Un total de 8.089.320 venezolanos participaron ayer en las elecciones a la Asamblea Nacional Constituyente de Venezuela. Así lo anunció la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Tibisay Lucena, a las 23.50 horas (5.50 en España). Al tratarse de unos comicios boicoteados por la oposición, que ni siquiera ha presentado candidatos, la clave estaba en la participación, que fue del 41, 53% del censo.

Los resultados ofrecidos por el poder electoral del país caribeño refuerzan la posición del presidente, Nicolás Maduro, porque esa participación es en su casi totalidad de sus seguidores, y supera lo que obtuvo en las presidenciales de 2013, cuando logró el apoyo de poco más de 7 millones de personas. Y es mucho mayor que el obtenido en las últimas votaciones, las legislativas de 2015, en las que el chavismo perdió con 5,6 millones de votos frente a los 7,7 de la oposición.

 

Sobre Venezuela: un pueblo que sale a votar la ANC que alguna senadora hipócritamente dice que es convocada por una dictadura. Ni que ya fuera presidenta para tanto odio hacia un gobierno legítimo y un pueblo. Solo falta que repita lo que dijo el presidente Santos: que la ANC es espuria, cuando es más legítima y ceñida al ordenamiento jurídico que sus acusaciones falsas. 

El artículo 348, dice luego quién puede convocarla, cuando establece: La iniciativa de convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente podrán tomarla el Presidente o Presidenta de la República en Consejo de Ministros; la Asamblea Nacional, mediante acuerdo de las dos terceras partes de sus integrantes; los Concejos Municipales en cabildo, mediante el voto de las dos terceras partes de los mismos; o el quince por ciento de los electores inscritos y electoras inscritas en el Registro Civil Electoral.

Entonces está claro que el Presidente Nicolás Maduro en Consejo de Ministros, sí puede convocar la Asamblea Nacional Constituyente, como lo ha hecho a partir de la autoridad que le confiere la Constitución según el artículo anterior. Como también queda claro que el Presidente Juan Manuel Santos miente cuando dice que “tiene un origen espurio” o ilegítimo.