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Colombia

 Por: Miguel Suárez (2015-09-18). Afortunadamente el cierre de la frontera entre Colombia y Venezuela a servido para desnudar una vez mas la cruel situación a la que somos sometidos los colombianos en Colombia, donde somos tratados como extranjero y los extranjeros, si tienen dinero, como colombianos.

El cierre a ayudado de colocar en primera plana el drama de los cercas de 6 millones de colombianos desplazados internos, de los los mas de 7 millones de colombianos que han sido obligados a dejar el país, de los cerca de 10 mil prisioneros políticos, de los alrededor de 70 mil colombianos exiliados, de los mas de 150 mil desaparecidos, de los cerca de 6 mil hijos de pobres asesinados a sangre fría para presentarlos como guerrilleros dados de baja en combate, de los millones de pobres, etc, etc.

El cierre de la frontera ayuda a desenmascara a esa oligarquía que presenta al país como un paraíso cuando es un verdadero infierno, basados en el poder de los medios de desinformación, de los paramilitares del micrófono que se hacen pasar por periodistas.

Y es que la ignominia en Colombia no tiene parangón, por ejemplo el diario El colombiano en su edición del 17 de septiembre (2015) titulo: “Si usted gana 217.043 pesos al mes no es pobre en Colombia”.

En Colombia donde todo se compra a precios internacionales, o sea en dolares, hasta la misma gasolina colombiana. ¿Sabe usted cuando son 217 mil pesos?, infelices 73 dolares y con ese ingreso dizque usted ya no somos pobres?.

Así reducen la pobreza, estadísticamente, pero la pobreza realmente allí esta, en Cuidad Kenedy, en la comuna 13 o en el distrito de Aguablanca.

Y es en base a esta infamia que el DANE publica las cifras, que luego “Juan Paja” ira pregonando por todas partes.

Según el desprestigiado Departamento de Nacional de Estadísticas, DANE, “la pobreza desciende en Colombia a su cifra más baja en más de una década” y en el ultimo año “en total de 402 mil personas salieron de la pobreza en éste período a lo largo del territorio nacional”.

Que verraquera, diría algún lector desprevenido, pero el que bien los conoce diría, ¿luego porque se van los colombianos del país?.

Personalmente no encuentro una palabra adecuada para indicar o calificar lo que hace la oligarquía con el pueblo colombiano a través de sus paramilitares de micrófono, donde con el mayor cinismo nos quieren meter en la cabeza que tenemos la barriga llena cuando esta crujiendo.

En mayo pasado (2015), “Juan Paja” como también apodan a Juan Manuel Santos, el presidente de la oligarquía colombiana, al presentar los resultados del Plan Nacional de Desarrollo de 2010 a 2014, dijo que “el 55 por ciento de la población colombiana ya pertenece a la clase media”.

¿Y así y todo se van del país?.

Pero cuantos son los ingresos mensuales de esa “clase media” si se deja de ser pobre con un ingreso de mensual de 73 dolares?.

En un foro titulado: “El futuro de la economía colombiana”, celebrado en febrero pasado (2015), cuando el cambio era de alrededor de 2500 pesos por dolar, Carlos Mario Giraldo, presidente del grupo Éxito dijo: “la clase media, medida como ganan mas de 10 dolares al dia...”.

Diez dolares al dia, si el dolar valía 2500 pesitos nos da unos 25 mil, multiplicado por 30 serian unos 750 mil pesitos. Si miramos el salario mínimo fijado por la oligarquía para los trabajadores este año, que fue de 644.350 pesos, observaremos que la diferencia es casi nada, o sea que si usted gana el salario mínimo usted ya es de clase media.

Así, sin ponerse colorado, “Juan Paja” dijo por estos días: “‘Por primera vez en Colombia hay más clase media que pobres’.

Para el buen entendedor pocas palabras dice el dicho, lo que han hecho es que a los limosneros ahora los llaman pobres y a los pobres de clase media, y así nos tienen en su paraíso mediático.

¿Sabe usted porque para ellos es importante decir que somos un país de clase media?, porque con ello dan la sensación de ser un país desarrollado y ya los hemos escuchado diciendo que muy pronto van a hacer parte del llamado “G-20”, donde están los países desarrollados, que tienen una gran cantidad de la población clasificada como “clase media”

Lo mismo hicieron con el desempleo. Cuando Uribe llego a la presidencia, encontró que el DANE reportaba cifras del desempleo de alrededor de un 20% mientras las centrales obreras lo calculaban en mas de un 25%.

Como el narcotraficante había prometido bajar el desempleo a un dígito, para lograr este objetivo, no implemento políticas para fomentar la industria nacional, no, dio la orden al director del DANE de cambiar la metodología de para medir el desempleo y eso fue como soplando y haciendo botellas, de la noche a la mañana este bajo a alrededor de un 13%, soplada de botellas que ha continuado “Juan Paja”, quien dicen que el desempleo en Colombia esta llegando al 8%, pero así y todo los colombianos se siguen yendo del país.

¿Como fue la jugada mágica de Uribe?.

Con el argumento de que existe gente trabajando en el sector informal, por gusto, haciendo piruetas en los semáforos, por ejemplo, y no porque no hubiese trabajo formal, determinaron que estos al tener un ingreso así sea simbólico, ya eran trabajadores por cuenta propia y dejaban de ser desempleados, y listo.

Que el manejo de la economía colombiana es ejemplar, que a ellos los alaba el fondo monetario internacional y hasta los elijen como los mejores ministros de economía del continente, porque pagan sagradamente los intereses de la deuda externa sin importarles que el pueblo se muera de hambre. Repiten sin cesar.

Pero ¿si la economía esta también manejada porque la deuda externa sube y sube llegando hoy a unos 110 mil millones de dolares, con la industria nacional totalmente acabada y exportando productos primarios sin ningún valor agregado como petroleo crudo y carbón al estilo de hace unos 300 años?.

A propósito del carbón. Dizque para ayudar a los colombianos deportados y para “independizarse de Venezuela” dictaron una emergencia económica y lo que están haciendo es bajar los impuestos a las multinacionales carboneras que crean muy poco empleo.

Como acostumbran a decir que el sistema terroristas por ellos implementado es la democracia mas vieja de América Latina, debo recordar que el estilo de nuestro laureado escritor Gabriel García Márquez, es llamado del “Realismo Mágico”, pero, ¿se le ha ocurrido a usted el preguntarse porque se invento García Márquez ese método?.

Los muy demócratas, como García Márquez contaban la verdad lo catalogaron de guerrillero y le estaban pisando los talones, entonces García Márquez, comenzó a contar la realidad como si fuese una ficción para evadir al terrorismo de estado y su muy nombrada “libertad de expresión”, así nació el realismo mágico, camuflando la verdad para no ser asesinado.

Pero como colombianos somos todos, por lo menos allí nacimos, la oligarquía colombiana parece haber aprendido de ese realismos mágico y ahora parece se han inventado un estilo equivalente que podríamos llamar realismo mediático.

Escribe, Ricardo Téllez lntegrante del Secretariado del Estado Mayor Central FARC-EP e integrante de la Delegación de Paz de las FARC-EP

Casi siempre es más fácil y sencillo comenzar una guerra que terminarla.

Puesta en marcha la maquinaria de la muerte, cada una de las partes busca someter por la fuerza, la voluntad de su enemigo.

La guerra interna desatada desde las alturas del poder contra los campesinos que trabajaban la tierra, en 1964, en Marquetalia, no fue la excepción.

Los vientos huracanados de la Guerra Fría que enfrentaba las grandes potencias; toma inusitado ímpetu tras el triunfo de la Revolución cubana.

La tensa situación que se creó entre la tierra de Martí y de Fidel, con los Estados Unidos, recorrió el continente entero. El imperio no quería, ni estaba dispuesto a permitir que ese experimento se repitiera en la parte continental de nuestra América.

En prevención de ello el gobierno del Norte puso en marcha un Plan de Seguridad hemisférico. Este privilegió a Colombia en el aspecto militar para propiciar la “contención al comunismo internacional”.

Los campesinos y sectores populares de nuestro país, tenían larga experiencia de resistencia armada y, según la CIA y otras Agencias de Inteligencia gringas, podrían ser aprovechados por los enemigos de los Estados Unidos, de las democracias occidentales y del mundo cristiano; para imponer una dictadura comunista en Colombia.

Ese explosivo elemento se unió al enrarecido ambiente de la política interna, para conformar el cuadro que presagiaba una verdadera tragedia nacional. Desde los grandes medios de comunicación, en declaraciones de altos dignatarios del gobierno, militares, parlamentarios y algunos sectores del clero; se comenzó una especie de ambientación psicológica que pudiera justificar el uso desmedido de la fuerza contra el pueblo.

Uno de los blancos de esa campaña fue la Región de Marquetalia. Allí convivían en armonía entre ellos y con la naturaleza; sobrevivientes de las anteriores oleadas de violencia que persistentemente desataban las élites en el poder, para aplastar el menor brote de inconformidad.

Señalado el blanco, orquestada la campaña psicológica; garantizada la asesoría y los recursos con la ayuda USA; quedaba realizar el cálculo de tiempo y sacar los resultados costos-beneficios; tarea realizada diligentemente por algunos oficiales que habían participado de la guerra en Corea.

La duración de la operación sería de pocas semanas y los beneficios enormes porque se aplastaba para siempre el riesgo de una Revolución en Colombia y su contagio a los países vecinos.

Así de fácil y sencillo se craneó la operación Marquetalia. Los cerebros planificadores no tuvieron en cuenta la justeza de la causa defendida por los campesinos, ni su voluntad y necesidad de Paz, ni de resistencia, ni de nada. Solo querían y buscaban la guerra, que según ellos, sería de pocos días. ¡Cuán equivocados han estado y siguen estando!

51 años después la guerra continúa. En La Habana buscamos ponerle fin. La práctica demuestra que no hay guerras eternas. El postulado es cierto. Pero no menos cierto es que desatarla es más fácil que pararla.

Hitler realizó la guerra relámpago queriendo dominar el mundo y llevó a Alemania al infierno de su perdición. Las oligarquías colombianas soltaron los perros de la guerra para volverlos a amarrar en pocos días, pero la tarea les es esquiva porque muchas personas, empresas, militares y grupos económicos; se lucran desmedidamente de ella y, como decía el Comandante Alfonso Cano, la Paz los asfixia.

 La Organización Nacional de los Obreros Trabajadores de la Floricultura Colombiana. “ONOF” denunciamos ante la Comunidad Nacional e Internacional y a las organizaciones sindicales y sociales.

HECHOS

Es conocimiento del Ministerio y la Inspección de Trabajo que en este momento están transcurriendo los todos los requisitos de ley que la institucional solicita para que se haga efectivo la negociación con esta empresa. Actualmente el pliego de peticiones presentado a esta empresa se encuentra en Tribunal de Arbitramento, hoy en manos de los árbitros que se posesionarán en las próximas semanas y que emitirán dentro de los siguientes días un laudo arbitral que es igual a una convención colectiva de trabajo.

De hecho la administración ha venido atacando y presionando a los trabajadores que haciendo uso del artículo 39 de la Constitución Política Nacional optaron por una táctica tendiente a eliminar al sindicato, cayendo en conductas delictivas contra el ejercicio de libertad sindical:

- Haciéndoles las cartas de desafiliación a los trabajadores en la oficina de Recursos Humanos.

- Buscan a la presidenta del sindicato en horas laborales para entregarle las cartas de despido, confundiendo a los trabajadores frente a la manera correcta de hacer el trámite pertinente.

- Hacerles firmar con agresiones psicológicas, intimidación, y amenazas de despido un nuevo Pacto Colectivo que no tiene ninguna validez por parte de la empresa Jardines de los Andes.

El sindicato seguirá funcionando normalmente y en las próximas reuniones, nuestros asesores informarán y aclararán todas estas situaciones, aunque en estos 8 meses que han transcurrido desde el nacimiento de la organización el Ministerio y la Inspección de Trabajo de Facatativá no hayan hecho la primera acción para contener la represión de esta empresa para con los trabajadores y recordarles que;

 

PETICIONES

PRIMERO: Solicitarle al Ministerio de Trabajo en cabeza del señor Ministro LUIS EDUARDO GARZON, ordene una investigación a la empresa JARDINES DE COLOMBIA SAS por no respetar EL DERECHO DE ASOCIACIÓN. Y violaciones al Código Sustantivo de Trabajo.

SEGUNDO: Solicitar a la Inspectora de Trabajo en Facatativá la intervención y realización de una inspección de carácter inmediato a la empresa de flores JARDINES DE LOS ANDES SAS, para verificar las garantías que existen en la empresa frente al respeto del DERECHO DE ASOCIACION.

TERCERA: Solicitar a la Inspectora de Trabajo en Facatativá la intervención y realización de una inspección de carácter inmediato a la empresa de flores JARDINES DE LOS ANDES SAS, para verificar las garantías que existen en la empresa frente al respeto de los trabajadores al estar obligándolos a firmar un PACTO DE COLECTIVO que no tiene ninguna validez.

CUARTO: Solicitamos a la Comunidad Internacional pronunciarse ante el Gobierno Nacional sobre este caso que vulnera los derechos laborales de los trabajadores de flores en la Sabana de Bogotá y en Colombia.

 

!!QUE VIVA EL JUSTO DERECHO A SINDICALIZARNOS LIBREMENTE EN EL SECTOR FLORICULTOR!!. ...JUNTA NACIONAL ONOF

 

Así se evidenció con la importante asistencia al acto especial de la presentación formal y lanzamiento de la propuesta organizativa realizado en Bogotá el jueves 17 de septiembre en el Auditorio de Sintradistritales.

Bogotá. Por Hernán Durango.

Sindy Tapias, presidenta de ATI, en la entrevista nos habla de los objetivos y propuestas de la asociación en Colombia. La compañera es abogada y trabaja con Orden de Prestación de Servicios OPS para la Unión Sindical Obrera, USO, en asesoría jurídica en derecho laboral.

Según la presidenta de la asociación ATI esta organización naciente busca en todas las regiones organizar y encaminar su lucha en la defensa de los derechos de los trabajadores independientes en Colombia. Es un nuevo sindicato en el cual caben todas y todos los estudiantes del SENA, trabajadores de la economía informal, independientes y desempleados, que creen que el trabajo es la forma más elevada de dignificar la condición humana.

Para conocer más y unirse a la Asociación de Trabajadores Independientes ATI, favor llamar a Sindy Tapias – Presidente Cel:3007889073 ; Oscar Dussan – Secretario General Cel: 3004813535; o a través el Email: atiesparati@gmail.com – Twitter: @ATIesparati – Facebook: ATI Independientes _

ESCUCHE AQUÍ LA ENTREVISTA:

El Atentado: El sol inicia su ascenso por entre la bruma que sale de los caballetes de los techos de teja de barro de las casonas bogotanas, y aún se oye el repique de las campanas de las iglesias cercanas llamado a misa matutina. En la casa del presidente don Rafael Reyes, el rustico campesino boyacense, viejo empresario y aventurero exportador de caucho, quien ha recuperado su fortuna de negociante en la guerra civil del 1885, y ha sido elegido presidente de Colombia, 8 meses atrás, con tan solo los 12 votos de mayoría que el cacique Iguarán de Riohacha le entregó previamente firmados en blanco para que los llenara a voluntad; mira tras el cristal de la ventana el cielo celeste de la luminosa mañana, antes de sentarse a firmar los “decretos ejecutivos” de ese día 10 de febrero de 1905. Hace 2 meses, en diciembre de 1904, ha cerrado el congreso de la república y convocado a una Asamblea Nacional y ahora gobierna dictatorialmente mediante “decretos ejecutivos”.   

Mañana 11 de febrero, será la boda de su hija Amalia Reyes Angulo, con el prestante miembro de la alta sociedad capitalina, Don Daniel Holguín Arboleda. El Sr presidente se soba las manos de regocijo por el entronque venidero. Pasa revista a los demás papeles: El decreto ejecutivo por el cual se nombra al comandante general de la policía, Juan C Ramírez, a quien apodan “toto” como cónsul colombiano en el gran puerto alemán de Hamburgo, se ha comunicado ayer y no quedan conspiradores en su contra sueltos o en libertad. Los doctores y generales conservadores que se reunían en el exclusivo Jockey Club de la carrera séptima bogotana a tomar Wiski, jugar naipe y conspirar con el jefe policial “toto”  Ramírez  para tumbarlo, están siendo procesados y son defendidos por quienes lo iban a remplazar con una junta de gobierno:

Al doctor Felipe Angulo llamado el tuerto, lo defiende con latinajos, citas bíblicas y versos chuscos su amigo el expresidente Miguel Antonio Caro. Al general Eutimio Sánchez lo asiste ese dechado de humildad republicana llamado Marco Fidel Suárez. Al doctor Luís Martínez Silva  don Nicolás Esguerra, y a los generales Jorge Moya Vázquez y Manuel María Valdivieso, don Antonio José Cadavid. No hay contratiempos. Todo fluye

A las 11 de la mañana, hora de costumbre, de ese 10 de febrero de 1906, el presidente con la escolta del capitán Faustino Pomar, llama a su hija Sofía, para que lo acompañe a dar el rutinario paseo de exhibición cotidiana en la carroza presidencial, por la carretera que conduce a Usaquén hasta la casa quinta del industrial cervecero alemán Leo Kopp, ubicada en lo que hoy es la calle 72. Al pasar por la iglesia de San Diego en un ventorrillo del camino, tres jinetes “enruanados”, veteranos de la guerra civil de los mil días que acaba de terminar, beben chica fermentada en totuma, montados sobre sus caballos. No hay dinero para la cerveza alemana fabricada por Herr Kopp. Miran con atención el paso del carruaje, lanzan entre los dientes imprecaciones campesinas, se limpian con el dorso del brazo la boca y dan vuelta a sus cabalgaduras para seguir de cerca el carruaje. Apuran el trote y lo alcanzan en el sitio barranco colorado justo donde hoy está la universidad de la Compañía de Jesús. Se ubican uno atrás y los otros a los lados de la carroza presidencial.

 A la media hora de paseo, según el horario establecido, el presidente entorchándose sus bigotes da por concluida la exhibición. Ordena al cochero dar vuelta para regresar a la casa de gobierno, pero uno de los jinetes que venía detrás  se adelanta y trata de detener los caballos del coche, mientras   los otros dos por un lado de la carroza, descargan apresuradamente sus revólveres contra sus ocupantes. El escolta Pomar responde el fuego y los rústicos jinetes huyen atropellados por la ruta de Chapinero. Nadie sufre un rasguño. Y en medio de las varias manifestaciones de desagravio que de inmediato la alta sociedad bogotana y el cuerpo diplomático ofrecen en la casa al presidente; la alta autoridad eclesiástica y rector vitalicio de la universidad del Rosario monseñor Carrasquilla, hace un típico chascarrillo bogotano: -“¡Dios, protege a Reyes de manera descarada!

El habilidoso comisario Marcelino Gilibert puesto en reemplazo del conspirador “toto Ramírez, se mueve con rapidez. El 13 de febrero son detenidos varios

sospechosos de haber fraguado el atentado, entre ellos el ex ministro y poeta José Joaquín Casas. El  célebre y sanguinario vengador conservador y jefe de la policía nacional, ex ministro del gobierno conservador anterior de Marroquín general Arístides Fernández. Los doctores Benjamín Uribe, Joaquín Uribe y Pantaleón Camacho. Se ofrece una recompensa de cien mil pesos-oro de la época, por los informes que permitan la captura de los rústicos jinetes que dispararon, Roberto González, Marco Arturo Salgar, Juan Ortiz y Fernando Aguilar, más doscientos mil por el instigador don Pedro León Acosta.

El ex jefe de la policía “toto”  Ramírez, para evadir las miradas acusadoras, conoce la finca en Suba donde se esconden los jinetes y se lo comunica al general Carlos Sarria jefe del estado mayor del ejército de Colombia, quien disfrazado de sacerdote y al mando de una patrulla armada, 19 días después, los captura.

-“Señores, les dice el general- sacerdote a los ignorantes y crédulos campesinos. Ustedes intentaron cometer un magnicidio horripilante que a los ojos de Dios no tiene ningún perdón. Así que lo único que puedo es oírlos en confesión y darles la absolución espiritual para aminorar el castigo eterno que se han ganado”. Luego en un falso rito católico los confiesa, detalladamente, uno a uno, para proceder a entregarlos a la patrulla armada que los conduce a los cuarteles de Bogotá. Cuando llegan, el general Sarria vistiendo nuevamente sus arreos militares  le dice a su amigo el Sr presidente: -“Listo Don Rafael, todos confesaron todo”.

Ese dos de marzo de 1906, al atardecer sabanero, cuando la luz de la mañana bogotana empezaba a disminuir, don Rafael redacta otro de sus famosos “memorándums”, con los que también se conocieron sus decretos ejecutivos,  convocando una corte marcial inapelable cuyo veredicto debe ser el fusilamiento público de los magnicidas en el sitio mismo donde se realizó el atentado. Lo más pronto posible. Los detalles dados al general Sarria son la base del implacable fiscal y los cuatro autores materiales del atentado son condenados a muerte y ejecutados tres días después el 5 de marzo de 1905. En el mismo sitio donde perpetraron el atentado. Amarrados a un botalón y sin miramientos ni contemplaciones. Como deben ser los escarmientos públicos:

Aún no hay explicación del porqué los encumbrados conservadores, autores intelectuales capturados no sufrieron ningún castigo y quedaron impunes. Ni cómo Pedro León Acosta el instigador directo del atentado, alquilado como peón de estribo del conocido presbítero Pedro María Rebollo, pudo viajar con él hasta Cartagena y embarcarse allí hacia Panamá, en un barco bananero de la United Fruit Company. Menos aún cómo el ex jefe de la policía colombiana “toto” Ramírez hizo efectivo su nombramiento de cónsul en Hamburgo y con un adelanto de los viáticos oficiales llegó a Venezuela para continuar sus conspiraciones contra el Sr presidente.

La caída: tres años después de los fusilamientos, el 12 de marzo de 1.909, en las calles bogotanas cercanas al palacio presidencial hay estridentes marchas estudiantiles y demostraciones de trabajadores contra los Tratados y el ambiente mefítico Nacional. El descontento va en aumento y se le pierde el miedo al dictador y a su policía. El viejo dictador de Colombia, sentado en la gran poltrona presidencial hace llamar al implacable jefe de la policía Marcelino Gilbert. Cuando este llega, atusándose su bigotico retorcido en las puntas hacia arriba, le clava penetrante su mirada glauca y le pregunta

“¿A qué se debe todo ese bochinche en la calle?”  El policía carraspea y tartamudea. –“General, le dice, los estudiantes, con algunos artesanos y, la plebe; protestan por los Tratados Internacionales que se presentaron a la Asamblea Nacional. Alguien filtró sus textos y se ha generado una gran repulsa incluso nacional. Además, vuelve a carraspear, el sr presidente sabe la cantidad de calumnias y barbaridades que sobre su gobierno dicen sus opositores”. Reyes, baja la mirada aparentando ignorarlo, responde secamente: -“No. Dígame de que se trata”. El jefe policial saca una pequeña libreta de bolsillo y lee:

Se dice que el sr presidente manda torturar a los presos políticos e incluso a los presos comunes que están en las cárceles de la nación. Que su Excelencia se entiende por debajo de cuerda con las potencias extranjeras para vender nuevos pedazos del territorio nacional; que manda depositar sumas fabulosas en bancos del exterior, que regala acciones del Banco Central a quienes le prestan sus servicios políticos caracterizados, que otorga concesiones para la construcciones públicas y se hace expedir acciones a nombre de su excelencia y sus hijos. Que su señoría, ha hecho cambiar el trazado del ferrocarril de Girardot para que los trenes pasen por frente a la finca de su compadre Aparicio; que ciertos allegados a la presidencia de la República, se enriquecen con el monopolio de la sal. Que las subvenciones concedidas a los contratistas de los ferrocarriles y a algunas industrias nacientes, son repartidas entre el sr presidente y sus beneficiarios, y que su secretario, el sr Camilo Torres Elicechea, maneja una chequera milagrosa con fondos inagotables, por medio de la cual el general presidente Rafael Reyes, a quien llaman el dictador, compra conciencias y doblega voluntades (1)

Hoy por ejemplo los ánimos se han exasperado, al saberse que en los Tratados Internacionales que se venían negociando en secreto y que en enero pasado fueron firmados en Cartagena, entre el Secretario de Estado Norteamericano Eliuh Root y Enrique Cortés y que han sido presentados a la Asamblea Nacional para su aprobación, figura que el gobierno de los Estados Unidos no da a Colombia ninguna indemnización por la separación de la provincia de Panamá y en cambio, si se obliga al gobierno colombiano a que reconozca las fronteras de ese nuevo país. Y a que acepte de ese gobierno la suma de 2 y medio millones de dólares, como aporte en pago a la deuda pública colombiana, renunciando a cincuenta mil acciones en litigio de la Compañía Francesa del Canal, que nunca Panamá ha poseído. (2) Reyes da por concluida la entrevista y se retira pensativo. -“Es un poco lo que percibí en mi última gira”, se dice.

En la Asamblea Nacional que él había conformado a su antojo en Marzo de 1.905, exactamente cuatro años atrás con el fin de legitimar su gobierno ejecutivo, ahora uno de sus turibularios y aduladores más reconocido Luis Cuervo Márquez, grita para la historia este docto aunque poco convincente argumento: “O imitamos a Grecia que solo vino a reconocer a Persia 2.000 años después de la invasión de Jerjes, o imitamos a Inglaterra que reconoció la separación de los Estados Unidos seis años después. Y concluyó: ¡Así proceden los pueblos grandes!”(3)

Sin embargo la repulsa popular continúa. Al dictador no le tiembla el pulso y ordena emplazar ametralladoras en palacio y detener a los dirigentes estudiantiles y populares “revoltosos”, como cuando en marzo de 1905 ordenó sin pestañear el fusilamiento de los atacantes que le habían disparado un mes atrás en barro colorado “en las goteras de Bogotá”.   

 Al día siguiente 13 de marzo de1.909, cita un concejo de ministros que encuentra la fórmula salvadora: Rafael Reyes presenta renuncia a su cargo de presidente de la república y deja encargado a su “compadre” Don Jorge Holguín, quien a su vez retirará los Tratados de la Asamblea Nacional y le dará tiempo para escabullirse a Santa Marta y tomar el primer barco con destino a Europa.

Días después durante su silencioso viaje hacia el mar que lo llevará a Europa, recordando sus peripecias en las selvas del Putumayo como cauchero exportador e inmisericorde explotador y esclavizador de indígenas; hace una única parada en Puerto Wilches con el fin de entrevistarse con su viejo amigo y copartidario el general conservador de la guerra de los mil días Ramón Gonzáles Valencia, con el fin de advertirlo y ponerlo al tanto de la situación, pero por sobre todo, para garantizar la continuidad del poder teocrático instaurado por su protector Rafael Núñez  .

Ya lo había advertido en la Asamblea Nacional, en una de esas discusiones sobre los Tratados, un asambleísta perspicaz, el diputado Tavera cuando gritó iracundo: “¿Qué quieren? Ya no son ni Andrés Bello, ni Calvo, ni Blunstchli quienes rigen en materia de intereses internacionales: Ahora son los cañones y las rémingtons” (4). Había descrito en pocas palabras la doctrina Monroe, bajo la cual se le amputaba a Colombia la provincia de Panamá, y, mediante “decretos ejecutivos” la introducía a la fuerza, en el actual capitalismo industrial y financiero internacional. (5).

Notas:

1) Eduardo Lemaitre. Rafael Reyes. Editorial Espiral Bogotá 1967. Pág. 356

2) Lemaitre, ob cit, pág. 370

3) Lemaitre, ob cit, pág. 372.

4) Lemaitre, ob cit, pág. 373.

5) Darío Mesa. La vida después de Panamá. (1903-1922). Manual de Historia de Colombia. Colcultura. Bogotá 1982. TIII.

Fuente Imágenes: Internet 

Este fin de semana inició el Registro Nacional del Movimiento Bolivariano de Colombianos por la Paz, en las plazas Bolívar de los estados Bolívar, Zulia, Táchira, Amazonas, Apure, Vargas, Miranda y Caracas.

El Gobernador del estado Táchira, José Vielma Mora, mediante mensajes difundidos en su cuenta twitter @VielmaEsTachira, informó que la participación del pueblo tachirense en los distintos sectores ha sido masiva, con gran participación de colombianos y colombianas residentes en Venezuela.

Yoleida Becerra, colombiana que vive en Venezuela, manifestó que la revolución le ha ofrecido una nueva vida, otorgándole educación gratuita y de calidad a sus hijos, y además, el amor y cobijo que necesitaba su familia. “Yo me quedo aquí porque confío en mi Revolución, confío en mi Patria” dijo.

El Estado venezolano creó esta jornada para registrar a todos los nacidos en el vecino país, que permanezcan dentro del territorio nacional y quieran ser defensores de los derechos humanos.

Niños, niñas, jóvenes y adultos se han dado cita a las distintas Plaza Bolívar de Venezuela con el fin de sumarse al Movimiento Bolivariano de Colombianos por la Paz. Con alegría han demostrado agradecimiento y respaldo a las medidas implementadas por el Presidente venezolano Nicolás Maduro en la construcción de una nueva frontera de paz donde impere la paz y el respeto.

Con cumbia, vallenato y mucho baile, colombianos reafirman el compromiso con el ideal bolivariano de paz, y asimismo estrechan los lazos de amistad entre dos naciones hermanas.

La Radio del SUR

  La Habana, Cuba, sede de los Diálogos de Paz, 17 de septiembre de 2015

De manera simultánea en varios frentes avanza la discusión temática en la Mesa de Conversaciones de La Habana.

El decisivo componente de justicia del Sistema Integral de verdad, justicia, reparación y no repetición, está a las puertas de un entendimiento. La importancia de esta eventualidad radica en que desataría una dinámica positiva de redacción de convenios sobre tópicos pendientes, como la expansión de la democracia, el desarrollo del esencial sub punto 5 FIN DEL CONFLICTO donde se consigna que: "El Gobierno Nacional revisará y hará las reformas y los ajustes institucionales necesarios para hacer frente a los retos de la construcción de la paz"; También permitiría tomar en serio el mandato de la Agenda de esclarecer el fenómeno del paramilitarismo, y lo que es más urgente para el futuro de la paz, su desarticulación, porque con guerra sucia el post acuerdo constituiría una mentira. Esa amenaza debe desmontarse si queremos reconciliación.

Se siguen construyendo consensos sobre Cese al fuego y de hostilidades bilateral y definitivo, y se avanza en el análisis del aspecto Dejación de las armas. Y sobre la reincorporación de las FARC-EP a la vida civil, estamos listos para abordar y discutir los procedimientos para el tránsito de organización alzada en armas a movimiento político abierto. Al respecto, hemos entregado a los plenipotenciarios del Gobierno un paquete de propuestas básicas que esperan concreción.

Ha llegado la hora de retomar la discusión sobre "asteriscos" o asuntos cuya discusión fue postergada como por el ejemplo, el establecimiento de la cantidad de hectáreas que conformarán el Fondo de tierras, necesario para la ejecución de la Reforma Rural Integral, y también es tiempo de sacar del refrigerador las salvedades para airearlas y buscar consenso en torno a ellas.

Está cerca, sin duda, el cierre del acuerdo sobre el punto 5 VÍCTIMAS, puesto que el insoslayable asunto de la Reparación dispondría en el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y no Repetición, de mecanismos para entregar satisfacción a las víctimas del conflicto. El sub punto 1, Derechos Humanos, podría ser evacuado con voluntad política, con una declaración de acuerdo y compromiso sobre principios que reivindiquen los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales para las mayorías.

Esperamos se realice el Foro sobre FIN DEL CONFLICTO bajo el auspicio del Centro de pensamiento de la Universidad Nacional y de Naciones Unidas, para que el movimiento social y político vierta su opinión sobre la Mesa, ya que "la paz es un asunto de la sociedad en su conjunto que requiere de la participación de todos, sin distinción, incluidas otras organizaciones guerrilleras".

En tal sentido, resaltamos que es importante y muy necesario, que ahora más que nunca se dejen sentir plenamente las voces de la ciudadanía, la palabra del pueblo mediante sus organizaciones sociales y políticas, opinando y decidiendo sobre el rumbo del proceso de paz y el destino de Colombia, y que esta práctica sea la ejercitación del soberano en su papel de constituyente primario, hasta alcanzar el momento de la refrendación y la implementación de lo que debe ser un Tratado de paz para la historia.

Nosotros estamos listos para proseguir la marcha concertada de la voluntad nacional hacia el acuerdo definitivo, punto de partida para las transformaciones democráticas y progresistas. La paz está tocando a la puerta de Colombia y exige que el conflicto armado quede atrás como memoria colectiva de algo que no debe repetirse jamás, de tal manera que aseguremos el futuro de paz y vida digna de las nuevas generaciones de colombianos.

            DELEGACIÓN DE PAZ DE LAS FARC-EP

Bogotá-  Sus dirigentes hacen la invitación al acto especial de la presentación formal y lanzamiento de la propuesta organizativa de la ATI el dia de hoy jueves 17 de septiembre a las 5:00 pm en el Auditorio Sintradistritales Calle 12 B No. 6—82 Oficina 704.

Según Oscar Eduardo Dussan, Secretario General de la Asociación de Trabajadores Independientes ATI esta organización naciente busca organizar y encaminar su lucha en la defensa de los derechos de los trabajadores independientes en Colombia. Surge en el marco de la campaña nacional de jóvenes por un trabajo digno y recoge las necesidades de una amplia gama de trabajadores caracterizados por las nuevas formas de contratación y las precariedades del actual mundo laboral.

Señala el directivo del nuevo sindicato ATI que en esta organización caben todas y todos los estudiantes del SENA, trabajadores de la economía informal, independientes y desempleados, que creen que el trabajo es la forma más elevada de dignificar la condición humana.

"Por lo anterior queremos invitarlos el próximo jueves 17 de septiembre a las 5:00 pm en el Auditorio Sintradistritales Calle 12 B No. 6—82 Oficina 704, donde se hará la presentación formal y lanzamiento de la propuesta organizativa. Vamos todos y todas a construir en el mundo de trabajo relaciones dignas y justas para la PAZ", indica.

Por: Alberto Pinzón Sánchez
Gonzalo Jiménez de Quesada, el conquistador español de la actual Colombia es un miembro de una antigua familia de judíos conversos o “marranos” asentada en la morisca Córdoba, dedicada desde antaño a la fabricación de paños y textiles, y que por diversas actividades fraudulentas en los negocios y uso de tintes falsificados, ha sido expropiada por las autoridades de la ciudad al haber perdido el pleito, que él como letrado en leyes adelantó en defensa de su familia.

En la ruina, se embarca junto con sus dos hermanos para el nuevo mundo en busca de fortuna. Su madre y sus hermanas con síntomas objetivos de padecer la enfermedad de Hansen o lepra, se quedan en Andalucía.

El 5 de abril de 1.536 una expedición de 600 hombres de a pie y 70 de a caballo comandada por él, sale del recién fundado caserío colombiano de Santa Marta para remontar el río Magdalena rumbo al interior del país. Tras múltiples azares llega 6 meses después, con tan solo 170 hombres y 70 jamelgos a las cercanías de la actual Barranca bermeja, a un sitio que bautiza  “la Tora” en honor a sus ancestros judíos y que ahora oculta.

Descansa y tras reconocer el terreno remonta el río Opón en busca de la cordillera andina, en donde se ha enterado  vive una numerosa población indígena vestida y alimentada  que utiliza sal en sus comidas y se adorna con figuras de oro y esmeraldas extraídas de la tierra. Pasado un año, el 9 de marzo 1.537, ya está en la Provincia de Vélez en donde saquea violentamente a los nativos de ese feraz y hermoso valle. El oro fino saqueado al fundirlo pesa 97 pesos, más 4 tomines.

Por el camino va dejando asentamientos de sus soldados rezagados o enfermos, uno de ellos enfermo de lepra de apellido Zárate se queda a vivir en el recién fundado caserío de Vélez. El 21 de Abril de 1537, el licenciado Jiménez de Quesada llega a la actual sabana de Bogotá,  la que denomina el valle de los alcázares. Mira hacia los cerros orientales y asocia el paisaje con el de la serranía andaluza de Granada. Ordena construir 12 bohíos en nombre de las doce tribus de Israel y esa noche anota en “el cuaderno de jornada” el ingreso de 4.619 pesos de oro fino y 527 esmeraldas obtenidos en la Nueva Granada” y que desde ese día tendrá dueño y administrador.

Después de varias “guasábaras” sangrientas para los indígenas, el cacique de esa región llamado “Bacatá el viejo”  o Tizquesusa trata de esconderse en los pequeños montes que bordean los campos de Chía. Encontrado pero confundida su jerarquía, es acuchillado y con él se va la información de los “supuestos” tesoros en oro fino y esmeraldas que previamente y mediante un acto legal escrito, Jiménez de Quesada había declarado propiedad de su majestad el rey de España. Tan solo ingresan a la caja del botín, 600 pesos de oro fino y 145 esmeraldas. Hay que buscar más y encontrar.
Envía expediciones sangrientas hacia Tunja, Sogamoso y Duitama que en octubre regresan a los ranchos de los alcázares de Bacatá con 185.536 pesos de oro fino, 29.806 pesos de oro bajo y 836 esmeraldas. Mientras tanto su hermano Hernán Pérez de Quesada sale a buscar en los valles del alto Magdalena a través del territorio de los Panches para regresar en febrero de 1.538, con 4.150 pesos de oro fino, 316 pesos de oro bajo y 28 esmeraldas, que se ingresan en “el cuaderno de la jornada”.

Dos años después del inicio de la expedición el 15 de junio de 1538, se escribe en Bogotá o Bacatá, uno de los documentos más patéticos y esclarecedores de lo que fue la empresa capitalista de la colonización española en la actual Colombia con su relación de producción básica: El saqueo. Documento rescatado para la Historia, por el gran historiador Juan Fride en su libro “Gonzalo Jiménez de Quesada a través de documentos históricos. Estudio biográfico”. Biblioteca de Historia Nacional volumen xcv. Bogotá 1960. Documento nº 12 Págs. 136 y ss, titulado, reparto del botín:

Se reparten según las estrictas leyes dictadas por la Corona, 191.259 pesos de oro fino, 37.288 pesos de oro bajo, 18.390 pesos de “chafalonía” (oro mezclado) y 1.818 esmeraldas. Descontado el quinto para el rey quedan 289 partes, de las cuales a Jiménez de Quesada le corresponden nueve . A los 179 hombres presentes de a pie o de a caballo, les corresponde una parte a cada uno, consistente en 510 pesos de oro fino, 57 pesos de oro bajo y 5 esmeraldas. No queda “chafalonía” para repartir.

Pero la codicia continúa corroyendo el alma del converso saqueador. En noviembre de ese 1.538, le instaura un pleito penal a Sajipa, el sobrino sucesor del cacicazgo de “Bacatá el viejo” o Tizquesusa, porque adeuda al rey soberano de España la suma de 10 millones de pesos oro y 10.000 esmeraldas que se hallan escondidos en el tesoro que no quiso entregar su tío materno al abogado Jiménez de Quesada y, debe devolver so pena de “tormento recio”.

Se busaca a Sajipa en todos los cercados hasta que  finalmente lo encuentran. Una vez apresado se le secuestra en un rancho y se utilizan todos los medios de presión para que entregue el tesoro de su tío. Sajipa no entrega nada y entonces el marrano saqueador, licenciado en leyes españolas condena en un acto formal, al cacique de los Chibchas “a tormento de cuerda porque por aquí no hay otro”.

Es simple: se amarra al secuestrado por las manos atrás y se va subiendo lentamente por una viga, sin producirle la muerte o de lo contrario se pierde la información del tesoro.

Tras varios meses de tortura continua y los brazos totalmente descoyuntados, Sajipa acepta saber de un sitio donde hay un posible entierro. En un acto que recuerda la noche septembrina de Santander en 1826, el converso leguleyo sabe que su presencia formaliza o legaliza lo actuado y se cuida de no asistir. Manda comisionados de confianza que van con el cacique, excavan y no hallan nada. Ya es febrero de 1539.

Los comisionados Juan de San Martín y Juan de Céspedes aplican a Sajipa más torturas. Cortan las plantas de los pies. Tampoco hallan nada. Calientan herraduras al rojo vivo y las aplican en las plantas sangrantes. Sajipa alucinando y moribundo es trasportado al real y muere tras un mes de delirios. Es el inicio de la Nueva Granada.

El licenciado Jiménez de Quesada, debe viajar a España a enfrentar ante la justicia real varios pleitos, por los cuales incluso estuvo brevemente en prisión: Estafas a sus compañeros y principalmente el robo en complicidad con su hermano de 12.000 pesos de oro al tesoro de la Corona. Debe también acallar los rumores sobre el secuestro, torturas y muerte de Sajipa. Habilidoso, disuelve todos los cargos con gran elocuencia, pericia procedimental y sobre todo con oro fino. Poco tiempo después, el fiscal de la Corona española califica el proceso de ficticio: el secuestro y muerte del cacique Sajipa es una ficción. Sin embargo, en Colombia, la realidad seguirá siempre superando la ficción.

Así, con la realidad negada con oro y de manera legal, nuestro primer Gobernante; el abogado regidor de Bogotá, Mariscal y Adelantado de la Nueva Granada, encomendero de hecho, perpetuo y por dos vidas, sin linderos, ni número de los indios de Fontibón, Sogamoso y Guatavita; repartidor de indios a sus compañeros de armas, fundador de la “nación” colombiana y quien convirtió en supremo principio de su gobierno la consigna leguleya de “pleito que no gano lo enredo para siempre”, pudo continuar intrigando y pleiteando desde su encomienda de Mariquita, cubriendo sus llagas con ceniza hasta morir lentamente en 1.579, a los 70 años, de vejez y de lepra benigna; pero dejando instaurado como herencia perdurable en Colombia la enfermedad de la lepra y el leguleyismo. Tambien el secuestro, la tortura y la extorsión oficiales, como delitos impunes.

La principal avenida de Bogotá, hoy ostenta su nombre y como recordatorio o ejemplo perpetuo, en su inicio, exhibe la estatua del Licenciado de cuerpo entero,  armado con su espada jurídica, justo a la entrada de una de las más importantes universidades de Colombia.

Fuente imagen: Internet

 

Por Liliany Obando**

Septiembre 16 de 2015

En Colombia sí existen prisioneros/as políticos.  En el actual contexto de conversaciones de paz del gobierno con la guerrilla de las FARC – EP y ante el eventual inicio de conversaciones con el Ejército de Liberación Nacional – ELN, su reconocimiento es una necesidad imperiosa, pues no se entendería que se llegara a un acuerdo de cierre del conflicto y los miles de prisioneros/as políticos quedaran tras las rejas y menos que quienes fueron injustamente condenados -los condenados inocentes-  no tuvieran la posibilidad de la revisión de sus casos y de esta forma, de una reparación, así sea tardía.

La cruenta y larga data  del conflicto interno armado colombiano ha hecho que la naturaleza de quiénes se encuentran hoy en las cárceles como prisioneros/as políticos sea cada vez más compleja.  No se trata exclusivamente de aquellos hombres y mujeres combatientes miembros de las insurgencias a quienes el derecho internacional define como prisioneros de guerra, sino que hoy la gran mayoría de los prisioneros/as políticos colombianos son población no combatiente, presos/as políticos de conciencia y presos/as políticos en razón del conflicto interno armado. Estos últimos pertenecen a la oposición política no armada, son defensoras y defensores de derechos humanos, pensadores/as críticos, o hacen parte de los movimientos sociales, de los sindicatos, del movimiento estudiantil, de las organizaciones campesinas, indígenas, de las negritudes, etc. 

Esta es una trágica realidad que entre otras se explica claramente por una política de desnaturalizar el delito político y convertir el universal derecho a la rebelión en un delito, el cual es usado como arma para perseguir a quienes se encuentran en la oposición, bien sea armada o legal.  Por esta vía, miles de prisioneros/as políticos ni siquiera están siendo judicializados o condenados por delitos políticos propiamente dichos, como la rebelión, sedición y asonada y sus delitos conexos, tal como establece el sistema penal colombiano, sino que les son imputados cargos que se salen de la órbita del delito político, de manera independiente, hablamos de delitos comunes graves como el terrorismo, el secuestro, el desplazamiento forzado, el reclutamiento forzado de menores, el narcotráfico, etc.  Incluso, por la fraudulenta imputación de éste último delito, el del narcotráfico, algunos prisioneros/as políticos han terminado extraditados hacia Estados Unidos, aunque que la Constitución Política colombiana prohíbe la extradición por delitos políticos.   

De esta forma, asistimos a un panorama en el que gravemente estudiantes y académicos son mostrados como terroristas; líderes sindicales como financiadores del terrorismo y un sinnúmero de campesinos/as  y luchadores sociales como narcotraficantes. Pero  también están los cientos de prisioneros políticos de guerra, muchos de ellos con graves mutilaciones sufridas en el momento de su captura en combate, o enfermos terminales, que bien merecerían un trato acorde al Derecho Internacional Humanitario. Unos /as y otros/as afrontando larguísimos procesos y condenas en condiciones inhumanas.  De las mujeres presas políticas varias son madres, hayan sido combatientes o no combatientes, varias además son madres cabeza de familia, lo que tiene una especial implicación casi siempre ignorada, y muchas comparten el presidio con sus menores de 3 años. Para ellas, el sistema penitenciario y carcelario y el aparato judicial funcionan en masculino, pues una justicia diferencial y de género, pese a las varias leyes conquistadas por mujeres para las mujeres, es en la práctica inexistente.

No todos los prisioneros/as políticos se encuentran en privación de la libertad intramural, algunos/as pocos se encuentran en detención domiciliaria u otros en o prisión domiciliaria, y aunque sustancialmente se mejoran sus condiciones comparadas a las que se viven de las degradantes prisiones colombianas, las deficiencias y perversiones del sistema judicial permanecen.

Pero también están los ex prisioneros/as  políticos que  se encuentran en libertades parciales: libertades por vencimiento de términos, libertades provisionales, y libertades condicionales, quienes en esta condición sufren el acoso, la estigmatización, la persecución, la obstaculización de beneficios judiciales adquiridos y falta de oportunidades para reconstruir sus vidas. 

Pero también es necesario entender que, especialmente en el caso de los prisioneros/as políticos, las condenas no se limitan a la privación física de la libertad, sino que se les imponen penas accesorias, como la destitución de cargos públicos o inhabilidades para ejercer este tipo de cargos, por vía administrativa y la exigencia de pagos de onerosas multas fiscales, que usualmente son cobradas por una “unidad de víctimas”, que los/as convierte así, en victimarios.

Todo esto soportado por un aparato judicial que aplica el derecho penal del enemigo para sus opositores y una sociedad carcelera como resultado, entre otras, de la manipulación de los grandes los medios oficiales. Resultan de esta manera siendo funcionales a unos legisladores que sancionan leyes más punitivas y nuevos tipos penales, por una parte, y que justifican la negación de facto de principios básicos en el ejercicio de la justicia como el debido proceso, la presunción de inocencia, la defensa técnica, etc., por la otra.  Todo esto en su conjunto hace más gravosa la situación de los miles de prisioneros/as políticos colombianos.

Como si este panorama no fuera lo suficientemente difícil, y como consecuencia de todo lo anterior, no existe hasta el momento, un censo, lo suficientemente veraz, de cuántos son los prisioneros/as políticos -de conciencia y de guerra-. Las instituciones basan sus censos casi que únicamente en quienes están siendo procesados por el delito de rebelión. Entre las organizaciones defensoras de prisioneros/as políticos y los mismos prisioneros/as políticos  tampoco hay un consenso en torno a cuántos son realmente.  Existen algunos censos parciales, por tipo de organización política o social, pero no existe un censo unificado nacional de todos/as los prisioneros/as políticos.   Algunas organizaciones hablan de unos 4.500 prisioneros/as políticos,  entre combatientes y población civil, y otros de alrededor de unos 9.500.  Las FARC – EP, en la vocería de Iván Márquez, han sostenido que del total de prisioneros/as políticos, aproximadamente un 90% son población no combatiente o presos/as de conciencia, es decir, que los/as  prisioneros/as políticos de guerra sumarían un 10% del gran total. 

Es por esto tan importante, que en el marco de un acuerdo de justicia en lo relativo a la situación de los prisioneros/as políticos, exista un censo e informe de la situación de los prisioneros/as políticos lo suficientemente riguroso, lo suficientemente incluyente, como para ningún prisionero/a político y/o ex prisioneros/a político que se considere injustamente condenado, quede por fuera de las alternativas planteadas en un acuerdo de justicia entre las partes, llámense indultos, amnistías, revisión o las que llegaren a aprobarse. Esa es una tarea urgente y requiere de un gran esfuerzo de construcción colectiva.

Un buen cierre del conflicto exige no sólo que los prisioneros/as políticos que han sido combatientes  y los colaboradores de las insurgencias puedan recuperar su libertad, sino que, y especialmente, los miles de prisioneros/as políticos de conciencia y por razón del conflicto también puedan hacerlo. La sociedad en su conjunto debe además disponerse para recibirlos/as de manera constructiva y positiva en un escenario que se plantea la construcción de una Colombia en paz, incluyente y abierta al debate y la diferencia.

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*Para efectos de este artículo hablamos de prisioneros/as políticos para definir toda la amplia gama de personas privadas de la libertad por motivaciones políticas por su pensamiento o acción legal o alzada en armas, bien sean procesados o condenados.

**Socióloga, defensora de derechos humanos, ex prisionera política.