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Colombia

 

Un poco más de 300 detenidos de manera arbitraria, abusiva y contraria a las más elementales normas de los Derechos Humanos, están en disposición de romper casi dos décadas de silencio, para exigir del Estado justicia y garantía de no repetición, bajo la asesoría de la abogada Irina Junieles, de la corporación DEJUSTICIA.

El terrorismo de Estado tuvo en la región de los Montes de María, un capítulo plagado de atropellos, contra campesinos, hombres o mujeres, niños o ancianos, comerciantes, transportadores, conductores de buses, camperos, artesanos, toda una sociedad indefensa señalada de pertenecer a "la guerrilla".

Esa pesadilla ocurrió entre 2003 y 2004, cuando ya el mundo sabía de la masacre de El Salado, un poblado que en tres días fue la escena de una verdadera carnicería ejecutada por paramilitares apoyados por la infantería de marina. Más de 80 seres humanos fueron allí asesinados.
Las detenciones arbitrarias fueron asunto del diario acontecer en la fértil región de Los Montes de Maria.

Allanamientos, patadas, quema de ranchos, terror, todo ocurría acompañado por el coro de periódicos de la pequeña burguesía de Cartagena, que estimulaban con grandes titulares de " detención de guerrilleros" la presencia de una fuerza pública criminal, dirigida por caza recompensas fijadas por el gobierno de Uribe.

Con frecuencia aparecían fotografías de una mano, recibiendo fajos de billetes, por recompensas en la base naval de Cartagena.

Las víctimas de aquella cacería de brujas conservan los recortes de fotos y artículos en los que aparecieron acusados de crímenes que jamás cometieron.

Uno de esos casos, recopilados por la abogada y ex directora de la Defensoría del pueblo de Bolívar Irina Junieles, es el de Emilse Hernández, blanco de un señalamiento y de una cacería humana que aún hoy la estremece, y que le ha dejado secuelas, pesadillas y miedos que espera poder superar.

Emilse fue organizadora comunitaria, reconocida en El Carmen de Bolívar, entre campesinos, en 2003, una noche llegó a su casa un piquete del ejército, la sacaron de la cama, la insultaron con términos vulgares, fue señalada como tantos otros, por unos encapuchados que recorrían veredas, barrios y pueblos de la subregión, fue llevada en helicóptero a la base naval de Cartagena y hasta temió por su vida en un trance que hoy le hizo perder credibilidad en el Estado colombiano.

En aquellas oleadas represivas todos los municipios de Los Montes de María vieron huir de sus casas a familias completas, víctimas del desplazamiento forzoso, muchos apenas lograron llegar a las cabeceras municipales a refugiarse en casas de parientes, el hambre y la desocupación eran sus acompañantes pues al dejar sus tierras no tenían forma de sembrar o tener sus animales domésticos, una tragedia humanitaria que tenía lugar en medio del silencio y la resignación.

Otros desplazados lograban llegar a Cartagena o Barranquilla, donde encontraban un medio desconocido para ellos, su destino era el rebusque, limpiar vidrios en los semáforos y vivir en los tugurios junto a otros miles de pobres.

Hoy Los Montes de María registra la más alta cantidad de tierra despojada a campesinos sacados por el terrorismo de Estado implantado por Andrés Pastrana y Álvaro Uribe, ha quedado un cuadro de desocupación, hambre, miseria, falta de atención en salud y ausencia de políticas agrarias.

Todo ese arrasamiento y despojo campesino se publicaba bajo títulos de periódicos como uno que dice: "74 guerrilleros detenidos" a lo ancho de una página hoy archivada por los activistas de las luchas sociales de la Región Caribe.

Otro caso similar al de Emilse es el de un transportador dueño de un campero con el cual ganaba su sustento, pues repartía mercancía y abarrotes en tiendas municipales y veredales, hasta cuando fue detenido por un señalamiento de los encapuchados.

La abogada Irina Junieles plantea la posibilidad de que, como fruto del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No repetición, el Estado atienda a una larga lista de más de 300 víctimas de las detenciones arbitrarias en Los Montes de María, departamento de Bolívar.

El gringo maluco

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Cuento

Por Nelson Lombana Silva

 

La profesora de cuerpo menudito y pómulos salientes, entró al salón con alborozo seguida de Jimmy, un pequeño pibe venido del norte. Su cabellera ensortijada, rubia, piel blanca, alto, ojos zarcos y mirada engreída lo delataban a leguas. Sin levantar su rostro entró a paso lento, mirando hacia el piso como si estuviera allí la última maravilla del mundo. 

Los demás niños suspendieron el bullicio y acomodándose en sus pupitres miraron como bicho raro al nuevo compañerito. "¿Qué hace un ario entre indios?", dijo para sus adentros Oneider, el niño más destacado de la institución por su rendimiento académico. 

Moviendo los brazos como dos aspas, la docente se empinó en sus tacones para hacer más énfasis en sus palabras. Dijo que el plantel estaba de pláceme por la presencia de Jimmy, era una personita que le daba brillo y prestigio a toda la región. "Que un gringuito estudie en nuestra institución es motivo de orgullo", dijo con aspaviento. 

Pidió un aplauso de bienvenida y los asistentes aplaudieron con desgano. Los niños presentes se sintieron  inferiores. "Es blanco y extranjero", dijo alguien impávido por entre sus dientes. 

Jimmy no habló. Se acomodó en el puesto estratégico apenas dibujando una risita inventada. Su traje relucía. No hubo quien comentó: "Parece un príncipe". La profesora se inclinó con zalema para despedirse del pibe y saliendo cerró el salón. 

El gringuito disimuló su timidez buscando sus útiles de estudio en su maleta de cuero europeo, después de buscar y buscar sacó un libro de pasta dorada y colocándolo sobre el pupitre fingió leer. No dominaba muy bien el castellano. 

Andrea, la más pequeña del salón, acercándosele con su mano estirada lo saludó. Jimmy levantó su mirada medrosa y le correspondió con sequedad, volviendo a lo mismo. Su alrededor le parecía denso. Era su castigo anunciado por su padre. El viento gélido de las nueve de la mañana entraba por las pequeñas ventanas de vidrios rotos. También el profesor de matemáticas le dio la bienvenida con entusiasmo. 

Poco a poco Jimmy se fue relacionando con sus nuevos compañeros teniendo que romper numerosos prejuicios, entre ellos, el de superioridad. "Allá, dijo, nos enseñan que este continente es nuestro y que tenemos que aprender a gobernarlo". Dicha confesión causó hilaridad entre algunos y repulsa entre otros. Al principio lo dijo en serio y después con una leve sonrisa dejando ver su dentadura blanquecida y uniforme. 

Poco a poco se fue granjeando amistades y enemistades. Era el centro de atracción de las chicas, todas querían estar con él, departir con él. Muchas soñaban dándole un beso o recibiendo una caricia. Jimmy era frío e indiferente. Trataba a todas por igual. De vez en cuando hablaba de sus admiradoras de su país y comentaba cosas inverosímiles que dejaba a las chicas boquiabiertas. "Debes tener muchas novias", alguna le dijo y él la miró con asombro desviando la conversación preguntando por la tarea del siguiente día. 

Poco a poco asumió cierto liderazgo entre un amplio sector de estudiantes, liderazgo que utilizó para crecer su ego y convertirse rápidamente en el centro de atracción. Todos los grupos lo reclamaban, no porque fuera un estudiante destacado, sino porque era extranjero y sus notas eran las mejores así no tuviera méritos. El rector solía decir: "Colocarle al gringuito una mala nota es como golpear con el pie la lonchera". 

Era vacío de contenido. Taimado. Sin embargo, sabía disimular y ante los docentes y comunidad adulta aparecía como un estudiante ejemplar. Hasta el cura lo colocaba como ejemplo de superación y de nobleza en sus homilías. Fue tanta la admiración que causó el pibe en la región que muchos crédulos afirmaban que era designio de Dios permitir que un extranjero estudiara en la comarca, que la institución educativa estaba predestinada a ser grande entre las grandes. "Ese niño parece un enviado", solía decir el reciclador de la comarca. 

Contaba que en su patria los estudiantes pobres estudian aparte, que había  instituciones que preparan a sus educandos para mandar y otras para obedecer, que los niños de piel oscura también están aparte de los niños de raza aria, lo cual no era un capricho sino un designio de la Divina Providencia. "Los blancos tenemos mejor cerebro para asimilar conocimientos", solía decir. 

Era frecuente encontrarlo ensimismado mirando el firmamento y la distancia. Parecía enigmático. En noches estrelladas sacaba su potente telescopio y pasaba horas y horas mirando y tomando nota en su libreta de apuntes. Escribía en inglés. Sus más cercanos amigos que consiguió con suma dificultad por su petulancia, lo solían observar en silencio haciendo apenas comentarios en voz baja. Era un murmullo casi imperceptible. "Ese man es duro", solía decir Oneider cuando se refería a Jimmy. 

La comarca era pequeña, parecía una aldea, rodeada de espesa vegetación, cuyos habitantes taciturnos labraban el surco desde el amanecer hasta el atardecer. Antes que despuntara el día, los hombres salían a sus labores, algunos cantando canciones otoñales que le recordaban cuando eran felices e indocumentados y otros casi en silencio mascullando su destino pobre. 

Las pocas calles estaban empedradas, sobre todo el sector residencial de los más pudientes, las casitas ubicadas en las zonas marginales carecían de condición humana, eran chozas estrechas techadas con platanilla que abundaba en la región. El río de aguas diáfanas cruzaba la población en su incesante recorrido sobre el lecho natural de piedras de vistosos colores y tamaños. 

La principal tienda era propiedad de Magola, una mujer alta y ancha que había llegado de otra región del país en busca de una segunda oportunidad, oportunidad que había encontrado allí, después de una lucha tesonera. Era morena, pómulo saliente y tetona. Hablaba fuerte. Parecía ser una mujer hosca, pero una vez se trataba de cerca la gente quedaba maravillada. Jimmy, con toda su egolatría, la llegó a considerar su abuela materna que nunca conoció pues murió en un absurdo accidente cruzando la concurría avenida de Filadelfia. 

Desde el primer día que la conoció ofreciendo fritanga en su pequeño tenderete recubierto de tafetán, Jimmy consideró que era una mujer buena y servicial. No dudó en ponerla a prueba y Magola le correspondió con ternura filial. Al caer la tarde, una vez hacía sus tareas, Jimmy visitaba este negocio. Pasaba horas y horas, viendo el trajinar de los habitantes mientras hacía crudas conjeturas. Magola lo miraba con ternura y de vez en cuanto le hacía algún comentario de la región o una broma pueril que Jimmy disfrutaba. "Pobrecito el niñito metido en este submundo de mierda. ¿Qué diabluras haría para merecer semejante trato?", decía para sus adentros. 

No pasó mucho tiempo para Magola encontrar respuesta a este y muchos más interrogantes. Muy rápidamente Jimmy, el gringuito mimado y taciturno, comenzaba a sacar las uñas y de qué manera. Cierto día lo vio tirando basura al río aprovechando las primeras sombras de la noche. Dando saltitos de canguro salió por la puerta posterior de su amoblado cuarto llevando consigo una bolsa plástica fuliginosa. Miró a su alrededor y calculando que nadie lo estaba observando tiró la talega a las corrientosas aguas del afluente. Giró sobre sus pasos y regresó a su cuarto limpiándose las manos. 

Magola, que pasaba accidentalmente por la estrecha callejuela, detalló la escena con verdadero asombro. No cabía en su roída mente tal comportamiento. Se restregó los ojos como si se estuviera quitando las pitañas, como si estuviera ante alucinación dantesca. Se marchó pensativa por la estrecha callejuela, ensimismada en sus propias reflexiones. Avanzó con prisa, como quien quiere huir de la escena para no ser testigo. "Tan respetuoso que se veía con la naturaleza", dijo al llegar a su cuchitril. Se inclinó para empujar la vetusta puerta de madera sin pulir, entrando de un solo golpe bastante agitada. 

El ruido estridente en su portezuela la despertó con violencia pasada la cinco de la mañana. "¿Quién?", dijo aún adormilada. Se incorporó cubriendo su obeso cuerpo con la pijama que su nieta había traído de los Ángeles el año pasado como regalo de navidad y se encaminó a la portezuela. Los golpes volvieron con más virulencia. "Espera, este reumatismo no me deja caminar rápido", dijo malhumorada. 

Abrió. Frente a ella, dos uniformados y el corregidor la miraban amenazantes. Los ojos del corregidor lanzaban luces de bengala, un viejo rechoncho malhumorado que sabía escasamente garabatear su nombre, pero en cambio sí tenía sobrado respaldo político. Mientras caminaba su mirada por el entorno con desprecio, hurgaba entre su maletín oscuro de hule, sacando la libreta de apuntes.   

"¿Qué es esto?", dijo Magola estupefacta, "¿Qué pasó o pasa, señores de la ley?", volvió a decir la vieja sin salir de su asombro.  "No se haga la inocente", dijo con ironía el funcionario. Los polizontes permanecían en silencio contemplando la escena, listos a entrar en acción si era necesario.  

"¿Por qué arrojó esa bolsa al río?", preguntó anotando la pregunta en su libreta de apuntes. La miró sin remordimiento un instante, porque después estuvo pendiente del papel en blanco para escribir su respuesta. 

La anciana se estremeció de pies a cabeza. Titubeó para contestar por entre los dientes: "No sé de qué me está hablando señor corregidor. ¿Acaso, estoy dormida todavía?", indicó apoyándose en el oxidado picaporte de la desvencijada puerta. Temblaba. "Esa no es forma de atender a la autoridad", dijo el corregidor con acento lacerante. "La gente decente atiende sus autoridades con tinto caliente", agregó con sorna.  

Guardó el papel en blanco y sacó un código fingiendo leerlo, lo movió de atrás para adelante y de adelante para atrás con cierta parsimonia que da la experiencia. Al fin detuvo su mirada de águila y después de fingir leer en voz baja, levantó su mirada con dureza. "Está detenida por sospecha", dijo.

Magola fue conducía a la oficina del corregidor y sometida a un intenso interrogatorio. Temerosa se mantuvo en la versión inicial. No se atrevió a denunciar a Jimmy por temor a las represalias que tomaría el funcionario. "Seguramente dirá que estoy levantando falsos testimonios contra el jovenzuelo", se dijo para sus adentros mientras miraba la secretaria que escribía en la vieja máquina Remington con solo dos dedos. El traqueteo del aparato la angustiaba. Cada palabra le parecía una acusación. 

Además, admiraba el polluelo porque consideraba que era inocente de lo que sus gobernantes solían hacer a diario con la humanidad. Se amparaba en el dicho muy común que dice que todos los dedos de la mano no son iguales. Sin embargo sabía a ciencia cierta del atentado ambiental que había hecho el menor oculto en las sombras de la noche y que solo ella, accidentalmente, lo había descubierto.

Dos horas después, bajo un clima lluvioso, el corregidor cerró el caso y llamó a nuevas personas de la comarca para seguir con su investigación. "Espero disculpe usted a la autoridad", le dijo maquinalmente. Magola no contestó. Libre, salió presurosa arrastrando la infernal artritis. Cruzó el parque viendo al gringuito aporreando el naranjo para apoderarse de las mejores naranjas. "¿Qué es eso?", dijo con su voz chillona. El muchacho volvió su mirada y tomando dos, se alejó presuroso sin contestar. "Carajo, que chico tan hiperactivo", dijo regresando a su modesto negocio. 

No pasó mucho tiempo para comenzar los rumores en la comarca. Eran comentarios contradictorios, pero se fueron haciendo más frecuentes en distintos sitios. El hurto, la mentira, la intriga, el deterioro de los monumentos públicos, fueron el pan nuestro de cada día. Nadie sabía quién o quiénes eran los responsables. Las paredes eran embadurnas de pintura y materias fecales. 

Solo Magola sabía con certeza quién era el autor intelectual y quizás material de estos hechos vandálicos, por eso un día decidió tomar el toro por los cachos. Esa mañana era gris. Jimmy llegó de costumbre a comprar las golosinas, especialmente los chicles con sabor a menta. Venía en traje deportivo. Magola lo cruzó con su mirada chispeante. Fue directa. "¿Por qué hace lo que está haciendo?", le dijo mientras buscaba las golosinas más costosas.  

El joven la miró extrañado y abriendo las cuencas de sus ojos zarcos exigió una aclaración afirmando que seguramente lo estaba confundiendo. Con su mal hablado español, afirmó sin remordimiento que no entendía tal reclamo. "Confunda pero no ofenda",  le dijo inseguro. 

"No estoy ofendiendo y menos calumniando", dijo Magola sosteniendo la voz confidencial. "Yo lo vi arrojando la basura al río, después golpeando el naranjo del parque para apoderarse de las naranjas. ¿No es cierto?" Jimmy no pudo contestar. Tiró las monedas sobre el mostrador y se marchó a paso largo cabizbajo. "Pueda que esto le sirva de lección", dijo Magola compenetrándose en sus labores cotidianas. 

Al otro día, el rector recibió la noticia de que la mayoría de libros habían desaparecidos como por encanto de la pequeña biblioteca escolar. De la noche a la mañana la institución había quedado sin bibliografía de consulta. El rector convocó a los docentes, después a los estudiantes y después a los padres de familia. El caso fue ventilado con aspaviento. Hasta la policía se hizo presente. Pero, nadie supo nada. Solo comentarios y cuchicheos en voz baja. 

Jimmy se divertía haciendo pilatunas de este tenor con la firme convicción que aquellos negreros no merecían una segunda oportunidad sobre la tierra. Además, estaba seguro que nadie sospecharía de él.  

Todos los días había en la comarca una noticia diferente, un hecho desconcertante que generaba comentarios y especulaciones en cafetines y plaza pública. El corregidor anunció la traída de detectives porque consideraba que esos escándalos era vergüenza ante el ilustre estudiante. "¿Qué imagen de la comarca se puede hacer el joven Jimmy?", escribió en la argumentación. 

Jimmy no paraba de hacer travesuras. Fue el primero en consumir alucinógeno en este pequeño y olvidado poblado. Lo hizo por vez primera una mañana lluviosa en el establecimiento educativo a la hora de descanso. Caminó con su pequeño y selecto grupo por el prado mirando disimuladamente en todas direcciones. "¿Quieren volar?", les dijo con parsimonia. Ninguno entendió. Oneider, se le acercó diciéndole al oído: "¿Cómo se puede volar sin alas?". Jimmy se detuvo un instante y mirándolo burlón le contestó con desparpajo: "Te falta mucho pelo pa moña". 

Se acomodó en el pequeño asiento de guadua, bajo el pequeño Arrayán y mirando nuevamente a su alrededor sacó de su chaqueta azul marina una pequeña papeleta y la mostró sin sonrojarse. Sus pocos condiscípulos que lo seguían se quedaron boquiabiertos mirando lo que hacía con qué naturalidad. Sacó un cigarro y vaciándolo con sumo cuidado sacó la sustancia de la papeleta y la depositó allí. Apretujó la sustancia y sellándola sacó del bolsillo de su camisa una cerilla. "Van a ver lo delicioso que es vivir en las nubes", dijo dibujando una risita ansiosa. 

Era una mañana triste. Había dejado de llover y el sol tenue intentaba filtrarse por entre la nube densa y grisácea. El viento corría despacio. El grupo se arremolinó estupefacto. Nadie chistaba nada. A lo lejos se escuchaba la algarabía de los demás estudiantes disfrutando el descanso de la mañana. Jimmy se llevó el cigarro a la boca, prendiéndolo con la cerilla. Aspiró la primera bocanada de humo espeso llevándolo hasta sus pulmones, lo tuvo allí algunos instantes y luego lo fue botando poco a poco por la boca y la nariz. Lo hizo en tres oportunidades. Un ataque de tos lo sorprendió. Se cubrió la boca con las dos manos para que no saliera el ruido estridente de ésta.

 Sus ojos brillantes  giraban con más rapidez. El músculo dilatador del iris aumentó de tamaño, la midriasis lo delataba, cosa que no le importaba, pues había entrado en estado de relajación, especie de somnolencia que combinó con carcajadas ruidosas. El nervio óptico, segundo de los doce pares craneales, conjunto de fibras que transmiten los impulsos lumínicos  de la retina al quiasma óptico cerebral, también se encontraba traumatizado. El cristalino, la "lente",  que se encuentra ubicado detrás del iris y su función es permitir el enfoque visual, también se encontraba alterado. Sus manos comenzaron a temblar y  en su semblante había una rara ansiedad que no podía ocultar. La risa idiota salía a borbotones. Reía por todo. 

Oneider miró con aspaviento la córnea rojiza de los ojos de Jimmy y dando un paso atrás condenó el hecho. "Tan civilizado ¿Envenenándose?". Jimmy levantó su rostro ansioso y sin dejar de reír  estúpidamente dejó escapar una retahíla florida y confusa. Mientras Oneider lo mirada atribulado no dando crédito a lo que estaba viendo, los demás condiscípulos presenciaban la escena con sorpresa. No podían dar crédito, para algunos era una alucinación. 

"El hombre es bagazo que no tiene dimensión ni de tiempo, ni de espacio", comenzó diciendo. "Es bueno, malo, alto, bajo, gordo, flaco, blanco, negro...solo puede liberarse de su carroñero cuerpo cuando rompe con la rutina y vuela como estoy volando ahora. Voy por las órbitas de los planetas a velocidades superiores a la de la luz en el vacío, veo un mundo fantástico, imposible de percibir sin consumir el "porro de la felicidad". Torpes, estúpidos todos y todas, cobardes, ineptos e intrascendentes,  están condenados a ser masa, no profetas, ni anunciadores de la liberación y la igualdad. Qué bien se merecen las cadenas de la dependencia y de la represión. Vasallos. Impíos. Necios y malhablados". 

Jimmy no paraba de hablar sandeces ni de reír. Parecía un arlequín de pueblo. Movía sus blancas y delicadas manos con nerviosismo a pesar de su aparente tranquilidad inicialmente expresada. La mañana mustia se hacía eterna. El amago de lluvia volvía en toda la comarca. Al otro lado de la pared de tierra pisada, gallinazos se daban  festín con el despojo del perro de Magola.  

Oneider, venciendo el pánico, preguntó por entre los dientes: "¿Por qué fuma eso?" Jimmy levantó momentáneamente su rostro para mirarlo. "Esto – dijo – es el elixir de la vida" y sin dejar de reír, se incorporó moviéndose por el estrecho espacio terroso, metiendo sus dos manos en los bolsillos del abrigo. Sus ojos seguían brillosos. 

"Pero, todo es efímero, ¿No le parece?", agregó con curiosidad. "La felicidad es efímera, por eso hay que saberla disfrutar al máximo", contestó efusivo. "¿En su país se fuma?" Jimmy que estaba de espalda e inclinado observando un pequeño bicho carmelito que se movía rápidamente, se volvió mirando con ironía a Oneider. "Claro, algo más del 40 por ciento, entre chicos y grandes". Agregó con toda la naturalidad del mundo: "Se negocia libremente. Mi país es civilizado". Oneider frunció el entrecejo y sin poder detener dentro lo que sentía, lo exteriorizó sin rodeos: "¿Eso es civilización?" "Claro, eso es. Así lo concibe Estados Unidos". Se formó un murmullo. "Si eso es civilización prefiero seguir en la incivilización", interrumpió Oneider en voz alta para que todos escucharan. Unos estuvieron de acuerdo, otros no y otros dudaron para dar su opinión. "No resulta fácil romper las cadenas del subdesarrollo, el esclavo ama sus cadenas y se niega al cambio", contestó Jimmy bostezando.  

La campana anunciando que había terminado el recreo puso en alerta al grupo. Jimmy sacó un pequeño frasco oscuro del bolsillo de su chaqueta y destapándolo vertió un poco de su contenido en sus vistas en forma de gotitas. "¿Qué es eso?", preguntó Oneider. "Colirio", dijo Jimmy. "¿Para qué?"  "Para reducir la rojodez ocular", contestó. "Aquí, dijo el gringuito, no ha pasado nada. ¿De acuerdo?". El grupo asintió con la cabeza maquinalmente. La lluvia monótona volvió a caer sobre los tejados de la comarca. Era una lluvia menuda.

La única vez que sufrió el gringuito fue cuando el profesor lo obligó a investigar. Era indagar sobre la antigua civilización griega. Al docente señalar los criterios de la indagación, la forma de su presentación y el premio, Jimmy golpeó con fuerza la frente. "Carajo, dijo para sus adentros, he sido víctima de mi propio invento". Comprendió a regañadientes que se había equivocado de cabo a rabo. Nunca lo expresó públicamente, mantuvo el secreto a través de sus largos años de existencia. "Me auto robé", dijo mirando a través del pequeño ventanal de la institución educativa el platanal. "Si tuviera los libros, ganaría el concurso", agregó dejando escapar un suspiro. "La suerte está echada", pensó mientras regresaba a casa. Y a pesar que su vida fue larga y opulenta, no tuvo tiempo para abjurarse, murió creyendo que su país era portador de la verdad revelada. 

Fin 

Por: Hernán Durango.

Las protestas justas desarrolladas por campesinos y habitantes de áreas urbanas de varias localidades del sur de la capital colombiana expresan el descontento e inconformidad de la población frente a medidas absurdas del alcalde Peñalosa como la de pretender ampliar a 50 años más la operación del botadero de basuras "Doña Juana" y la larga lista de incumplimientos que viene teniendo su administración con las diferentes comunidades en aspectos como la inseguridad, movilidad, salud, Derechos Humanos, vivienda, entre otros temas. 

Así lo sostiene el edil de la localidad Ciudad  Bolívar, Cristian Robayo Arias, quien junto a decenas de ediles y líderes sociales y comunitarios vienen dando el acompañamiento a los habitantes en las justas protestas que seguramente continuarán presentándose debido a la falta de voluntad del alcalde y su equipo de funcionarios para sentarse y concertar las soluciones en la mesa de diálogo y negociación que están reclamando los voceros del paro cívico desde el sur. 

Desde tempranas horas del miércoles 27 de septiembre el sur de la ciudad capital se estremeció por las manifestaciones alegres, unitarias, combativas, en la que participaron miles de hombres y mujeres. Durante toda la mañana el ambiente fue de tranquilidad en los sitios acordados como  los portales de Transmilenio del Sur, Usme, Tunal y Las Américas (Kennedy), el sector de Protabaco y la vereda El Mochuelo, en estos últimos puntos las concentraciones fueron masivas y se movilizaron por avenidas como la Autopista sur, Avenida Boyacá y Avenida Villavicencio. 

En horas de la tarde la política represiva del señor Peñalosa y sus escuadrones policiales del ESMAD mostró sus colmillos. Arremetieron contra los manifestantes en la Avenida Boyacá, frente a la entrada principal del botadero de basuras, allí los policías lanzaron gases y dieron  bolillo a diestra y siniestra contra los manifestantes, muchos de ellos de edad adulta.

 

Los organizadores de la protesta del sur de Bogotá emitieron un balance de total éxito y agradecieron el respaldo ciudadano y de los sectores sindicales y universitarios de la ciudad. Hacen un llamado a continuar redoblando el acompañamiento y solidaridad con estas jornadas que hacen parte de los preparativos de un gran paro cívico nacional en Colombia y por la revocatoria del mandato del señor Peñalosa.

 

Sobre este último aspecto Carlos García Marulanda informó que en reunión de la Coordinación General del Comando Nacional Unitario y la Coordinación de Organizaciones Sociales se definió convocar la reunión nacional de organizaciones sociales y populares para este sábado 30 de septiembre de 8:00 a.m a 12:00 del mediodía en el Auditorio de Fecode con el fin de hacer un balance de los encuentros departamentales y regionales unitarios y los avances y preparación de la Jornada Semana de la indignación del 9 al 13 de octubre y el paro nacional del 12 de octubre.

La organización delincuencial conocida como Cambio Radical, que tiene en sus filas reconocidos delincuentes que 349 de ellos han sido sancionados y 41 destituidos y tiene 19 congresistas condenados por parapolítica, cuyo capo es German Vargas Lleras, conocidos por sus amistades mafiosas, por medio de un comunicado publico anuncio que no votará la Ley Estatutaria que reglamenta el Acto Legislativo de la Jurisdicción Especial para la Paz, en la búsqueda de proteger sus intereses mafiosos.

La Jurisdicción Especial para la Paz, que tiene entre sus mandatos juzgar a “todos quienes participaron de manera directa o indirecta en el conflicto”, ha sido fuertemente atacada por los sectores mafiosos que se ha lucrado de la guerra tales como grandes “empresarios” que a la sombra del terrorismo de estado han acumulado fantásticas ganancias y sus testaferros tipo miembros de las bandas Cambio Radical y Centro Democrático, cuyos capos ayer gritaban que no haya impunidad y hoy la reclaman abiertamente.

Un uno de los partes del comunicado el grupo criminal cuando dice: “La justicia ordinaria debe preservar su autonomía e independencia...” reclama la vigencia de la llamada justicia colombiana que no toca a terceros y que según las estadísticas es ineficiente en un 95%.

Se destapa así el intereses de esta banda por sabotear la implementación de este ente acordado entre las Farc-EP y el gobierno de Juan Manuel Santos.

Por Nelson Lombana Silva  

(Ibagué, septiembre 26 de 2017) La gran utopía de la unidad de la izquierda tolimense cabalga contra viento y marea. Cada quien hace su esfuerzo por superar el umbral de su tendencia política para ponerse a tono con el momento histórico que estamos viviendo no solo en este departamento, sino también en Colombia. 

Se intenta construir en la diversidad e incluso, en la pluralidad, acatando de alguna manera el pensamiento del padre Camilo Torres Restrepo de trabajar en los puntos coincidentes, aplazando los divergentes. 

Por supuesto que no es fácil por cuanto aún cabalgamos en el grupismo y en el mismo sectarismo, pero lo importante es que hay voluntad de superar estos escollos evidentes, más lo que atraviesa a diario la clase gobernante para impedir la organización y unidad total de la izquierda en esta sección de Colombia.

Todos los lunes las distintas expresiones políticas, culturales, ambientales, comunitarias e indígenas, se vienen reuniendo no solo para discutir el momento de coyuntura, sino para seguir dilucidando fórmulas que conduzcan a la unidad y forjar así en conjunto actividades en esa misma dirección. 

Este lunes estuvimos presentes con el fin de mirar el desarrollo del interesante proceso, fue una sesión amplia, democrática y participativa. Sin embargo, el consenso generalizado es que hay que ampliar el espacio de participación y desarrollar acciones concretas en los barrios y veredas del departamento. Adicionalmente, construir un programa mínimo y unas reglas claras de juego. 

Análisis del momento político

 

Marco Emilio Hincapié, del movimiento Colombia Humana, planteó la profunda crisis de los partidos tradicionales, su descrédito inmenso al extremo que ninguno de los líderes nacionales quiere hablar de partido, acudiendo a la recolección de firmas, actividad que según su criterio hoy se encuentra desprestigiada por obra y gracias de esa clase dominante. 

"Hoy – dijo – los partidos tradicionales no tienen sentido". Sin embargo, planteó un diálogo sostenido con un sector del liberalismo. 

Por su parte, Héctor Orlando Zambrano, dirigente del movimiento Todos Somos Colombia, dijo que hay razones para insistir en la unidad de la izquierda y señaló algunos elementos en concreto: La exclusión, pero también la necesidad de defender la paz, el proceso de implementación, la necesidad de una candidatura presidencial unitaria, lista unitaria al senado y acuerdo programático para cámara de representantes por este departamento. 

Además, lucha contra el paramilitarismo y fuerza para que el gobierno nacional cumpla con el proceso de implementación de los acuerdos de la Habana y los diálogos con el ELN. 

Propuso editar un periódico para difundir el ejercicio democrático que se viene construyendo y de paso salirle al paso a la incomunicación mediática. También propuso trabajar un plan de acción. 

Edgar Sánchez Cortes, dirigente regional del Partido Comunista, señaló: "Nosotros nacimos de la exclusión, por eso estamos haciendo convergencia". Dijo que a pesar de los vaivenes del gobierno nacional para cumplir lo pactado en la Habana, no se puede renunciar al optimismo, hay que profundizar la unidad que sea capaz de movilizar al pueblo a exigir su cumplimiento. 

"Es necesario meterle pueblo a la convergencia que se está construyendo y tener un plan de acción construido colectivamente", agregó. Dijo que se había reunido con dirigentes del movimiento político y religioso Mira; si bien los resultados no eran muy halagüeños, era pertinente insistir. 

Destacó ampliamente la presencia en Colombia del Papa Francisco. Según su criterio ayudó enormemente al proceso de paz y la reconciliación que necesita el país en estos momentos históricos. 

Miguel Hernando Moreno Arciniega, de la Unión Patriótica, se opuso a todo acuerdo con el liberalismo. Propuso dinamizar la comisión de comunicaciones. También sugirió la presencia en el Tolima de los cuadros nacionales "no con el interés de tirar línea sino acompañar el proceso que se viene encubando". 

Heber García Zambrano, también miembro de la Up, destacó el esfuerzo unitario que se viene desarrollando, señalando que está dispuesto a ayudar a impulsarlo. Dijo que esta propuesta hay que ampliarla llevándola a otros sectores populares, culturales, sindicales e indígenas. "Hay que estructurar la propuesta que une a todos los sectores del Tolima", subrayó. 

Son doce fuerzas que vienen encontrándose en este espacio. La unidad camina en el Tolima. 

Esto aseveró el senador Fernando Araújo Rumié, tras un demagógico recorrido por por el departamento de Bolívar que incluyó 8 barrios de Cartagena y dos municipios.

El senador Araújo Rumié, aseguró que el populismo socialista quiere entrar por el Caribe colombiano e hizo un llamado de alerta ante este enorme “riesgo” para el país.

El muy “Honorable” senador es hijo Fernando Araujo Perdomo, quien fue presidente de partido conservador y quien fungió como ministro del narcotraficante numero 82 luego de haber sido prisionero de las Farc-EP por ladrón, quien tiene también su pasado delictivo y el caso mas conocido es llamado “Chambacú”.

Chambacú fue un predio, donde generaciones enteras de negros libertos de la esclavitud vivían en la miseria secando playas de una ciénaga interior de la ciudad de Cartagena para construir ranchos semi-lacustres, entre la ciudad amurallada y el castillo de San Felipe.

El “honorable” Fernando Araujo y su banda robaron las tierras a los pobladores y construyeron en estas unidades residenciales, robando incluso a algunos de compradores de estas viviendas.

Esta es la democracia que hay que defender, según el hoy “Honorable” senador, del “riesgo” para el país, en el entendido que el país son ellos, donde ellos puedan robar al pueblo y no les pase nada, es mas sus hijos, como él, llegan a ser senadores para continuar las obras de sus padres, seguir robando al pueblo.

Por: Miguel Suarez (2017-09-22). En su discurso ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Juan Manuel Santos, presidente de la mafia que detenta el poder en Colombia, expresó que: “Nos duele Venezuela con quien compartimos una inmensa frontera, una historia en común. Nos duele la destrucción de su democracia”.

No era la primera vez que al Nobel de Paz le “dolía” Venezuela. Una columna de opinión escrita por él y publicada el miércoles 16 de agosto (2017) en el diario El País de España, este la titulo “Lloramos por ti, Venezuela” y en ella escribió entre otras sandeces que "no puede perpetuarse una dictadura en Venezuela" y sostuvo que fue un "tiro de gracia" para Venezuela la "asamblea constituyente ilegítima".

Lo que Santos llama como dictadura, que todos vemos, es el pueblo haciendo nuevas leyes y no bandidos como en Colombia.

Antes de participar en la Asamblea de la ONU, Santos, en entrevista el el canal Bloomberg el pasado 18 de septiembre, señaló su deseo porque Venezuela “se convierta en una democracia nuevamente”, o sea que vuela a ser una democracia como la colombiana donde se asesina impunemente a quien piensa diferente, donde reconocidos delincuentes ocupan los mas altos cargos, donde gran parte de los senadores, ministros, altos funcionarios, jueces, altos magistrados y hasta presidentes como el, son bandidos y donde ni la Fiscalía ni la llamada “justicia Colombiana” los investiga.

El dolor y el llanto de Santos por Venezuela, es compartido por el narcotraficante numero 82, Alvaro Uribe Vélez, quien a llegado a pedir “una intervención militar del propio Ejército de Venezuela”.

En Colombia la campaña contra eso que ellos llaman “Castro-Chavismo”, es pan de cada día, silabas con las que pretenden atemorizar al pueblo colombiano luego de haber, a travez de sus medios de desinformación mentido sobre la situación en Venezuela, que enfrenta también la abierta injerencia del imperio.

Y aunque ya lo he dicho antes y no esta de por demás repetirlo, en ese país “Castro-Chavista”, la energía y el agua son subsidiados, la educación y la salud son gratuitas, se han entregado cerca de 2 millones de viviendas de verdad gratis, la mafia que detentaba el poder ha sido desplazada y ahora es el pueblo quien por medio de una Constituyente decide el rumbo del país, también los gringos han sido desplazados y los recursos del país se utilizan para bienestar del pueblo y lo mas importante, así mientan diciendo lo contrario, no se asesina a quien piensa diferente.

Eso es lo que les duele y no solo les hace llorar, sino que los hace contorsionarse y temblar, ya que si eso se llega a contagiar a Colombia, ellos, mafiosos comprobados seria sacados a patadas del poder, ellos y los gringos también.

Ese terror los expreso el oscuro abogado a Abelardo de la Espriella, miembro e la banda de los “uribeños” diciendo que “hay que armar un frente de centro-derecha para contener esa amenaza de esa izquierda recalcitrante que tanto daño le puede hacer a este país”, entiendose que el país son ellos y no los alrededor de 30 millones de colombianos que viven en peores condiciones que muchos países que nos son presentados como fracasados.

Ese terror se ha visto reforzado ante la publicación de una encuesta llamada “La gran encuesta” que presentó a los candidatos de la banda de los “uribeños” en los últimos lugares de aceptación rondando el 1% y a hombres como Gustavo Petro en los primeros lugares de aceptacion.

La encuesta pagada por RCN Radio, La FM, RCN Televisión, El País, El Universal, El Colombiano, Vanguardia Liberal y La República a la firma encuestadora Yanhaas, presentó a Germán Vargas Lleras liderando con un 13% de preferencia, lo que claramente tiene la intención de ambientar lo que de la Espriella llamó “un frente de centro-derecha para contener esa amenaza de esa izquierda” en torno a German Vargas Lleras, personaje descompuesto y guerrerista como ellos en quien ven su salvador.

Hay que recordar que en una reunión clandestina entre Uribe y Vargas Lleras en un hotel de Neiva, según palabras de Vargas Lleras habrían acordado aliarse para buscas la presidencia del país en los comicios del año 2018, si “los sectores de izquierda se convierten en una amenaza para Colombia” y tal parece que ante el desprestigio de todos ellos así parece ser.

Por los lares del Partido Liberal, también de derecha, ellos han definido que contrario a los “Uribeños”, se comprometen con la implementación y cumplimiento de los acuerdos con las Farc, muy probablemente al estilo de Santos, mas demagógicamente que de verdad, debiendose aquí resaltar que por lo menos en el lenguaje, por primer vez en muchos años, talvez unos 50, una brecha se habré en los partidos base de la oligarquía.

Por los lados de eso que llaman “izquierda”, que realmente ni a eso se llega, pero que plantean por lo menos un cambio de caras y no de políticas, ya se vienen anunciado la creación de bloques como lo anuncio esta semana Claudia Lopez, Jorge Robledo y Sergio Fajardo en algo que denominaron “Coalición Ciudadana por Colombia” y por el otro lado el partido Alianza Social Independiente (ASI) y el colectivo Todos somos Colombia, con Berenice Bedoya y Clara López Obregón a la cabeza, anunciaron otra alianza que presentaron como “acuerdo de voluntades” y se preve la creación de otro bloque donde estarían Marcha Patriótica, Union Patriótica, Congreso de los Pueblos, con un Gustavo Petro que a veces si y a veces no, siendo la gran incógnita y lo que mas aterroriza a la mafia que detenta el poder en el país, los votos que pueda colocar las Farc.

Como se ve, en la izquierda al igual que en la derecha, pero al revés, brilla la unidad que propicia una peligrosa división que llevaría a que los terrorista de estado logren su objetivo de mantenerse en el poder y reiniciar como ya de lo han anunciado, la confrontación armada.

A propósito, en el próximo mes de octubre se cumplen cien años de la revolución de octubre, que hizo que muchos lloraran por la “democracia” zarista y se emplearan a fondo por restaurarla.

Es necesario aquí recordar que para apagar esa llama libertaria gobiernos como el Frances y el Ingles, tal como hoy con Venezuela, financiaron bandas y hasta propiciaron intervenciones directas con tal de que Rusia proletaria, dirían ellos “Castro-Chavista”, “se convierta en una democracia nuevamente”.

No es la tan cacareada democracia la que les preocupa, ya que hay mas democracia en Venezuela que en Colombia donde este solo año ha sido asesinados por los paramilitares al servicio de la mafia que detenta el poder en Colombia 66 líderes y lideresas.

Al contrario, lo que les preocupa es la democracia que hay en Venezuela, democracia a la que le temen y es por eso que se unen sin importar las diferencia que hayan tenido en el pasado. Pastrana olvido que le dijo paraco a Uribe y este que trato de entregado a la guerrilla a Pastrana, por eso Uribe y Vargas lleras olvidan sus rencores que llevaron hasta que el Das de Uribe le volara un dedo a Vargas Lleras, pero a estas horas un dedo no es nada comparado con perder la teta de la que han mamado toda la vida.

Aquí el llamado es ha realizar una alianza amplia que saque de la arena política colombiana a los reconocidos delincuentes como los Santos, Uribe y Vargas Lleras y que propicie los cimientos para construir una democracia “Castro-Chavista” que beneficie al pueblo y no a los bandidos que se han lucrado de la guerra.

Pero ojo y alerta, no olvidemos el año 1970 que nos mostró que quien escruta elije y ellos son los que escrutan.

Por Nelson Lombana Silva 

(Ibagué, septiembre 25 de 2017) El corregimiento 8 de Villa Restrepo del municipio de Ibagué (Tolima), tiene un pequeño caserío de casas coloniales de singular valor, un sitio turístico bastante concurrido tanto de día como de noche, especialmente los sábados, los domingos y los días festivos. En cicla o trotando, cientos de personas transitan por este impresionante cañón constantemente. 

Ante esta situación concreta, la administración municipal que preside el médico Guillermo Alfonso Jaramillo Martínez, se ha propuesto mantener abierta  la biblioteca para que esta sea punto de referencia y encuentro mágico con los libros y el conocimiento vasto que habita allí, tanto para  propios como para visitantes.

Este es un paraje ambiental, tranquilo y sosegado. Gente buena y emprendedora como la define Arrepugencio Guapacha Ochimi, indígena de Riosucio (Caldas) quien hace cuatro años  se encuentra por estos lares practicando la agricultura orgánica. 

Realmente no está en la zona por voluntad propia, está por su pobreza. Señala: "Lo que lo hace a uno emigrar es la pobreza". Sin embargo, se encuentra conforme y optimista, por cuanto considera que la región resulta acogedora con amplias posibilidades.

Considera que el futuro del turismo sobre todo en el centro del país se encuentra por estos lares. "El futuro del turismo en el centro del país está por estos lares".

Critica la postura de algunos de sus habitantes señalando que en ellos no hay sentido de pertenencia, "la gente no sabe lo que tiene", indica. 

No duda en descalificar la economía neoliberal extractivista, por cuanto considera que constituye un atentado al medio ambiente. "Es la extinción ancestral, étnica y cultural de los colombianos", subraya y agrega: "Todo lo que sea economía de extracción es devastador para el futuro del planeta. Oro no se come, amigo".

Esta entrevista fue posible la semana pasada después de un recorrido por el caserío que hicimos para conocer más de cerca el entorno. Encontramos a Arrepugencio con parte de su núcleo familiar preparando los pollos y las gallinas para la venta. Nos habló mientras laboraba. 

Ofrecemos a nuestros gentiles lectores imágenes de esta hermosa región que se encuentra amenazada por el neoliberalismo con su política extractivista, expresada en las multinacionales y transnacionales, tal el caso de la Anglo Gold Ashanti. También ofrecemos la conversación completa con Arrepugencio Guapacha Ochimi, gracias a la labor periodística de la página web: www.pacocol.org:   

 

-          ¿A qué comunidad indígena pertenece usted? 

 

Nosotros pertenecemos a la comunidad indígena de Riosucio (Caldas), pero hace cuatros años que estamos ubicados en el corregimiento 8 correspondiente a Villa Restrepo. 

-          ¿Qué lo animó llegar a esta región de Villa Restrepo?

 

La pobreza, esa es la que lo hace emigrar a uno. Esa es. 

-          ¿Cómo le ha parecido esta región? 

 

Esto es una fortaleza, hombre; esto es una reserva muy importante y es el futuro del turismo de la zona centro del país. Lo que pasa es que aquí no hay sentido de pertenencia, la gente no sabe lo que tiene. 

Han venido más bien como destruyendo el ecosistema. Hay una ausencia total de la administración. La secretaría de agricultura es inoperante, CORTOLIMA mucho más. Son simplemente entes burocráticos, que no cumplen sus funciones que no son más que la conservación del ecosistema y el manejo de la agricultura limpia.

-          Vive usted a escasos metros de una hermosa e imponente cascada, ¿Qué sabe de ella? 

 

Esto era zona de asentamiento indígena. Habitó Ibanasca, una persona que pertenecía a la etnia Pijao, era una lideresa y en esta cascada hacía rituales a sus dioses. 

En el mundo moderno hoy, lo llamamos rituales, pero en realidad son las costumbres ancestrales y religiosas indígenas. 

-          ¿Qué actividades desarrolla en Villa Restrepo para sobrevivir? 

 

Soy simplemente un campesino, un campesino que llegué a esta zona buscando vida, sé que esto es un nicho ecoturístico en la medida en que la gente lo sepa conservar. Yo simplemente soy un jornalero. 

-          ¿Cómo lo ha recibido la comunidad de Villa Restrepo? 

 

Bien tanto a mí como a mí familia. Nosotros tratamos de hacer todos los cultivos limpios, lo que nosotros manejamos es orgánico, incluyendo marihuana, no tenemos coca porque no da, desde el punto de vista médico, desde el punto de vista medicinal y alternativo. 

-          ¿Qué otras actividades desarrolla usted en su huerto? 

 

Lo que es seguridad alimentaria, una economía que la estamos fundamentando en la venta de excedentes de cosecha; tenemos más o menos 65 especies diferentes entre legumbres, hortalizas, leguminosas, proteínas, en un espacio reducido sin afectar el ecosistema. 

-          Es usted un enamorado del medio ambiente, un defensor permanente, ¿Qué lo anima? 

 

Originalmente nosotros los indígenas siempre lo hemos hecho, siempre, siempre, eso lo sabemos. Como decía mi abuelito: "La pachamama". Esta es la que nos da la vida.

-          ¿Sabe usted del proyecto de Anglo Gold Ashanti de unos títulos mineros para esta amplia y verde zona? 

 

Soy consciente del tema. Ahora, que ¿qué opino? Es la extinción ancestral, étnica, cultural de los colombianos. No estoy de acuerdo con esa política, porque todo lo que sea economía de extracción es devastador para el futuro del planeta. Oro no se come, amigo. El oro es simple y llanamente una representación de riqueza del hombre, pero el oro no le permite al hombre sobrevivir, en cambio la comida es permanente, la comida desde que usted maneje los suelos racionalizadamente va a ser eterna. Le vamos a dejar a nuestros tataranientos, una tierra que va en su proceso evolutivo. 

-          ¿Cómo son los habitantes de la región? 

 

Son gentes sanas, gentes buenas. Creo que el único factor de desplazamiento es el Estado. No más. Pero la gente de acá es gente buena.  

Por Milton Caballero.Radio Cafe Stereo tuvo el agrado de hablar con Gabriel Ángel.
 
"Seria ilusoria, dijeramos, ilusorio imaginarse una afinidad política absoluta, a una reunión en la cual comparten muy diversos sectores, que si bien hicieron parte de la gran familia fariana, lo hicieron de algún modo por el símbolo  que representaban las armas, lo que representaba la lucha armada"....

Revolucionario, guerrillero y escritor. Gabriel Angel,lo llaman "La Pluma de las FARC" por sus interesantes escritos sobre la lucha social y armada que se ha desarrollado en Colombia .

Ahora, después de un " renacer  de las FARC" Fuerza Alternativa Revolucionaria del Comun, ya como partido político nos da sus opiniones, de lo que ha sido el congreso fundacional como partido, igualmente de su lanzamiento publico en plena plaza de Bolivar.

Gabriel Angel, habla con mucha seguridad y optimismo de lo que es y será el nuevo partido. Defiende la democracia que hay y debe existir en el interior de la organización.

" Seria ilusoria, dijeramos, ilusorio imaginarse una afinidad política absoluta, a una reunión en la cual comparten muy diversos sectores, que si bien hicieron parte de la gran familia fariana, lo hicieron de algún modo por el símbolo  que representaban las armas, lo que representaba la lucha armada, pero una ves desaparecido ese símbolo, y empezamos hablar de lucha democrática, de lucha pacifica,la lucha atreves de la movilización, de la protesta, incluso apelando a mecanismos institucionales como el proceso electoral, eso, nos presenta una situación mupa. Yo creo que es apenas natural, digamos esperado, entonces como  existe en todos los partidos aparecen posiciones mas extremas, posiciones radicales que hasta cierto punto le parecen a uno posiciones fundamentalistas, y que pues defienden tesis que al mismo tiempo no parecen que corresponderse con nuestros objetivos estratégicos,ideológicos y políticos....tendencias que no se corresponden a los objetivos que anhelamos....

Así, de esta forma nos habla Gabriel Angel sobre el reciente congreso fundacional de  Fuerza Alternativa Revolucionaria del Comun.

Escuche toda la entrevista aqui.

Por: Hernán Durango.

Dos importantes encuentros realizados en las localidades de Ciudad Bolívar y Bosa el lunes 25 finiquitaron los detalles para la realización de la jornada de protestas en el sur del Distrito Capital a partir del miércoles 27 de septiembre.

En el barrio Arborizadora Baja de la localidad Ciudad Bolívar delegados de decenas de organizaciones sociales, colectivos ambientales, juveniles, culturales, asociaciones universitarias, juntas comunales de esta localidad y de la localidad de Usme definieron aspectos preparativos. De igual forma en el centro de Bosa tuvo lugar otro encuentro con las organizaciones de Bosa, Keneddy y de Soacha. De esta manera todo queda listo para el inicio de las manifestaciones de protestas desde tempranas horas del mieroles 27 de septiembre en los territorios del sur para exigir soluciones de fondo a temas como el Botadero de Basuras Doña Juana, movilidad, inseguridad, salud, educación, entre tantas necesidades a las cuales la administración del señor enrique Peñalosa no le presenta salidas favorables.

El Paro desde el Sur cuenta con amplio respaldo popular y  de las organizaciones de los trabajadores de la ETB y el magisterio agrupado en la ADE. Otras organizaciones del Distrito Capital anuncian su participación en las concentraciones en varios puntos del sur, ya que consideran que es una iniciativa que surge a raíz de los diferentes conflictos socioambientales que se viven en el sur de la ciudad en la cuenca del río Tunjuelito.

De acuerdo a la información divulgada por el sindicato ADE la primordial justificación es la tragedia humanitaria alrededor del basurero Doña Juana.

Los organizadores del Paro del Sur esperan la vinculación activa de las comunidades y de la ciudadanía en general. Exhortan a la opinión pública nacional e internacional a brindar respaldo y solidaridad para impedir cualquier tipo de atropello oficial frente al ejercicio del derecho constitucional a la movilización pacífica y organizada.  Exigen a las autoridades distritales y nacionales prestar atención a las peticiones y abrir mecanismos de diálogo y concertación para encontrar soluciones a  los planteamientos de las comunidades.