidad, que solo se detiene con la unidad y la movilización del pueblo colombiano. No hay otro camino posible. 



[i] MAYA SIERRA, Maureén. Camino minado. Caso 12.531 (Corte IDH). Manuel Cepeda Vargas. Ediciones B. Colombia S.A.  Primera edición agosto 2011. Impreso por Nomos Impresores. Página consultada 203.

[ii] Ibíd. Página consultada 204.

[iii] Ibíd. Página consultada 201.

Ibíd. Página consultada. 197.  

 

[v] Ibíd. Página consultada 191.

[vi] Ibíd. Página consultada 188.

El robo de información se da en un contexto de crecimiento del paramilitarismo, donde cerca de 300 lideresas y lideres sociales han sido asesinados en menos de dos años.

Por: Redacción REMAP

Este sábado, 30 de junio, en el municipio de Pradera (Valle del Cauca), un grupo de hombres armados, quienes se identificaron como paramlitares, llegaron hasta la vivienda del dirigente campesino Islenio Muñoz y hurtaron dinero, su pasaporte y teléfono celular, así como documentos de la comercializadora Productos Soberano, iniciativa de la Asociación de Trabajadores Campesinos del Valle del Cauca (Astracava).

Los hechos ocurrieron a la 1:00 a.m. cuando el dirigente se encontraba con su familia, en presencia de dos menores de edad.

Según denunció la Red de Derechos Humanos Francisco Isaías Cifuentes, dos de los hombres ingresaron a la vivienda, le amenazaron y, luego de realizar preguntas sobre Productos Soberano, procedieron a hurtar documentos de la comercializadora, dinero y efectos personales.

Diversas organizaciones sociales y de Derechos Humanos manifestaron su preocupación por estos hechos que ponen en riesgo la vida de quienes integran la organización campesina Astracava, y en especial la integridad del señor Islenio Muñoz, quien se disponía a salir del país para representar a Astracava en un evento internacional.

El robo de información perteneciente a la organización campesina se da en un contexto de crecimiento del paramilitarismo, donde cerca de 300 lideresas y líderes sociales han sido asesinados en menos de dos años sin que el Gobierno colombiano haya tomado medidas eficaces, un hecho que se agrava por la decisión del Gobierno de negar la existencia del paramlitarismo en Colombia.