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Colombia

Bogotá. Por: Hernán Durango

La Dra. Clara López Obregón, candidata a la Alcaldía de Bogotá, dijo en el acto de cierre de campaña político-electoral en la Plaza de Bolívar en horas de la tarde del viernes 16 de octubre que la estabilidad laboral de todos los trabajadores es parte de su proyecto político.

La candidata saludó a los sindicatos del Distrito Capital. Intervino ante miles de seguidores del Polo Democrático, la Alianza Verde, Progresistas, Unión Patriótica UP, MAIS, Marcha Patriótica, Liberales, Conservadores, Partido Comunista, Poder Ciudadano, Congreso de los Pueblos, Juventud Rebelde, y de sectores de AICO y otros sectores de la izquierda concentrados en el multitudinario evento.

 

Por: http://elpilon.com.co/. La Unión Patriótica fue un movimiento político fuerte en el Cesar que menguó con el asesinato sistemático de 125 de sus líderes, militantes y simpatizantes en este departamento.

El Cesar tuvo una participación importante en los inicios de este movimiento político que nació en 1984 como resultado de los acuerdos de paz entre el gobierno de Belisario Betancur y la guerrilla de las Farc, con el objetivo de consolidar un proceso de paz y brindar una salida política al conflicto armado. Sin embargo, su aparición en la arena política lo convirtió en víctima de la más sangrienta persecución por parte del mismo Estado en alianza con grupos armados ilegales.

El 15 de junio de 1985, en el municipio de Pueblo Bello, por primera vez se lanzó públicamente la Unión Patriótica con apoyo del movimiento cívico popular Causa Común, la Coordinadora Obrero- Campesina y Popular, los Destechados de Valledupar, las víctimas de UPAC, un grupo de madres cabezas de familia y estudiantes de la Universidad Popular del Cesar, UPC.

Así lo recuerda Imelda Daza Cotes, quien en 1986 fue elegida concejala de Valledupar por la UP: “En ese año la Unión Patriótica llevó sus primeros candidatos a elecciones regionales ganando una curul en la Asamblea de Cesar y siete curules a concejos en igual número de municipios del departamento. Además en alianza con los liberales ayudamos a la elección de Álvaro Araújo Noguera representante a la Cámara. Ese resultado electoral sorprendió mucho en el Cesar, porque era un movimiento nuevo, con una campaña proselitista de escasos cinco meses y ningún movimiento lograba tanto en una primera ocasión”.

También recuerda que el descontento social producto de la marginación, el abuso y los atropellos a los que eran sometidos los campesinos y muchos dirigentes comunitarios por partes de las instituciones del Estado y los grandes terratenientes, desencadenaron el paro cívico del nororiente, organizado por la Coordinadora Obrera Campesina Popular, con el apoyo de la UP, A Luchar, Frente Popular y Democracia Popular.

Se trató de una marcha de campesinos que arrancó en Norte de Santander y terminó en la plaza Alfonso López de Valledupar, que estuvo repleta de campesinos entre el 10 y 13 de junio del año 1987. Durante cuatro días, la mítica plaza que sólo se llenaba con tanta gente en los festivales vallenatos se convirtió en epicentro de las protestas campesinas que exigían soluciones por parte del gobierno.

Hubo un acuerdo entre los manifestantes, la gobernadora María Inés Castro, delegados del Ejército y la Policía, la tarde del 12 de junio. Al día siguiente terminó la marcha y la plaza fue desalojada pacíficamente.

Después de esa manifestación circularon muchas rumores en la capital del Cesar, acerca de la división que generó en sectores políticos de la región y de la amenaza contra los de la Unión Patriótica, se decía que no les la iban a perdonar haber promovido esa marcha.

Días después del paro cívico, el 27 de junio de 1987, uno de sus negociadores, José Francisco Ramírez Torres, presidente de Asonal Judicial, fue asesinado en el barrio Garupal de Valledupar. Iba llegando a su casa y al carro se le pinchó una llanta, él se bajó a cambiarla y, mientras tanto, pasaron dos hombres en moto que le dispararon.

En el mismo entierro de José Francisco, una funcionaria de la Rama Judicial se acercó a Imelda Daza Cotes y le dijo que ella sería la próxima víctima. Fue así como el 20 de julio de 1987 la concejala salió de Valledupar. Mientras Imelda optó por el exilio, su amigo Juvenal Ovidio Ricardo Palmera Pineda prefirió la lucha armada para defender sus ideales y ese mismo año se vinculó a la guerrilla de las Farc bajo el alias de ‘Simón Trinidad’.

A partir de ese crimen se intensificó en el Cesar el plan macabro de eliminar a los movimientos de izquierda. La alegría por los triunfos políticos se desvaneció con el pasar de los días, al igual que cada uno los concejales de la UP en el Cesar; uno a uno fueron asesinados, el primero fue José Antonio Quiroz Rivero, el 14 de abril de 1987, que había obtenido la votación más alta en Becerril.

De los siete concejales sólo sobrevivió Imelda, porque antes que dejar a sus tres hijos huérfanos escogió huir con ellos y su esposo lo más lejos que pudo, para evitar las balas asesinas del ‘baile rojo’ y del ‘golpe de gracia’, como fueron llamados los planes encaminados a reducir el dominio regional alcanzado por los grupos de izquierda en la elecciones de 1986.

La sobreviviente explica que los organismos del Estado (B-2 inteligencia militar, F2 policía y DAS) y paramilitares, comenzaron a asesinar sistemáticamente a simpatizantes y militantes de base de la Unión Patriótica, a dirigentes y militantes del Partido Comunista, a dirigentes de Causa Común, a dirigentes muy importantes de A Luchar, una organización política influenciada por el Eln, y a dirigentes de la coordinadora Popular, en todo el departamento del Cesar.

El 6 de abril de 1991, el dirigente de la Unión Patriótica, Jairo Alfredo Urbina Lacouture, fue asesinado en la urbanización Pasadena, al norte de Valledupar. Urbina siempre militó en el Partido Comunista Colombiano y hacía parte de la directiva UP en el Cesar. Fue concejal por ese movimiento en La Jagua de Ibirico (Cesar) en el período 1984-1986 y en Valledupar organizó el movimiento de izquierda Causa Común, junto con los también asesinados dirigentes José David López Terán, René Costa Gutiérrez y José Francisco Ramírez.

Otra de las bajas sensibles fue la de Alexis Hinestroza, que había sido diputado del Cesar por la Unión Patriótica. Lo asesinaron en noviembre de 1998, en la antigua vía principal del corregimiento de Estados Unidos en Becerril. Los paramilitares lo sacaron de su casa, a la 1:30 de la tarde de un sábado. “Estábamos viendo televisión cuando escuchamos los disparos.

Alexis salió corriendo por el patio. Dos hombres lo alcanzaron y lo mataron delante de mis dos niños”, dice el relato de la viuda Marialina Flórez.

“Era necesario dejar la ciudad, ante todo luchamos por la vida, no teníamos con que enfrentar el crimen atroz. Éramos impotentes ante esa barbarie pero la mayoría de los compañeros quiso quedarse y todos fueron asesinados, unos primeros, otros después. El último que quedaba era el compañero Luis José Mendoza que fue asesinado en octubre de 2001, en el interior de la Universidad Popular del Cesar, donde era docente y presidente de la Asociación Sindical de Profesores Universitarios seccional Cesar, Aspu. Él fue candidato de la UP al Senado, era la reserva moral y el último de nuestros compañeros”, afirma Imelda Daza que vivió en Bogotá y Perú, antes del otoño de 1989 que llegó exiliada a Suecia, donde pasó 25 otoños más.

La sueca de la UP
Imelda Daza Cotes, a sus 67 años, recuerda que es una manaurera que se convirtió en europea a la fuerza; de una infancia en las estribaciones del Serranía del Perijá, juventud en Bogotá y adultez como política de izquierda en Valledupar, pasó a vivir en el exilio, en Suecia, durante 25 años.

Le tocó dejar a su familia, sus sueños políticos y todo lo que había cosechado en su tierra para no sumarse a las 1.598 muertos que dejó el exterminio de la Unión Patriótica en Colombia entre 1984 y 1997, que siguió con menor intensidad en los años siguientes.

Le tocó aprender una nueva lengua, nuevas costumbres y adaptarse a eternos inviernos, totalmente diferente al caluroso Caribe colombiano. En 1996 adquirió la ciudadanía sueca y pudo desarrollar sus dos grandes pasiones, la política y la docencia.

Lejos de su perfil como economista de la Universidad Nacional de Colombia, inicialmente trabajó en escuelas de básica primaria como maestra de español. Estudió en la Universidad de Jönköping y tras graduarse fue contratada como docente en la facultad de Comercio Internacional, en las áreas de economía del mundo hispanohablante.

Como colombo-sueca logró ser elegida, en tres periodos consecutivos, concejala del partido Social Demócrata en Jönköping, un municipio sueco situada a unos 350 kilómetros al suroeste de Estocolmo, en la orilla sur del lago Vättern. Tres veces fue postulada al parlamento, actualmente es pensionada y concejala del Partido de Izquierda.

El año pasado decidió volver a su terruño, ya no de manera clandestina como lo hizo un par de veces para visitar a familiares y amigos cercanos, retornó como uno más de los millones de desplazados por la violencia en Colombia.

“A raíz del proceso de paz que se está dando aquí yo empecé a vislumbrar que a los colombianos se nos avecinaba un momento muy especial que es el fin de la confrontación, que nos va a permitir construir paz y aprender a vivir en democracia, creo y confío en que sea así, por eso volví”, precisa la ahora candidata a la Gobernación del Cesar.

Pensando a pies descalzo y sobre la tierra caliente reconoce con dolor que las balas disparadas contra sus compañeros cumplieron el objetivo, el partido está debilitado, no tiene la misma fuerza de finales de los años 80, y no le será fácil volver a hacer política en un territorio en el que todavía no se ha superado el miedo debido a los recuerdos imborrables que dejó la época de terror.

Para las elecciones del próximo 25 de octubre la Unión Patriótica solo lleva una lista al concejo del municipio de Agustín Codazzi, integrada por cinco hombres y cinco mujeres: Jhon Jairo Saravia Bueno, Alfonso Antonio Araújo Peñaloza, Eddysson Romero Durán, Josue Hernández Herrera, Luis Eduardo Gallardo Robles, Daniela Patricia Morales De La Hoz, Elidia Mariana Viana Escorcia, Blanca Nuris Toncel González, Sandra Marcela Villadiego Rodríguez y Piedad del Carmen Teherán Sinning.

Imelda como candidata a la gobernación pese al respaldo del Polo Democrático-Alianza Verde y Progresistas, es la última en las encuestas frente a los otros dos candidatos (Arturo Calderón y Franco Ovalle), pero está convencida que poco a poco la Unión Patriótica va a renacer.

“Éramos impotentes ante esa barbarie pero la mayoría de los compañeros quiso quedarse y todos fueron asesinados, unos primeros otros después”: Imelda Daza Cotes, líder de la UP.

El 15 de junio de 1985, en el municipio de Pueblo Bello, por primera vez se lanzó públicamente en el Cesar la Unión Patriótica con apoyo del movimiento cívico popular Causa Común, la Coordinadora Obrero- Campesina y Popular, los Destechados de Valledupar, las víctimas de UPAC, un grupo de madres cabezas de familia y estudiantes de la Universidad Popular del Cesar, UPC.

Imelda Daza Cotes, candidata de la UP a la Gobernación del Cesar.

Imelda Daza Cotes, candidata de la UP a la Gobernación del Cesar.

Por Martín Elías Mendoza

Por: http://elpilon.com.co/. La Unión Patriótica fue un movimiento político fuerte en el Cesar que menguó con el asesinato sistemático de 125 de sus líderes, militantes y simpatizantes en este departamento.

El Cesar tuvo una participación importante en los inicios de este movimiento político que nació en 1984 como resultado de los acuerdos de paz entre el gobierno de Belisario Betancur y la guerrilla de las Farc, con el objetivo de consolidar un proceso de paz y brindar una salida política al conflicto armado. Sin embargo, su aparición en la arena política lo convirtió en víctima de la más sangrienta persecución por parte del mismo Estado en alianza con grupos armados ilegales.

El 15 de junio de 1985, en el municipio de Pueblo Bello, por primera vez se lanzó públicamente la Unión Patriótica con apoyo del movimiento cívico popular Causa Común, la Coordinadora Obrero- Campesina y Popular, los Destechados de Valledupar, las víctimas de UPAC, un grupo de madres cabezas de familia y estudiantes de la Universidad Popular del Cesar, UPC.

Así lo recuerda Imelda Daza Cotes, quien en 1986 fue elegida concejala de Valledupar por la UP: “En ese año la Unión Patriótica llevó sus primeros candidatos a elecciones regionales ganando una curul en la Asamblea de Cesar y siete curules a concejos en igual número de municipios del departamento. Además en alianza con los liberales ayudamos a la elección de Álvaro Araújo Noguera representante a la Cámara. Ese resultado electoral sorprendió mucho en el Cesar, porque era un movimiento nuevo, con una campaña proselitista de escasos cinco meses y ningún movimiento lograba tanto en una primera ocasión”.

También recuerda que el descontento social producto de la marginación, el abuso y los atropellos a los que eran sometidos los campesinos y muchos dirigentes comunitarios por partes de las instituciones del Estado y los grandes terratenientes, desencadenaron el paro cívico del nororiente, organizado por la Coordinadora Obrera Campesina Popular, con el apoyo de la UP, A Luchar, Frente Popular y Democracia Popular.

Se trató de una marcha de campesinos que arrancó en Norte de Santander y terminó en la plaza Alfonso López de Valledupar, que estuvo repleta de campesinos entre el 10 y 13 de junio del año 1987. Durante cuatro días, la mítica plaza que sólo se llenaba con tanta gente en los festivales vallenatos se convirtió en epicentro de las protestas campesinas que exigían soluciones por parte del gobierno.

Hubo un acuerdo entre los manifestantes, la gobernadora María Inés Castro, delegados del Ejército y la Policía, la tarde del 12 de junio. Al día siguiente terminó la marcha y la plaza fue desalojada pacíficamente.

Después de esa manifestación circularon muchas rumores en la capital del Cesar, acerca de la división que generó en sectores políticos de la región y de la amenaza contra los de la Unión Patriótica, se decía que no les la iban a perdonar haber promovido esa marcha.

Días después del paro cívico, el 27 de junio de 1987, uno de sus negociadores, José Francisco Ramírez Torres, presidente de Asonal Judicial, fue asesinado en el barrio Garupal de Valledupar. Iba llegando a su casa y al carro se le pinchó una llanta, él se bajó a cambiarla y, mientras tanto, pasaron dos hombres en moto que le dispararon.

En el mismo entierro de José Francisco, una funcionaria de la Rama Judicial se acercó a Imelda Daza Cotes y le dijo que ella sería la próxima víctima. Fue así como el 20 de julio de 1987 la concejala salió de Valledupar. Mientras Imelda optó por el exilio, su amigo Juvenal Ovidio Ricardo Palmera Pineda prefirió la lucha armada para defender sus ideales y ese mismo año se vinculó a la guerrilla de las Farc bajo el alias de ‘Simón Trinidad’.

A partir de ese crimen se intensificó en el Cesar el plan macabro de eliminar a los movimientos de izquierda. La alegría por los triunfos políticos se desvaneció con el pasar de los días, al igual que cada uno los concejales de la UP en el Cesar; uno a uno fueron asesinados, el primero fue José Antonio Quiroz Rivero, el 14 de abril de 1987, que había obtenido la votación más alta en Becerril.

De los siete concejales sólo sobrevivió Imelda, porque antes que dejar a sus tres hijos huérfanos escogió huir con ellos y su esposo lo más lejos que pudo, para evitar las balas asesinas del ‘baile rojo’ y del ‘golpe de gracia’, como fueron llamados los planes encaminados a reducir el dominio regional alcanzado por los grupos de izquierda en la elecciones de 1986.

La sobreviviente explica que los organismos del Estado (B-2 inteligencia militar, F2 policía y DAS) y paramilitares, comenzaron a asesinar sistemáticamente a simpatizantes y militantes de base de la Unión Patriótica, a dirigentes y militantes del Partido Comunista, a dirigentes de Causa Común, a dirigentes muy importantes de A Luchar, una organización política influenciada por el Eln, y a dirigentes de la coordinadora Popular, en todo el departamento del Cesar.

El 6 de abril de 1991, el dirigente de la Unión Patriótica, Jairo Alfredo Urbina Lacouture, fue asesinado en la urbanización Pasadena, al norte de Valledupar. Urbina siempre militó en el Partido Comunista Colombiano y hacía parte de la directiva UP en el Cesar. Fue concejal por ese movimiento en La Jagua de Ibirico (Cesar) en el período 1984-1986 y en Valledupar organizó el movimiento de izquierda Causa Común, junto con los también asesinados dirigentes José David López Terán, René Costa Gutiérrez y José Francisco Ramírez.

Otra de las bajas sensibles fue la de Alexis Hinestroza, que había sido diputado del Cesar por la Unión Patriótica. Lo asesinaron en noviembre de 1998, en la antigua vía principal del corregimiento de Estados Unidos en Becerril. Los paramilitares lo sacaron de su casa, a la 1:30 de la tarde de un sábado. “Estábamos viendo televisión cuando escuchamos los disparos.

Alexis salió corriendo por el patio. Dos hombres lo alcanzaron y lo mataron delante de mis dos niños”, dice el relato de la viuda Marialina Flórez.

“Era necesario dejar la ciudad, ante todo luchamos por la vida, no teníamos con que enfrentar el crimen atroz. Éramos impotentes ante esa barbarie pero la mayoría de los compañeros quiso quedarse y todos fueron asesinados, unos primeros, otros después. El último que quedaba era el compañero Luis José Mendoza que fue asesinado en octubre de 2001, en el interior de la Universidad Popular del Cesar, donde era docente y presidente de la Asociación Sindical de Profesores Universitarios seccional Cesar, Aspu. Él fue candidato de la UP al Senado, era la reserva moral y el último de nuestros compañeros”, afirma Imelda Daza que vivió en Bogotá y Perú, antes del otoño de 1989 que llegó exiliada a Suecia, donde pasó 25 otoños más.

La sueca de la UP
Imelda Daza Cotes, a sus 67 años, recuerda que es una manaurera que se convirtió en europea a la fuerza; de una infancia en las estribaciones del Serranía del Perijá, juventud en Bogotá y adultez como política de izquierda en Valledupar, pasó a vivir en el exilio, en Suecia, durante 25 años.

Le tocó dejar a su familia, sus sueños políticos y todo lo que había cosechado en su tierra para no sumarse a las 1.598 muertos que dejó el exterminio de la Unión Patriótica en Colombia entre 1984 y 1997, que siguió con menor intensidad en los años siguientes.

Le tocó aprender una nueva lengua, nuevas costumbres y adaptarse a eternos inviernos, totalmente diferente al caluroso Caribe colombiano. En 1996 adquirió la ciudadanía sueca y pudo desarrollar sus dos grandes pasiones, la política y la docencia.

Lejos de su perfil como economista de la Universidad Nacional de Colombia, inicialmente trabajó en escuelas de básica primaria como maestra de español. Estudió en la Universidad de Jönköping y tras graduarse fue contratada como docente en la facultad de Comercio Internacional, en las áreas de economía del mundo hispanohablante.

Como colombo-sueca logró ser elegida, en tres periodos consecutivos, concejala del partido Social Demócrata en Jönköping, un municipio sueco situada a unos 350 kilómetros al suroeste de Estocolmo, en la orilla sur del lago Vättern. Tres veces fue postulada al parlamento, actualmente es pensionada y concejala del Partido de Izquierda.

El año pasado decidió volver a su terruño, ya no de manera clandestina como lo hizo un par de veces para visitar a familiares y amigos cercanos, retornó como uno más de los millones de desplazados por la violencia en Colombia.

“A raíz del proceso de paz que se está dando aquí yo empecé a vislumbrar que a los colombianos se nos avecinaba un momento muy especial que es el fin de la confrontación, que nos va a permitir construir paz y aprender a vivir en democracia, creo y confío en que sea así, por eso volví”, precisa la ahora candidata a la Gobernación del Cesar.

Pensando a pies descalzo y sobre la tierra caliente reconoce con dolor que las balas disparadas contra sus compañeros cumplieron el objetivo, el partido está debilitado, no tiene la misma fuerza de finales de los años 80, y no le será fácil volver a hacer política en un territorio en el que todavía no se ha superado el miedo debido a los recuerdos imborrables que dejó la época de terror.

Para las elecciones del próximo 25 de octubre la Unión Patriótica solo lleva una lista al concejo del municipio de Agustín Codazzi, integrada por cinco hombres y cinco mujeres: Jhon Jairo Saravia Bueno, Alfonso Antonio Araújo Peñaloza, Eddysson Romero Durán, Josue Hernández Herrera, Luis Eduardo Gallardo Robles, Daniela Patricia Morales De La Hoz, Elidia Mariana Viana Escorcia, Blanca Nuris Toncel González, Sandra Marcela Villadiego Rodríguez y Piedad del Carmen Teherán Sinning.

Imelda como candidata a la gobernación pese al respaldo del Polo Democrático-Alianza Verde y Progresistas, es la última en las encuestas frente a los otros dos candidatos (Arturo Calderón y Franco Ovalle), pero está convencida que poco a poco la Unión Patriótica va a renacer.

“Éramos impotentes ante esa barbarie pero la mayoría de los compañeros quiso quedarse y todos fueron asesinados, unos primeros otros después”: Imelda Daza Cotes, líder de la UP.

El 15 de junio de 1985, en el municipio de Pueblo Bello, por primera vez se lanzó públicamente en el Cesar la Unión Patriótica con apoyo del movimiento cívico popular Causa Común, la Coordinadora Obrero- Campesina y Popular, los Destechados de Valledupar, las víctimas de UPAC, un grupo de madres cabezas de familia y estudiantes de la Universidad Popular del Cesar, UPC.

Imelda Daza Cotes, candidata de la UP a la Gobernación del Cesar.

Imelda Daza Cotes, candidata de la UP a la Gobernación del Cesar.

Por Martín Elías Mendoza

Entrevista con Eseneda LOpez (candidata UP) a alcaldía de Apartadó

Por: Hernán Durango

Esneda López, candidata por el Partido Unión Patriótica UP a la alcaldía del municipio de Apartadó, eje bananero de Antioquia informa sobre la intensa campaña que adelantan en esa ciudad de la región de Urabá.

"La gente de Apartadó está cansada de tanta corrupción administrativa y despilfarro de los recursos públicos. La gente quiere cambios y apoya a la UP", afirma.

Joaquin Pérez/ ANNCOL/  Desde la Habana la delegación de Farc ha señalado reiteradamente que 'No venimos a la mesa de La Habana a negociar impunidades' lo propio lo ha indicado JMSantos 'Por respeto a las víctimas no negociamos con impunidad'.

En los asuntos judiciales en que está embarcado el senador Uribe no son de poca monta, todos en el ejercicio de su actividad pública que es de mayor gravedad, cuando se entiende que los Estados y sus gobernantes son los garantes en la protección de la vida de sus asociados. Uribe, actuó en contravía a ese mandato internacional, con el pretexto de aniquilar la insurgencia en Colombia se asesinó y despareció a miles de colombianos. Desde la Casa de Nariño 2002-2012 como presidente con los votos brindados por los paramilitares, desbordó sus actuaciones en contra del pueblo colombiano y sus recursos.

Si bien es cierto el paramilitarismo y el sicariato son una política de Estado que alimenta soterradamente la oligarquía colombiana, con Uribe, esa herramienta criminal se impulsó con fuerza agregándole este sujeto, los dineros del narcotráfico dado su espiritu mafioso ampliamente conocido.

Seguramente, el senador del CD, hoy tendrá microfónos en todas las radios afines, "es presecución política" y desde su twitter lanzará rabiosas diatribas a La Sala de Justicia y Paz del Tribunal de Medellín. Las acusaciones que referencia esta instancia dan para que la Justicia tome medidas serias. Dificil que la Comisión de Absoluciones lo haga.

En días pasados el Fiscal Eduardo Montealegre compulsó copias a la Corte Suprema "contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez, por su presunta responsabilidad en la masacre de El Aro, ocurrida en octubre de 1997, se anexará a la investigación preliminar que se adelanta en contra de Uribe Vélez por hechos que ocurrieron durante su periodo como Gobernador. ¿Espera la Corte para-que Uribe elimine pruebas y testigos?

Como así que Uribe no se puede judicializar y encarcelar, ¿Acaso es intocable este bandido? El Tiempo diario soterradamente intenta descalificar la exigencia del Tribunal con maña inaceptable: "Estos son los apartes más polémicos de la sentencia que hacen referencia al expresidente Álvaro Uribe Vélez". Señores de el Tiempo.com, no son para la polémica en prensa y radio es para un estrado judicial.

Una cosa es que en la Mesa de la Habana las partes no hayan concertado para la firma del Acuerdo de Paz, encauzar al senador de marras "Jamás se ha dicho allá que hay que judicializar al expresidente Uribe para que haya acuerdo de paz. Es algo asombroso. No estamos haciendo un listado con nombre propio", dijo De la Calle. Por su lado, el dirigente de las Farc Iván Márquez dijo en entrevista a Felix de Bedout "No hemos dicho que sea requisito judicializar a Uribe" y otro cosa, que por estar Uribe incurso en crimenes y masacres, el concepto de Lesa Humanidad le cabe completica, que derive en aseguramiento.

Si nos atenemos a que "Nada está acordado hasta que todo esté acordado" mientras tanto, los rescoldos de la justicia en Colombia puede y debe enjuiciarlo.

 

Iván Márquez habla con Félix De Bedout sobre el proceso de paz. "No es una conversación entre un vencedor ni un vencido" afirma IvánM.

Negocios millonarios.

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Las noticias económicas cuentan que esta listo el negocio para la fusión entre las cerveceras AB InBev y SABMiller, multinacional anglo-sudafricana, de la cual la familia Santodomingo, dueña de Bavaria, es poseedora de alrededor de un 15% de acciones.

De realizare la transacción, se comenta que la familia Santodomingo obtendría unos 17.000 millones de dólares que se sumaria a los alrededor de 14 mil millones de dolares que ha acumulado durante los tiempos del terrorismo de estado aplicado por la oligarquía contra el pueblo colombiano.

La pregunta del millón, basados en el buen negocio de esta familia, es ¿Y cuanto pagaran de impuesto al estado, ellos que tanto quieren al país?.

Es necesario recordar que cuando se dio la fusión entre la empresa Bavaria de los Santodomingo con la SABMiller, en el 2005, se denuncio que en esta negociación, la familia Santodomingo no pago impuesto por unos 1.200 millones de dólares, ante la complicidad del gobierno del narcotraficante numero 82, Alvaro Uribe Vélez.

También es necesario recordar que la empresa Bavaria, “vendió” a precio de huevo, un lote a los hijos de Uribe, donde ellos consiguieron autorización para colocar su zona franca.

Miguel Suárez: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.  

En las mazmorras de Colombia se aplica con mayor fuerza el Terrorismo de Estado, hasta el grado que los presos se cosen la boca para exterioriar el abandono en el que se encuentran. Hasta régimen de Israel símil al colombiano se ha visto obligado a canjear prisioneros palestinos por los suyos al otro lado del muro de la infamia. Y en Colombia?

Foto: Prisoneros de guerra de Farc recluidos en la La PicotaEron/Bogotá

El niño fuerte.

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El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales de Colombia, Ideam, señaló en un reporte que el fenómeno climático, presentado con el nombre de “El niño” se ha fortalecido en los últimos meses y lo paso a categoria de “Fuerte”.

Dice el informe que “continúa el calentamiento en la cuenca del pacífico tropical, asociado con un fenómeno el niño fuerte” yque en octubre y noviembre, tiempo de lluvias,las habrá, pero serán escasas.

Para los primero mese del proximo año el reporte dice que “Para este trimestre la probabilidad de ocurrencia de un evento El Niño se estima cercano al 95%. Bajo este escenario, se esperan aportes de precipitación moderadamente por debajo de lo normal”.

¿Pero es el fenómeno del niño el responsables de la actual escases de agua que se da en todo el país?.

La locomotora minero energética, es la propuesta de desarrollo que se viene aplicando en Colombia desde el 2002, mejor dicho, desde el gobierno de Alvaro Uribe, continuado en el gobierno del pacificador, Juan Manuel Santos, que ha entregado, incluso paramos a las multinacionales para estas los volteen patas arriba buscando oro, Greystar en Santurbán es un ejemplo.

Greystar, ahora “Eco Oro”, cuenta desde la década pasada con seis autorizaciones de explotación en Santurbán, que abarcan más de 50 mil hectáreas.

Si se mira para la Guajira, podríamos decir que el fenómeno del niño es eterno, ya que la sequía allí es de larga data, tan larga como como la explotación a cielo abierto de carbón.

La ciudad de Cali, que ahora algunos denominan como la ciudad de los 7 ríos (secos), no tiene agua, y los ríos están secos casi todo el año, ¿se le puede adjudicar esto al “fenómeno del niño” y luego las fuertes inundaciones al “fenómeno de la niña”, o son consecuencia de las políticas económicas del estado?.

¿No sera que estos dos “fenómenos” totalmente contrapuestos, lo que muestran es la destrucción de la capacidad natural de los bosques para mantener agua producto de la destrucción de estos debido al “Modelo de desarrollo”, aplicado por la oligarquía colombiana?.

Lo mas curioso es que el fenómeno del niño y de la niña solo afecta a los pobres, que deben hacer en verano grandes finas la recoger agua o comprar canoa en invierno, pero ¿a visto usted un barrio de ricos donde no haya agua o que se inunde?.

Miguel Suárez: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.