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Colombia

Por Alberto Pinzón Sánchez

Bajo el foco temático “Paz en Colombia y Democracia en Cuba y Venezuela”, este 26 de agosto, concluyó en Bogotá el evento geoestratégico trascendental para la América Latina y Caribeña, organizado por la reconocida organización trasnacional Club de Madrid, que tiene como consignas centrales “abordar los desafíos globales desde una perspectiva democrática, apoyando los procesos de transición y consolidación democrática”. (www.clubmadrid.org/es)

Exclusiva organización global conformada por más de 70 expresidentes de países y figuras emblemáticas del credo neoliberal global, que tanto bien le han hecho sus pueblos y a la humanidad, como los españoles Aznar, Felipe González, Javier Solana, el ruso Mijaíl Gorbachov, el griego Papandreu; los “latinos” Henrique Cardozo, Sebastián Piñera, Alejandro Toledo, Vicente Fox, Sanchez de Lozada, Oscar Arias, y los colombianos insignes como Belisario Betancur, Cesar Gaviria y Andrés Pastrana.

No veo la necesidad de aclarar cuál es “la perspectiva democrática” que promueven ni cuáles son las oportunidades de negocios, ni las reformas neoliberales que generan procesos de transición (en Cuba y Venezuela) hacia la democracia de ellos. En cambio sí deseo decir que quien representó al gobierno colombiano en aquella reunión fue el delfín oligárquico Martin Santos, hijo del actual presidente JM Santos y quien no es ex presidente sino, dios mediante, será futuro presidente de los colombianos. Créanme; no es una fuga hacia adelante. (Ver http://caracol.com.co/radio/2015/08/24/nacional/1440420426_705791.html)

Después de ver las reacciones ante el golpe preventivo dado por el gobierno Venezolano al paramilitarismo (exportado desde Colombia) y el nivel de ira con el que han reaccionado los expresidentes colombianos miembros de tan exclusivo club global, como Betancur, Gaviria y Pastrana, pidiendo la salida de Colombia de Unasur, el retiro de Venezuela del proceso de paz en Cuba y demás majaderías electoreras complementarías a las payasadas agresivas de AUV.

Y después de comparar los “focos temáticos” citados al  inicio de este escrito; a muy pocos les puede quedar duda de la íntima y profunda relación existente entre los procesos de Paz en Colombia, las elecciones próximas en Venezuela y el proceso de normalización de la relaciones entre los gobiernos de Cuba y EEUU, que se debieron discutir intensamente en aquel club como “grandes oportunidades de negocios democráticos”. Tampoco debe quedar duda de que la Inteligencia Militar venezolana debió tener noticia de lo que allí se cocinaba y por tal razón apresuró el golpe preventivo que acaba de dar en la frontera colombo venezolana.

¿Cuál fue la respuesta del presidente Santos y de sus “heroicas” Fuerzas Militares encargadas (según la constitución vigente de defender las fronteras y la integridad territorial de Colombia) ante tanta sorpresa?

Primero, desconcierto. Sus héroes de la patria están “empantanadas” resolviendo asuntos fronterizos con el Ecuador en Putumayo y Nariño. Con Panamá en el Urabá y el Darién. Y con Venezuela en el Catatumbo y el Perijá. Luego, entendiendo la responsabilidad que tiene su administración neoliberal como “exportadora de colombianos miserables y desplazados”, no solo a Venezuela sino a todos los demás países limítrofes, a Europa y sobre todo a los EEUU, pidió una “salida diplomática”. Loable. 

Pero a medida que los expresidentes del Club de Madrid seguían el libreto acordado arreciando sus críticas y azuzando a sus clientelas políticas y al Oligopolio Mediático que controlan; JM Santos ha reaccionado  endureciendo su posición y llamado al embajador colombiano a consultas en Bogotá, lo que ha sido  respondido por el gobierno venezolano con igual medida, mostrando que están preparados para responder en cualquier terreno en el que se desenvuelva la crisis fronteriza actual. Y para completar el desnudamiento de la inexistente “política de fronteras colombiana”, el gobierno de Nicaragua también ha pasado a la ofensiva pidiendo el territorio que le asignó el fallo de la Corte de la Haya en 2012.

En paralelo, y para aumentar la incertidumbre, el plenipotenciario del gobierno colombiano en el proceso de paz de la Habana Humberto de la Calle, en lugar de proponer la conformación práctica de una comisión conjunta bilateral para acordar los mecanismos de refrendación e implementación de los acuerdos a los que se va a llegar, ofrece otra nube de promesas: “A las Farc les vamos a cumplir” (27.08.2015)
 

¿Con qué va a cumplir? 
¿Con una gigantesca crisis social política y diplomática en desarrollo con tendencia a agravarse, cuyo centro  político y económico es el Castro Chavismo: destruir el proceso de la Habana, sacar al gobierno venezolano como “garante” de dicho proceso y de ser posible, derrocar al presidente legítimo de Venezuela e implementar una “transición democrática” en Cuba?

¿Con un paramilitarismo desbordado que traspasa fronteras, apoyado impunemente por los para-políticos en el congreso de la república y frente al cual el gobierno Santos ha mirado para otro lado durante todos estos años?

¿Con unas Fuerzas Militares empantanadas implementando la política gubernamental de fronteras en Urabá, el Catatumbo o en Nariño?
¿Con qué van a cumplir señores Santos, De la calle y empresario militar Villegas?

No me corresponde dar consejos a ninguna persona si no me los pide, pero sinceramente creo que en estos momentos en lugar de abrir un debate aún más inoficioso y bizantino de esos que les gustan a los “santanderistas y rábulas criollos” entre Unasur y la OEA; si se debería blindar definitivamente el proceso de la Habana, si es que de verdad se desea llegar al final del conflicto.

Por lo demás, tener siempre presente aquel asunto filosófico de la Causa y los Efectos: que los planes del Club de Madrid para la Región pueden generar más resistencia de la que  se sabe o se supone. En fin, que nada está acordado hasta que todo esté acordado. 


Imagen: Martin Santos ante retrato de AUV. Fuente: Internet

Ayer jueves, el presidente de la República, Nicolás Maduro aseguró que tras la visita del presidente de Colombia, Juan Manuel Santos a Cartagena por la reunión de las cancilleres de ambos países, "le mintió públicamente al pueblo".

"Presidente Santos, usted mintió públicamente porque hay una campaña contra mi y los venezolanos para sembrar odio, porque le tienen terror a la revolución bolivariana. Hacemos temblar a la oligarquía de Colombia (...) Es lamentable porque nosotros fuimos de buena fe a Cartagena y vino el presidente Santos y la embarró", dijo.

Aseveró que en Venezuela se han recibido a 5.600.000 colombianos, al tiempo que afirmó que "se vienen para acá porque hay salud pública gratuita, hay patria, hay amor, y porque aquí no gobierna la oligarquía".

"Esto que yo digo no lo van a decir allá. Por qué no sacan los videos de los miles de colombianos desplazados que han llegado a Venezuela casi sin ropa, sin medio en el bolsillo y se han venido expulsados por el gobierno paramilitar de Uribe. Cómo han llegado a Maracaibo, a Petare, a Caracas buscando patria, y en Venezuela han conseguido amor".

Señaló que cada vez que se combate a los contrabandistas y a los paramilitares, el expresidente de Colombia, Álvaro Uribe Vélez "sale a decir que yo soy un anticolombiano".

"Yo lo que soy es un antiparaco, antibachaquero (...) A mi me obligaron a tomar esta medida de cierre de frontera, y yo lo he dicho, hasta que no se restituyan las condiciones sanas en la frontera, no la vamos a abrir.

Finalmente, apuntó que la oligarquía colombiana "ha hecho un plan contra Venezuela para llenar de violencia paramilitar a todo el territorio venezolano".

"Presidente Santos, yo lo respeto a usted, pero lo están desinformando y eso hace que usted la embarre".

Fuente: Aporrea

Por: Miguel Suárez (2015-08-26). Como dantescas podrían calificarse las imágenes que se ven en la frontera colombo-venezolana, donde por un lado la guardia nacional esta de un lado de los alambres de púa, y del otro el pueblo colombiano que ansia irse del paraíso, que nos dicen que es Colombia, al infierno que dicen es Venezuela.

Dantesco también es el escuchar al presidente de la oligarquía colombiana dizque exigiendo “respeto por todos los colombianos”, cosa que ellos no hace en Colombia, razón por lo cual mas de cinco millones de colombianos viven hoy en Venezuela.

Dantesco es ver al ejercito de ocupación, el ejercito que anida a los paramilitares, dizque llevando mercado a los colombianos deportados, que mañana si protestan asesinaran. 

Dantesco ver al jefe de los “Uribeños” y las alimañas que lo circundan, aprovechándose del drama del pueblo, que fue desplazado por el, su ejercito y paramilitares, y dantesco ver a tanto “periodistas” adolorido por el drama del pueblo que ellos esconden en Colombia.

Los caleños, medellinenses, cucuteños y todos los colombianos se están preguntando ¿donde estaban los adoloridos, periodistas, “uribeños”, militares y sus paramilitares que hoy lloran con lagrimas de cocodrilo, cuando a ellos los desalojaron y destruyeron sus viviendas, no la guardia nacional de Venezuela, sino la ESMAD de la oligarquía colombiana?.

En junio pasado (2015), la policía, la colombiana no la Venezolana, por orden del Rodrigo Guerrero, alcalde de Cali, desalojo y destruyo las viviendas de unas 800 familias en la zona del Jarillón en el sector de Petecuy, de esa ciudad.

Allí se dio una historia que muestra el dolor y la ira del pueblo, que ninguno de los adoloridos periodista de los grandes medio fue a cubrir.

Un niño de escasos 11 años, impotente, con lagrimas en sus ojos, viendo como los policías arrastraba a su madre y destruían su vivienda le grito al policía, “cuando sea grande te voy a buscar y te voy a matar”.

¿Donde estaba los adoloridos, porque no llegaron Cali, donde el mismo estado agredía a sus ciudadanos?

En Villa Café, en Medellín, en mayo pasado (2015), defendiendo los intereses de la "Ladrillera Santa Rita LTDA", la alcaldía de esa ciudad ordeno el desalojo de unas 300 familias humildes que habían construido sus viviendas meses atrás.

Estas familias fueron expulsadas y muchos de ellos quedaron en la calle sin recibir ayuda alguna del gobierno.

¿Donde estaba el paraco “Uribe”, que vino de defenderlos, en la ciudad donde el debe responder porque sus hoy “adoloridos” militares votaron los cuerpo de unos 300 hijos de pobres?.

¿Y Paracol y RCN y el resto de sicarios del micrófono, donde estaban?

A salvo Isagén, en cambio las pensiones…

Luis Carlos Sarmiento Angulo, empresario constructor y banquero colombiano

Mario Serrato

El actual gobierno de Colombia, con el ministro Mauricio Cárdenas al frente de la cartera de Hacienda, propuso recientemente la venta de Isagén para destinar los recursos obtenidos al financiamiento de las denominadas carreteras de cuarta generación, o (4G).

La privatización de la productiva empresa de energía se malogró cuando sectores de la oposición al gobierno, y expertos en economía, demostraron la inconveniencia de la propuesta e interpusieron acciones judiciales que por fortuna abortaron momentáneamente el propósito gubernamental.

Sin embargo el problema sigue vivo. La razón se explica en el súbito interés de Luis Carlos Sarmiento Angulo en ampliar su cartera de negocios hacia la construcción de carreteras.

En razón a que don Luis Carlos Sarmiento no está dispuesto a arriesgar su propio dinero en la construcción de una sola obra, entonces el gobierno, con el fin de complacer al viejo zorro de la banca, se inventó y expidió el decreto 1385 de 2015 mediante el cual las compañías autorizadas para recaudar el dinero de las pensiones, quedaban facultadas para disponer de los ahorros de los pensionados y con ellos hacer inversiones en nombre propio.

No sobra recordar que las compañías recaudadoras de las pensiones más poderosas son controladas por Luis Carlos Sarmiento Angulo.

En pocas palabras: el pobre le presta al rico sus ahorros sin darse cuenta y sin intereses, el rico hace negocios con ese capital y obtiene descomunales beneficios. En caso de que algo salga mal, por ejemplo: la carretera no sea usada con la intensidad programada para asegurar la recuperación de la inversión, el gobierno reaparece y cubre el faltante con patrimonio público.

La naturaleza de las concesiones consiste en que el contratista (concesionario) invierte su propio dinero, corre riesgos como todo negociante, construye la carretera, y después, en un lapso de 15 o 20 años de cobro de peajes, recupera su inversión y obtiene ganancias.

En Colombia, gracias al ministro Cárdenas, el contratista (concesionario) recibe la plata de los pensionados sin intereses, invierte en la construcción de la carretera el dinero ajeno, y cuando termine la obra, se queda 20 años cobrando peajes. Si el dinero recaudado en peajes no es suficiente, entonces el gobierno lo indemniza, puede ser con la venta de Isagén o disponiendo de nuevo de los ahorros de los pensionados. Y créanme, nunca el dinero recaudado en peajes es suficiente, gracias al truquito infame de la mayor cantidad de obra.

Las condiciones en que el banquero Luis Carlos Sarmiento Angulo interviene en la economía y obtiene sus beneficios, dista mucho del modelo económico neoliberal que nos vendieron e impusieron los economistas de la Universidad de los Andes desde el gobierno de Cesar Gaviria.

En ese modelo nos dijeron que habría competencia y que esta sería igual entre los proponentes.

Los competidores, aseguraban los “Andes Boys” hace 25 años, deberían hacer gala de mucha capacidad en la calidad de su trabajo, mejoramiento constante de su producto, alto nivel en el servicio y disposición para asumir los riesgos inherentes al negocio.

Lo que se está viendo, en el caso de Sarmiento Angulo y las pensiones de los ahorradores colombianos, no es otra cosa que el engaño del poderoso, con el beneplácito del gobierno, al pobre asalariado que por ley se encuentra obligado a depositar los ahorros para atender su vejez, en los Fondos Privados de Pensiones.

Por ahora, y con el propósito de dar un parte de tranquilidad, informo está a salvo Isagén. En cambio los ahorros de los pensionados…

 Por Alberto Pinzón Sánchez.

La razón de ser de la enconada disputa actual entre AUV y Juan Manuel Santos, es el control de la alianza tradicional (de siglos) entre las diversas fracciones de la clase dominante valga decir, latifundistas rentistas tradicionales. Grandes empresarios agrarios antiguos y nuevos surgidos de las grandes inversiones agrarias de la mafia narco-paramilitar (de donde procede AUV). Grandes comerciantes y exportadores (incluso de cocaína). Financistas, financieros y lavadólares. Empresarios industriales y gerentes gremiales. Dueños del Oligopolio Mediático (de donde proceden los dos Santos, Fachito y Juanma). Grandes contratistas del Estado y altos cargos de las instituciones oficiales. Jefes naturales o “caciques clientelistas” de los partidos políticos y para políticos de los niveles municipal, regional, o nacional; todos ellos trasnacionalizados y ligados íntimamente con la economía neocolonial y la política anticomunista de los EEUU mediante un complejo proceso, continuo e ininterrumpido, que viene del siglo XIX y que con el ingreso pleno dentro esta alianza de la Institución Militar, se consolidó como un abigarrado Bloque de Poder, llamado intuitivamente con mucha razón popular, primero “rosca gobernante”, después “oligarquía bipartidista vendepatria” y luego, a partir del pacto frente nacionalista, la doctrina Lleras Camargo para el ejército enunciada en el Teatro Patria (1957) junto con las “recomendaciones secretas” para la creación del Paramilitarismo hechas en 1960 por el general US Army William P. Yarborough, y la intervención directa de los EEUU se trasformó en el monstruoso Bloque de Poder Contrainsurgente (BPCi) que hoy conocemos.

No hay diferencias en esta disputa de fracciones, en la concepción económica, ni en la orientación anti socialista o mejor anti comunista y represiva contra la movilización social de su política general, ni en su sometimiento absoluto a la orientación geoestratégica neocolonial dictada por Washington. La gran diferencia y eso debemos tenerlo claro quien quiera llamarse anti neoliberal o al menos de “oposición”, es simplemente de “maneras”: Brutalidad o refinamiento. Y en eso estamos.

La historia es fuente de experiencias que todos debemos considerar seriamente: En el siglo XIX, los gamonales y espadones regionales de esta oligarquía bipartidista (utilizo el concepto de gamonal establecido por el Amauta Mariátegui) llevaron literalmente enlazados y amarados a sus peonadas de campesinos a que se “machetearan” unos contra otros, en las 9 (nueve) carnicerías que cada 10 años promovieron y llamaron hipócritamente “guerras civiles”, las cuales concluían con pactos en las alturas (entre ellos) para repartirse el botín del Estado con sus negocios internacionales o aduanas. Pactos inter oligárquicos que eran refrendados por innumerables Constituciones o Leyes de Leyes, generando un sedimento legalista en la ideología dominante que algunos historiadores han llamado “el fetichismo constitucional colombiano”.

Los espadones y gamonales terratenientes exportadores (en muchos casos ex esclavistas) de ambos partidos, después de la conjura de Santander y sus áulicos contra nuestro padre el Libertador, eran pro-yanquis y pro-ingleses, y ambos eran partidarios del libre-cambio neocolonial o neo-liberalismo de ese entonces.

El historiador estadounidense David Bushnell en la página 121 de su libro “Ensayos de historia política de Colombia, siglos XIX y XX Editorial la carreta. 2006 Medellín, escribe lo siguiente: …..”El proceso de reformas comenzó poco antes de la mitad del siglo, durante la primera administración del todavía conservador Tomás C de Mosquera, cuyo ministro de Hacienda, Florentino González+ desempeñaba al lado de Mosquera el papel de Rudolf Hommes en el ministerio de Cesar Gaviria pero de manera aún más influyente, creía firmemente en las doctrinas del dejad hacer y en las bondades de la globalización, aunque esta última palabra todavía no se había inventado”….

Si no había grandes diferencias conceptuales entre los dirigente de los partidos conservador y liberal, y por ejemplo, el mito pseudo marxista de que la Hacienda era conservadora y la Tienda era liberal, con el que algunos historiadores trataron de justificar a mediados del siglo XX aquellas guerras civiles decimonónicas, todavía no había intoxicado la conciencia social; entonces ¿cuál era la justificación de aquellas crueles matazones entre colombianos?

Es una respuesta que aterra por la simpleza de apariencia: el asunto de los privilegias coloniales que tenía la Curia Neogranadina en latifundios y cofradías, la supresión de los jugosos diezmos y, la supresión del monopolio educativo religioso en los colegios y universidades de la naciente república.

Cuando T.C. Mosquera trató de suprimir estas canonjías y sacó los latifundios eclesiásticos a la venta para empoderar aún más su clase social, la Curia Neogranadina se apoderó del partido conservador mediante sus mejores alumnos largamente preparados en seminarios regionales y colegios como el de San Bartolomé, lo llenó de contenido religioso y lo incitó a la guerra religiosa, con una consigna igual de simple: “Quien ataque a la iglesia ataca al partido conservador y ataca a Dios”. Consigna que en trascurso de la posterior lucha de clases, se injertó con el anti socialismo y anti comunismo que el Vaticano como vocero de la Burguesía internacional Europea impulsaba a través de sus diligentes curas, como por ejemplo monseñor Builes (recientemente canonizado por el Vaticano) y se ha prolongado hasta nuestros días con los resultados que estamos viendo en el conflicto interno actual. El cual como un retorno macabro del pasado está reproducido en la disputa personal entre AUV y JM Santos.

Disputa que como hemos visto no es de fondo, sino de apariencia y que hoy, está siendo llevada muy sutilmente por los “Spin Doctors” del palacio presidencial hacia el templo donde reposa el Fetiche de la Constitución Nacional, la que como todo ídolo, tiene vida propia y no va a dejarse modificar o permitir su expiración sin luchar a muerte.

Es indudable que nos aproximamos a tierra firme. Ya se ven en las estelas marinas restos de plantas, hay revoleteo y chillidos de gaviotas y la brisa marina trae cierto olor a tierra firme. El acuerdo para finalizar el conflicto no solo es deseable sino que se está haciendo posible o realizable. El debate sobre la refrendación e implementación de los acuerdos de la Habana en Colombia, que tiene un tiempo político diferente al de la mesa de la Isla de Cuba, ha tomado curso y dinámica y urge que los plenipotenciarios de ambas partes allí sentados, creen una Comisión Conjunta para que se empiece a discutir estos dos pasos para la finalización del conflicto colombiano, lo cual más temprano que tarde se tendrán que enfrentar y resolver.

No es buen proceder político dejar que las próximas elecciones regionales, donde AUV y Santos esperan medir sus clientelas electorales, definan el asunto de la revocatoria a la actual casta parapolítica y ultra corrompida que mangonea impunemente y exprime a los colombianos desde el llamado templo de la democracia, y que está esperando esta ocasión para instituirse en la guardia suiza del omnipotente Fetiche de la caduca y neoliberal Constitución Nacional. El acierto es iniciar desde ya, la campaña por la revocatoria y la constrúyete popular y democrática.

+ Lapidarium: Sobra decir que Florentino González, participó “directamente” en el atentado asesino contra Simón Bolívar y su pena de muerte fue conmutada, igual que la de F.P. Santander, directamente por el Libertador.

 

Imagen: Laureano Gómez y Lleras Camargo 1957 firman el pacto del Frente Nacional Fuente: Internet

 

Por: Miguel Suárez (2015-08-22). La noticia económica en Colombia es que el peso colombiano, como dicen allá, rompió la barrera de los tres mil pesos por dolar, configurando así una devaluación acumulada desde el año pasado de alrededor de un 65%.

La noticia es presentada por algunos medios y algunos “altos dignatarios” del gobierno, como positiva ya que, según aducen, ayudara a el “sector exportador”, sector que ha sido fuertemente golpeado por los tratados de libre comercio firmados por la oligarquía colombiana, especialmente por Juan Manuel Santos, que han llevado a la practica destrucción de la industria colombiana. 

 Este desastre que comenzó hace años, cuando a raíz de la bonanza que comenzó hace unos 10 años, cuando el petroleo subía y subía de precio, así como el carbón, oro y algunos productos agrícolas, que hizo que los “buenos administradores” en la presidencia, que sabrán mucho de administrar establos o campos de gol, tomaran la decisión de incentivar exportaciones primarias, sin ningún tipo de valor agregado, como carbón, petroleo, banano, etc, configurando lo que ahora conocemos como la “Locomotora minera”, donde se desperdicio muchísimo dinero bajando impuestos a multinacionales, a dudosos empresarios y botando fabulosas fortunas en la guerra, esa errada decisión muestra ahora sus nefastos resultados en la devaluación del peso colombiano, convirtiéndose este en la moneda más devaluada de América.

Hay que tener presente que en los ultimo diez años, gracias a la “locomotora minero energética” y otros, la dependencia fiscal de Colombia de los ingresos petroleros a aumentando sustancialmente, llegándose a configurar Colombia como una economía petrolera, sin tener mucho petroleo, o por lo menos eso es lo que dicen las multinacionales, que sin control se lo llevan del país.

Es por estos que aunque el dólar se ha fortalecido en todo el mundo, Colombia es el país más afectado, por su dependencia de esas exportaciones primarias, tal como lo eramos hace unos 100 años atrás cuando solo se exportaba café, exportaciones primarias cuyos precios han caído drásticamente y que representan alrededor del 75% de las exportaciones colombianas.

Los efecto de esto no se han hecho esperar y se sabe que el gobierno colombiano, que en el año 2013 recibió en sus arcas alrededor de 24 billones de pesos por ingresos petroleros, tales como impuesto de renta y ganancia que le reportó Ecopetrol, este año 2015 recibirá unos 9 billones de pesos y el próximo año (2016) tan solo unos 6 billones, según se desprenden de las declaraciones del ministro de hacienda en una conferencia sobre el estado de la economía colombiana.

La situación se ve aun mas grave ya que Colombia importa al menos un 30% de los alimentos que se consumen en el país y por lo menos un 25% de materia prima industrial, que con un dolar caro hace mas difícil su adquisición de estos productos o insumos.

Se provee que esa caída de los precios de estos producto se mantendrá por largo tiempo y que incluso, en el caso del petróleo, remarco, una de las principales fuentes de ingreso del gobierno colombiano, caerá aun mas, ya que cuando comience a funcionar el acuerdo Estados Unidos-Iran, este ultimo país, comenzaría a exportar millones de barriles provocando mayor caída del precio.

Otra consecuencia de la devaluación del peso colombiano se comenta, es que los intereses de la deuda de la oligarquía colombiana aumentara en unos 3 billones de pesos, deuda que Uribe dejo rondado los 65 mil millones de dolares y que al día de hoy asciende a unos 106 mil millones de dólares.

Cuentan las noticias, que algunas multinacionales petroleras, que llegaron atraídas por “la seguridad inversionista”, se están yendo del el país, dejando un gran numero de trabajadores sin empleo.

Pero el efecto mas drástico de esta desatinada política económica, se ve en el bolsillo de los colombianos cuyo salario, por obra y magia de la devaluación del peso, que era de alrededor de 300 dolares mensuales al comienzo del año (2015), llegara a unos 200 el día de hoy (agosto 2015), causando una dramática disminución del poder adquisitivo de los colombianos, en un país donde, con la industria nacional semi-destruida, se importa, quien lo creyera, hasta café y azúcar, esto por la sola conversión, ya que si a esto sumamos el efecto de las subidas de precios que se dieron en enero luego de los aumentos de salarios, podríamos decir que el pueblo colombiano, contrario a lo que dicen los discursos oficiales, ha aumentado su pobreza, llegando su poder adquisitivo talvez a niveles de antes del 2011.

Aunque el pueblo ya esta sintiendo los efectos del desastroso manejo económico, aquí de nuevo juega un papel bien importante, en adormecer o anestesiar al pueblo, los medios de desinformación, que esconden lo que pasan y ponen al pueblo a mirar para otros lares, por ejemplo a Venezuela.

Como una maquiavélica contradicción, ante la actual situación de apuros de la oligarquía, donde se le caen los aviones y helicópteros y no hay dineros para comprar nuevos, son los dineros que envían los colombianos que fueron obligados a salir del país, unos 4.500 millones de dolares, los que de algúna forma dan aire a los terroristas que controlan el país.

Como esta situación no comenzó ayer, ni terminara mañana, yo estoy convencido que esta fue una de las razones por lo que la oligarquía colombiana se vio obligada a dialogar con la guerrilla, entre otras, para que no les rompan el tuvo.

Estoy casado con esa teoría, y de alguna forma me lo confirma el cambio en cuanto a los diálogos en la Habana, donde el gobierno sostenía que una tregua bilateral solo se daría de haberse firmado un acuerdo, pero ante la ofensiva guerrillera, luego del rompimiento de la tregua unilateral, donde estos no solo rompieron el tubo, sino que dejaron varios sectores del país sin energía eléctrica, se vieron obligados a admitir esta posibilidad antes de llegar a un acuerdo definitivo.

Que pasara con un producto como el arroz o azúcar, que ayer se importaba, por decir algo, a un dolar la libra, o sea a 1900 pesos y hoy se importa al mismo dolar, pero que son 3000 pesitos?, quien esta pagando por las medidas que implementaron “buenos administradores”, como Alvaro Uribe y Juan Manuel Santos, como otras cosas de ellos, perjudicando a los pobres y favoreciendo a los ricos?

Donde están para Juan Pueblo, los beneficios de la tal inversión extrajera, que ahora después de haber usufructuando la riquezas y al pueblo, se van dejándonos solo el desastre?

Aquí es bueno recordar, pero antes es también bueno tener en cuenta, que nos quieren meter en la cabeza que hay grandes diferencia entre Santos y Uribe, que esa política de la locomotora minero-energética, se comenzó a implementar en el gobierno del narcotraficante y a sido continuada por el “pacifista” Juan Manuel Santos.

Que “Economía de Colombia es ejemplo mundial” o que “La economía de Colombia es sólida”, acostumbra a decir el ministro Mauricio Cárdenas", pero ante la realidad es muy diferente, ante los medios de desinformación dijo si ponerse colorado: “esta es la nueva realidad ante la cual somos espectadores…”.

Ya Dario Arismendi no mira siquiera para Caracas, para mentir en cuanto a la devaluación del Bolívar Venezolano, el y otros desinformadores al servicio de la oligarquía, ahora guardan silencio cómplice ante los efecto de una devaluación tan drástica en el bolsillo del pueblo colombiano, el cual teniendo en cuenta la gran cantidad de productos importados en Colombia, como, quien lo creyera, el arroz, la papa y el café, etc, se les ha reducido su capacidad de compra en al menos un 60%.

Juan Manuel Santos y su combo, acostumbran, en sus discurso, a remarcar los “grandes beneficios” de un acuerdo de paz, donde el país, como ellos dicen, en el entendido que el país son ellos, crecería a un ritmo de mas de 6% infinitamente, dejando con esto implícito, que están viendo a la paz como un negocio, y es por esto que ante el descarrilamiento de su “locomotora“, ahora le ponen la vista a la paz, que para ellos implica que no les rompan el tubo, pero que para el pueblo es justicia social.

Por: Miguel Suárez (2015-08-24). El gobierno Venezolano decreto estado de excepción y ordeno el cierre de sus fronteras con Colombia indefinidamente, debido a la desestabilización que desde Colombia se genera hacia ese país, el contrabando incesante y a gran escala que esta vaciando las despensas venezolanas, también debido al constante ingreso de armas y paramilitares colombianos, que nos quieren meter en la cabeza, que en Colombia que ya no existen.

Al sur del país, el gobierno ecuatoriano declaró este martes (18 de agosto 2015) "zona deprimida" la frontera con Colombia, debido a la desestabilización que ocasiona a ese país la terrible devaluación del peso colombiano, que hace por ejemplo que el papel higiénico de marca venezolana y que dicen no hay en Venezuela, llegue a ese país a precios irrisorios causando problemas a la industria y el comercio ecuatorianos.

No se amigo lector si cogió el mensaje subliminal que el envié, pero por si no aquí se aclaro un poco mas, los producto salen a borbollónes de contrabando de Venezuela, sacados por mafias colombianas ligadas al paramilitarismo que a su vez esta ligado al estado, causando problemas de abastecimiento en Venezuela, y luego es llevado por estas mafias al Ecuador vendiéndose a precios irrisorios en ese país desestabilizando la industria y el comercio del país.

Al mismo tiempo, los medios de desinformación al servicio de las oligarquía de los tres países, muestran fotos de los pobres colombianos sacando un galón de gasolina de Venezuela o dos rollos de papel higiénico, dando la impresión de que la cosa no es tan grave, pero la realidad que esconden es bien diferente ya que la gasolina contrabandeada puede ser, medida en barriles de petroleo, millonaria.

Porque los gobiernos vecinos cierras sus fronteras con Colombia? y como queda el pueblo colombiano en las fronteras?.

Hace algún tiempo, colombianos enardecido causaron disturbios en el puente de Rumichaca, ahora Simón Bolívar, ante un cierre temporal de la este lo que ocasionaba que ellos no pudiesen llegar a Maracibo a comprar producto baratos alla y venderlos mas caros al otro lado, obteniendo así algún dinero la su supervivencia, mientras que por las trocha camones cargados de gasolina seguida saliendo.

El pueblo Venezolano nunca protesto por el cierre de la frontera ya que no se veía muy afectado, luego cual sera la diferencia?.

Para no echar mucha cháchara, los venezolanos y ecuatorianos no protestan cuando sus gobierno cierras las fronteras porque simple y llanamente pueden subsistir con ella cerrada, luego el colombiano porque no?.

Porque allí no hay nada, no hay industria, el estado no invierte un solo pesos en esas zona e incluso, utiliza las necesidades del pueblo para desestabilizar esos gobierno, siguiendo las directrices del imperio.

La realidad es que el estado colombiano tiene abandonado a casi todo el pueblo colombiano, esto se ve en todas las frontera y hasta en la frontera con el mar, basta solo con mirar para el pacifico colombiano, luego si según ellos dicen que dice el Banco Mundial, que esa es una de las economías mejor manejadas del mundo, a donde dizque llueve la inversión extranjera, donde esta la plata o la inversión?.

La inversión ya sabemos donde esta, en aviones para mas guerra y ¿el resto?, también ya sabemos, se lo robaron todos ellos.

El gobierno Venezolano, el Ecuatoriano y todos los gobiernos, incluido el colombiano, tienen la obligación, oiga se bien, la obligación, de proteger su soberanía, sus fronteras y el bienestar de sus ciudadanos, luego lo que han hecho los gobierno Ecuatoriano y Venezolano, es su obligación, ahora lo que debe exigir el pueblo colombiano a su gobierno, es que haga lo propia, que haga respetar la soberanía, que saque a los gringos del país, y que vele por el bienestar de su pueblo.

El gobierno de los super-democratas oligarcas colombianos, después de dar vueltas y revueltas planteo a los colombianos un congresito dotado de facultades constituyentes donde guerrilleros y representantes de la oligarquía aprobarían los acuerdos a que se llegue en la Habana.

Como ellos, fieles a su tradición santandereana, son tal legalistas para llevar a cabo su idea, deberán cambiar la constitución.

Cualquier cantidad de explicaciones han intentado dar a esta “brillante” idea que solo busca sacar el cuerpo a los propuesto por la insurgencia y reclamado por el pueblo colombiano, que sea una constituyente la que refrende los acuerdos.

Lo que trasluce la “genial” propuesta es el terror de la oligarquía a que sea el pueblo quien tome en sus manos la refrendación y que incluso como ocurrió en 1992, el pueblo, como constituyente primario les revocar el mandato a tanto delincuente incrustados en todos los estamentos del estado, en el congreso, como tanto senador que no tiene hoja de vida sino prontuario, o tanto honorable magistrado como Rojas o Pretelt, etc, etc.

Que los “revoque a todos...”, como alerto hace algunos meses el honorable senador Roy Barreras.

 

 

 

 (Guerrillero de Farc, Isaac Arias López, con una pierna en descomposición. Recluido en la Picota/ERON)

Joaquín Pérez/ Ayer los medios masivos resaltaron la continuidad de la Tregua Unilateral, es lo único que les atormentaba, el júbilo en los micrófonos de las radios afines a la oligarquía desbordó en entusiasmo, en referencia al comunicado de las Farc, leído por uno de sus voceros, Carlos A Lozada. "De los más de 9.000 prisioneros políticos y de conciencia, víctimas de los denominados falsos positivos judiciales" mucho menos "de los prisioneros de guerra o colaboradores de las Farc" no dijeron ni mierda.

Israel, un Estado campeón mundial en violar los DD.HH del pueblo palestino, ha tenido que intercambiar restos óseos de uno de sus soldados por más de 200 palestinos. El pasado 12 de julio "Israel libera a un preso palestino que cumplió 55 días en huelga de hambre" reporta La Razon.es

Los presos y presas políticas en Colombia han denunciado miles de veces en la condiciones de abandono en que "viven" léase: hacinados". Miles de tutelas, centenares de huelgas de hambre hasta coserse los labios con hilos de tejer para que sean atendidos oportunamente por la EPS CAPRECOM, aún así se siguen muriendo. Para no hablar de la población carcelaría común detenida por 'delitos de pobreza', quienes deben ser igualmente tenidos en cuenta.

En la Mesa de la Habana debe haber una Comisión Especial para tal fin, con representantes de las diferentes mazmorras del país.

Esta en mora.....

"La posición de dialogar sin que paren los combates, es una formula condenada al fracaso y (...) el país está lejos de vivir una situación de posconflicto o de normalidad en Derechos Humanos" escriben desde la Habana. Anexamos documento en su totalidad:

Alto a las victimizaciones

La Habana, Cuba, sede de los diálogos de paz, agosto 22 de 2015

En pronunciamientos anteriores hemos insistido en que debe haber coherencia entre los propósitos trazados en el compromiso de agilizar la conversaciones en La Habana y desescalar el conflicto en Colombia. Y aunque las FARC-EP han puesto todo su empeño en ello, ha faltado correspondencia y mayor compromiso por parte del Estado. Resaltemos que aunque hemos actuado con absoluta transparencia y rigor en el cumplimiento del cese unilateral de fuegos, las operaciones por tierra han ocasionado muertes, capturas y heridas a guerrilleros y guerrilleras en distintos lugares del país, poniendo en riesgo la tregua y el buen desenvolvimiento del proceso de paz. La posición de dialogar sin que paren los combates, es una formula condenada al fracaso.

Difíciles circunstancias para adelantar las conversaciones se precipitan cuando se advierte que simultáneamente con el despliegue de las agresiones contra la insurgencia, se incrementan las amenazas, persecuciones, encarcelamientos, asesinatos y todo tipo de hostilidades contra las dirigencia popular, defensores y defensoras de derechos humanos y el movimiento social colombiano en general.

Recientemente el XI Informe de la Delegación Asturiana de Verificación del estado de los Derechos Humanos en Colombia, 2015, daba noticia documentada de que “Colombia sigue inmersa en una situación de conflicto social y armado. El país está lejos de vivir una situación de posconflicto o de normalidad en Derechos Humanos. La mayoría de las recomendaciones hechas al gobierno y los compromisos asumidos en Derechos Humanos siguen sin cumplirse”.  Se señalaba en el contexto de sus datos la aplastante responsabilidad del Estado, agregando que “se mantienen los ataques contra sindicalistas, personas que defienden los Derechos Humanos, periodistas, opositores políticos y opositores de los proyectos mineros, energéticos y agroalimentarios de las multinacionales”. Se decía que “continúan las violaciones del DIH, las violaciones del principio de distinción y la utilización de bienes de la población civil en el conflicto armado...; la gran mayoría de los delitos quedan impunes y subregistrados, como en el caso de la desaparición forzada de personas, la violencia sexual y la tortura”, entre otros graves indicadores que incluyen el incremento del paramilitarismo, los abusos del ejército y la voracidad de las trasnacionales.

Ahora, entre otros varios testimonios que dan fe de la crisis humanitaria que persiste, se ha conocido el informe “Los Nadie”, presentado por el programa Somos Defensores, en el que se describe la dramática realidad que sufren los defensores y defensoras de derechos humanos, condenados al sacrificio diario en un escenario en el que pareciera ponerse de manifiesto la connivencia del régimen con los victimarios.

Se ha constatado por diversas fuentes independientes, por ejemplo, que en los primeros seis meses de este año, 34 personas defensoras de los derechos humanos fueron asesinadas, y que durante los cinco años de gobierno de Juan Manuel Santos el número asciende a 317. Pero además, los informes apuntan que se han registrado al menos 1480 amenazas y 196 atentados, con el agravante de que, según lo dicho por el Programa Somos Defensores en su informe semestral enero-junio de 2015, “la Fiscalía General de la Nación tiene una decidida falta de voluntad política y administrativa para dar con los responsables de las agresiones contra los defensores y defensoras de los derechos humanos en Colombia; pero en contraposición, se evidencia una marcada y decidida celeridad y efectividad de esta institución y sus cuerpos investigadores para JUDICIALIZAR Y CRIMINALIZAR a los defensores de derechos humanos y sus acciones cuando son acusados de diversos delitos”.

Con absoluta disposición de sacar adelante las conversaciones, hasta alcanzar la firma del Acuerdo Final, como insurgencia decimos que se debe poner freno ya a la generación de más víctimas.

DELEGACIÓN DE PAZ DE LAS FARC-EP